Cómo lavarse los dientes correctamente: Guía completa para una salud bucal óptima

El simple gesto de lavarse los dientes es uno de los pilares básicos de la salud bucodental. Cuidar de los dientes va mucho más allá de tener una sonrisa bonita. Una correcta higiene bucal es clave para prevenir caries, problemas de encías e incluso enfermedades que afectan al resto del cuerpo. No se trata solo de pasar el cepillo unos segundos, sino de aplicar la técnica correcta, elegir el cepillo adecuado y mantener la constancia en la rutina diaria.

Os hemos explicado por qué es importante cepillarse los dientes, pero si quieres aprender cómo hacerlo correctamente, este artículo te explicará las técnicas a tener en cuenta. El cepillado de dientes es la mejor forma de mantener la higiene dental y evitar problemas bucodentales. Por si alguno todavía tiene dudas acerca de su importancia, el cepillado ayuda a disminuir la incidencia de caries, prevenir la enfermedad periodontal, evitar la halitosis, prevenir o disminuir la placa y el sarro y, en definitiva, tener unos dientes limpios.

Además de mantener los dientes limpios, un cepillado correcto y regular también los mantiene sanos. Cepillarse los dientes no solo contribuye para tener unos dientes más blancos y un aliento más fresco, sino que es de vital importancia para la salud en general.

La mejor técnica para cepillar los dientes y cómo usar el hilo/seda dental | ¿Cuál hilo es el mejor?

¿Por qué es importante cepillarse los dientes?

Cepillarse de manera adecuada no solo mantiene el aliento fresco, también evita la acumulación de placa bacteriana, principal responsable de caries y enfermedades de las encías. Además, una higiene deficiente puede provocar gingivitis, que si no se trata a tiempo puede evolucionar hacia una periodontitis, una enfermedad más grave que incluso puede afectar al hueso que sostiene los dientes. Cuando te cepillas los dientes correctamente, no sólo eliminas los restos de comida, sino también la placa. Se trata de una fina película de bacterias y otros gérmenes que se forma constantemente sobre los dientes y entre ellos. Si no se elimina con regularidad, la placa se endurece y se convierte en sarro, que es muy difícil de eliminar con un cepillo de dientes, incluso después de un cepillado prolongado y enérgico.

Otro punto importante es la relación entre la salud bucal y la salud general. Diversos estudios han demostrado que las infecciones en la boca pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares o complicaciones en personas con diabetes. En los casos más graves, existe el riesgo potencial de que la inflamación se extienda al corazón y al cerebro, pudiendo provocar un infarto de miocardio o un ictus.

Si descuidas tus dientes, es probable que adquieran un antiestético color amarillo y que experimentes graves problemas en tu cavidad bucal.

¿Cuándo y con qué frecuencia debemos cepillarnos los dientes?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y las principales sociedades odontológicas recomiendan cepillarse los dientes al menos dos veces al día, una por la mañana y otra antes de acostarse. Siempre que sea posible, conviene cepillarse después de las comidas principales para reducir el riesgo de caries y mantener las encías sanas. No obstante, si no puedes acceder a tu cepillo en ese momento, los especialistas aconsejan un gesto muy simple: enjuagarse la boca con agua. Es importante subrayar que ni los chicles sin azúcar ni los enjuagues bucales pueden sustituir el cepillado.

Para una buena higiene bucal, cepíllate bien los dientes al menos dos veces al día, durante tres minutos cada vez. Si quieres cepillarte los dientes correctamente, es aconsejable hacerlo por la mañana después del desayuno y por la noche antes de acostarte. Sin embargo, cepillarse los dientes por la noche es especialmente importante para una buena higiene bucal. Presta especial atención a tu técnica de cepillado antes de acostarte y no olvides limpiar los espacios entre los dientes. De lo contrario, las bacterias de la placa tienen toda la noche para atacar tus dientes y encías. Además, la producción de saliva, que ayuda a proteger el esmalte, disminuye durante la noche, dejando tus dientes vulnerables al ataque bacteriano sin las defensas adecuadas.

Nuestra recomendación es clara: Cepíllate los dientes después del desayuno. No obstante, lo mejor es acostumbrarse a esperar unos 30 minutos después de cada comida antes de cepillarse los dientes. Lo ideal es lavarse los dientes después de cada comida (almuerzos y meriendas incluidas), pero, si no, hacerlo después del desayuno, la comida y la cena. Si, por circunstancias (esperemos puntuales) alguien solo pudiera cepillarse una vez al día, es fundamental hacerlo antes de dormir, ya que por la noche las bacterias tienen más horas y mejores condiciones para trabajar.

Lo aconsejable es esperar unos 20 o 30 minutos después de las comidas, especialmente cuando hemos tomado algo ácido. La mayoría de odontólogos recomiendan cepillarse entre dos y tres minutos.

