Game Planet es la marca de juegos de mesa de Toy Planet, diseñada para que niños, niñas y familias vivan momentos de diversión, conexión y aprendizaje alrededor del tablero. Una selección de juegos accesibles, variados y llenos de sorpresas para todas las edades.
- Juegos de reglas sencillas para que todos puedan participar.
- Propuestas educativas que refuerzan memoria, cálculo, lenguaje o atención.
- Formatos compactos, ideales para viajes, fines de semana o tardes en casa.
- Perfectos para compartir en familia, en clase o con amistades.
Desde juegos de cartas y dados hasta retos de lógica, preguntas, rapidez, cooperación o estrategia, Game Planet tiene propuestas para peques, mayores, principiantes o jugones. ¡Y todo con ese toque cercano y didáctico que nos encanta! Juega a lo grande con Game Planet.
Preguntas frecuentes sobre Game Planet:
- ¿Desde qué edad se pueden jugar los juegos Game Planet? Hay juegos desde los 3 años, con propuestas específicas para cada etapa. En cada ficha de producto indicamos la edad recomendada para facilitar la elección.
- ¿Son juegos competitivos o cooperativos? Hay de todo: juegos para competir, para jugar en equipo, resolver acertijos, contar historias… La colección es variada para que cada familia encuentre lo que más le gusta.
- ¿Se necesita saber leer o contar? Algunos juegos sí, pero otros se pueden jugar sin necesidad de saber leer. Es una excelente manera de aprender jugando y practicar sin presión.
- ¿Se pueden llevar de viaje? Sí, muchos juegos vienen en formato pequeño o con bolsas para guardarlos.
Dentaday: Un Juego para Aprender sobre Higiene Dental y Alimentación Saludable
Si hace unos meses alguien me hubiera dicho que uno de los juegos que más me iban a demandar mis hijos iba a ser sobre higiene dental y comida sana, le habría levantado una ceja (eso es chungo). Pero es que los niños no dejan de sorprendernos. Prueba de ello es que el juego de mesa Dentaday está en el estante de «acceso directo» de la ludoteca. ¡No nos viene nada mal para enseñarles algunas cosas sobre higiene dental y alimentación variada y sana!
Especialmente para aulas y para clínicas dentales, personas especialistas en higiene dental o nutricionistas que impartan charlas a los más peques, este juego de mesa Dentaday es una pequeña joyita. Y es que ya sabemos que los niños hacen más caso a un juego que, a veces, a sus adultos de referencia (esto es una exageración, pero seguro que sabéis por dónde voy). Pues si combinamos ambas cosas, mucho mejor, ¿no?

Reglas del Juego Dentaday
El juego de mesa Dentaday es muy sencillo. Consiste en ir moviéndonos por el tablero, recolectando comida sana y evitando (si podemos) los dulces, ya que las caries que producen nos llevan a la silla del dentista y nos retrasan a la hora de ganar.
El objetivo del juego, realmente, es ser la primera persona en conseguir 8 fichas de comida sana variada, sin tener caries (dientes tristes).
Preparación
Colocamos el tablero en el centro de la mesa. Cada persona elige una figura (roja, amarilla, verde o azul) y la coloca en cualquier casilla de cepillo de dientes. Cada persona elige, además, una zona del tablero donde colocará sus fichas de comida y sus dientes.
Dejamos a un lado la caja de plástico con las fichas de colores y también los dientes tristes (picados).
Datos del juego Dentaday:
- Jugadoras: 2-4
- Edad: 4+
- Tiempo: 15 minutos
- Mecánica: Tirar dados, Tirar y Mover, Colección, ¡Toma eso!
- Editorial: Mercurio
- Autor: Claude Weber
- Ilustraciones: Dovydas Čiuplys, Gediminas Akelaitis
- Precio: 23’95€ aprox.
Cómo se juega
Por turnos, cada persona jugadora tira el dado y avanza su peón en sentido horario tantas casillas como puntitos haya. Si le sale un 6, puede avanzar 1, 2 o 3 casillas.
