La piorrea, cuyo término técnico es periodontitis, es una enfermedad periodontal que afecta a los tejidos que sostienen los dientes (encías y hueso alveolar). Es una de las enfermedades bucodentales con mayor prevalencia en la población. Sin embargo, esto no debe confundirnos y hacernos pensar que es inofensiva. De hecho, es la principal causa de caída de dientes en adultos.

Pero solucionar la piorrea es posible y en este artículo te cuento todo lo que debes saber sobre ella: desde cómo identificarla, hasta el tratamiento más efectivo. Además, respondo a las preguntas más frecuentes que me hacen mis pacientes en la clínica.
¿Qué es la piorrea?
La piorrea o periodontitis es una enfermedad provocada por la excesiva acumulación de bacterias. La piorrea tiene su origen en otro problema periodontal que no ha sido correctamente tratado y que es consecuencia de un cepillado dental insuficiente: la gingivitis, que es un estadio más leve. Una vez que se desarrolla periodontitis, se produce la destrucción de los tejidos que rodean al diente (periodonto) y la enfermedad avanza creando las llamadas bolsas periodontales. Son depósitos que se forman debajo de las encías y que alberga cada vez más bacterias, comprometiendo la supervivencia de la pieza dental.
Causas de la Piorrea
Por ello, la piorrea comienza con la acumulación de placa bacteriana alrededor de los dientes. Si dicha placa no se retira mediante el cepillado, con el tiempo se endurece y se convierte en sarro. La piorrea es una enfermedad de las encías causada por la acumulación de bacterias en la boca. Sin embargo, hay casos en los que la piorrea se debe al empleo de una técnica de cepillado incorrecta. Es decir, la persona se cepilla los dientes pero no lo hace de la manera adecuada, lo que también deriva en una acumulación de bacterias.
Además, existen algunos hábitos que pueden hacernos propensos a padecer enfermedades periodontales, como fumar, consumir mucho alcohol, malos hábitos alimentarios, el sobrepeso. La primera de las causas de la piorrea es por una higiene dental es pobre. En la boca existen más de 300 tipos diferentes de bacterias y muchas de ellas son potencialmente lesivas para el periodonto. Cuando las bacterias crecen sobrepasando un cierto nivel, son capaces de producir lesiones en los tejidos periodontales.
También existen medicamentos que disminuyen la producción de saliva, desequilibrando la proporción entre esta y las bacterias presentes en la boca. En personas que tienen un gran cuidado con su boca, las malposiciones no conllevan un mayor riesgo de padecer periodontitis, pero en personas menos atentas a su boca, los dientes mal colocados pueden favorecer la aparición de problemas de la encía, tanto gingivitis como periodontitis, porque la higiene se dificulta en estos casos y las bacterias crecen mejor.
Aunque no sea la causa principal, también resulta necesario mencionar el componente genético. Los antecedentes familiares juegan un papel fundamental en la piorrea.

Síntomas de la Piorrea
La piorrea puede manifestarse con una amplia variedad de síntomas. La piorrea puede ser difícil de detectar en un inicio, puesto que algunos de sus signos son leves y poco visibles. Además, no todos los pacientes experimentan los síntomas más característicos.
- Encías enrojecidas: las encías sanas se caracterizan por presentar un tono rosado, más bien pálido.
- Sangrado de encías: puede ser espontáneo o producirse al comer o cepillar los dientes.
- Retracción de las encías: a medida que la enfermedad periodontal empieza a causar daños más severos en los tejidos de soporte, las encías comienzan a retraerse.
- Movilidad en los dientes: esta es una de las señales más graves de piorrea, ya que ocurre en las etapas avanzadas de la enfermedad.
- Caída de los dientes: este es, posiblemente, el peor síntoma de todos, y el único irreversible.
Otros síntomas incluyen:
- Ya se aprecia una notable inflamación generalizada de la encía y en el borde gingival hay una línea amarilla, como consecuencia del sarro.
- También se nota un mal sabor de boca constante y es posible que la encía sangre al masticar.
- Se agravan los signos antes mencionados y las encías ya han comenzado a retraerse hacia atrás, dejando a la vista parte de la raíz dental. Además, hay una mayor sensibilidad dental y empiezan a formarse las troneras.
- Se acentúan los síntomas de la piorrea moderada, además de haber movilidad de los dientes.
Tratamientos para la Piorrea
Antes de nada, es fundamental destacar que la piorrea no tiene cura. Es una enfermedad crónica que, una vez que aparece, tiene una alta recidiva. Sin embargo, sí existe un tratamiento para controlar la piorrea y prevenir sus daños más graves.
El tratamiento de la periodontitis empieza por realizar un diagnostico del tipo de periodontitis mediante un cuestionario de salud, un sondaje periodontal para medir los milimetros de perdida osea, radiografias periapicales y en algunos casos sera necesario realizar un estudio microbiologico y genetico. Los datos obtenidos nos permitiran determinar el pronostico para cada diente y elaborar un plan de tratamiento.
