Para que tus dientes luzcan limpios, blancos y brillantes, es esencial tener una buena higiene dental. Sin embargo, muchas de las bebidas que consumimos a diario pueden tener un impacto negativo en nuestra salud bucal. En esta ocasión hablaremos del efecto que producen las bebidas gaseosas en nuestros dientes, en particular la Coca-Cola.

El Impacto de las Bebidas Azucaradas
Las bebidas azucaradas, como refrescos, jugos industrializados y bebidas energéticas, son una de las principales fuentes de azúcar que consumimos a diario. Aunque son refrescantes y agradables, su impacto en la salud bucal puede ser perjudicial si no se toman con precaución.
El principal problema que causan las bebidas azucaradas es la cantidad de azúcar que contienen. Cuando consumes estas bebidas, las bacterias presentes en tu boca se alimentan del azúcar y producen ácidos. Estos ácidos atacan el esmalte dental, la capa protectora de los dientes, debilitándolo y causando la desmineralización.
Además de su contenido en azúcar, muchas bebidas azucaradas son también ácidas. Los refrescos y jugos cítricos, por ejemplo, tienen un pH bajo que contribuye a la erosión del esmalte dental. Las bebidas como el café, el té y algunos refrescos también pueden manchar los dientes.
Coca-Cola y los Dientes: ¿Amigos o Enemigos?
Es muy habitual en los hogares españoles disponer de refrescos en la nevera. El consumo de estos productos está muy ligado a la costumbre, pero los profesionales de la salud recomiendan limitar su consumo o incluso suprimirlo por completo. Son muchos los perjuicios y muy pocos sus beneficios. En primer lugar, la Coca-Cola daña los dientes. Su alto contenido en azúcar y ácido erosiona los dientes, provocando caries y otros problemas dentales.
Los dentistas aseguran recibir en sus consultas a miles de niños con problemas debido al consumo de refrescos. Consumir este refresco aumenta el riesgo de cáncer: según múltiples estudios, el caramelo sintético utilizado para colorear las colas se ha relacionado con un mayor riesgo de cáncer, especialmente cuando se consume a diario.
También, va ligado a un aumento de peso: la Coca-Cola está llena de calorías vacías y aditivos que pueden conducir a un aumento de peso no deseado y promover la acumulación de grasa. La Coca-Cola daña a tus riñones y huesos: el ácido fosfórico que tiene la Coca-Cola afecta a los riñones y daña su funcionamiento habitual.
La bebida contenía en total siete sustancias, por lo que se llamó a la fórmula 7X. Se sabe que la mitad de su contenido es azúcar, y en condiciones normales un ser humano no puede ingerir esta cantidad porque vomitaría. Asimismo, contiene un alto índice glucémico que al entrar al organismo produce bastante insulina y tiene bajo índice de saciedad, por eso no quita la sed.
A los 20 minutos de haber tomado un vaso, el nivel de azúcar en la sangre aumenta rápidamente y causa una enorme secreción de insulina. Los responsables de la adicción son el azúcar y la cafeína, que reactivan las terminales nerviosas del cerebro y a los 45 minutos de haberla tomado aumentan la producción de hormonas como la dopamina y la serotonina, sustancias encargadas de producir placer. Así, la cafeína llega rápido al cerebro y horas después es eliminada por la orina.
A los 60 minutos el ácido fosfórico fija el calcio, el magnesio y el zinc al intestino, esto acelera el metabolismo y entonces las altas dosis de azúcar y endulzantes artificiales incrementan la secreción urinaria de calcio. Entre más se consume más se estimula y la adicción crece, de hecho, cuando las personas dejan de tomarla tienen una sensación de malestar, agotamiento, cansancio y hasta que no la ingieren se sienten bien. “Finalmente es una droga”.
Además, contiene un aditivo llamado E-150 que afecta el metabolismo de las proteínas y la calidad de la sangre, y con ello produce anemia, depresión y confusión, entre otros síntomas.
Cápsula - Cómo el azúcar afecta la dentadura
El Azúcar y las Caries
Uno de los principales problemas que pueden derivarse de un consumo excesivo de bebidas gaseosas son las caries dentales. Recordamos que las caries se producen cuando las bacterias entran en contacto con los azúcares o almidones que contienen los alimentos o bebidas. Esto favorece la actividad de las bacterias y facilita la liberación de ácidos que desmineralizan el esmalte y la dentina y conlleva a la aparición de caries.
La placa dental es una película que se adhiere a los dientes compuesta por bacterias, restos de alimentos y saliva. La placa utiliza el azúcar como alimento, expulsando ácido que crea una mancha en la superficie del diente.