Salvo en el dentista, solo puede haber un peón por casilla. Si una persona llega a una casilla que estaba ocupada, debe empujar el peón de la otra persona a la siguiente casilla. Entonces, esa jugadora debe realizar la acción (coger ficha o diente triste, etc.), salvo que ya tenga dos fichas de ese color o que caiga en cepillo de dientes no teniendo dientes picados (no vuelve a tirar el dado).
Los «empujones» son acumulativos. Es decir, si empujamos a un peón y éste cae en otra casilla ocupada, también empuja al peón que está en esa siguiente casilla.
Tipos de Casillas
- Casillas con comida sana: se coge una ficha del color correspondiente y la coloca en uno de sus 8 espacios. Manzana y pepino (frutas y verduras), verde; carne y pescado, naranja; pan y cereales, marrón; leche y yogur (lácteos), blanco. Como máximo puede tener 2 fichas de cada color, porque la comida tiene que ser variada.
- Casillas con dulces (rojas): se coge un diente triste y se coloca en uno de los dos huecos de dientes de su espacio del tablero. Si ya tiene uno y completa el segundo, además, pondrá su peón en la silla del dentista. El siguiente turno lo pierde en curar los dientes picados. En el siguiente turno, se devuelven los dientes y se lanza el dado para salir del dentista.
- Chuchería en una mano: se coge un diente triste y se lo da a otra jugadora. Eso sí, si están todas en el dentista, se lo queda.
- Casilla de sol: puede coger una ficha de cualquier color y colocarla en sus espacios.
- Casilla de sol en una mano: coge una ficha de cualquier color y se la da a otra persona que la necesite.
- Cepillo de dientes: devolvemos un diente triste a la caja. Si no tenemos ninguno, podemos volver a tirar el dado.
Fin del Juego
Cuando una jugadora consiga rellenar los 8 espacios con 2 fichas de cada color de comida sana y no tenga ningún diente triste, gana la partida.
Habilidades y Competencias
Vamos a conocer las habilidades cognitivas, sociales y emocionales que potenciamos con este:
Habilidades Más Específicas
- Atención. Trabajamos la atención de los más peques con este juego en el que deben permanecer atentos por si les «empujan» durante otro turno, ya que, en ese caso, quizás tengan que coger alguna ficha.
- Toma de decisiones. Aunque a un nivel muy básico, las personas que juegan deben tomar decisiones, especialmente, cuando sale el 6 en el dado o cuando caen en las casillas de acción especiales. Esas decisiones tendrán sus consecuencias.
- Flexibilidad cognitiva. A veces, nos «cuelan» un diente picado y eso nos cambia los planes, ya que quizás no teníamos pensado «buscar caer» (con el dado de 6) en un cepillo de dientes, pero ahora lo preferimos. O, por ejemplo, nos mandan al dentista cuando teníamos ya a la vista la victoria.
- Organización. En este juego, los más pequeños tendrán que organizar las fichas para que estén bien ordenadas y alineadas, e incluso colocárselas para ir viendo cuáles son los colores que tienen de una manera más visual. Las fichas restantes y los dientes también hay que mantenerlos en su sitio.
Habilidades Más Generales
- Monitorización. Con el paso de los turnos, las jugadoras van viendo quién tiene más fichas y cuántas tienen ellas, y qué han ido haciendo hasta ese momento, así como qué les falta por llegar a su objetivo.
- Coordinación óculo-manual. Dado que el juego está enfocado a niños/as de edades preescolares o de primeros cursos de Primaria, la coordinación óculo-manual es, en este caso, algo más importante.
- Cohesión social. Dentaday es un juego muy sencillo pero que, con las dinámicas de los «empujones», el poder elegir en la cara del 6 y las acciones especiales, generan una interacción bastante simpática entre jugadoras.
- Respetar turnos. De nuevo, dado que hablamos de un juego para peques, respetar los turnos y esperar a que les vuelva a tocar es una de las habilidades que tendrán que trabajar.
Juego Cocodrilo Sacamuelas: ¡Cuidado con el Diente Enfermo!
Hay que buscar que muela le duele pero ¡con mucho cuidado!, porque si le haces daño cerrará la boca sin avisar. Si te pilla con la mano dentro de su boca, perderás.
