La gran rivalidad franco-germana en Mundiales se originó una noche de julio de 1982 en Sevilla. Era el minuto 62 de la semifinal del Mundial de España y el marcador estaba empatado 1-1.

El Choque Brutal entre Schumacher y Battiston
Patrick Battiston recibió el balón en la media luna del área alemana con el campo abierto, pero sólo tuvo tiempo de tocarlo una vez con suavidad antes de que el portero Harald Schumacher le cayera encima con una fuerza brutal. La patada del polémico portero alemán ni siquiera fue señalada como falta, pero Battiston tuvo que dejar el campo con una conmoción cerebral y varios dientes rotos.

Alemania avanzó a la final en los penaltis después de igualar un 3-1 en la prórroga y la jugada quedó para siempre en la memoria francesa como una motivación extra.
Battiston, que hacía apenas cinco minutos que había saltado al campo, quedó inconsciente en el césped durante unos instantes antes de ser retirado en camilla y ser trasladado al hospital con la mandíbula fracturada, tres dientes perdidos y lesiones en dos vértebras. Battiston estuvo varios meses sin jugar: perdió dos dientes y sufrió lesiones en las vértebras.
Corría un 8 de julio de 1982en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. En el minuto 50 de partido, Patrick Battiston entraba al terreno de juego en lugar de Bernard Genghini: sólo siete minutos después, a punto estuvo de ocurrir la tragedia.
La Reacción de Schumacher y el Apodo de "Monstruo de Sevilla"
"Si sólo es eso, le pagaré los gastos de una corona dental", dijo Schumacher tras el partido. En cuestión de días, perdió sus contratos publicitarios. Su cara dejó de representar a McDonalds: nunca más fue un ejemplo para los niños.
El partido acabó con empate a tres. En la tanda de penaltis Schumacher se convirtió en el héroe parando dos lanzamientos. Mientras los alemanes celebraban la victoria, un periodista le preguntó si sabía que Battiston había perdido los dientes. Acababa de convertirse en el monstruo de Sevilla.

La ‘falta del siglo’, la entrada más salvaje de la historia del Mundial, lo convirtió en el enemigo público número uno. La prensa lo llamó ‘la bestia de Sevilla’ o ‘Jack el Destripador’.
El Legado del Incidente
Aquella violenta y polémica jugada quedó inevitablemente asociada al partido para siempre. "No soy ese malvado del que hablan", dijo Schumacher hace dos años en una entrevista con el diario Le Figaro, consciente de que en Francia tiene una imborrable imagen de villano.
A sus 57 años, Battiston olvidó ya aquel episodio que frustró a una de las grandes generaciones del fútbol francés, pero continúa mirando con cierta desconfianza al otro protagonista de la historia, el ex guardameta alemán. "Lo vi en televisión hace un tiempo. Vi que todavía existe", ironizó en una entrevista por radio el francés, que aseveró que no se sentaría con el alemán a ver el viernes la cuarta edición mundialista del clásico europeo. "Prefiero verlo tranquilo con mis hijos. No, no, seguro que no", aseguró Battiston.
Reencuentro y Reconciliación
Por cierto, cuatro años después de España'82, Schumacher y Battiston se reencontraron de nuevo en la semifinal del Mundial'86 en México. Al terminar un amistoso contra Francia, en Meinau, Battiston le propuso intercambiar camisetas como símbolo de paz. Schumacher accedió pero dentro de los vestuarios, en intimidad, sin necesidad de testigos.
Tiempo después, sin embargo, se vieron obligados a organizar una comida de reconciliación delante de la prensa para terminar con el calvario. «Aquello era Hollywood», escribió Schumacher. «Cientos de fotógrafos, micrófonos, cámaras, focos, cables. Era como si unos verdugos informáticos estuvieran tratando con reses en el matadero».
Schumacher's Shocking Collision On Battiston | Spain 1982 | FIFA World Cup
Otros Momentos Clave en la Rivalidad Franco-Alemana
Aquella derrota fue la primera de las dos grandes decepciones del talentoso equipo galo de Michel Platini, Manuel Amoros y Alain Giresse, que cuatro años después volvería a perder en semifinales con Alemania. En México, sin embargo, los bleus, agotados tras unos durísimos cuartos de final con penaltis incluidos ante Brasil, cayeron sin paliativos por 2-0. Andreas Brehme y Rudi Völler anotaron en Guadalajara los goles del equipo que por entonces adiestraba Franz Beckenbauer.
Aquellos míticos duelos, sin embargo, parecen estar tan lejos de la memoria de los actuales futbolistas como el 6-3 con el Francia se impuso a Alemania en su primer duelo mundialista, cuando cuatro goles de Just Fontaine dieron el triunfo en el partido por el tercer y cuarto puesto a los galos en Suecia 1958. "La mayoría de los jugadores ni siquiera habían nacido. ¿Qué les voy a contar? Yo tenía tan sólo 14 años", aseguró ayer el seleccionador de Francia, Didier Deschamps, capitán del equipo que en 1998 levantó la única Copa del Mundo de los bleus.
Así, en los 25 partidos que se han visto las caras ambos combinados, Francia venció en 11 ocasiones, concedió el empate seis veces y perdió ocho, pero Alemania supera a los galos en la estadística más importante, la de estrellas de campeones del mundo que lucen en su camiseta. Tres de los alemanes por una francesa.
La última vez que se enfrentaron, el 6 de febrero del pasado 2013, el equipo dirigido por Joachim Löw se impuso a los franceses en París por un ajustado 1-2, con goles de Thomas Müller y el madridista Sami Khedira.
Un Exfutbolista Inglés sin Dientes Vende su Medalla de Campeón del Mundo
El próximo 27 de octubre, Nobby Stiles, un ex futbolista inglés, marrullero y sin dientes, pone en venta su medalla de campeón del mundo de 1966, el Mundial en el que Inglaterra venció a Alemania en la final 4-2. Es el único campeonato que han ganado los inventores del fútbol. Por eso los aficionados recuerdan con nostalgia esa final, como un imposible que parece que nunca van a volver a alcanzar.

Stiles, de 68 años, y tras un derrame cerebral, quiere dejar algo a su descendencia y está dispuesto a vender caros sus recuerdos: con la subasta de su medalla en Edimburgo pretende sacar 120.000 euros. Otra cosa es que en época de crisis, lo consiga. Stiles sigue el ejemplo de su compañero Alan Balls, que en 2005 vendió su medalla por cerca de 500.000 euros.
| Jugador | Artículo Vendido | Precio |
|---|---|---|
| Alan Balls | Medalla de campeón del mundo | 500.000 euros |
| Nobby Stiles (estimado) | Medalla de campeón del mundo | 120.000 euros |
| Hurst | Camiseta | 90.000 libras |