En la fase más inicial de la piorrea, puede ser suficiente con una limpieza profunda que consiste en la limpieza y raspado de las raíces del diente, eliminando el sarro acumulado y alisando las asperezas que se puedan haber formado en la raíz. Además de esta limpieza profunda cabe la posibilidad de utilizar diferentes tipos de medicamentos, en función del grado de avance de la piorrea. Pero es importante advertir que este tipo de tratamientos pueden llegar a permitir que no sea necesario recurrir a la cirugía para eliminar completamente las bolsas periodontales.
Así, el tratamiento personalizado en función del estado en que se encuentre la piorrea, así garantizamos que la enfermedad no vuelva a aparecer y asegurando resultados a largo plazo. , sino que el tratamiento tiene pasos extra que aseguran unas encías sanas. Realizamos mediciones de las bolsas periodontales y un análisis microbiológico para actuar contra las bacterias. Después, eliminamos el sarro subgingival mediante un curetaje. Una vez se ha "curado" la enfermedad, empieza una fase igualmente importante: la del mantenimiento, cuyo objetivo es mantener controlada la enfermedad a largo plazo. Incluye visitas periódicas a la clínica cada 3-6 meses y limpiezas profundas en caso de detectar nuevas acumulaciones de sarro.
Normalmente, el tratamiento para controlar la piorrea consiste en un estudio periodontal y en un raspado y alisado radicular (curetaje dental). Esto último es una prueba que se realiza con una sonda periodontal, una herramienta que permite medir la profundidad del sondaje. El raspado y alisado radicular es un tratamiento que se lleva a cabo en todos los pacientes con piorrea. Una vez retirado el sarro, se procederá al alisado radicular. El tratamiento de la piorrea debe incluir un control de la placa bacteriana en casa del paciente. Para ello, la persona tiene que mejorar sus rutinas de higiene oral. En algunas ocasiones, tras el raspado y alisado radicular también es necesario el uso de tratamiento antibiótico.
El objetivo principal del tratamiento de la piorrea dental es reducir la inflamación. Es importante hacerse una limpieza dental completa. Se requiere el uso de diversos instrumentos o aparatos para aflojar y remover la placa y el sarro de los dientes. En algunos casos recomendamos a nuestros pacientes el uso de medicamentos que se ponen en las encías y los dientes. El curetaje dental o raspado de encías es necesario para eliminar las bacterias y restos en las encías y poder tratar así la piorrea.

Tipos de Tratamiento
- Raspado y alisado radicular (curetaje): consiste en una limpieza mecánica de las encías y los dientes. Mediante este procedimiento, se eliminan las bacterias almacenadas debajo de la línea de las encías, en las bolsas periodontales. En la primeras sesiones se practicará un raspado periodontal, lo que permitirá eliminar todo el cálculo acumulado, cerrará en la mayoría de ocasiones al máximo las bolsas y permitirá reducir la infección. Una vez se ha realizado esta parte el paciente será examinado primero cada 3/4 meses en función de la gravedad y luego irán ampliandose las visitas al periodoncista.
- Antibióticos: Entre ellos cabe destacar el uso de antibióticos por vía oral o en forma de geles, microesferas y chips antisépticos, que se introducen en las mencionados bolsas después del raspado y alisado de los dientes. Los antibióticos pueden ser administrados en diversas formas como; enjuagues bucales, geles, pastillas o cápsulas. Debido a la infección es necesario usar antibióticos que pueden presentarse en diversos formatos. Se pueden tomar por la tradicional vía oral o se pueden aplicar directamente sobre la encía en forma de gel.
- Cirugía periodontal: en los casos más severos, resulta necesario recurrir a una cirugía periodontal tras el raspado y alisado radicular. En los casos de periodontitis avanzada, los curetajes no son suficientes para eliminar la placa bacteriana. En estos casos, realizamos una intervención que consiste en levantar la encía para acceder a las bolsas periodontales más profundas. La cirugía periodontal es un paso que tampoco requieren todos los pacientes con piorrea. Se recurre a ella cuando el raspado y alisado radicular no consiguen retirar por completo el sarro y las bacterias, lo que puede ocurrir en casos de bolsas periodontales muy profundas.
- Gingivectomía: Esta técnica se utiliza en casos donde las encías han crecido de manera anormal, dificultando la limpieza de los dientes y favoreciendo la acumulación de placa bacteriana y sarro.
- Injerto óseo o colocación de una malla: En las fases más avanzadas de la periodontitis o piorrea también puede ser necesario un procedimiento quirúrgico más complejo para regenerar los tejidos conjuntivo y óseo, lo que puede implicar la realización de un injerto óseo o la colocación de una malla entre la encía y el hueso, de modo que ésta no pueda crecer en la parte en que se perdido hueso y que tanto la una como el otro puedan volver a crecer con normalidad.
