La alubia carilla, también conocida como «alubia de ojo negro», es una legumbre pequeña pero poderosa que ha sido parte esencial de la gastronomía de Extremadura durante siglos. Este pequeño grano blanco con un característico «ojo» negro es una fuente increíble de nutrientes y tiene un lugar especial en la cocina tradicional española.

¿Qué es la Alubia Carilla?
La alubia carilla es una variedad de frijol (Vigna unguiculata) originaria de África, que llegó a España hace siglos y se adaptó perfectamente a las condiciones climáticas de Extremadura. Adopta muy distintos y variados nombres a lo largo de toda la geografía española denominándose también: chíchares, frijuelos, muñecos con chaleco, alubia ojo negro, alubia ojo de liebre, de ojo de perdiz, fréjol castilla, fesolet, carahota, etc .Es una alubia pequeña, de color blanco oscuro-beige, y con un puntito negro sobre el embrión que la caracteriza.
La alubia carilla tiene una historia rica que se remonta a la llegada de los frijoles a España desde África, posiblemente a través del comercio o la colonización. Extremadura, con su clima templado y suelos fértiles, se convirtió en un lugar ideal para su cultivo. La Alubia Carilla se consume en toda españa y muy especialmente en Extremadura.
Beneficios Nutricionales de la Alubia Carilla
Las alubias blancas tienen pocas calorías y gracias a su contenido en fibra tienen un gran poder saciante. Por ello es un alimento excelente para calmar el apetito. Las alubias blancas son antioxidantes y protegen contra el envejecimiento de la piel. Una de sus grandes propiedades es que evita la retención de líquidos.
Combina la Alubia Carilla con cereales integrales como el arroz, para obtener una proteína completa, y con verduras frescas para aumentar la cantidad de fibra y antioxidantes en tus comidas.
Preparación de las Alubias Carillas
Judías blancas con chorizo: receta tradicional
La principal razón para remojar las alubias es reducir el tiempo de cocción. Las alubias son naturalmente duras.
Otro beneficio importante del remojo es mejorar la textura y el sabor de las alubias. Al rehidratarlas antes de cocinarlas, son más tiernas y cremosas una vez cocidas.
Remojo:
Antes de cocinar las alubias carilla, es recomendable remojarlas en agua fría durante al menos 8 horas o toda la noche. aunque uno de esos primeros pasos y de los más importantes es el proceso de hidratación, algunas variedades, según las opiniones de algunos cocineros, no necesitan esta preparación antes de cocinarlas: si son frescas o si son de las muy tiernas y de buena calidad.

Cocción:
Después de remojarlas, escúrrelas y enjuágalas bien. Coloca las alubias en una olla grande con agua (aproximadamente 3 partes de agua por 1 de alubias) y llévalas a ebullición. Cocina a fuego lento durante 45-60 minutos, o hasta que estén tiernas.
En primer lugar, el tiempo de cocción será considerablemente más largo. Las alubias duras necesitarán más tiempo para ablandarse lo suficiente como para ser comestibles. simplemente introduce las alubias en una olla, cúbrelas con agua fría, ponlas a cocer y, tras el primer hervor, elimina la espuma que se forme para eliminar las impurezas. de este modo, eliminas parte de las propiedades antinutricionales.
Cocinar Alubias Carillas Sin Remojo:
Si el día anterior no habías previsto que te apetecería un plato con estas legumbres y quieres prepararlo, tienes que saber que cocer legumbres sin remojo previo no solo es posible, sino que hay una manera de hacerlo y conservar su textura, su sabor, su riqueza en hidratos de carbono, en folatos, en fibras, en minerales como el potasio y el hierro… ¡sin remojo!
Algunas personas utilizan bicarbonato para cocer alubias sin remojo, pero este método no es recomendable debido a que altera significativamente las propiedades de los alimentos. Otros optan por la levadura en polvo, e incluso existen técnicas para hacerlo en el microondas a máxima potencia.
Después, tus alubias sin remojo pueden cocerse en una olla rápida en aproximadamente 20 o 30 minutos. Sin embargo, con este método de ablande necesitarás menos de la mitad de ese tiempo, conservando los nutrientes y la textura de las legumbres.
Recetas con Alubias Carillas
Si en algo soy tradicional, es en eso. Un buen guiso, un buen puchero, calentito… ¡¡Ayayay, me encanta!! Eso sí, siempre con una vuelta de tuerca saludable: mucho remojo, fuego lento, nada de chorizo o carne (así será menos pesado de digerir) y bien lleno de verdurita.
- En Guisos y Potajes: Prepara un guiso reconfortante con alubias carilla, zanahorias, patatas, pimientos y especias como el pimentón de la Vera.
Receta de Legumbres Carillas Estofadas:
Las carillas son un plato muy sencillo de preparar, lo único que tienes que tener en cuenta es que estarán bastante tiempo guisándonse (2 horas). Pero como ya sabes que yo cocino a 4 fuegos, mientras las alubias se van cocinando, tú puedes aprovechar y preparar otros platos para la semana.
Ingredientes:
- Alubias carillas
- Ajo
- Cebolleta
- Puerro
- Zanahoria
- Pimientos
- Chorizo (opcional)
- Pimentón
- Tomate
Elaboración:
- Pon las carillas a remojo desde la noche anterior.
- Pon abundante agua a calentar en una cazuela.
- Pon a calentar un chorrito de aceite en una cazuela.
- Pela los dientes de ajo, córtalos en dados y ponlos a rehogar.
- Pica la cebolleta y el puerro (limpio) en daditos e incorpóralos.
- Pela la zanahoria, córtala de la misma manera y añádela.
- Retira el tallo y las semillas de los pimientos, pela, pícalos en daditos y agrégalos.
- Retira la piel del chorizo, córtalo en rodajas, añade y rehógalo brevemente.
- Incorpora el pimentón, el tomate, las carillas (escurridas) y un poco del agua de su cocción.
Conservación
- Congelación: Si cocinas las alubias en grandes cantidades, puedes congelarlas en porciones para su uso posterior.
Las alubias secas ofrecen una larga conservación en la despensa, almacenadas en un lugar fresco, seco y alejado de la luz solar o fuentes de calor. A pesar de ello, se recomienda consumirlas en el mismo año de su recolección, pues son mucho más sabrosas y tiernas, con una piel más tersa que no se desprende tanto durante la cocción.
Variedades de Alubias
Quizá el garbanzo sea hoy en día la legumbre más popular y consumida, revitalizado a través de las nuevas tendencias con su harina y variedades de hummus, pero las alubias ganan por goleada en cuanto a disparidad de formas, tamaños, colores y sabores.
En nuestro país destacan las de Gernika. El color de las pintas puede presentar diferentes matices según la variedad concreta, normalmente luciendo un tono caoba intenso y brillante cuando están secas. Su textura es algo harinosa y son perfectas para guisos y potajes, como las clásicas con chorizo en España o los chilis, feijoadas y platos criollos. Blancas. De las más populares en España, las hay de muchas variedades según su tamaño y forma: plancheta, riñón, arrocina, etc.
A continuación, se presenta una tabla con algunas de las variedades de alubias más comunes:
| Variedad | Características | Uso Común |
|---|---|---|
| Blancas | Tamaño y forma variada | Platos tradicionales españoles |
| Pintas o Rojas | Tono caoba intenso | Guisos, potajes, chilis |
| Negras | Sabor dulzón e intenso | Cocina mexicana y caribeña |
| Verdinas | Color verdoso y textura tierna | Platos gourmet |
| Carillas | Pequeñas con punto negro | Cocina extremeña |
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