Todo el mundo hablaba de Jude Law a principios de los 2000. Y el principal tema de conversación, en concreto, era su belleza abrumadora. Los papeles con los que se dio a conocer explotaban su físico como pocas veces ha ocurrido con un actor (y como demasiadas veces ha ocurrido con actrices).

Jude Law en el Festival de Cannes 2011.
En 'Wilde' interpretaba al muchacho por el que Oscar Wilde perdió los estribos hasta acabar en la cárcel; en 'Medianoche en el jardín del bien y del mal' hacía de un chapero, asesinado por Kevin Spacey, cuya belleza desataba el caos; en 'Gattaca' su personaje era un ser humano alterado genéticamente para la perfección; y en 'Inteligencia artificial' directamente hacía de Gigolo Joe, un robot fabricado para satisfacer sexualmente a la mujeres.
"Jude Law es una mezcla entre Rock Hudson y Twiggy" describía la revista Salon en un artículo titulado 'Jude parece una señorita', "Porque en 2000 ya no basta con que las mujeres sean a la vez madre y zorra, también los hombres tienen que ser padre, jefe y chico de la piscina". Por este encasillamiento, el actor rechazó inicialmente 'El talento de Mr. Ripley'.
El Talento de Mr. Ripley y la Consolidación de una Imagen
Su personaje era Dickie Greenleaf, un vividor cuyos únicos talentos eran seducir a todo el que se cruzase en su camino y fundirse la fortuna de su padre en el sur de Italia. Matt Damon, el Ripley del título, se enamoraba de él tanto que acababa matándolo. Y por supuesto el asesinato empezaba por la cara: Damon se la partía casi literalmente con un remo y a continuación se la destrozaba a golpes.
Y así se asentó la imagen del actor: era a la vez una fantasía romántica femenina ("Cuando Dickie está pendiente de ti es como si el sol te alumbrase, como si fueras la única persona en el mundo" explicaba el personaje de Gwyneth Paltrow, "Pero cuando se aleja de ti, te quedas sin luz y solo sientes frío") y una fantasía violenta masculina (explotada, el mismo año de 'El talento de Mr. Ripley', por 'El club de la lucha' en aquella escena en la que Meat Loaf le reventaba la cara a Jared Leto, cuyo personaje recibía el apodo de "Cara de ángel").

Jude Law, Gwyneth Paltrow y Matt Damon en 'El talento de Mr. Ripley'.
Su ambigüedad, que no encajaba con el canon de virilidad tradicional, su sumisión como hombre-objeto y el hecho de que sus personajes generasen más intimidad con los hombres (Damon, Ethan Hawke) que con las mujeres lo convertía en un ideal platónico más femenino que masculino: Jude Law era lo que las mujeres querían que los hombres fuesen, pero no lo que los hombres querían ser. Lo que los hombres querían hacer era partirle la cara.
La Prensa y la Cosificación de su Belleza
La prensa describía el físico de Law en unos términos hasta entonces reservados solo para las mujeres. "Su belleza sugiere peligro" describía el director de 'El talento de Mr. Ripley' Anthony Minghella, "es insoportablemente guapo". En un reportaje del New York Magazine titulado 'El síndrome de la cara bonita', Ariel Levy arrancaba el texto contando que tenía un amigo heterosexual que solía decir que estaría dispuesto a acostarse con Law.
A continuación definía al actor como "una sirena masculina" y se deshacía en hipérboles: "Obviamente Law es hermoso de un modo que trasciende la belleza ordinaria e incluso la belleza de las estrellas: Jude Law es arte en movimiento". Y el mundo, sencillamente, asumió que Law era ese dandy sin escrúpulos. "La gente se creía que yo era Dickie Greenleaf" lamentaría años después, "Me imaginaban en un yate tocando el saxofón con Simon Le Bon".
La percepción de que el atractivo de Law podría llevar a la perdición a cualquiera que se quedase mirándolo demasiado tiempo vinculó la narrativa del actor más hacia Helena de Troya ("La cara por la cual zarparon mil barcos") que hacia Aquiles. Jude Law era una femme fatale. Su belleza era cosificada como, en aquel momento, solo se cosificaba a las mujeres.
"Cada vez que hay un papel de chico guapo, la gente dice 'vale, llamad a Jude Law'" se quejaba el actor, "Entiendo perfectamente cómo se sienten las mujeres cuando son reducidas a su físico". Y sus directores explotaron este sex appeal.
Ejemplos de Cosificación en el Cine
- Cuando John Cusack lo espiaba en 'Medianoche en el jardín del bien y del mal', la cámara enfocaba el culo de Law en vaqueros ajustados.