Cómo Jugar
Cada jugador aprieta un diente, si el diente está sano no sucede nada y le tocará el turno al siguiente jugador. ¡Pero ten cuidado, si aprietas el diente enfermo y el cocodrilo cierra la boca estás eliminado!
Para: 2-4 jugadores. A partir de 4 años.

Objetivo del Juego
¡Juega a los dentistas! Presiona un diente del cocodrilo, ¡pero evita presionar el que más le duele o te morderá! ¡Sé el único jugador a quien no muerda para ganar!
Preparación
Levanta la mandíbula superior del cocodrilo todo lo que puedas, para que su boca esté completamente abierta.
¡A Jugar!
Empieza el jugador más joven y la partida continúa hacia la izquierda. En tu turno, elige un diente y presiónalo con tu dedo. ¡Cuidado con el diente que le duele! Si el cocodrilo no muerde después de presionar un diente, ¡estás a salvo! Le toca al siguiente jugador.
Si el cocodrilo muerde después de presionar un diente, ¡estás eliminado! Vuelve a abrir la mandíbula del cocodrilo y el turno para elegir un diente pasa al siguiente jugador.
¡El Ganador!
Turnaos para seguir presionando un diente cada vez hasta que sólo quede un jugador. No olvidéis reiniciar la mandíbula del cocodrilo cada vez que dé un mordisco. ¡El último jugador que quede en la partida es el ganador!
Advertencia por seguridad: No es apto para niños menores de 3 años, debido a que existe peligro de asfixia por la presencia de piezas pequeñas que pueden ser ingeridas o inhaladas.

Nunca se sabe qué dientes empujas dejará que el juguete te muerda el dedo, juguete muy divertido ideal para jugar con tus hijos o divertirse en una fiesta, siempre será una curiosidad de los invitados. Escuché gritos y risas, espero que tengas una fiesta divertida.
Nunca causará ningún daño cuando te muerda, solo un juguete por diversión, no hay necesidad de preocuparse por la seguridad del juguete. Material ecológico y no tóxico, inocuo para la salud. Superficies lisas, sin rebabas, no dañarán la piel.
Cómo Jugar
Las reglas son simples. Tomen turnos para presionar un diente, pero no hurguen en su muela dolorida O de lo contrario, Hippo se romperá en tu dedo Para ganar, sé el único dentista que no sea mordido por el hipopótamo.
Entrenar la coordinación mano-ojo, la interacción entre padres e hijos, cultivar el interés, el movimiento meticuloso y la cooperación, beneficia a sus hijos imperceptiblemente, se adapta a niños mayores de 3 años.
Se puede utilizar con 2 pilas AA o sin pilas, satisfaciendo diferentes demandas. Puedes jugar sin pilas, sin embargo, cuando tocas el órgano, los ojos del hipopótamo no brillan ni ríen. Tenga en cuenta: las 2 pilas AA no están incluidas.
Mantenimiento: Limpie las superficies para eliminar el polvo con un paño limpio.
Análisis Crítico del Juego Bang!
Vengo a hablar sobre el increíble juego ¡bang!. Para los curiosos, el extraño título viene por un comentario sobre el juego en la bgg, ya que decidí entretenerme leyendo opiniones del mismo hasta que acabara la partida. Sí, lo de increíble iba por el hecho que este juego fuera publicado siquiera. Tras esto es evidente que no voy a decir nada bueno, y es una pena pudiendo hablar de tantos otros juegos más dignos. La cosa es que últimamente mis compis están muy pesaditos con el maldito ¡BANG!, y necesito desquitarme un poco.
La idea es hacer una lista de los fallos del juego punto por punto, en un crescendo de todos los descalabros que lo componen. Pero primero:
Por si a alguien no le suena, ¡bang! es un juego de cartas para 2-7 jugadores (8 con expansión), que participan en un tiroteo del salvaje oeste como vaqueros, forajidos etc... Los jugadores reciben un personaje con un poder especial y un bando oculto, y se van turnando para dispararse mutuamente sin tener mucha idea de quién es quién.
