Someterse a una cirugía oral puede generar ansiedad, pero una preparación adecuada y una comprensión clara de los cuidados pre y postoperatorios pueden facilitar una recuperación exitosa. En esta guía, te proporcionamos información detallada y consejos prácticos para prepararte para tu cirugía oral y asegurar una recuperación óptima.

Preparación Preoperatoria
Una preparación adecuada es crucial para minimizar los riesgos y asegurar una recuperación rápida y sin complicaciones. Aquí te detallamos los pasos esenciales:
1. Información Médica y Evaluación
Es fundamental que el cirujano esté al tanto de cualquier condición médica preexistente, enfermedad y medicación que estés tomando. Se realizará un estudio preoperatorio para descartar contraindicaciones, incluyendo:
- Análisis de laboratorio con azúcar en sangre, azotemia, bilirrubina, pruebas de coagulación sanguínea, aminotransferasas, hemograma con análisis de trombocitos, ionograma, análisis de orina, grupo sanguíneo, HBsAg, HBsAb, HIVAg.
- Prueba de embarazo (cuando corresponda).
- Radiografía de tórax y electrocardiograma.
Cualquier desviación de los valores estándar de estas pruebas será evaluada por los anestesiólogos, quienes podrían ordenar estudios adicionales y reprogramar la fecha de la cirugía. Esto es especialmente importante cuando se detecta anemia o alteraciones en las pruebas de coagulación sanguínea.
2. Medicamentos y Suplementos a Evitar
EVITA LA ASPIRINA, LOS ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDEOS (NSAID) Y CUALQUIER ANTICOAGULANTE DURANTE AL MENOS 2 SEMANAS ANTES DE LA OPERACIÓN. Ciertos alimentos y suplementos vitamínicos pueden actuar como anticoagulantes y prolongar el tiempo de coagulación. También deben evitarse antes de la intervención, como:
- Piña
- Árnica
- Ginseng
- Cebolla
- Ajo
- Tomate
Informa a tu médico si estás tomando alguno de estos medicamentos o suplementos dietéticos.
3. Abandono del Tabaco
El proceso de curación se ve gravemente afectado por la nicotina. Los fumadores deben abstenerse de fumar al menos dos semanas antes de la intervención y tres semanas después. Como la nicotina es un fuerte vasoconstrictor, abstenerse de fumar mejorará la circulación sanguínea en la zona quirúrgica, mejorando y acelerando la cicatrización, reduciendo el riesgo de infección y malunión ósea. También evitará la irritación de la mucosa causada por el humo.
4. Dieta y Nutrición
Si sigues una dieta específica, infórmate antes de la cirugía, ya que puede ser aconsejable hacer algunos cambios para evitar problemas de tiempo de sangrado prolongado y deterioro de la cicatrización. Tal es el caso de las dietas vegetarianas y bajas en proteínas, que se asocian a un tiempo de sangrado prolongado y a una alteración de la cicatrización ósea.
5. Higiene Bucal y Limpieza Dental
Antes de someterse a una cirugía oral, es importante realizar una limpieza dental profunda para eliminar el sarro y la placa bacteriana. Esta limpieza debe realizarse unos días antes de la operación y puedes acudir a tu dentista de confianza para que realice esta limpieza exhaustiva.
Durante los días previos a la cirugía oral, es fundamental mantener una buena higiene bucal. Asegúrate de cepillar bien tus dientes después de cada comida y utiliza un colutorio desinfectante para enjuagar tu boca. La clorhexidina es una sustancia desinfectante de acción bactericida y fungicida que se encuentra en el listado de medicamentos esenciales del sistema sanitario de la Organización Mundial de la Salud. Estos enjuagues son fundamentales para que la boca del paciente llegue lo más limpia posible a la intervención. El uso de clorexidina puede producir una leve tinción marrón de los dientes si se utiliza como colutorio por tiempo prolongado. Recuerda cepillarte los dientes y hacer enjuagues bucales el día de la cirugía.
