La instrumentación quirúrgica se define como el mantenimiento, preservación, acondicionamiento y manejo del instrumental quirúrgico y accesorios necesarios durante el acto quirúrgico. Hay que ver la instrumentación quirúrgica como un conjunto de acciones y no como una sola, tal y como vemos reflejado en la definición expuesta anteriormente. Esto se debe a que conseguir ser una instrumentista competente va más allá de saberse a la perfección el nombre del instrumental quirúrgico, error muchas veces cometido.
Historia de la Instrumentación Quirúrgica
Gracias a los descubrimientos arqueológicos, se han encontrado vestigios de lo que hoy llamamos cirugía en las sociedades primitivas, puesto que la vida al aire libre era objeto de numerosos accidentes, heridas y hemorragias, susceptibles de tratamiento quirúrgico mediante técnicas rudimentarias. La civilización hindú describe en el Atharvaveda algunos procedimientos médicos, ampliados parcialmente en el Ayurveda, dos de sus libros sagrados. Este último, datado en el año 800 a. C. es el precursor de un tratado de cirugía hindú conocido como Susruta Samhita.
Susruta es el supuesto autor y la datación de esta compilación es confusa, oscilando según los autores entre el 800 a. C. y el 400 d. C. En este tratado se describen técnicas quirúrgicas ingeniosas posteriormente reinventadas por la medicina contemporánea: la reducción de fracturas mediante férulas, sutura de heridas, fístulas cauterizadas o drenaje de abscesos. Hubo que esperar hasta la Antigua Grecia para encontrar de nuevo escritos sobre intervenciones quirúrgicas y sus instrumentos, como en el caso de La Ilíada y La Odisea y como no en los escritos dejados por Hipócrates, quien incluyo sobre cirugía numerosas anotaciones en sus escritos.
“La cirugía trata del paciente, el cirujano, los ayudantes y los instrumentos: el tipo y la orientación de la luz; la colocación idónea del paciente y los instrumentos; la hora, el método y el lugar. El cirujano debe sentarse en un lugar bien iluminado y confortable, para él y para el paciente. Las uñas deben cortarse ralas. El cirujano debe aprender a manejar sus dedos mediante la práctica continua, siendo de especial importancia el índice y el pulgar.
Pero el siguiente gran avance para la instrumentación se hizo esperar hasta la Antigua Roma, época en la cual, a pesar de quedarse estancada en el campo de anatómico, avanzo mucho en lo que instrumentación quirúrgica se refiere. Posteriormente en la Edad Media se produjeron grandes avances en cirugía, llevando consigo el diseño y descubrimiento de nuevos instrumentos quirúrgicos y de las suturas. Tenemos que desplazarnos a la famosa escuela de la época, la de Bolonia, para encontrar uno de los tratados más importantes, Chirurgia, un tratado dedicado exclusivamente a la cirugía.
En el punto de inflexión entre la Baja y la Alta Edad Media, no nos podemos olvidar de otro gran cirujano, Abu al-Qasim (Abulcasis) (936-1013 d.c). Este médico cordobés, conocido como uno de los fundadores de la cirugía moderna, combino las enseñanzas clásicas grecolatinas, con los conocimientos de la ciencia del próximo oriente. Su mayor legado fue Al-Tasrif, una obra de treinta volúmenes sobre la práctica médica, donde recopiló todo el conocimiento médico y farmacéutico de la época. Especialista en cirugía, en su obra describe los procedimientos que utilizaba en sus operaciones de ojos, oídos, garganta, amputaciones, implantes de dientes, etc.
Con el paso de los años llego el Renacimiento, el tiempo de los anatomistas. Entre los cirujanos barberos más conocidos de la época, nos encontramos a Ambroise Pare (1510-1590), el cual más tarde acabaría siendo considerado como el padre de la cirugía moderna, comenzó siendo aprendiz de barbero y a los 17 años logró ser admitido en el Hötel Dieu, donde completo sus estudios y se tituló como cirujano.
A finales del siglo XIX se producen grandes descubrimientos, el más significativo fue sin duda “El Autoclave”. Su descubridor fue Charles Chamberland, bacteriólogo francés que colaboro durante años con Louis Pasteur en el desarrollo de su trabajo “La teoría de los gérmenes y sus aplicaciones en la medicina y cirugía”. Durante los años posteriores se dedicó con ahínco al estudio de los microorganismos causantes de las enfermedades y como evitarlos. En 1879 termino y presento su tesis “Investigaciones sobre el origen y el desarrollo de los organismos microscópicos” y tras años de búsqueda de un medio de esterilización de los medios de cultivo, en el año 1879 fabrica el primer autoclave.