Herramientas esenciales para el cepillado correcto

Al igual que un mecánico necesita las herramientas apropiadas para la reparación de coches, nosotros requerimos de las herramientas de cepillado correctas para realizar una limpieza bucal perfecta.

Cepillo de dientes

A la hora de elegir un cepillo de dientes, lo mejor es decidirse por uno con cerdas de nailon suave, ya que las de cerdas duras pueden irritar las encías e incluso desgastar el esmalte de los dientes. Esto es debido a que, con el tiempo, las cerdas se desgastan, perdiendo su flexibilidad y eficacia. Lo recomendable es cambiar de cepillo cada 3 o 4 meses, o en cuanto notes que las cerdas comiencen a separarse y pierdan su forma. Elegir un cepillo de cerdas suaves protege el esmalte y evita dañar las encías. Es fundamental utilizar cepillos medios, NUNCA duros, ya que estos podrían provocarte daños en el esmalte, en la encía o, incluso, la recesión de esta. Por esta misma razón, también hay que evitar ejercer demasiada fuerza durante el cepillado.

Pasta de dientes

En el mercado existen infinidad de pastas dentales, incluso algunas especiales para una amplia variedad de problemas dentales y de encías, incluyendo la caries, el sarro, la sensibilidad dental y de encías, la gingivitis y las manchas en los dientes. Se recomienda utilizar pasta de dientes con flúor, algo fundamental para prevenir la aparición de caries. Si tienes algún tipo de padecimiento bucodental, tu odontólogo determinará si, además, necesitas usar algún tipo de crema más adecuada a tu situación: dientes sensibles, encías delicadas, blanqueantes… Asegúrate siempre de que el modelo que utilices no sea perjudicial para el esmalte. Para cepillarse los dientes correctamente hay que colocar muy poca pasta en el cepillo, basta con la medida de un guisante.

Hilo dental

Es importante utilizar el hilo dental, igual de importante como cepillarse los dientes, ya que elimina la placa, las bacterias y restos de comida atrapados entre las zonas de los dientes a donde el cepillo de dientes no llega. Usar hilo dental antes del cepillado es IMPRESCINDIBLE para conseguir un buen nivel de higiene bucodental. Este sirve para poder eliminar los restos de comida y bacterias que se puedan quedar acumulados entre los dientes.

Limpiador lingual

La lengua es la parte de la boca que más bacterias acumula, por lo que es importante mantenerla higienizada. Para lavar la lengua correctamente se puede utilizar un dispositivo específico o el propio cepillo dental realizando movimientos de atrás hacia adelante. Como comentábamos en otro punto de este artículo, la lengua es la parte de la boca que más bacterias acumula, por lo que es fundamental mantenerla higienizada.

Técnicas de cepillado dental

Ahora explicamos la parte más importante de este artículo, las técnicas para dominar el cepillado de dientes. Están las muelas superiores y las inferiores. Con un ángulo de 45 grados, coloca el cepillo de dientes a la altura del borde de las encías. Realiza movimientos cortos y verticales o circulares. Cepilla la parte interna de los dientes. Se trata de una zona que, según los especialistas, se descuida mucho durante la limpieza. El cepillado debe durar al menos 3 minutos. Asegúrate de pasar el cepillo por cada zona, de modo que limpies cada diente. Dale con suavidad a la lengua.

Aunque la mostrada anteriormente es una de las más recomendadas, muchos odontólogos coinciden en que la Bass Modificada es la mejor técnica para lavarse la boca. Esta consiste en colocar el cepillo con una inclinación de 45º con respecto al eje del diente, presionando ligeramente hacia el surco de la encía. A continuación se realizan pequeños movimientos vibratorios permitiendo que las cerdas del cepillo actúen sobre el surco gingival y desplazándose posteriormente hacia la corona del diente.

Veamos esta técnica paso a paso. Aquí es especialmente importante: Sé suave con tus dientes. Frotar de forma agresiva con un cepillo duro y con demasiada fuerza no sólo es perjudicial, sino también dañino, ya que puede provocar el retroceso de las encías. Además, asegúrate de llegar a todos los dientes, desde todos los lados. Para cepillarse los dientes correctamente, es aconsejable establecer una rutina de higiene bucal en la que nunca tenga la oportunidad de saltarse o pasar por alto ningún diente o zona de difícil acceso. Porque a las bacterias les encanta colonizar estas zonas de la cavidad bucal. Incline el cepillo en un ángulo de 45 grados para permitir que los filamentos limpien la línea de las encías. Sujete el cepillo en posición horizontal cuando cepille las superficies externas. Empieza por las zonas más difíciles y de más difícil acceso: Los molares posteriores y las superficies internas. Cuando llegue al último molar, cambie a la superficie exterior. Ahora es el momento de cepillar las superficies de masticación. Ahora cepilla la fila superior de dientes siguiendo el mismo patrón. Importante: Para no perder el efecto protector del flúor, escupa la pasta dentífrica; no vuelva a enjuagarse la boca con agua.