Cuando todo lo anterior no ha funcionado, la cirugía permite levantar totalmente las encías para limpiarlas bien por dentro y vaciar el sarro de las bolsas periodontales.
Es imprescindible que el tratamiento contra la piorrea sea planificado y desarrollado por un odontólogo experto en Periodoncia. En Ferrus&Bratos sabemos que un dentista general no puede realizar con igual destreza la totalidad de tratamientos dentales, y por eso creemos en la especialización. Por eso, contamos con un equipo de profesionales con formación específica y una amplia experiencia para abordar con éxito la enfermedad periodontal.
🦷 ¿Qué es la Periodontitis o Piorrea? La enfermedad de las encías
Mantenimiento y Prevención
Una vez concluido el tratamiento para controlar la piorrea, el odontólogo también valorará los daños ocasionados en los tejidos de soporte (encías y hueso). Una vez se ha realizado esta parte el paciente será examinado primero cada 3/4 meses en función de la gravedad y luego irán ampliandose las visitas al periodoncista. El mantenimiento periodontal es fundamental para asegurar la salud bucal a largo plazo y controlar la periodontitis. Por ello, es vital acudir a visitas regulares con tu odontólogo o periodoncista, ya que en estas citas se realizarán limpiezas profesionales y se evaluará la salud de tus encías y huesos.
Mantener una buena higiene bucal es la mejor manera de controlar los niveles de placa bacteriana y, por tanto, de prevenir la piorrea.

Algunos consejos:
- Lávate los dientes durante, al menos, 2 minutos. No ejerzas demasiada presión en las encías y utiliza un cepillo de cerdas suaves. No te olvides de la lengua: es donde mayor número de bacterias acumulamos. Usa un limpiador lingual una vez al día.
- Incorpora otros utensilios de higiene: hilo dental, cepillos interproximales, enjuagues bucales e irrigador.
- Al menor signo de sangrado o encías inflamadas, pide cita con un periodoncista para abordar el problema en sus etapas iniciales.
- Además, durante el diagnóstico, es importante analizar y mejorar tus hábitos de higiene bucal.
- Cambios en el estilo de vida: la persona deberá mejorar sus hábitos de higiene, lo que se traduce en cepillarse los dientes durante al menos dos minutos después de cada comida. Además, tendrá que usar hilo dental una vez al día.
- Visitas regulares al dentista: todo paciente que haya sido diagnosticado de piorrea deberá acudir regularmente al odontólogo (cada 6-8 meses aproximadamente).
- Mantenimientos periodontales: además de para valorar el estado de salud del paciente, las visitas al dentista servirán para que este paute la frecuencia idónea de los mantenimientos periodontales.
Conceptos erróneos sobre la Piorrea
Existen muchos factores que influyen en la piorrea y por eso siempre se ha dicho que es una enfermedad multifactorial. Los factores más influyentes y que debemos controlar son: la mala higiene y el tabaquismo. El tabaco es uno de los principales causantes más influyentes, pues crea alteraciones locales en la respuesta inflamatoria general y altera los gérmenes, haciéndolos más patógenos. La mala higiene es fundamental, pues la placa dental debe eliminarse por completo para reducir en lo posible la carga bacteriana de la boca y prevenir la periodontitis aguda o piorrea.
Ahora bien, es importante aclarar algunos conceptos erróneos:
- ¿La piorrea es contagiosa? Esta es una de las dudas más frecuentes de los pacientes que padecen la enfermedad. Sin embargo, podemos afirmar que la piorrea no es contagiosa. Las bacterias que causan la piorrea sí que se pueden contagiar a otra persona, pero esto es altamente improbable. La piorrea se contagia por medio de la saliva, dependiendo también de si la persona contagiada es susceptible de padecer la enfermedad por factores como el estado de su sistema inmunológico, la cantidad de placa ya acumulada y el tabaco entre otros.
- ¿La piorrea es hereditaria? Los factores genéticos no se puede cambiar, pero es posible prevenir la piorrea si sabemos que ha habido antecedentes en la familia. Dicho esto, me gustaría aclarar que tener tendencia a la inflamación o sangrado de encías, no significa en todos los casos que se vaya a desarrollar periodontitis. Y lo mismo sucede al contrario: tener encías sanas no significa que sea imposible desarrollarla.
- ¿Fumar es perjudicial? Como especialista en Periodoncia e Implantes, mi consejo es siempre erradicar el hábito de fumar. Si no es posible, lo mejor es al menos intentar reducir el número de cigarrillos diarios. Las toxinas presentes en el tabaco acentúan la enfermedad periodontal y enmascaran uno de sus principales síntomas: el sangrado. Por eso, muchas veces los pacientes que fuman con frecuencia no han experimentado el sangrado y eso no les ha alertado de que podrían tener un problema de encías. Tabaquismo: fumar no solo es un factor de riesgo a la hora de padecer piorrea.
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