Sumérgete en la era prehistórica, donde los mamuts gigantes y los tigres dientes de sable dominaban la Tierra. Explora cómo estos majestuosos animales han sido representados en diversos videojuegos, ofreciendo aventuras emocionantes y desafíos de supervivencia.

Recreación de un Smilodon californicus en La Brea Tar Pits.
¿Quiénes Eran los Tigres Dientes de Sable?
Smilodon (del griego antiguo σμίλη o smilē, «escalpelo» o cuchillo de doble hoja; y ὀδoύς u odoús, «diente») es un género extinto de félidos de dientes de sable de la subfamilia de los macairodontinos. Apareció en América del Norte a finales del Plioceno y se extinguió en América del Sur durante el Gran intercambio americano.
- Smilodon gracilis
- Smilodon fatalis
- Smilodon populator
Se estima que los mayores machos de la especie Smilodon populator podrían haber pesado hasta 300 kg, rivalizando de este modo con el tigre moderno por el título de mayor félido de todos los tiempos. Pero en comparación con la mayor parte de félidos la característica más distintiva del género son sus enormes caninos, que lo convirtieron desde su descubrimiento en uno de los mamíferos prehistóricos más populares.
Esta característica, que Smilodon comparte con algunos otros géneros, ha valido a estos animales el sobrenombre popular de «tigres de dientes de sable», término en realidad inadecuado ya que se trata de especies distintas del tigre actual, además de que por un fenómeno de convergencia evolutiva también existieron otros mamíferos carnívoros de dientes de sable que no estaban en absoluto relacionados con los macairodontinos, como por ejemplo el género marsupial Thylacosmilus.
Los dientes de sable son exactamente los caninos homólogos de los que están dotados todos los félidos. Es por la forma larga y curvada de estos caninos que se conoce popularmente a las especies del género Smilodon como «tigres de dientes de sable».
Dentro de los grupos mencionados, Smilodon poseía los dientes de sable más largos; en el caso de Smilodon populator llegaban a medir hasta veinte centímetros. Los colmillos tardaban más tiempo en crecer que los caninos normales.
Es mucho más probable que tuviesen una utilidad letal doble; Smilodon los utilizaría para morder el cuello de las presas, bloqueándoles el flujo respiratorio por la tráquea y cortándoles las principales arterias que irrigan el cerebro. Para que esta operación no supusiera un riesgo para los dientes de sable, el animal debía mantener inmovilizada a la presa.

Cráneo de Smilodon populator mostrando sus característicos dientes de sable.
Extinción de los Smilodon
Las especies del género Smilodon se extinguieron con probabilidad a raíz de las extinciones masivas de megafauna que tuvieron lugar a finales del Pleistoceno y la consecuente modificación radical de los ecosistemas que ocasionaron estas extinciones. Se considera hoy en día que la causa más probable de estas extinciones sea la llegada de los humanos a continentes a los que nunca antes habían tenido acceso.
Efectivamente, estos fenómenos de extinción masiva de especies de relativamente gran tamaño coinciden casi invariablemente con la aparición de la especie humana en Europa, Asia Septentrional, Oceanía, y las Américas del Norte y del Sur.
Smilodon en Videojuegos
Los tigres dientes de sable han aparecido en varios videojuegos, a menudo como depredadores formidables o aliados domesticables. Aquí hay algunos ejemplos notables:
- Far Cry Primal: En este juego, ambientado en la Edad de Piedra, los jugadores pueden dominar a estas bestias y cabalgarlas, utilizándolas como monturas y compañeros de batalla.
- Ancestors: The Humankind Odyssey: Este juego de acción y aventura en tercera persona con elementos de supervivencia, te propone un viaje por la historia de la humanidad.
- Ice Age 3: Es el videojuego basado en la tercera entrega de la divertida película de animación, que en esta nueva aventura nos trasladará al nacimiento de los dinosaurios.
- Carnivores: Dinosaur Hunter Reborn: Aventura de simulación de caza de los más grandes y peligrosas criaturas habidas jamás en La Tierra: los dinosaurios.
Far Cry Primal: Una Aventura en la Prehistoria
Tras el espectacular Far Cry 4, Ubisoft vuelve a la carga con una aventura de mundo abierto. En esta ocasión recoge los ingredientes que mejor están funcionando en el mundo del videojuego (acción en primera persona, artesanía y supervivencia) y los mete en un mortero hecho de hueso de hace unos 12.000 años. Esto es Far Cry Primal.
El protagonista de esta aventura es Takkar, un cazador y casi único superviviente de la tribu de los Wenja. Su objetivo primordial es sobrevivir un día más rodeado de bestias como mamuts y tigres dientes de sable y, de paso, reconstruir una tribu que sea autosuficiente a todos los niveles. Lo malo es que las tierras de Oros cuentan con dos tribus más: los Udam y los Izila.
Sobre el año 10.000 antes de Cristo la supervivencia pasa por conseguir recursos naturales (tanto vegetales como animales), crear herramientas para abordar tareas y, sobre todo, construir armas para salvar la vida. Manejaremos palos, cuchillos, arcos o lanzas con desgaste por el uso, e incluso crearemos trampas. El manejo del fuego será fundamental tanto para potenciar las armas como para combatir a otro de nuestros principales enemigos, el frío, que todavía pervive de la reciente Edad de Hielo.

El jugador domando un tigre dientes de sable en Far Cry Primal.
Según vayamos recomponiendo nuestra tribu iremos ganando más de 70 habilidades de artesanía, supervivencia o combate, en función de los miembros que consigamos sumar al grupo. Entre las más destacadas y útiles está la que nos proporciona el chamán: domesticar animales salvajes. Y es que dominar a voluntad las aves y cabalgar sobre tigres dientes de sable son algunas de las imágenes más espectaculares de este Far Cry Primal.
La ambientación sonora de los entornos naturales (una pasada con sonido envolvente) se completa con unos gráficos magníficos, que presentan grandes espacios salvajes muy frondosos y repletos de accidentes. Todo ello contribuye a meternos de lleno en la Edad de Piedra.