- Cuando Matt Damon lo conocía en la playa, Law estaba tomando el sol con los brazos sobre la cabeza y las piernas abiertas y mantenía una conversación con él sin dejar de mostrarle los sobacos. En una escena posterior, Damon apenas podía disimular sus miradas a su trasero reflejado en el espejo.
- Hasta cuando Nicole Kidman le ofrecía una taza de té en 'Cold Mountain', sus ojos se concentraban sin disimulo en el culo de Law.
- "¿Es tu primera vez con algo como yo?" le decía Gigolo Joe a sus clientas en 'Inteligencia artificial'. Era, literalmente, un objeto sexual.
El Monólogo en Saturday Night Live y la Percepción Pública
Cuando Jude Law presentó 'Saturday Night Live' alguien le sugirió la nefasta idea de que todo su monólogo inicial girase en torno a su belleza. Y él tuvo la nefasta idea de aceptar. "Según me estaba poniendo el maquillaje, me miré en el espejo y pensé 'soy tan atractivo'. Quiero decir, mirad esta cara. Esta cara no está hecha para teatros de mierda. La gente cree que es fácil ir por la vida con este aspecto. Y lo es. No me hace falta actuar, ni tener un buen corazón, ni ser amable, ni ser listo. Pero lo soy. Ese es el bonus", exclamaba Law. A continuación entraban cuatro cómicas del programa (Tina Fey, Amy Poehler, Rachel Dratch y Maya Rudolph) a cantar sobre lo atractivo que era mientras él conseguía seducirlas sin tener que hacer nada.
Cuando Tom Ford explicó su colección para Gucci en 2000, aseguró que quería transmitir la sensación de lujo: "Menos Bentley, más Jaguar. Menos Puff Daddy, más Jude Law". El actor personificaba la masculinidad de principios de siglo (el llamado "metrosexual"), un hombre sin miedo a ponerse fulares que se mostraba más sensible pero también más narcisista y, lo que era más importante para el sistema, mucho más consumista.
En las entrevistas, Law alimentaba esta percepción tomando ostras, vino y whisky escocés. En 2004 'People' le nombró el hombre más sexy del planeta y GQ, que lo coronó como el británico más elegante cuatro años consecutivos, daba por hecho que sería el próximo James Bond. Warner intentó contratarlo para 'Superman'. Y Law empezó a ilustrar campañas de publicidad de moda, cosmética, bebidas y coches. Era, más que un ser humano, la proyección de una idea aspiracional. Así que Hollywood decidió que Jude Law sería su nuevo galán.
El Desembarco en Hollywood y el Fracaso de Alfie
Al margen de un par de papeles de carácter (en 'Enemigo a las puertas' y en 'Camino a la perdición', donde para interpretar a un macabro asesino a sueldo Law desbarató su belleza mediante prótesis de maquillaje, dientes postizos y calvicie artificial), el desembarco de Jude Law en Hollywood fue una operación de marketing calculada hasta el último detalle.
Un héroe romántico en un drama histórico ('Cold Mountain', que le dio su segunda nominación al Oscar tras la de 'El talento de Mr. Ripley'), un héroe de acción en una superproducción que supuestamente representaba el futuro del cine ('Sky Captain y el mundo del mañana'), una evocación del Hollywood dorado (en 'El aviador' interpretó a Errol Flynn, el epítome de la virilidad más vividora, elegante e irresistible), un artista sentimental ('Closer') y, por encima de todas ellas, 'Alfie': una película cuya premisa giraba, literalmente, en torno a lo guapo que era Jude Law.

Jude Law y Sienna Miller en 'Alfie'.
'Alfie' era un remake del drama satírico de 1966 en el que Michael Cane vejaba a todas las mujeres con las que se acostaba y presumía de ello mirando a cámara, convirtiendo así al espectador en un cómplice (más o menos) involuntario de su crueldad. La versión con Jude Law se presentaba como un episodio de 'Sexo en Nueva York' invertido: el Alfie del nuevo milenio se describía a sí mismo como "una zorra de la moda" y consumía por igual productos de lujo (ropa, zapatos, cosmética, licores) y productos sexuales.
omo era británico, Alfie apodaba a su pene "Big Ben" y lo perfumaba cada mañana antes de salir de casa: Alfie era un anuncio de Axe de 100 minutos. Su arrogancia resultaba a ratos carismática y a ratos irritante, mientras que su rol de casanova dejaba de tener gracia cuando se acostaba con la exnovia de su mejor amigo encima de una mesa de billar. La película fracasaba en su misión de 'glamourizar' la promiscuidad, porque su protagonista estaba tan vacío que carecía de la profundidad que había hecho irresistible a Law en otros papeles. Más que un dandy, era un monstruo y un amante patético (mientras Jake Krakowski cabalgaba sobre él en el asiento de una limusina, Alfie explicaba a la cámara que ponerse debajo era su postura favorita: "Máximo placer, mínimo esfuerzo").
