Durante mucho tiempo, es posible que no hayas prestado atención a tus encías, cepillándote los dientes solo para evitar caries. Sin embargo, el tejido rosado que rodea los dientes, conocido como encía o gingiva, es igual de vital. En este artículo, exploraremos todo lo que necesitas saber sobre las encías y cómo cuidarlas, desde sus funciones hasta los problemas frecuentes, consejos de prevención, tratamientos caseros y profesionales, y cuándo es necesario acudir al dentista.

Funciones de las encías en la salud bucodental
Las encías son los "guardianes silenciosos" de la boca, cumpliendo funciones esenciales:
- Protección y barrera contra bacterias: Forman un sello alrededor de cada diente, impidiendo la entrada de bacterias y partículas hacia las raíces dentales y el hueso.
- Soporte y sujeción de los dientes: Junto con el hueso alveolar y los ligamentos periodontales, forman parte del periodonto, manteniendo cada diente firme en su lugar.
- Amortiguación de fuerzas: Actúan como un pequeño cojín, absorbiendo parte del impacto o la presión al masticar o morder.
- Suministro de sangre y nutrientes: Contienen vasos sanguíneos diminutos que nutren a los dientes y al hueso cercano.
- Función estética: Unas encías de color rosa pálido, firmes y bien contorneadas contribuyen a una sonrisa saludable y armoniosa.
Problemas frecuentes de las encías
Es importante reconocer los signos de problemas en las encías a tiempo. Algunos de los problemas más comunes incluyen:
Encías inflamadas
Las encías inflamadas suelen ser el primer aviso de que algo anda mal. Se ven enrojecidas, hinchadas e incluso un poco brillantes, tomando un tono rojo intenso en lugar del rosa coral saludable. La causa más común es la gingivitis, una inflamación causada por la acumulación de placa bacteriana.
Sangrado de encías
El sangrado de encías no es normal. Unas encías sanas no deben sangrar ni al cepillarse ni al usar el hilo dental. La principal causa suele ser la gingivitis, donde las encías inflamadas están tan irritadas que cualquier roce las hace sangrar.
Encías retraídas
Las encías retraídas ocurren cuando la encía "se echa para atrás" dejando expuesta una parte del diente que antes no se veía. Esto puede deberse a enfermedad periodontal, cepillado agresivo, bruxismo, o factores anatómicos o genéticos.
Dolor de encías
El dolor de encías puede ser causado por úlceras o llagas (aftas), infecciones o abscesos, o encías muy inflamadas. Sea cual sea la causa, el dolor en las encías nos está pidiendo atención.
Así se solucionan las encías retraídas (recesión gingival)
Causas de los problemas de encías
La causa número uno de los problemas de encías es la acumulación de placa bacteriana por una higiene deficiente. Sin embargo, también existen otros factores:
- Placa bacteriana y sarro: La placa, si no se elimina a diario, se mineraliza formando sarro que irrita las encías.
- Técnica de higiene inadecuada: Un cepillado deficiente o demasiado agresivo puede dañar las encías.
- Tabaquismo: Reduce el flujo sanguíneo en la encía y altera la respuesta inmunitaria.
- Cambios hormonales: Etapas como la pubertad, el embarazo o la menopausia pueden hacer que las encías se vuelvan más sensibles a la placa.
- Genética y predisposición: Algunas personas tienen mayor predisposición a las enfermedades de las encías.
- Enfermedades sistémicas: La diabetes mal controlada aumenta el riesgo de enfermedad periodontal.
- Alimentación deficiente: Una dieta baja en nutrientes esenciales puede debilitar las defensas de la encía.
- Medicamentos: Algunos fármacos pueden causar crecimiento excesivo de encía o reducir la saliva.
- Estrés: El estrés crónico se ha ligado con mayor riesgo de enfermedad periodontal.

Prevención de problemas de encías
La prevención es clave para mantener unas encías sanas. Aquí hay algunos consejos importantes:
- Higiene oral impecable todos los días: Cepíllate los dientes al menos dos veces al día, masajeando suavemente la línea de la encía.
- Limpieza entre dientes a diario: Usa hilo dental o cepillos interdentales cada noche.
- Enjuague bucal antibacteriano (opcional): Un colutorio fluorurado o antiséptico puede ayudar a reducir bacterias.
- Dieta equilibrada y amigable con tus encías: Reduce el consumo de azúcares y ultraprocesados, y lleva una dieta rica en frutas, verduras y alimentos con vitaminas C y K.
- No fumes (y limita el alcohol): El tabaco daña las encías, y el alcohol en exceso irrita los tejidos bucales.
- Cepillos y productos adecuados: Cambia tu cepillo de dientes cada 3 meses y usa un cepillo de cerdas suaves o medio-suaves.
- Visitas regulares al dentista y limpiezas profesionales: Acude al dentista al menos una vez cada 6-12 meses para revisión y limpieza profesional.
- Protege tus encías si usas prótesis o aparatos: Asegúrate de que las prótesis o aparatos de ortodoncia estén bien ajustados y no irriten las encías.
Remedios caseros para encías retraídas
Existen remedios caseros que se recomiendan para mantener las encías sanas. Funcionan más como métodos preventivos que para curar la retracción. Ten en cuenta que las encías no vuelven a crecer, por lo que el dentista es quien recomendará el tratamiento adecuado.
- Milenrama: Sus hojas tienen efectos anti-inflamatorios, analgésicos y anti-coagulantes, por lo que puede ayudar a reducir la retracción de encías.
- Té verde: El té verde tiene importantes propiedades anti-inflamatorias y antioxidantes que ayudan a rebajar la inflamación de las encías y mejorar la fijación dental.
- Salvia: Masticar hojas de salvia ayuda a proteger las encías y mejorar la higiene de tu boca gracias a sus propiedades anti-inflamatorias.
- Aloe Vera: Un gel de aloe vera te ayudará a rebajar la inflamación de encías y a prevenir la retracción de encías.
- Aceite de coco: El aceite de coco posee ácido láurico y un tipo de triglicéridos con propiedades anti-inflamatorias y antimicrobianas que te ayudará a tratar y evitar las encías retraídas.
- Aceite de limón: Se obtiene de la cáscara de limón y tiene propiedades antisépticas y antimicrobianas.
- Suplemento de vitamina C: Las frutas y verduras frescas son ricas en vitamina C, sobre todo los kiwis, los tomates, los cítricos, brócoli, pimientos, etc.
Tratamientos profesionales para las encías retraídas
Cuando la retracción de las encías es severa, es crucial buscar tratamiento profesional. Los tratamientos pueden incluir:
- Curetaje o limpieza profunda: Para eliminar el sarro que provoca la gingivitis.
- Barnices o lacas fluoradas: Para reducir la sensibilidad.
- Restauración de la encía con resina compuesta: Para cubrir la parte del diente que ha quedado al descubierto.
- Colocar un injerto de tejido: En el lugar que se ha visto afectado.
- Ortodoncia: Para corregir la alineación de los dientes.
- Usar protectores nocturnos: Para reducir el efecto que produce el bruxismo.
¿Cuándo acudir al dentista?
Es importante acudir al dentista si experimentas alguno de los siguientes síntomas:
- Sangrado frecuente de encías.
- Encías inflamadas o dolorosas.
- Encías que se retraen.
- Sensibilidad dental.
- Movilidad dental.
Las visitas regulares al dentista y las limpiezas profesionales son esenciales para mantener la salud de tus encías y prevenir problemas a largo plazo.
