Existe una preocupación común entre madres y profesionales de la salud sobre si la lactancia materna contribuye al desarrollo de caries en bebés y niños pequeños. La controversia surge de una supuesta relación que, aunque no se ha establecido una causa-efecto directa, sí puede actuar como un factor de riesgo adicional en ciertas circunstancias.
Para entender mejor esta relación, es crucial comprender cómo funciona el pH en nuestra boca. Cada vez que comemos, el pH de nuestra boca disminuye temporalmente. Sin embargo, la saliva actúa como un agente protector, neutralizando la acidez y restableciendo el pH a su nivel normal después de un tiempo. Este es un ciclo natural de equilibrio en nuestra boca.
En este escenario, la lactancia a demanda frecuente podría ser un factor de riesgo de caries añadido, pero es crucial recordar que NUNCA es la causa principal de la caries. La leche materna no es la causa principal de la caries.
Lactancia Materna y Salud Oral 🤱🏽👩🏻🍼🤱👶🏼 con Dra Diana Peña Hdez
Beneficios de la Lactancia Materna
La lactancia materna ofrece innumerables y muy importantes beneficios para la salud del bebé y la madre. Por ejemplo, cuando el bebé coge el pezón por primera vez, él aprende a respirar por la nariz, a masticar y deglutir de una manera correcta. Al succionar la mandíbula, avanza y la boca está cerrada en el pezón.
Además, los niños cuando respiran por la nariz, el paladar crece de abajo para los lados, dejando la arcada superior bien ancha para recibir los dientes. Con la arcada superior ancha, la inferior puede movimentarse con facilidad cuando mastican y permitir que la mandíbula crezca.

Estudios e Investigaciones
Diversos estudios han explorado la relación entre la lactancia materna y la caries infantil. A continuación, se presentan algunos hallazgos clave:
- En la primera RS, se estudió la asociación entre caries dental infantil (CDI) y lactancia materna (LM) vs alimentación por biberón. Un metaanálisis de los estudios transversales mostró que los niños amamantados se vieron menos afectados por CDI que los niños alimentados con biberón (odds ratio [OR]: 0,43; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,23 a 0,80).
- En la segunda RS, se evaluaron 63 estudios observacionales que valoraban la asociación entre la LM y el riesgo de CDI, estimando que cuanto más prolongada era la LM en los 12 primeros meses se asoció con un menor riesgo de CDI en comparación con la duración más breve de LM (OR 0,5; IC 95% 0,25-0,99) en el análisis de 5 estudios.
- En 7 estudios se observa un mayor riesgo de CDI cuando la LM se prolonga por encima de los 12 meses (OR 1,99; IC del 95%: 1,35 a 2,95) con respecto cuando se amamanta < 12 meses; y entre los niños amamantados > 12 meses, los alimentados por la noche o con mayor frecuencia tuvieron un mayor riesgo de caries (OR 7,14; IC del 95%: 3,14 a 16,23; 5 estudios).
- Un estudio reciente evaluó el impacto de una iniciativa de promoción de LM exclusiva durante 6 meses en la CDI y la duración de la lactancia materna en niños de 5 años en Mbale, este de Uganda. Los autores concluyen que la promoción de la LM no tuvo impacto en CDI temprana ni a los 5 años de edad. Este estudio contribuye a la evidencia de que la promoción de la LM exclusiva no plantea problemas de salud oral.
En resumen, la evidencia sugiere que la lactancia materna en sí misma no es un factor de riesgo significativo para la caries, y en algunos casos, puede incluso ser protectora. Sin embargo, la lactancia prolongada más allá de los 12 meses, especialmente si se combina con otros factores de riesgo, puede aumentar el riesgo de caries.
Factores de Riesgo Adicionales
Recordemos que la caries es una enfermedad multifactorial. Ante la presencia de caries en un bebé lactante, es esencial realizar una valoración exhaustiva de todos los factores de riesgo. Algunos de estos factores incluyen:
- Higiene oral deficiente: La falta de cepillado dental adecuado permite la acumulación de placa bacteriana.
- Dieta rica en azúcares: El consumo frecuente de alimentos y bebidas azucaradas aumenta el riesgo de caries.
- Lactancia nocturna frecuente: La lactancia nocturna, especialmente sin higiene dental posterior, puede aumentar el riesgo de caries.
- Uso de biberones endulzados: La práctica de endulzar biberones es un factor de riesgo para la aparición de caries.
Es importante cortar los alimentos en trocitos (no duros) según la edad del bebé, aunque no tengan dientes.
Recomendaciones para la Prevención de Caries
Para proteger la salud bucal de tu bebé, considera las siguientes recomendaciones:
- Cepillado dental: Cepillado dental con pasta dental con flúor (mínimo 1000 ppm de flúor) desde la aparición del primer diente, al menos dos veces al día.
- Control de la dieta: La embarazada debe controlar el consumo de azúcar en su dieta y evitar azúcares en los dos primeros años de vida del bebé.
- Visitas al dentista: La visita al dentista debe ser cuando sale el primer diente para un control odontopediátrico y recibir las pautas correctas de higiene oral del bebé.
- Higiene nocturna: Para las madres que no consiguen quitar las tomas nocturnas, se recomienda llevar a la mesita de noche una gasa y pasta dental. Si por casualidad, se despierta cuando está dando el pecho, al terminar, coge la gasa con un poquito de pasta y pase en los dientes del bebé. No pasa nada que se quede algo pegado al diente. En los casos en que no se limpia nada por la noche, hacerlo por la mañana nada más dar la toma dejando algo de pasta en los dientes.
- Uso racional del chupete: En caso de que decidan ponérselo es importante controlar la frecuencia, es decir, un uso racional del chupete. Que sea apenas para dormir o cuando el bebé está estresado. Debemos buscar un chupete que sea de silicona ya que el látex proporciona más acúmulo de bacterias. La remoción del chupete debe ser lo antes posible pero de forma gradual para no afectar la parte emocional del bebé. Empezando a quitar cuando ya está dormido y evitando ofrecer sin necesidad.
Además, es fundamental abordar otros hábitos no nutricionales como el uso prolongado del chupete o el biberón, ya que estos también pueden tener un efecto negativo en el desarrollo bucal del niño.
El Frenillo Lingual y su Impacto
Otro tema importante es el frenillo lingual. Investigadores de todo el mundo han comprobado la importancia del diagnóstico e intervención precoz de esta alteración. Si los movimientos de la lengua están limitados pueden comprometer las funciones como succionar, deglutir, masticar y hablar. Lo ideal es que todos los bebés pasen por una evaluación en la maternidad.
La frenectomía proporciona un alivio inmediato del dolor y aumento de peso del lactante en los días posteriores a la intervención, ya que la lengua recupera la movilidad normal y con ella, la funcionalidad.

La Perspectiva del Odontopediatra
Es crucial que los profesionales de la salud, especialmente los odontopediatras, ofrezcan una orientación clara y precisa a las madres sobre la lactancia materna y la salud bucal de sus hijos. No debemos apenas mirar los dientes de los niños y tratarlos. Tenemos que cambiar la “vida” oral del niño. Este trabajo no es nada fácil, pues tenemos que cambiar hábitos, entrar en la casa del niño.
El objetivo principal debe ser la prevención. Mi objetivo es que los niños que no tienen caries sigan sin caries y los niños con caries cuando termine el tratamiento, no vuelvan a tener caries en su vida. Y soy muy cabezota. Insisto y persisto. 100% prevención. Y para tener éxito soy muy clara con los padres. Les digo que si apenas yo voy a trabajar en la boca de su hijo, no merece la pena gastar el dinero, ni el tiempo.