Alfie daba más lástima que morbo. Y así, Jude Law falló también como fantasía femenina: ninguna mujer querría siquiera pegarse con revolcón con Alfie si ni siquiera iba a ser capaz de ponerse encima.

Jude Law en 'Alfie'.
La imagen de ligón de Law quedó oficializada cuando todas las crónicas sobre Alfie describían cómo había seducido a su compañera de reparto (la modelo de 22 años Sienna Miller) abriendo una botella de vino tras una noche de ensayos. Para cuando Alfie se estrenó, Law estaba en todas las portadas, en todas las vallas publicitarias y en todos los tabloides: Sienna Miller y él eran la pareja más chic del planeta.
El Escándalo con la Niñera y el Declive de su Imagen
En julio de 2005, la niñera de los hijos de Law y Frost vendió la exclusiva de su romance con el actor. Daisy Wright contó que Jude la sedujo abriendo una botella de vino y confesándole que soñaba con una vida doméstica mientras que Sienna solo pensaba en hacerse famosa. "Cuando no está de fiesta está durmiendo", lamentaba el actor. Aquella madrugada, él le dijo "esta es una casa grande, si te sientes sola ven a verme" y acabaron haciendo el amor tres veces.
El relato no escatimaba en detalles: en una ocasión se acostaron, como en aquella escena de 'Alfie', sobre la mesa de billar; Jude le propuso un trío con otra mujer pero Daisy lo rechazó porque no era "ese tipo de chica"; y en una ocasión el hijo del actor los pilló en la cama.
Lo más curioso de la historia es que Daisy aseguraba que Law no era su tipo (redondeando la narrativa del actor: consiguió ligarse a la única mujer del planeta que no se sentía atraída por él), pero que no se pudo resistir cuando él le regaló una galleta con forma de margarita (en inglés, 'daisy'). Días después, el hijo de Law le contó a su madre lo que había visto y Sadie se puso a contárselo a cualquiera que quisiera escucharla. Cuando los rumores llegaron a la prensa, una asistente de Sadie llamó a Daisy para informarle de que estaba despedida. La niñera se sintió tan traicionada por Law que decidió conceder una exclusiva al Daily Mirror. Y Jude Law, en una reacción inesperada .
Transformaciones Físicas y Prótesis en el Cine
Al margen de un par de papeles de carácter (en 'Enemigo a las puertas' y en 'Camino a la perdición', donde para interpretar a un macabro asesino a sueldo Law desbarató su belleza mediante prótesis de maquillaje, dientes postizos y calvicie artificial), el desembarco de Jude Law en Hollywood fue una operación de marketing calculada hasta el último detalle.
En la película Bohemian Rhapsody, Rami Malek revela que se pasó un año practicando con dientes falsos. La dentadura de Freddie era uno de sus rasgos más característicos y, sobre todo al comienzo de la película cuando aún no luce bigote, también se destacan en el personaje que interpreta el protagonista de Mr Robot.
En "La voz más alta", Sienna Miller aparece cubierta de prótesis para interpretar a una mujer de físico nada espectacular. Lo hace estupendamente. Mientras Jude Law en The Young Pope (¿o es The Hot Pope?) da vida a un papa ficticio, joven y buenorro. Él tampoco tiene cuenta en Instagram, por cierto.
Jude Law: Un Actor Fuera de lo Común | Documental
Tabla: Cambios Físicos de Jude Law en Diferentes Películas
| Película | Descripción del Cambio Físico |
|---|---|
| Camino a la Perdición | Prótesis de maquillaje, dientes postizos, calvicie artificial |
| La Voz Más Alta | Sienna Miller usa prótesis para un físico menos espectacular |
| Bohemian Rhapsody | Rami Malek usa dientes falsos para imitar a Freddie Mercury |
Hace 20 años parecía destinado a ser el rey de Hollywood. Pero una serie de fracasos comerciales, un cruel chiste a su costa en los Oscar y el escándalo de su infidelidad a Sienna Miller con la niñera convirtieron a Jude Law en un paria: en un momento dado, había más gente que lo conocía por sus miserias sentimentales que por sus películas.
Ahora, Law estrena serie y anuncia que ha sido padre por sexta vez a los 47 años. Él mismo presume de estar en el mejor momento de su vida, pero no le ha resultado fácil a pesar de tener esa cara tan bonita. O, quizá, precisamente por culpa de esa cara tan bonita.