6. Consideraciones Adicionales
En el caso de las mujeres, es importante descartar un embarazo. Si no estás segura, debes hacerte una prueba de embarazo antes de la intervención. Recomendamos, además, que evites tomar píldoras anticonceptivas durante un mes antes de la intervención.
Aunque la hinchazón es inevitable, existen varias opciones para minimizarla que pueden utilizarse antes de la cirugía:
- Una serie de 2 a 3 drenajes linfáticos antes de la cirugía te ayudarán.
- La limpieza bucal y, si es necesario, el tratamiento periodontal antes de la cirugía minimizarán la inflamación de las encías.
El Día de la Cirugía
En la fecha pautada llega al consultorio a tiempo para la cirugía, unos 10 minutos antes, para evitar la ansiedad de la espera. Lleva ropa cómoda y suelta, la parte de arriba es mejor que tenga mangas cortas para facilitar la aplicación de la anestesia. Y aplícate un bálsamo labial para evitar que se te rompan los labios durante la intervención. Dependiendo del tipo de anestesia, el cirujano te dirá si puedes comer antes de la operación o no. Si es anestésico local podrás comer algo ligero entre 1 o 2 horas antes. Si es general deberás pasar varias horas sin comer. Por último, no lleves nada metálico, ni joyas o piercings, en especial si estos están la boca. Es posible que después de la intervención tengas que estar en la sala de recuperación por algún tiempo. Recuerda pedirle a alguien que te lleve a casa.
Antes de la intervención, cepíllate los dientes y haz enjuagues bucales, sin tragar agua. En el área preoperatoria, se te colocará una vía intravenosa en el brazo y se te empezará a administrar medicación ansiolítica. La colocación de la vía intravenosa es indolora y se utilizará para administrar líquidos y medicación sin necesidad de perforar tu piel cada vez. Se mantendrá hasta tu alta hospitalaria.
En el quirófano, se te colocará en la mesa de operaciones y se te dormirá. Como la cirugía se realiza dentro de tu boca, el tubo endotraqueal se colocará en la nariz. No notarás la colocación del tubo endotraqueal, ya que se coloca una vez que estés dormido.
El tiempo de la cirugía varía de 40 minutos a 3 horas, dependiendo de los procedimientos. Durante este tiempo, estarás totalmente dormido.
Recuperación Postoperatoria
Después de la intervención, permanecerás en el área de recuperación entre 1 y 2 horas. Cuando estés totalmente despierto, respondas a las órdenes verbales y la anestesia dé el visto bueno, te llevarán a tu habitación con una camilla.
1. Control de la Hinchazón
Inmediatamente después de la cirugía, se te colocará una máscara facial de crioterapia que mantendrá la temperatura de la piel a 15 ºC. Esto minimizará el edema facial y deberás llevarla puesta durante 72 horas. Además, se te colocará la cabeza por encima del nivel del corazón para que la hinchazón pueda drenar.
La hinchazón facial o edema es un efecto secundario inevitable de la cirugía. Puede variar de una persona a otra de forma impredecible y en algunos pacientes puede ser considerable. Esta hinchazón suele comenzar unas horas después de la cirugía y alcanza su punto máximo alrededor de las 72 horas después de la cirugía. Al cabo de una semana, aproximadamente el 80% de la hinchazón ha desaparecido y a los 10-12 días, el 90%. Todavía queda una cantidad residual de hinchazón que se resuelve de forma asintomática. El edema de la parte inferior de la cara desaparece totalmente en un mes, pero la hinchazón de la parte media de la cara puede persistir más tiempo.
2. Manejo del Sangrado
Es habitual que se produzcan pequeñas hemorragias en la cavidad oral y la nariz. No es preocupante. Ligeras hemorragias nasales y bucales pueden ocurrir después de la cirugía y son bastante normales. Para detenerlas, se recomienda NO utilizar pajitas para beber y NO sonarse mucho la nariz durante una semana. Algún espray nasal vasoconstrictor puede ayudar durante un breve período de un par de días. Si el sangrado persiste, debes comunicárnoslo, cuanto antes mejor. No tomes aspirina ni ningún otro anticoagulante durante al menos 10 días después de la intervención. Pueden provocar hemorragias. Si tienes una afección médica que requiere anticoagulantes, debes informarnos antes de la cirugía.