Materiales Utilizados en la Fabricación de Instrumental Quirúrgico
El instrumental quirúrgico se fabrica con diversos materiales, cada uno con propiedades específicas que los hacen adecuados para diferentes usos:
- Acero inoxidable: Compuesto por la aleación de cromo, hierro y carbono, aunque tambien puede añadirse otros elementos como el níquel, molibdeno, cobre o silicio entre otros, cada uno de ellos le conferirá unas características especiales en función de lo que se busque aportar al instrumento. Así, el carbono aporta resistencia o el cromo repele la corrosión. El acero inoxidable es un material muy resistente a la corrosión y fácil de manipular, pudiendo con el fabricar instrumentos de punta fina.
- Tungsteno o wolframio: Su aplicación en el instrumental quirúrgico es en forma de carburo de wolframio. Es un metal tremendamente escaso en la corteza terrestre, de hecho, en la segunda guerra mundial fue el metal más codiciado, debido a sus excelentes propiedades y su escasez. Da un característico color azul grisáceo al instrumental, aporta maleabilidad a los instrumentos gracias a que es el metal conocido con mayor soporte a la tracción en su estado puro además de conferir a dichos instrumentos de gran dureza. Sin embargo, debido a que tambien tiene el punto de fusión más alto de todos los metales resulta muy costoso trabajar con él, por lo que los instrumentos fabricados tienen un coste elevado.
- Titanio: Excelente material para la fabricación de instrumentos de microcirugía. Es un material no magnético y muy ligero.
- Vitalio: Es una aleación patentada de molibdeno, cromo y cobalto.
Una vez elegido el material y fabricado el instrumento, se le da un acabado:
- Ébano o negro mate: Impiden la reflexión de los rayos láser evitando así el daño tisular.
- Satinado o anodizado: Mediante capas de níquel y cobre ofrecen un acabado mate al instrumento que lo protege de los reflejos. Son más susceptibles a la corrosión, pero esta se elimina fácilmente de ellos.
Conocer la composición del instrumento con el que se trabaja es muy importante, no solo por tener conocimiento de sus propiedades y así elegir las más adecuadas en función de la intervención qué se vaya a realizar, o para su mantenimiento y conservación, sino porque debido al ambiente electrolítico que aporta el cuerpo humano, instrumentos de diferente composición no pueden estar en contacto por su diferencia de potencial ya que causarían corrosión y daño en sus estructuras.
Tipos de Pinzas Quirúrgicas
Existen diferentes tipos de pinzas quirúrgicas, cada una diseñada para una función específica:
- Pinza articulada: Son aquellas que mediante una caja de traba unen dos partes y generan movimiento, y generalmente poseen una cremallera para fijar dicho movimiento y mantener la pinza estática. La caja de traba suele estar más cerca de la punta de la pinza y la cremallera de sujeción en la parte más cercana a las anillas.
- Pinza de laparoscopia: Como su propio nombre indica son las pinzas utilizadas para realizar la cirugía laparoscópica. Varían entre 18 y 45 cm de longitud, así como entre 1.8 y 5mm de diámetro. La punta de las pinzas, en algunos casos son independientes e intercambiables, y en otros casos van unidas a la vaina.
Además, se encuentra el disector de laparoscopia y el porta agujas no desmontable.

Instrumental de Laparoscopia.
Clasificación del Instrumental Quirúrgico Según su Función
La clasificación del instrumental quirúrgico tiene numerosas formas de realizarse, en nuestro caso lo haremos según la función del instrumento, ya que de esa forma el estudio es más liviano e intuitivo y sin duda alguna es la mejor manera de aprenderlo para posteriormente ponerlo en práctica.
Instrumentos de Diéresis (Corte)
Dentro de este grupo entran todos los instrumentos que tengan como función la sección de tejidos. Hay dos tipos de diéresis, roma y aguda.
- Mangos de bisturí: Los mangos desechables pueden ser de tres formas y tamaños, 3, 4 o 7, siendo los dos primeros los más utilizados. Las hojas de bisturí desechables tienen un gran abanico de formas y tamaños. Las hojas de los números 9 al 15 son válidas para los mangos número 3 y 7. Las hojas del 18 al 36 lo serán para el mango número 4. No todos los tamaños de hojas de bisturí están disponibles en todos los países. El montaje y desmontaje de la hoja de bisturí debe hacerse con la ayuda de un portaagujas o kocher recto para evitar cortarse.
- Tijeras: Son un instrumento que debe cuidarse y mantenerse escrupulosamente, puesto que no hay nada más frustrante que unas tijeras que no corten. Por ello cada modelo se debe usar para la función por la que fue diseñado, sino se desafilaran mellaran o desalinearan.
