Caries y Mal Aliento: Causas, Prevención y Tratamientos

El mal aliento, clínicamente llamado halitosis, es una circunstancia tan frecuente como incómoda. Es un problema que afecta a 1 de cada 3 personas y que puede inferir de forma negativa en las relaciones interpersonales, tanto afectivas y sociales como profesionales. Sus consecuencias pueden ocasionar una pérdida en la calidad de vida.

La halitosis, comúnmente conocida como mal aliento, es un trastorno que afecta aproximadamente a un cuarto de la población mundial. Sin duda, quienes la padecen tienden a sufrir inseguridad incluso después de superarlo.

El mal aliento es un problema común que causa vergüenza y ansiedad social a muchas personas. Por suerte, es posible evitar los efectos que este problema puede tener en nuestras vidas.

Básicamente, toda la comida ingerida comienza a descomponerse en la boca. Además, los alimentos se absorben en el torrente sanguíneo y se trasladan a los pulmones, lo que afecta el aire que exhalamos.

El mal aliento, clínicamente llamado halitosis, puede ser el resultado de malos hábitos de salud bucodental o puede ser un signo de otros problemas de salud.

En VITIS recomendamos siempre acudir a consulta cada año para mantener en buen estado la salud bucodental. Sin duda, lo más importante es actuar antes de que empiecen los síntomas.

Cómo evitar los problemas dentales y el mal aliento

Causas del Mal Aliento

Las causas pueden ser diversas. En un 10% de los casos, el origen está fuera de la cavidad oral. Se trata de halitosis extraoral y se debe, principalmente, a trastornos del aparato respiratorio (sinusitis, pólipos nasales, bronquitis…), del aparato digestivo (reflujos gástricos), a enfermedades hepáticas o renales o a la diabetes.

La SEPA (Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración) estima que afecta al 30 % de los adultos. El 10 % restante puede obedecer a otros factores, como enfermedades respiratorias, digestivas, nasales o sistémicas.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, hasta en un 90%, el problema proviene de la propia cavidad bucal, normalmente, por la acumulación de placa bacteriana en la superficie de la lengua. Estamos hablando de la mayoría de los casos, que tienen su origen en la cavidad bucal. Las anteriores son las causas del mal aliento en el 90 % de los casos.

Cuando estas bacterias se descomponen, producen compuestos volátiles sulfurados (CVS), que desprenden un mal olor.

Además de las causas orales, diversas condiciones sistémicas como la diabetes, insuficiencia renal y hepática, y la xerostomía (boca seca) pueden manifestarse como halitosis.

También el mal aliento puede ser producido por los restos de alimentos que permanecen en boca y fermentan, en aquellas personas que tienen malos hábitos de limpieza oral.

Algunas de las causas que pueden provocar halitosis son:

  • Mala higiene bucodental: Si no te cepillas los dientes y usas el hilo dental a diario, puede aparecer placa bacteriana sobre los dientes y la lengua: se irritarán las encías y aparecerán patologías como la caries, la gingivitis y la periodontitis. No cepillarse los dientes o hacerlo mal hará que queden partículas en tu boca y produzca mal aliento. Una higiene bucodental deficiente puede originar una acumulación de bacterias en la boca, y algunas de estas metabolizan proteínas, lo que produce compuestos malolientes.
  • Boca seca o xerostomía: La saliva ayuda a la limpieza de la boca, ya que elimina las partículas que causan mal olor. Si sufrimos de boca seca o xerostomía, existe una mayor probabilidad de que aumente la placa bacteriana. Esto sucede, especialmente, en situaciones de estrés y durante las horas de sueño. La condición médica boca seca, denominada xerostomía, también puede causar mal aliento. La saliva es necesaria para humedecer la boca, neutralizar los ácidos producidos por la placa y eliminar las células muertas que se acumulan en la lengua, las encías y las mejillas. Si no se eliminan, estas células se descomponen y pueden causar mal aliento.
  • Tabaco: Fumar produce un olor desagradable en la boca. Además, los fumadores son personas que suelen ser más propensos a tener enfermedades en las encías, lo que puede provocar halitosis. La mayoría de las sustancias que nos encontramos en el tabaco destruyen los anticuerpos de la saliva, éstos son los encargados de luchar contra las caries y de mantener el equilibrio bucal.
  • Infecciones en la boca: El mal aliento también puede ser producido por operaciones quirúrgicas en la boca, por caries, llagas, fisuras en empastes, etc.
  • Medicamentos: Algunos medicamentos, al producir sequedad en la boca, podrían producir también mal aliento.
  • Diabetes: Debido a la fluctuación de los niveles de azúcar en sangre, el reflujo gástrico y el goteo retronasal.
  • Otras causas: Algunos cánceres y trastornos metabólicos también pueden producir mal aliento. Al igual de trastornos sanguíneos y enfermedades pulmonares y renales.
  • Hábitos dietéticos: Tras el consumo de alcohol, café, té, etc. Cuando hay una ingesta de comidas copiosas es habitual que se descompongan partículas de los alimentos en los dientes y puede aumentar la cantidad de bacterias y causar mal aliento.
  • Otras posibles causas: Algunos medicamentos (antidepresivos, antihistamínicos, antihipertensivos, ansiolíticos, etc.). Enfermedades sistémicas (diabetes, enfermedades hepáticas y pulmonares). Cuando tenemos inflamaciones crónicas en la nariz o garganta se pueden formar amígdalas y éstas, al cubrirse de bacterias, pueden producir olor y como consecuencia, provocar mal aliento.
  • Dentadura postiza: Cuando se tiene dentadura postiza y si no se usa una adecuada higiene bucal de las piezas dentales o no se hace con regularidad, se quedan restos de comida y como consecuencia aparecen irritaciones entre la dentadura y las encías.

