Lactancia Materna y Cuidado Dental: Una Guía Completa

Tras el embarazo y el parto, comienza una nueva etapa en la que es muy importante para ambos que no descuides vuestra salud bucodental. La lactancia no sólo tiene beneficios inmunológicos, nutritivos y emocionales para el bebé sino que también influye positivamente en su futura salud bucodental.

Salud Bucodental de la Madre Durante la Lactancia

Es probable que, durante el embarazo, el desequilibrio hormonal que has estado experimentando haya causado algunos estragos en tu boca. Probablemente habrás padecido cierta inflamación o sangrado de las encías (gingivitis), o puede que incluso hayas sufrido un granuloma del embarazo (crecimiento abultado en la zona interdental con tendencia a sangrar si se manipula). Por otro lado la erosión del esmalte causada por los habituales vómitos de la madre gestante y los cambios en el pH de la saliva unido a la ingesta de azúcares facilitan la aparición de caries durante el embarazo.

Así que es muy importante que visites a tu dentista durante y tras el parto. Él podrá hacerte una revisión general y diagnosticar el estado de tu boca. Durante la lactancia, también es importante que mantengas una ingesta de calcio adecuada, ya que cuando ésta no es suficiente, se compromete el tejido óseo materno para proveer calcio y poder soportar la producción de leche materna, por lo que será recomendable que incluyas algún lácteo diariamente en tu dieta, en forma leche, yogures o queso.

Beneficios de la Lactancia Materna para el Desarrollo Bucal del Bebé

Mediante la succión del pecho, su mandíbula mejora la oclusión dentaria (cierre correcto entre los dientes superiores e inferiores), además de favorecer el posicionamiento adecuado de la lengua y un buen desarrollo de la musculatura oral. La lactancia materna, además de ser el mejor alimento que una madre puede ofrecer a su hijo recién nacido, ofrece grandes beneficios para el correcto desarrollo de la musculatura y de las estructuras orofaciales, evitando la probabilidad de maloclusiones (la forma en que los dientes inferiores y superiores encajan entre sí) tempranas.

Uno de los principales factores es la influencia del mecanismo de amamantamiento sobre el crecimiento maxilar y los patrones de deglución. El movimiento que el niño efectúa con la mandíbula y la lengua predomina sobre los otros huesos y músculos, favoreciendo al buen desarrollo de los maxilares. Con la ejercitación de los músculos masticadores y faciales al lactar, disminuyen al 50% las maloclusiones (apiñamiento de los dientes y malas mordidas: mordida cruzada, mordida abierta, etc).

La acción de la lengua también influye en la forma del paladar, haciendo que sea más redondo y plano. En cambio, cuando se usa biberón la lengua no alcanza al paladar, afectando directamente en la altura y ancho de este, ya que el esfuerzo ejercido por el bebé no es el mismo que cuando mama. De la misma manera, el amamantamiento repercute en los patrones de deglución del bebé. Al succionar el seno, se establece el patrón adecuado de respiración nasal.

Por ello, es de gran importancia la lactancia materna durante los 6 primeros meses, para el completo desarrollo de las estructuras de la boca, así como para promover patrones correctos de oclusión, deglución y respiración. De acuerdo a varios estudios recientes, uno en la revista Pediatrics en 2015 y otro en Agosto del 2017 en el Journal of the American Dental Association, se encontró que los niños que habían tenido lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida tenían menos posibilidades de de sufrir problemas como mordida abierta, mordida cruzada o sobremordida, que los niños que habían lactado durante menos tiempo o no habían tenido lactancia materna en absoluto.

Esto no quiere decir que la lactancia materna elimine el riesgo de que el niño necesite ortodoncia ya que hay muchos otros factores que influyen en ello.

El Comité de Nutrición y Lactancia Materna (CNYLM) de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP) han dado a conocer un documento de posicionamiento sobre la influencia de la lactancia materna en la salud dental. “Un niño amamantado tiene menos probabilidades de sufrir maloclusión y malposición dental y junto con la dieta, la higiene dental y bucal, la lactancia materna es crucial para prevenir las cavidades de la caries dental.

Los profesionales recuerdan que el uso de biberones puede interferir con el adecuado desarrollo del maxilar y la musculatura facial. Para prevenirlo, se recomienda usar tetinas anatómicas con un orificio pequeño y abandonar progresivamente su uso hacia los 12 meses para fomentar el cambio de un patrón alimenticio de succión a masticación; razón por la cual los padres deben intentar que sus hijos beban de una taza hacia el primer año de vida.

¿Cómo cepillar los dientes a mi bebé? Maitane Naya - odontopediatra

Cuidados Dentales del Bebé Durante la Lactancia

Pero, con la erupción de los primeros dientes, empiezan los riesgos. Los dientes nacen sin bacterias, pero las primeras que llegan a su superficie lo colonizan y permanecen allí toda la vida. Para evitarlo,desde el primer momento, limpia sus encías con ayuda de una gasa o el dedal de silicona VITIS Baby después de cada toma y, a partir de que erupciona el primer diente, empieza a emplear un cepillo dental adecuado a las necesidades y la edad del niño.