- Mayo rectas: Su principal uso es el de corte de hilos, sondas u otros materiales estériles durante la cirugía.
- Metzembaum: Tijera fina con punta roma cuya función es la de disecar.
- Cortaagujas: También llamadas cizallas coloquialmente.
- Potts: Tijera de uso principal en cirugía vascular para la apertura de la luz de arterias y venas.
- Pinzas gubia: También conocidas como sacabocados, tienen como función cortar y extraer porciones de hueso o tejidos.
- Pinzas gubia de Luer, Stille -Luer, Stille-Ruskin (pico pato) o de Zaufal-Jansen: Su punta está compuesta por dos mordazas ovaladas y muy afiladas enfrentadas entre sí. Difieren en la angulación de la punta, forma de los mangos y en el número de articulaciones, pero ejercen todas la misma función. Menos la de Luer que solo tiene una articulación, el resto tienen mecanismo de doble bisagra lo que les ofrece más fuerza para ejercer en el “mordisco” con la punta.
- Pinza gubia de Kerrison: También llamado Laminectomo por su función de cortar y extraer pequeños fragmentos de hueso y la columna vertebral. Son de punta alargada para poder acceder a espacios de difícil acceso. Los tamaños de mordida varían de entre 2-5 mm.
- Pinza gubia de Cushing: También llamada pinza gubia de hipófisis. Se usa en cirugía de oído, nariz, garganta además de en neurocirugía para el corte y extirpación de tejidos blandos. Tiene forma de tijera y la hay de longitudes entre 15 y 20 cm.
- Cizallas: Instrumentos robustos, fuertes y de punta afilada cuya función es la de cortar hueso. Los hay con solo uno de los lados de la punta afilados o con los dos. El acabado de la punta puede ser romo o en pico dependiendo del lugar anatómico en el que se vaya a proceder con el corte.
- Cureta o cucharilla.
- Escoplos y osteotomos: Ambos son instrumentos de corte de un solo mango que acaban en un extremo en forma de hoja afilada. La principal diferencia entre ellos es que el escoplo solo tendrá biselado uno de los lados de la hoja (corte en muesca o escotadura) y el osteotomo tendrá biselados los dos lados. Para usar cualquiera de ellos se precisa de un martillo que golpee el extremo no cortante.
- Sierra de Gigli: No presenta un mango, sino dos, a los cuales se engancha un alambre estriado y muy afilado. Se utiliza para serrar huesos largos en las amputaciones. Es necesario retirar los tejidos antes de su utilización con un retractor de tejidos blandos.
- Periostotomos o elevadores: Instrumento quirúrgico cuya función es la de despegar el periostio del hueso, tal y como su propio nombre indica.
- Escofinas y raspas: Tienen como función modelar el hueso. Las hay más o menos vastas y de diferentes tamaños, formas y superficies. Las más finas y delicadas se usan en cirugía de nariz, senos paranasales u oído, y las más robustas para cirugía de huesos largos con el objeto de prepararlos para la colocación de implantes.
Pinzas de Sujeción
También llamadas pinzas de referencia, de disección o elásticas. Según la longitud de sus ramas las podemos clasificar en cortas, medianas o largas. Tambien se pueden clasificar por la tenencia o no de dientes, por ser rectas o anguladas, o por su función, etc.
- Pinzas de disección con y sin dientes: También llamadas pinzas de mano izquierda porque su función principal es la de “ayudar” al cirujano a exponer o sujetar los tejidos con la mano no dominante, para con la mano derecha o dominante pueda realizar la acción deseada (cortar, suturar…). Evidentemente, si el cirujano es zurdo este tipo de pinzas se cogerán con la mano derecha. Son las pinzas elásticas más comúnmente utilizadas en todas las especialidades quirúrgicos, ya que son las de elección a la hora de suturar los planos de las heridas. Las de disección sin dientes poseen en sus puntas unas estrías paralelas no traumáticas que facilitan el agarre, haciéndolas idóneas para la sujeción de vísceras y tejidos delicados. Las de disección con dientes no poseen dichas estrías y en su lugar tienen un diente en la punta de cada rama que al juntarlas encajan a la perfección.
- Pinzas de Adson o Bunny: Pinzas de ramas ovaladas y anchas acabadas en puntas muy finas con o sin dientes.
- Adson-Brown: Difiere de la Adson en su punta, en la cual no tiene un par de dientes, sino varios paralelos, de ahí que también se la conozca como la pinza cocodrilo.
- Pinzas rusas: Usadas principalmente en cirugía de bocio, cuello y riñón. Son características por su punta circular no fenestrada y estriada en forma de flor.
- Pinzas de bayoneta: Son especialmente utilizadas en neurocirugía y en procedimientos nasales. Su característica principal es la angulación de sus ramas.