Cepillos eléctricos: ¿son recomendables?

Cuando se trata de cepillarse los dientes, hay dos bandos: Los que apuestan por el cepillo manual y los que prefieren el eléctrico. Pero, ¿qué es mejor, el manual o el eléctrico? Por lo tanto, un cepillo eléctrico no es absolutamente imprescindible, pero puede ser muy útil, sobre todo para las personas con movilidad reducida y los niños. Los cepillos sónicos utilizan la saliva, la pasta dentífrica y el agua para crear una especie de mini-tornado que elimina la placa de los lugares a los que es prácticamente imposible llegar con los filamentos de un cepillo.

Normas generales de uso de un cepillo eléctrico: No ejerza presión y realice movimientos lentos. Sujete el cepillo verticalmente para limpiar la parte posterior de las muelas y las superficies internas. Siga la misma pauta que con un cepillo manual: Empiece por el último molar y cepille a fondo la superficie interna de cada diente a lo largo de la fila inferior de dientes.

Cuidados adicionales para una higiene bucal completa

Cuando hablamos de una buena higiene bucal, el cepillado dental no es suficiente. Existen cuidados adicionales que debemos tener en cuenta para mantener nuestra sonrisa radiante y saludable. Dos de estos cuidados esenciales son el uso del hilo dental y el enjuague bucal.

El hilo dental es un aliado fundamental para eliminar los restos de comida y la placa bacteriana que se acumulan entre nuestros dientes y encías. Aunque pueda parecer complicado al principio, con práctica se convertirá en una rutina sencilla pero muy efectiva. Desliza suavemente el hilo entre cada espacio interdental, asegurándote de limpiar hasta la línea de las encías.

Una vez terminado el cepillado, el colutorio puede ser un buen aliado siempre y cuándo este cumpla unas determinadas características. Por otro lado, el enjuague bucal complementa la limpieza oral diaria al combatir las bacterias causantes del mal aliento y prevenir enfermedades periodontales como la gingivitis. Recuerda que tanto el hilo dental como el enjuague bucal deben utilizarse junto con un buen cepillado dental dos veces al día durante al menos dos minutos cada vez. Estos hábitos te ayudarán a mantener una excelente salud oral y evitar problemas dentales futuros.

Aunque los cepillos interdentales limpian a fondo y con suavidad los espacios entre los dientes, es bastante normal que sus encías experimenten un sangrado inicial si antes no ha limpiado regularmente estos espacios. Esto es un indicio de una ligera inflamación causada por bacterias y la razón por la que debería seguir utilizando un cepillo interdental. El sangrado debería cesar al cabo de una semana, aproximadamente, cuando la inflamación haya remitido.

Mitos sobre el cepillado dental

  • Cepillarse con fuerza limpia mejor: Falso.
  • Un enjuague bucal reemplaza el cepillado: Falso.
  • Lavarse los dientes solo por la mañana es suficiente: Falso.
  • Cuanto más tiempo se dedica al cepillado, mejor: Falso. Lo importante es la técnica.
  • Usar más pasta dental mejora la limpieza: Falso.
  • El carbón activado blanquea los dientes: Falso.

Visitas regulares al dentista

Aunque sigas a rajatabla los pasos de esta publicación y tengas unas higiene dental exquisita, visitar al dentista regularmente es imprescindible para tu salud bucal. Mantener una sonrisa saludable requiere más que solo cepillarse los dientes adecuadamente en casa. Es esencial visitar regularmente a tu dentista para un chequeo dental completo y limpiezas profesionales. Estas visitas permitirán detectar cualquier problema oral temprano, como caries o enfermedades de las encías, y tratarlos antes de que empeoren. Con ellas podrás prevenir y controlar el desarrollo de caries y otras enfermedades orales.

Además, el dentista podrá proporcionarte recomendaciones personalizadas sobre cómo mejorar aún más tu rutina de cuidado bucal. Puede sugerirte productos específicos según tus necesidades individuales, como cepillos interdentales o enjuagues bucales especializados.

El simple gesto de lavarse los dientes de forma correcta y constante es una de las mejores inversiones en salud que puedes hacer. Recuerda mantener una buena higiene oral en todo momento. Cepíllate los dientes correctamente siguiendo las técnicas y consejos mencionados anteriormente. No olvides utilizar hilo dental diariamente para eliminar la placa bacteriana entre los dientes y complementar con un enjuague bucal antimicrobiano para refrescar el aliento y proteger contra las bacterias dañinas.

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