La incidencia de reacciones adversas a los productos dentales es difícil de estimar. Los odontólogos usan productos potencialmente alérgicos e irritantes durante sus procedimientos dentales. Estos materiales incluyen antisépticos, anestésicos locales, radiación ultravioleta, guantes de látex, dique de goma, enjuagues y otros productos empleados en la higiene bucal. Adicionalmente, los materiales empleados durante los procedimientos restauradores como metales, materiales de impresión, cementos, acrílicos y adhesivos también pueden producir efectos indeseables en los tejidos de los pacientes.
La presentación de complicaciones orales producidas por estos materiales pueden incluir estomatitis, reacciones liquenoides, quemaduras bucales, queilitis, inflamación labial y facial, sintomatología general y anafilaxis. Por lo expuesto, el objetivo de este artículo es evaluar los efectos adversos de los materiales dentales en general, y específicamente, cuáles de ellos se producen por los biomateriales usados en prostodoncia.
Biocompatibilidad y Biomateriales
Antes de presentar los efectos biológicos que pueden producir los materiales dentales en los tejidos bucales es necesario tener presente el concepto de biocompatibilidad y la manera como se evalúa en los tejidos vivos. Biocompatibilidad se define en el glosario de términos prostodóncicos como la capacidad de existir en armonía con el ambiente biológico circundante. En general, se calcula basándose en la citotoxicidad localizada, la respuesta sistémica, la alergenicidad y la carcinogenicidad y debe cumplir con los siguientes criterios:
- No ser dañino para la pulpa y los tejidos blandos.
- No contener sustancias tóxicas que se puedan difundir, liberar y absorber en el sistema circulatorio para causar respuesta tóxica sistémica.
- Debe estar libre de agentes sensibilizantes que puedan llegar a causar respuestas alérgicas.
- No tener potencial carcinogénico.
Además del término biocompatibilidad es importante tener presente el vocablo biomaterial, el cual se define como cualquier sustancia que se pueda usar por cualquier período de tiempo como parte de un sistema que trate, aumente o reemplace algún órgano, tejido o función del cuerpo.
Con respecto a los materiales dentales se sabe que se usan en humanos por períodos de tiempo largo o corto. Se consideran que éstos son similares a otros materiales especializados usados en ortopedia, cirugía cardiovascular, cirugía plástica y oftalmología y que además están en contacto estrecho con diversos tejidos humanos.
Pruebas de Biocompatibilidad
Para evaluar la biocompatibilidad de cualquier material de uso odontológico se utilizan pruebas que tienen como propósito eliminar cualquier producto o componente potencial de una sustancia que pueda causar lesión o daño a los tejidos orales o maxilofaciales. Estas pruebas dividen los materiales en tres grupos:
- Grupo I o de pruebas primarias: Consisten en evaluaciones de citotoxicidad y genotoxicidad, en las que los materiales se ponen en contacto con cultivos celulares para determinar el efecto en la viabilidad celular e en el material genético.
- Grupo II o de pruebas secundarias: Evalúan la toxicidad sistémica, la dosis letal 50 (DL50), el grado de irritación y sensibilización que incluyen las pruebas de inhalación (para determinar toxicidad) y de implantación.
- Grupo III o pruebas de uso preclínico: Un producto puede ser aprobado por la Administración de Drogas y alimentos de los Estados Unidos (FDA) si supera las pruebas primarias y secundarias (realizadas en cultivos celulares y animales de experimentación); sin embargo, permanece en estudio y observación durante siete años más. Las pruebas terciarias se hacen para medir el efecto de los materiales que estarán en contacto con dentina y pulpa.
Basado en lo anterior se deduce que los materiales dentales antes de salir al mercado están sujetos a una serie de pruebas que garantizan que no son lesivos ni peligrosos para el ser humano: sin embargo, pueden llegar a producir efectos adversos que sólo pueden observarse con el tiempo y cuando se ponen en contacto con los tejidos.
Los efectos de cualquier material que entre en contacto con el cuerpo humano van desde ninguno hasta los que se describen más adelante, y dependen del grado de disolución en el cuerpo y la liposolubilidad, la vía de exposición (venosa, respiratoria, dérmica, oral) o de la vía de eliminación (la cual depende de la vía de administración). La mayoría de materiales odontológicos se localizan en la vía de exposición oral, la cual se considera como la menos peligrosa debido a que la absorción es la más lenta. Otros materiales como los implantes si se pueden considerar de alto riesgo porque su vía de exposición es la sanguínea, siendo la más peligrosa, debido a su rápida absorción.
Los efectos adversos que pueden llegar a causar cualquier material sobre los tejidos incluyen citotoxicidad, teratogenicidad, carcinogenicidad, biodegradación, liberación de componentes, exposición y toxicidad, alergia e hipersensibilidad y alergia por contacto:
- Citotoxicidad: Es un mecanismo de toxicidad mediado inmunológicamente que produce muerte celular local ya sea por apoptosis o necrosis.