- Pinzas de waugh: Son pinzas de ramas y puntas finas. Las hay con y sin dientes.
- Pinza fenestrada: Usada en cirugía renal. Permite la sujeción de tejidos blandos sin dañarlos.
- Pinza de Randall: Utilizada en el campo de urología y cirugía general para la extracción de cálculos renales y biliares, para lo cual posee dos mangos curvos acabados en punta fenestrada con bordes estriados.
Este tipo de pinzas tienen como característica principal su cierre mediante cremallera, no siendo necesaria la fuerza manual constante para mantener el agarre y presión sobe los tejidos, de ahí su nombre de pinzas de presión continua. Dentro de este grupo de pinzas existe gran variedad en función de la presión ejercida sobre los tejidos. Se pueden subclasificar en pinzas de presión continua fuerte y presión continua suave.
Pinza de Pean
Durante una intervención médica, el cirujano debe tener a la mano varias pinzas quirúrgicas a su disposición. Estas se diferencian por su tamaño y sus funciones (puntos de suturas, reparación de tejidos, etc). Hoy en día, dentro del mercado existen múltiples pinzas de instrumental quirúrgico.
¿Es enfermero, cirujano o médico? Entonces, muy seguramente tiene múltiples pinzas a su disposición entre sus herramientas de instrumentación. Cabe señalar que, las pinzas son diseñadas en diferentes formas y para distintos usos.
En cuanto a la pinza de Pean, se puede decir que esta evita aplastar los tejidos de la piel durante la manipulación quirúrgica. Asimismo, es utilizada para hacer la hemostasia al sujetar los vasos sanguíneos. Su punta redondeada y plana permite que los tejidos queden intactos y los lados de los anillos ofrecen un buen agarre para los dedos de la mano, lo que limita el riesgo de pellizcar a los pacientes. Por otra parte, está equipada con un sistema de bloqueo, el cual permite mantener la pinza cerrada cuando sea necesario.
Cabe señalar que, la pinza de Pean también conocida como pinza hemostática, es un sistema que permite mantener la sangre al interior de los vasos y determina cuándo se detiene el sangrado cuando se lesiona un vaso sanguíneo.
Al obtener sus pinzas médicas, le recomendamos limpiarlas, desinfectarlas y esterilizarlas antes de usarlas por primera vez. Esto debe hacerse antes y después de cada utilización. Respecto a la esterilización, se aconseja hacer uso de un autoclave. La temperatura de este debe ser de 134°C y el procedimiento debe tener una duración de al menos 18 minutos. Seguido a esto, los instrumentos esterilizados deben dejarse enfriar.
Jules Emile Péan fue un cirujano francés del siglo XIX y miembro de la academia de medicina en París, en el año 1887. Durante su gran carrera y desde 1868 utilizó sistemáticamente una pinza de intervención para garantizar la hemostasia, pellizcando los vasos en la cavidad abdominal durante las operaciones. Así fue como a partir del siglo XXI, gran parte de los cirujanos de todo el mundo, empezaron a tener a su disposición la «Pinza Pean» dentro de sus quirófanos, hasta el día de hoy.
La pinza Murphy Pean de la marca Holtex, está diseñada para un buen agarre. Asimismo, esta hecha para ser usada en el hogar o en hospitales. Por lo general, el cirujano hace uso de esta pinza para el tratamiento; sin embargo, las enfermeras también cuentan con este instrumento dentro de su kit de vendaje. Se debe mencionar que, hay diferentes largos o longitudes de la Pinza Murphy Pean para diferentes tipos de procedimientos.
La Pinza hemostática Pean Comed es caracterizada por ser robusta y por tener hojas estriadas, lo cual facilita el trabajo del cirujano. Cabe señalar que, las pinzas de Pean están diseñadas para tensar los tejidos sin afectarlos, gracias a ellas los cirujanos evitan las hemorragias durante las operaciones. Las pinzas de Pean Comed están disponibles en varios tamaños (desde 14 cm hasta 24 cm) y le permiten a los profesionales tomar las compresas medicas sin tocar directamente la piel del paciente.
La pinza Rochester-Pean de Holtex existe en diferentes formas: con o sin garras, curva o recta. En cuanto al tamaño, Holtex ofrece 8 modelos diferentes, desde 13 cm a 24 cm. Igualmente, gracias a su peso de solo 100 g, la pinza es bastante fácil de transportar y manejar durante los procedimientos quirúrgicos.

Pinzas Pean.
Ahora que acabamos de mencionar todos los aspectos importantes sobre la pinza quirúrgica de Pean, Girodmedical espera que este artículo haya sido de su agrado. Lo invitamos a conocer nuestra gama de pinzas de Pean.