Recomendaciones para Proteger tus Dientes
Para evitar los daños de las bebidas azucaradas en tus dientes, es recomendable limitar su consumo. Si decides tomarlas, trata de hacerlo con moderación y usa una pajilla para reducir el contacto directo con los dientes. Asimismo evita sorber durante un período prolongado de tiempo ya que cada sorbo renueva el ataque ácido sobre el diente.
Después de ingerir bebidas carbonatadas es aconsejable enjuagar tu boca con agua. Y, aunque algunas personas piensan que lo mejor es ir inmediatamente a cepillarse los dientes, es mejor no hacerlo. El cepillo, en esta ocasión, ayuda al ácido a penetrar en el diente y destruirlo aún más.
Espera al menos una hora para tu rutina de higiene oral, así da tiempo a que el ácido se neutralice y el calcio que se encuentra disuelto en la saliva vuelva a pegarse al esmalte. Procura no beber refrescos antes de ir a dormir.
Nuestro primer consejo es que intentes reducir el consumo de este tipo de bebidas, y no sobrepasar las dos latas diarias. También ayudará que evites dar sorbos prolongados. Una buena opción para conseguir el mínimo contacto del líquido con tus dientes será usar una pajita.
En el caso de los niños el riesgo de deterioro de sus dientes aún es mayor, los dientes de leche son más susceptibles a los agentes irritantes, como ácidos, gas o azúcares que se encuentran entre los componentes de este tipo de bebidas. Además, los niños suelen mantener las bebidas en la boca por un tiempo más prolongado.
Además de estos consejos, recuerda visitar al dentista, al menos una vez al año, para detectar cualquier anomalía y actuar a tiempo. Si aún así, consideras que consumes este tipo de bebidas en exceso consulta con tu odontólogo porque podría recomendarte tratamientos preventivos como por ejemplo, una fluoración profesional para fortalecer y proteger tus dientes.
La prevención es la mejor medicina para tu sonrisa.
Bebidas y Tratamientos de Ortodoncia
Cuando te colocas brackets o inicias un tratamiento de ortodoncia invisible, una de las primeras dudas que surge es: ¿Qué puedo comer o beber? Este tipo de tratamiento requiere ciertos cuidados específicos para evitar molestias, daños en los aparatos o resultados menos efectivos.
Los refrescos, tanto normales como light, las bebidas energéticas y deportivas y otras bebidas de frutas debilitan el esmalte dentario, especialmente si se está siguiendo un tratamiento de ortodoncia como brackets o alineadores. El ácido que contienen todos los refrescos ataca al calcio del esmalte disolviéndolo en un proceso denominado “descalcificación” que reblandece el esmalte generando manchas blancas permanentes alrededor de los brackets.
Al beber con los aparatos puestos, el líquido se filtra en el interior y queda en contacto con el diente hasta que el paciente se los quita. La exposición prolongada a bebidas con ácido acelera el daño al diente y puede producir caries extensas.
Las gaseosas, incluidas bebidas como Coca-Cola o refrescos con gas, no son la mejor opción cuando usas brackets. La Coca-Cola es una de las bebidas más consumidas, pero no es la más amigable cuando usas brackets. Con los alineadores transparentes, como Invisalign, tienes más flexibilidad en lo que puedes consumir, ya que puedes quitártelos para comer o beber.
Con brackets o ortodoncia invisible, no tienes que renunciar a todas tus bebidas favoritas, pero es fundamental ser consciente de cómo pueden afectar tus dientes y el progreso de tu tratamiento.
Aunque técnicamente puedes beber café con los alineadores puestos, no es lo más aconsejable.
Blanqueamiento Dental y Bebidas
Con el blanqueamiento dental combinado obtendrás una sonrisa mucho más blanca que si nunca te lo hubieras hecho. Te recomendamos que, durante el mes que dura el tratamiento, evites alimentos con alta coloración o que aumentan la sensibilidad.
Es frecuente que para algunos pacientes sea especialmente difícil suprimir totalmente el consumo de café o té durante un mes. El tabaco es uno de los elementos que más perjudica la eficacia del tratamiento.
Durante el blanqueamiento tendrás que llevar cada noche un juego de férulas a medida con un gel blanqueador. Por las mañanas, hay que lavarse muy bien los dientes para eliminar los restos del producto. El día que acudas a tu cita con lámpara de luz fría en la clínica, puedes esperar un par de horas hasta volver a comer. Tras esta sesión, puede que notes tus dientes un poco más sensibles, dado que el producto que aplicamos tiene una mayor concentración de peróxido.