Si se comen alimentos con olores fuertes como el ajo o la cebolla, el cepillado y el uso de hilo dental, incluso el enjuague bucal, simplemente encubren el olor temporalmente.

El no tener unos buenos hábitos de higiene bucodental también puede generar mal aliento. Si no se realiza el cepillado de los dientes ni se usa hilo dental todos los días, las partículas de comida pueden permanecer en la boca, lo que promueve el crecimiento bacteriano entre los dientes, alrededor de las encías y en la lengua.

El mal olor persistente o el mal sabor de boca pueden ser una señal de advertencia de enfermedad de las encías, enfermedad periodontal. La enfermedad de las encías es causada por la acumulación de placa bacteriana en los dientes. Las bacterias hacen que se formen toxinas, que irritan las encías.

En el caso de la caries, la bacteria causante de la misma es la esteroptococo mutans, que se alimenta de la sacarosa (azúcar), la lactosa y la fructuosa.

Por ello, hay que mantener una dieta variada y equilibrada que, además, esté pautada. Es vital hacer las cinco comidas diarias. El tiempo que pasas sin ingerir alimentos potencia el mal aliento, sobre todo en ayunas.

Como consecuencia de una ausencia de cepillado de dientes, tras comer se genera una sustancia pegajosa e incolora en los dientes generando la temida placa bacteriana.

La primera se debe a la acumulación de placa bacteriana por una mala higiene. No hay que confundir la capa blanca con una lengua teñida de este color, que indica otro problema. En el segundo caso, una de las razones puede ser el desarrollo del hongo Candida albicans.

La sequedad en la boca favorece la aparición de bacterias, una de las causas de la halitosis.

El mal sabor de boca (incluso el sabor a metal) es indicio de halitosis.

Es claro que esta es la situación más evidente, pero no hay que confundirlo con el olor.

En este caso, la sensación de ardor es un doble síntoma. Por un lado, muestra que hay un problema de mal aliento.

Malos hábitos, enfermedades o una alimentación inadecuada pueden ser los causantes del mal aliento.

Cómo te hemos dicho, el uso excesivo de colutorios puede provocar mal aliento.

Impacto Psicológico del Mal Aliento

La halitosis suele provocar en las personas que la sufren, falta de confianza y baja autoestima. Afecta a la relación con los demás y evita la comunicación oral, pudiendo llegar a dañar la imagen personal/profesional o interferir en las relaciones íntimas.

Prevención y Tratamiento

La prevención y el tratamiento de la halitosis comienzan con una higiene bucal rigurosa.

El tratamiento depende de la causa subyacente. Puede incluir desde mejorar la higiene bucal con técnicas adecuadas de cepillado y uso de hilo dental, hasta tratamientos específicos para condiciones dentales o médicas identificadas.

Para aquellos casos en los que la halitosis tenga un origen sistémico, es vital abordar la condición subyacente con la ayuda de profesionales de la salud adecuados.