- Genotoxicidad o teratogenicidad: Es un mecanismo de producción de malformaciones en el feto. Una sustancia teratogénica o genotóxica es aquella capaz de producir malformaciones durante el embarazo y el desarrollo futuro del niño.
- Carcinogenicidad: Consiste en la degeneración neoplásica en los animales o el hombre.
- Biodegradación: Se refiere a los procesos de destrucción y disolución de los materiales por la saliva o por acción física o química como el desgaste y la erosión, la masticación, los alimentos o la actividad bacteriana.
- Liberación de componentes: A partir de los materiales dentales es gradual y lenta. Se sabe que como resultado de la corrosión de los metales usados para las restauraciones, especialmente los metales base, se liberan metales como níquel, berilio, cromo, paladio y mercurio. También se liberan monómeros de metilmetacrilato a partir de los acrílicos usados para los provisionales y las bases protésicas.
- Exposición y toxicidad: Son dos efectos que se producen en los tejidos por contacto con materiales liberados y pueden ocurrir de manera independiente o asociadas. La primera es el contacto con un xenobiótico y la toxicidad es el efecto adverso que resulta por el contacto con un xenobiótico.
- Alergia e hipersensibilidad: Se define como una reacción inmunológica fuerte a sustancias que normalmente no representan peligro para el ser humano.
- Alergia de contacto: Está basada en compuestos de bajo peso molecular que se vuelven inmunogénicos al entrar en contacto con proteínas del huésped.
Componentes Comunes en la Pasta de Dientes y sus Posibles Efectos
Realmente cualquier sustancia química que entre en contacto con nuestro cuerpo nos puede provocar una reacción alérgica. La pasta de dientes también puede ser la causante de una alergia, por lo que es importante conocer sus signos e identificarlos. Aunque no son muy habituales pueden darse y debemos estar especialmente alerta con los niños cuando empiezan a utilizar pasta dentífrica en su cepillado diario.
Las causas de una alergia es la reacción inmunológica frente a los componentes (uno o varios) de la pasta de dientes. La mayoría de los dentífricos de venta en supermercados o farmacias son productos testados y los componentes son muy similares, aunque no exactamente los mismos.
Las pastas de dientes están compuestas por sustancias que ejercen una función concreta frente a la placa bacteriana como desinfectantes (el formaldehído, por ejemplo) o el flúor como protector del esmalte y dentina. Luego tenemos otros componentes que le aportan la consistencia, estructura y estabilización para realizar su función como estabilizadores y humectantes (polietilénglicol, glicerina, etc.). Por otro lado, están los componentes para acciones específicas, como aquellas sustancias que le aportan la abrasividad (yeso, óxido de aluminio) y detergentes.
Debemos de tener en cuenta que no todas las pastas de dientes tienen los mismos ingredientes. Es por ello, que si somos personas alérgicas a alguna pasta de diente debemos de tener especialmente cuidado en este apartado.
- Lauril Sulfato de Sodio (SLS): Detergente que se utiliza para provocar espuma.
- Flúor: Es un material que se utiliza para la prevención de caries.
Algunos de estos componentes son:
- Carragenina: Un espesante derivado de las algas, que puede producir problemas intestinales e incluso cáncer.
- Dietanolamina: El elemento empleado para que el dentífrico haga espuma y que está comprobado que causa irritación de las mucosas y de la piel.
- Fluoruro: En pequeñas cantidades fortalece el esmalte y previene las caries, pero es altamente tóxico. La ingestión prolongada de grandes cantidades puede afectar a los huesos.
- Formaldehído: Una sustancia que es liberada por multitud de conservantes utilizados para la fabricación de las pastas de dientes y que provoca irritación cutánea y ocular.
- Parabenos: Empleados como conservantes, pueden afectar al sistema endocrino, provocando una liberación irregular de estrógenos, entre otros.
Aunque no traguemos la pasta de dientes, a través de la mucosa oral el cuerpo puede llegar a absorber gran parte de las sustancias que componen el dentífrico. De manera que las sustancias insalubres que contenga pueden pasar directamente a nuestro torrente sanguíneo con cada cepillado.
Pasta de dientes ¿Con flúor o sin flúor? | Farmaciasdirect
Signos de Alergia a la Pasta de Dientes
Si identificamos algunos de estos síntomas de alergia a un dentífrico debemos dejar de utilizar esa pasta de dientes de inmediato y consultar con el médico.
- Enrojecimiento y Picazón.
- Queilitis: En algunos casos se puede producir una afección denominada queilitis, grietas en la comisura de los labios que se puede extender a la piel de alrededor de la boca y que se producen por la infección de esa zona.
- Sequedad en la piel de la boca. Muchas personas pueden tener la sensación de que tienen seca la boca o de incomodidad. Esto puede ocurrir algunas veces debido a que ciertos elementos de la pasta de dientes pueden causar alguna reacción alérgica leve.