El blanqueamiento no siempre da sensibilidad, pero muchos pacientes notan un aumento mientras dura el tratamiento. Lo cierto es que en ambos casos, sí es posible evitar o reducir la sensibilidad. Resulta muy útil utilizar los días previos al comienzo del blanqueamiento algunas pastas o geles desensibilizantes.
Como ves, es necesario cumplir una serie de pautas para que los resultados sean satisfactorios.
Otras Bebidas y Alimentos a Considerar
Dentro de los alimentos que más tiñen lo dientes destacan determinadas bebidas, ya que su ingesta suele ser mayor que los alimentos sólidos, y su cualidad líquida les permite acceder a las porosidades del diente. El tinto es sin duda el que más daño ocasiona a la apariencia de la dentadura debido a su composición de pigmentos naturales, especialmente las antocianinas.
Estas sustancias son compuestos orgánicos responsables del color rojo, azul o morado que se encuentra en muchas frutas, verduras y plantas, incluyendo las uvas utilizadas para hacer vino tinto. Cuando consumes vino tinto, se adhieren al esmalte dental, que es la capa externa protectora de los dientes.
El café y el té también contienen pigmentos naturales, como las catequinas y los flavonoides. En función del tipo de pigmento algunas variantes tiñen los dientes más que otras. Finalmente, ambas bebidas también pueden ser ácidas (el café es ácido, mientras que el té depende de cada tipo). Debido a ello pueden desgastar el esmalte dental, haciéndolo más poroso y más susceptible a la absorción de los pigmentos y sustancias que causan manchas en los dientes.
Muchas de estas bebidas contienen ácidos como el ácido fosfórico y el ácido cítrico. Estas bebidas suelen contener a su vez altas cantidades de azúcar, lo que contribuye a la formación de caries. Además, muchos refrescos y bebidas azucaradas contienen colorantes artificiales para mejorar su apariencia visual.
Por otro lado, las bebidas carbonatadas, como los refrescos y las gaseosas, pueden causar deshidratación. La saliva es esencial para mantener los dientes limpios y neutralizar los ácidos presentes en la boca.
Tanto la salsa de soja como el vinagre contienen pigmentos naturales, como por ejemplo la melanoidina en la salsa de soja. Su presencia en esta lista de enemigos del esmalte y de los dientes es más que obvia.
El efecto de teñido de la clorhexidina en los dientes se debe a su capacidad para unirse a las proteínas presentes en la película adquirida y en la placa bacteriana que se forma en la superficie de los dientes. Tampoco es un alimento, pero sí pasa por nuestra cavidad oral y es uno de los grandes responsables de las manchas sobre la dentadura. La clorhexidina se encuentra en las pastas que se recetan tras realizar determinadas cirugías bucales, puesto que es antiséptica. Su uso está contraindicado durante el blanqueamiento, ya que tiñe los dientes.
En el caso de que consumamos el alimento o producto, es recomendable enjuagarse la boca con agua lo antes posible, para arrastrar las sustancias que pueden actuar contra los dientes.
Los cítricos son una fuente importante de vitamina C además de otros nutrientes, lo cual los hace beneficiosos. Pero cuando hablamos de nuestros dientes la cosa cambia, ya que debido a su acidez podemos dañar nuestro esmalte dental. El ácido (proveniente normalmente del vinagre) es esencial para la producción de los pepinillos.
No es un secreto que los refrescos con azúcar pueden ocasionar caries. Si te apetece consumir una bebida refescante tras una dura sesión de gimnasio, las bebidas isotónicas pueden parecer una buena alternativa a la coca cola. Desgraciadamente, en cuanto a salud dental se refiere, no te van a hacer ningún favor.
Recuerda que la comida que consumas va a tener un impacto directo en tus dientes.
Tabla de Recomendaciones
| Bebida | Efecto en los dientes | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Coca-Cola | Erosiona el esmalte, causa caries, aumenta el riesgo de cáncer | Limitar o suprimir su consumo |
| Bebidas azucaradas | Desmineralización del esmalte, caries | Consumir con moderación, usar pajilla |
| Refrescos con gas | Erosión del esmalte, deshidratación | Reducir el consumo, enjuagar la boca con agua |
| Vino tinto | Mancha los dientes | Enjuagar la boca con agua después de consumir |
| Café y té | Manchan los dientes, erosionan el esmalte | Consumir con moderación |
| Cítricos | Erosionan el esmalte | Consumir con moderación |

Artículo revisado por el Dr. Jesús Peláez, doctor en Odontología por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y profesor asociado del Departamento de Estomatología I y profesor colaborador del Máster en Prótesis Bucofacial y Oclusión de la UCM.