Como ves, en muchos casos, puedes mejorar el mal aliento simplemente con una higiene oral adecuada y constante. Sin embargo, la halitosis puede ser también síntoma y consecuencia de patologías más graves.

Puesto que la mayoría de los casos de halitosis se originan dentro de la boca, el primer paso siempre es reevaluar el modo en el que se realiza el cepillado y el enjuague. Si bien es cierto que lavarse los dientes es necesario, es fundamental prestar especial atención a la lengua, ya que es en ella donde habita la mayoría de las bacterias que causan el mal aliento.

Para el tratamiento de la halitosis se recomienda:

  1. Cepillado: Hay que hacerlo después de cada comida y durante unos dos minutos. Es vital emplear un dentífrico apropiado, como VITIS aloe vera. El cepillado dos veces al día con pasta dental con flúor ayuda a eliminar los restos de comida y la placa. Hay que cepillarse los dientes después de comer.
  2. Cepillarse la lengua: La lengua contiene bacterias y al cepillártela podrás reducir el mal olor. Para ello podrás utilizar o bien un rascador lingual o bien tu propio cepillo de dientes si tiene un limpiador de lengua. No hay que olvidar cepillar la lengua también o usar un raspador de lengua. Las bacterias en la lengua pueden contribuir al mal aliento.
  3. Limpieza interproximal: Muchas personas tienden a olvidarla, pero es crucial para evitar la placa entre los dientes. Usar hilo dental o un limpiador interdental para eliminar las partículas de comida y la placa entre los dientes.
  4. Colutorio: Resulta primordial para eliminar cualquier resto de placa bacteriana, sobre todo en la lengua. Usar un enjuague bucal antibacteriano por lo menos dos veces al día. El enjuague bucal antiséptico puede ayudar a matar las bacterias que causan el mal aliento y la placa que puede provocar gingivitis, una forma temprana y leve de enfermedad de las encías.
  5. Usar hilo dental al menos una vez al día: Puede eliminar restos de alimentos a donde no llegue el cepillo dental, y por lo tanto puede ayudar al control del mal aliento.
  6. Compra un cepillo de dientes nuevo con regularidad: Cambia el cepillo cada 3-4 meses. Reemplazar el cepillo de dientes cada 2 a 3 meses o después de una enfermedad.
  7. Evitar la sequedad en la boca: Beber café, alcohol, refrescos o fumar mucho puede provocar que la boca esté más seca. Beber mucha agua para incrementar la producción de saliva y evitar estos malos hábitos puede ayudar al mal aliento. Beber mucha agua. Esto mantendrá la boca húmeda.
  8. Lavarse los dientes después de comer: Se ha demostrado que las pastas de dientes con propiedades antibacteria pueden lograr reducir los malos olores en el aliento. Por ello, lávate los dientes después de cada comida con un dentífrico que contenga flúor. Si no hay posibilidad de cepillarse los dientes después de una comida, conviene enjuagarse bien la boca con agua para al menos eliminar la mayor cantidad de restos alimenticios.
  9. Usar colutorio después del cepillado por la mañana y antes de dormir. Te ayudarán a eliminar las bacterias que producen el mal aliento y se acumulan en la boca.
  10. Cuidado de las prótesis dentales: Las dentaduras postizas deben retirarse después de cada comida y limpiarse a fondo antes de colocarlas en la boca de nuevo. Es importante también limpiar los aparatos ortopédicos y los retenedores de ortodoncia según las indicaciones del ortodoncista.
Recomendación Descripción
Cepillado dental Después de cada comida, durante dos minutos
Limpieza interdental Uso diario de hilo dental o limpiadores interdentales
Colutorio Enjuague bucal antibacteriano dos veces al día
Hidratación Beber al menos dos litros de agua al día
Visitas al dentista Al menos dos veces al año

Hay chicles que contienen xylitol, una sustancia que incrementa la producción de saliva. Suelen ser los que contienen sabor a menta o hierbabuena, entre otros. Como alternativa, las hojas de menta, el té verde o el perejil pueden ser bastante eficaces.

Algunos alimentos son estimulantes de la generación de saliva y como consecuencia reducen el mal aliento.

Masticar chicle sin azúcar o chupar caramelos sin azúcar también estimula la producción de saliva, lo que ayuda a eliminar las partículas de alimentos y las bacterias.

Es vital hacer las cinco comidas diarias. El tiempo que pasas sin ingerir alimentos potencia el mal aliento, sobre todo en ayunas.