La verdad no creo que valga la pena profundizar más en las reglas. Empecemos ahora con lo divertido:
Azar y Desequilibrio
Esta es probablemente una de las críticas más comunes cuando la gente habla mal de algún juego, y Bang! por supuesto no es la excepción. No hay color entre unos personajes y otros, y en cualquier caso dependes muchísimo de las cartas que te toquen. Esto en general no me parece para tanto; otros juegos duran tan poco que esto no molesta, y algunos hasta consiguen que sea gracioso (me vienen a la cabeza los abuelos de City of Horror).
Sin embargo Bang! no es el caso, y su aleatoriedad sólo empeora los siguientes problemas:
Eliminación de Jugadores
Otra crítica habitual en muchos juegos de mesa. Palmar el primero y pasar el resto del tiempo mirando no suena bien, pero yo diría que esto depende de cuánto tiempo tarde en acabar la partida. Juegos como Skull duran tan poco que no importa en absoluto, otros como Wiz-War suelen acabar tan pronto como el primer jugador muere. En Bang! es habitual morir antes de empezar a jugar, algo muy criticado también sobre el juego; sin embargo también pasa en Werewolf y no escuece tanto. La diferencia está en el siguiente punto:
Duración
¡Bang! es un juego enfocado a grupos grandes, o eso dicen. La diferencia con otros del género como la Resistencia es que se juega por turnos, y esto es muy jodido que funcione con muchos jugadores (el Ciudadelas tiene el mismo problema). Esto tiene 2 consecuencias: una partida de Bang puede llegar a ser larga como un día sin pan, especialmente para el tipo de juego "chorras" que es. La segunda pega es:
Entreturno
La semana pasada también tuve que jugar, y dije a ojo que había esperado 15 minutos hasta que me llegó el turno. Ayer puse el cronómetro, por hablar con conocimiento: 17, y ni siquiera era el último jugador. Como anécdota, a ese ni llegó a tocarle. En cualquier caso, un buen juego, por simple que sea, suele tener cositas en las que pensar mientras esperas a que te toque. No es el caso aquí, dado que Bang! es absurdo y aleatorio, con menos estrategia que el 3 en raya. Y la principal causa de esto es:
¿Gestión de Cartas?
El mecanismo principal de Bang es "elegir" qué cartas de tu mano jugar. Sí, entre paréntesis. Porque las reglas limitan esto enormemente: para empezar el tamaño máximo de tu mano es muy pequeño de primeras, y cualquier carta que sobre es descartada. Además está limitado por tu número de vidas, por lo que sólo irá encogiendo más a medida que avance el juego.
Para seguir, las cartas más comunes, Bangs y Fallastes (al menos la mitad del mazo, diría yo) también están limitadas, respectivamente, a 1 por turno y a ser jugadas sólo cuando recibas un tiro. Todo esto hace que tus turnos sean prácticamente automáticos y no tengas nada en lo que pensar en los del resto; en este sentido ¡Bang! rivaliza con el UNO. Es esto lo que estropea la última parte del juego que podría salvarlo.
Bandos Ocultos
Aunque no es la peor parte del juego, tampoco funciona. Se supone que la gracia de ésta mecánica es adivinar el bando del resto sin desvelar el tuyo. En ¡Bang! no se sabe quién es nadie, salvo el Sheriff. Las pistas habituales son las acciones de los jugadores, pero aquí la escasa información base hace esto imposible: no puedes deducir su bando cuando un jugador te ataca, si él mismo no sabe por qué lo hace. La excepción es si alguien se delata jugando sin ningún disimulo, cosa absurda en un juego de roles ocultos.
Si esto no pasa, es habitual que los jugadores se disparen entre ellos sin saber realmente si son enemigos. De nuevo las reglas son demasiado estrictas y lo empeoran: normalmente sólo se puede atacar a los jugadores adyacentes salvo que tengas objetos para aumentar tu alcance, incluso podrías no tener ¡Bangs! para disparar en cualquier caso. El juego crea la ilusión de deducir el bando de los demás, pero es falso. Aquí no se deduce nada, sólo se dan palos de ciego. Mejor jugad a la piñata.