3. Movilidad y Elásticos
Podrás abrir la boca con unas ligeras bandas elásticas sujetas a los ganchos de ortodoncia. Se te indicará que te los quites para comer y que los vuelvas a colocar después. Es importante que las coloques como te hemos dicho. Esto te dará mucha más libertad de movimientos a la hora de comer y también para tu correcta higiene bucal.
Dado que la forma de tu boca y tu mordida cambian, para entrenar a tu cerebro a la nueva mordida y posición de reposo, te colocaremos bandas elásticas que te guiarán a la nueva posición. No están pensadas para mantener los maxilares juntos. Además, fomentamos la movilización temprana de los maxilares. Gradualmente, en el transcurso de los primeros días del postoperatorio, tu cirujano u ortodoncista gestionará la colocación de estas bandas elásticas, hasta que ya no sean necesarias.
4. Congestión Nasal y Dolor de Garganta
Es de esperar que se produzca congestión nasal. Es un problema normal y temporal que se tratará con aerosoles nasales. Al cabo de un par de días, podrás respirar sin congestión nasal. A veces, el tubo endotraqueal provoca algo de dolor de garganta. También desaparecerá en 2 o 3 días.
5. Descanso y Recuperación Social
Te sugerimos que mantengas al mínimo tu vida social, es decir, las visitas durante tu estancia en la clínica y durante tu primera semana postoperatoria. Demasiada vida social y actividad puede provocar fatiga, estrés, malestar y quejas. Recomendamos que alguien tranquilo pero enérgico y serio te asista durante estos primeros días. Como regla general, te sentirás cansado después de la cirugía. Esta sensación puede en ocasiones desaparecer después de 24 horas, pero suele tardar más, de 3 a 5 días. No te preocupes por ello. Esta sensación desaparecerá y en poco tiempo te sentirás mucho mejor.
6. Estancia Hospitalaria
Dependiendo del tipo de cirugía y de tu recuperación tras la misma, permanecerás ingresado de 24 a 48 horas. Para darte el alta, comprobaremos tu capacidad de beber, para poder quitarte los líquidos intravenosos. También veremos si has podido orinar, si tienes fiebre y, por supuesto, si el dolor está controlado.
7. Nutrición y Dieta Líquida
El hecho de que puedas abrir la boca después de la operación no significa que puedas seguir una dieta normal. Requerimos que tomes dieta líquida durante una semana, dieta blanda la segunda semana postoperatoria y dieta normal, evitando alimentos duros, a partir de la tercera semana. Dieta líquida significa que puedes tragar la comida en la boca sin morderte los dientes.
Se te permite volver a beber agua 6 horas después de la cirugía. Esto te permitirá deshacerte del goteo intravenoso y recuperar rápidamente fuerzas. Bebe agua o zumos a discreción. El objetivo es que en un período de 24 horas bebas de 2 a 3 litros de agua y líquidos dietéticos, dependiendo de tu peso. Puede parecer que es mucha cantidad, pero es fácilmente alcanzable bebiendo pequeños sorbos con regularidad.
Al principio, puedes utilizar una jeringa de alimentación de 50 cc. Al cabo de un par de días, deberías poder beber de un vaso. No utilices pajitas, ya que la presión negativa que crean puede provocar la dehiscencia de la herida y la entrada de líquido en la herida intraoral y, en última instancia, una infección.
Utiliza una batidora de vaso, que te permitirá consumir cualquier alimento que te guste en forma líquida. Puedes preparar batidos sin alcohol, yogures, helados, zumos de fruta, pudines blandos y cualquier alimento líquido o blando que te guste. Existen batidos de proteínas comerciales que también pueden utilizarse como complemento de la dieta (Ensure, Meritene, Bio-Manan, etc.).