Ante una alergia al dentífrico debemos consultar nuestra clínica dental por alternativas a la pasta de dientes convencional.

Otros Problemas Bucales y Posibles Causas
Síndrome de Boca Ardiente (BMS)
El síndrome de boca ardiente (BMS) es una afección irritante e inusual que afecta a más o menos un 1 % de la población adulta. Se caracteriza por un ardor, una quemazón o un hormigueo en la lengua, las mejillas, la parte posterior de la garganta o las encías. Las personas con BMS también afirman experimentar un gusto metálico o desconocido.
Según Scielo España, el BMS es más común entre personas con 60 años o más, y afecta más a las mujeres que a los hombres. Medicamentos, sequedad bucal, reflujo de ácido, ajuste inadecuado de la dentadura, entre otros problemas, pueden causar BMS.
Si tiene BMS secundario, le tratarán primero la causa principal. Sin embargo, si tiene BMS primario, existen diversas opciones de tratamiento. Trabajar junto con su proveedor de medicación con receta es un buen método para aliviar sus síntomas.
Consejos para Aliviar el BMS
- La sequedad bucal es un problema común en las personas con BMS.
- Gestionar el estrés y la ansiedad pueden mejorar su salud en general.
- Scielo España recomienda evitar las comidas picantes, así como las comidas y bebidas ácidas, como los cítricos, las salsas de tomate, el café o los refrescos. También recomienda evitar alimentos con menta o canela.
- Las deficiencias de nutrientes, como el hierro, zinc o la vitamina B, pueden afectar a los tejidos bucales y causar BMS. Además, estas deficiencias pueden provocar anemia.
- Puede que su dentista le recomiende enjuagues sin alcohol para minimizar el riesgo de aumento de la irritabilidad bucal. Además, puede usar dentífricos con un sabor suave, sin sabor o para la sensibilidad para mitigar los síntomas.
Si su dentadura no se ajusta bien, los residuos de comida y la bacteria pueden quedar atrapados rozando la piel e irritándola. Su profesional de la salud puede crear un tratamiento para BMS específico para usted. Es beneficioso probar remedios caseros o diferentes tratamientos recomendados por su dentista o médico, al igual que tomar notas por escrito de lo que ayuda a aliviar el dolor y lo que no.
Efectos Secundarios del Blanqueamiento Dental
La sensibilidad dental durante el tratamiento es el efecto secundario más frecuente entre los pacientes que lo abordan. Durante el tratamiento, las encías pueden quedar expuestas a la acción del agente blanqueador y experimentar cierta irritación pasajera. De manera muy poco habitual, el paciente acusa una reacción alérgica a los componentes de los agentes blanqueadores.
El uso de productos desensibilizantes los días previos al inicio del blanqueamiento reduce la sensibilidad en gran medida. Otra de las maneras de combatir las molestias de la sensibilidad dental es evitar la ingesta de comidas y bebidas muy frías o muy calientes. Reduce el consumo de bebidas como el café, el vino tinto o el té para mantener el blanco de tus dientes.
Únicamente podrás iniciar un blanqueamiento dental en caso de tener la boca en perfecto estado de salud. Por eso, siempre revisaremos tu es boca para cerciorarnos de que no hay caries ni enfermedad periodontal.
| Problema | Posibles Causas | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Alergia a la pasta de dientes | Reacción inmunológica a componentes como SLS, flúor, etc. | Suspender el uso, consultar al médico, buscar alternativas. |
| Síndrome de Boca Ardiente (BMS) | Medicamentos, sequedad bucal, reflujo ácido, dentaduras mal ajustadas. | Evitar comidas irritantes, usar enjuagues sin alcohol, gestionar el estrés. |
| Sensibilidad por blanqueamiento dental | Exposición de encías al agente blanqueador. | Usar productos desensibilizantes, evitar comidas frías/calientes. |
Cuidado Bucal en Bebés y Niños
Una buena higiene bucal es importante durante la erupción dental, pero también antes de que al bebé le salga el primer diente. Hasta que empiecen a salir los dientes, limpia las encías del bebé con una toallita húmeda o un trozo de gasa al menos una vez al día. E incluso cuando el bebé tenga dientes, límpiale y enjuágale la boca del mismo modo al menos dos veces al día, preferiblemente después de las tomas. Para cepillar los dientes puedes utilizar un cepillo de dientes de bebé de cerdas suaves con agua y una cantidad de pasta dentífrica sin flúor del tamaño de un guisante. También puedes empezar a utilizar el hilo dental entre los dientes.
Se recomienda que los bebés acudan al dentista al año de edad, o en los 6 meses siguientes a la aparición del primer diente, para que el dentista pueda detectar posibles problemas y afecciones y aconsejar a los padres sobre cuidados preventivos, nutrición adecuada y garantizar así unos dientes sanos.