Lo mejor es ingerir unos dos litros diarios (ocho vasos de agua). Cuando la boca está demasiado seca es más fácil que se forme placa bacteriana (otra de las causas de la halitosis). En consecuencia, la halitosis puede volverse más difícil de prevenir.

Los hábitos nocivos afectan a la salud bucodental y al organismo en general. Lo mejor es eliminarlos por completo, reduciéndolos gradualmente si es necesario. Entre ellos destacan sobre todo el tabaquismo y el consumo de alcohol.

Es importante también limpiar los aparatos ortopédicos y los retenedores de ortodoncia según las indicaciones del ortodoncista. Junto con los consejos anteriores, hay otras prácticas que deben tener en cuenta los pacientes con ortodoncia. Este último consejo es vital para prevenir el desarrollo de caries o gingivitis, que pueden dar lugar a la halitosis. Hay dos opciones muy recomendadas, que son la pasta dentífrica VITIS orthodontic y el colutorio VITIS orthodontic.

Limitar el consumo de hidratos de carbono simples (alimentos ricos en azúcares) y mantener una adecuada higiene bucodental adecuada. Para prevenir la caries se recomienda. Esto es importante sobre todo por las noches, ya que al tener la boca cerrada y sin hidratar durante más tiempo aumenta la temperatura y proliferan las bacterias.

Visitar al dentista con regularidad, al menos dos veces al año. Tras un examen oral y una limpieza dental profesional podrá encontrar y tratar la enfermedad periodontal, la boca seca u otros problemas que pueden ser la causa del mal aliento.

Dejar de fumar y masticar productos a base de tabaco.

Comer más frutas y verduras.

No hay que sentir miedo ni vergüenza de compartir este secreto con un profesional. Si no notas ninguna mejora, el siguiente paso será acudir al dentista.

Lo más importante es actuar a tiempo para que el problema no se agrave.

Tratamiento de las Caries

Por último, se debe visitar al odontólogo para que atienda debidamente las caries ya que es el único que las puede curar limpiándolas y colocando un empaste o una reconstrucción por ejemplo. Él determinará el estado del diente mediante la exploración y radiografía del mismo si es preciso.

El tratamiento para eliminar la caries tiene dos fases: la eliminación de la infección y la reparación de la pieza dental dañada.

El mal olor o mal sabor de boca son claros síntomas de algún tipo de infección, ya sea en el interior de la pieza o en las encías. Si resulta que la pieza dental se ha roto, el mal olor puede deberse a que entren restos de comida que fermenta en su interior. Incluso aunque el diente no parezca exteriormente afectado, podría existir un espacio mínimo o interdental por el que entre comida, provocando ese mal olor.

La gama HALITA®, compuesta por una pasta dentífrica, un colutorio, y sprays, ha sido formulada específicamente para combatir el mal aliento desde la raíz. Su formulación elimina las bacterias responsables de la producción de gases malolientes, a la vez que proporciona frescor durante 24 horas. Además, la gama se completa con un limpiador lingual, de uso diario, que elimina la película de bacterias y restos de alimentos que se forman sobre la superficie de la lengua. Sus dos caras, una de perfil ondulado, especial para adaptarse a la depresión central de la lengua, y otra de perfil liso, para limpiar los laterales, permiten efectuar fácilmente la limpieza de la lengua.

Las bacterias producen mal olor porque, como todo ser vivo, se alimentan de sustancias y después eliminan sus desechos.

Nuestra consulta posee un desarrollo propio para la prevención de los problemas de halitosis: La ozonoterapia oral. El procedimiento fue desarrollado por el Dr.

Entendemos que cada paciente es único, y por ello, nuestro tratamiento se adapta a las necesidades individuales, asegurando no solo la eliminación del mal aliento, sino también la mejora general de la salud bucodental. En la Clínica Dental Ilzarbe en Valencia, entendemos la importancia de abordar la halitosis, no solo como una cuestión de salud bucal, sino también por su impacto en la autoestima y la vida social de las personas que la padecen. Nuestro tratamiento contra la halitosis comienza con una evaluación exhaustiva de la salud oral del paciente, incluyendo un análisis detallado de su historial médico y dental.

Si estás experimentando halitosis y buscas una solución efectiva, te invitamos a pedir cita en Clínica Dental Ilzarbe en Valencia.

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