Durante la primera semana, haz tus comidas lo más líquidas posible. Es conveniente que antes de la operación pruebes diferentes opciones de menú para familiarizarte con ellas y conocer tus preferidas.
Después de la primera semana, puedes pasar a una dieta blanda de consistencia, como huevos revueltos o patatas cocidas, crepes, tortitas, arroz hervido, fideos pequeños, puré de pescado hervido o jamón, verduras hervidas, etc.
No mastiques alimentos duros hasta que los huesos de la mandíbula se hayan curado, es decir, dos meses después de la operación. Hasta entonces, puedes pasar de una dieta blanda a una dieta normal evitando los alimentos duros en la tercera semana postoperatoria.
Evita alimentos como chuletas, pan grueso, pizza o pasta “al dente”, verduras crudas y frutas, como una manzana. Debes seguir una dieta completa, que incluya proteínas cárnicas, calcio y vitaminas.
Los problemas de alimentación encontrados inicialmente son el resultado de heridas intraorales y puntos de sutura, debilidad de los músculos de la masticación (disecados durante la cirugía), dolor de garganta causado por el tubo de anestesia endotraqueal, hinchazón, cambios en el movimiento de los labios y entumecimiento de los labios, mejillas y lengua. Esto es normal y te recomendamos encarecidamente que hagas un esfuerzo por volver a comer lo antes posible después de la cirugía, ya que esto ayudará a una rápida recuperación.
8. Náuseas y Vómitos Postoperatorios
La tarde después de la operación, algunos pacientes sufren náuseas y vómitos. No te preocupes. Podría ser un efecto secundario de los fármacos anestésicos y del líquido salino utilizado para irrigar durante la cirugía. Tu boca está abierta y puedes vomitar si es necesario. Si tal es el caso, no te asustes. Mantén la calma y gira la cabeza hacia la izquierda para que el líquido pueda salir. Llama a enfermería si sientes náuseas y se te administrará medicación antiemética. Si esa sensación de náuseas persiste al día siguiente, infórmanos.
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9. Hematomas
Es bastante impredecible saber si se desarrollarán hematomas o no. Si los hay, suelen aparecer hacia los días 3-5 del postoperatorio y se disuelven gradualmente en un par de semanas. Suelen migrar a las zonas más inferiores del cuello, hacia el tórax, de color amarillento. Alguna crema a base de heparina (Menaven) podría ayudar un poco a disolverlos más rápido.

10. Movimientos Labiales y Habla
Es bastante impredecible saber si tendrás dificultades para hablar o mover los labios después de la cirugía. Cuanto más rápido estimules los labios y el habla (no durante demasiado tiempo, por favor), más rápido se recuperará completamente. La gran mayoría de los pacientes pueden hablar completamente después de 12 horas de la cirugía y normalmente en pocos días. Te recomendamos que te concentres en cada palabra, hables despacio, leas en voz alta y realices algunos ejercicios labiales como silbar o hacer bolsas.
11. Dolor Postoperatorio
Después de cualquier cirugía, es normal sentir algo de dolor. El umbral del dolor varía mucho de un paciente a otro. Algunos casi no necesitan analgésicos y otros más sensibles requieren analgésicos más intensos.
Cuidados Específicos y Recomendaciones Finales
- Higiene Bucal: Cepíllate los dientes con suavidad y utiliza enjuagues bucales según las indicaciones del especialista.
- Alimentación: Sigue una dieta suave y líquida durante los primeros días, evitando alimentos duros o crujientes.
- Medicamentos: Toma los analgésicos y antibióticos según la prescripción médica.
- Descanso: Duerme con la cabeza elevada y evita actividades físicas intensas.
- Comunicación: Mantente en contacto con tu cirujano para cualquier duda o complicación.
Recuerda que estos consejos y recomendaciones son generales y pueden variar según cada caso particular. Siempre sigue las indicaciones específicas dadas por el profesional de la salud que te ha tratado.