Es muy importante que no dejes de hacerlo durante las tomas nocturnas, porque si los restos de leche permanecen muchas horas en su boca pueden favorecer el desarrollo de caries en los dientes del bebé. Este documento también ofrece recomendaciones específicas sobre cuidados bucales en los primeros meses y años de vida.

Indica que el cuidado de la boca del niño es responsabilidad de los padres o cuidadores hasta que adquiera la habilidad motora suficiente para hacerlo sólo que, por norma, se consigue sobre los 7 o 10 años. A partir de este momento y hasta la adolescencia, se recomienda la supervisión por un adulto en el cepillado nocturno.

Y es que, la caries dental es la enfermedad infecciosa crónica no transmisible más prevalente en la infancia. Provoca graves repercusiones en la salud general del lactante y del niño que tendrá su impacto en la edad adulta. De hecho, existe una relación directa entre el cuidado inadecuado de la dentición temporal y la aparición de lesiones de caries en los dientes temporales y permanentes. Es decir, un niño con lesiones de caries en sus “dientes de leche” será probablemente un niño con lesiones de caries en los dientes permanentes.

El cuidado adecuado de la boca del lactante evita problemas bucales en el futuro. Se debe evitar el contacto del lactante con la saliva de los adultos que conviven con él. Se debe limpiar la boca del lactante y del niño pequeño al menos dos veces al día. El cepillado dental en niños es efectivo sólo si es realizado por un adulto. La higiene oral se realiza tanto para establecer unos buenos hábitos orales como para proteger los dientes temporales.

Se indica, con la máxima recomendación, la revisión por un odontopediatra desde el primer año de vida en las Unidades de Salud Bucodental de referencia, dentro de los programas establecidos en cada comunidad autónoma.

Lactancia Materna Prolongada y Caries

A pesar de que es difícil determinar el momento adecuado de destete, la lactancia prolongada (después de la erupción del primer diente deciduo) puede afectar negativamente a la salud bucal del bebé, ya que puede promover la aparición de caries precoz de la infancia. De todas formas, la aparición de caries precoz suele venir relacionada, además de con la lactancia prolongada, con una pobre higiene oral, la transmisión vertical precoz de bacterias y defectos del esmalte, entre otros.

Recomendaciones para reducir la posibilidad de aparición de caries precoz de la infancia en el caso de lactancia materna prolongada:

  • Es esencial realizar una higiene bucal desde la erupción del primer diente primario, mediante el uso de una gasa humedecida en agua, dedal de silicona, cepillo específico para esta etapa, dos veces al día y, sobre todo, después de las tomas nocturnas.
  • Evitar todos aquellos hábitos que favorezcan la transmisión bacteriana precoz de la saliva de los padres a la boca del niño (compartir la cuchara, limpiar el chupete con la saliva de la madre, etc.).
  • No ofrecer azúcares antes de los 2 años de edad y reducir al máximo los carbohidratos fermentables en la alimentación complementaria (galletas, zumos, etc.).
  • Asistir al odontopediatra durante el primer año de vida, de modo que el especialista pueda observar y evaluar el riesgo de caries del niño. Además este podrá ofrecer orientación específica a los padres.

Tratamientos Dentales y Lactancia

Existen aún muchas ideas preconcebidas y falta de información acerca de qué podemos hacer y qué no en tratamientos de dentista mientras estamos amamantando, las madres reciben en ocasiones información muy contradictoria al respecto.

  • Anestesia: Si se usa anestesia local, se puede amamantar sin necesidad de esperar ni un solo segundo, incluso se podría ofrecer pecho al bebé durante la intervención si fuera necesario.
  • Empastes o retirada de empastes con amalgamas: Las amalgamas dentales pueden contener una pequeña cantidad de mercurio, lo que a veces (y especialmente su retirada) puede generar dudas acerca de su seguridad. En la actualidad no hay un consenso claro, como recomendación general se recomienda esperar hasta el fin de la lactancia para cambiarlas, aunque la exposición al mercurio parece ser insignificante. En caso de tener que hacer una restauración dental existen opciones biocompatibles y seguras como (resinas, cementos de vidrio, porcelanas, entre otros).

Recordad que podéis consultar acerca de diferentes procedimientos médicos en la app de LactApp, dentro del apartado MI SALUD.

Consejos Adicionales para Mamás Recientes

Muchas veces la llegada de un hijo es estresante, hay que adaptarse a la nueva vida y en muchos casos casi es imposible encontrar tiempo para cuidarse. Esto incluye cepillarse los dientes. Un empeoramiento en la higiene oral puede conllevar más caries o enfermedad de las encías.

La prevención de la caries es especialmente importante para las madres ya que el simple hecho de compartir una cuchara puede transferir las bacterias a la boca del bebé. En las madres también aumenta el bruxismo, rechinar los dientes, seguramente por el aumento en el stress. También hay que recordar la importancia de la hidratación.

Si eres una mamá reciente intenta cuidarte, cuanto mejor estés tú mejor estará tu bebé. Ya sé que esto es mas fácil de decir que de hacer pero al menos hay que intentarlo.

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