Existen muchos mitos sobre el dolor de dientes en bebés y cómo aliviarlo, así como de los síntomas que puede provocar la erupción dental. Pero hay algunos que se repiten especialmente entre los padres. Vamos a romper uno de los grandes mitos de la pediatría: LA SALIDA DE LOS DIENTES NO PRODUCE FIEBRE.

De hecho, si un lactante presenta fiebre mantenida superior a 38ºC no debemos achacarlo a los dientes sin más y debemos buscar una causa que justifique esa subida de temperatura.
Los primeros dientes, conocidos como dientes de leche, generalmente comienzan a aparecer entre los 6 y 10 meses de edad. Sin embargo, este rango puede variar, y algunos bebés pueden tener su primer diente tan temprano como a los 4 meses o tan tarde como a los 12 meses.
¿Qué síntomas están relacionados con la dentición?
Los síntomas durante la dentición en un lactante pueden ser desde inexistentes (y que un día los padres se lleven una sorpresa al notar algo blanquito que raspa en la encía), hasta presentar síntomas más intensos con bastantes molestias, estando los bebés más llorones e inquietos, con más despertares nocturnos, molestias a la hora de la alimentación por la sensibilidad de la encía inflamada, más babeo y mordiendo con fuerza todo lo que está a su alcance.
La salida de los dientes en los bebés, también conocida como erupción dental, no ocurre de la noche a la mañana. Se trata de un proceso paulatino que puede empezar incluso antes de que los padres lo noten. En la mayoría de los casos, los primeros dientes aparecen entre los 4 y 7 meses de edad, aunque algunos bebés pueden comenzar tan pronto como a los 2-3 meses o tan tarde como después del año. Por lo general, los primeros dientes en salir son los incisivos centrales inferiores, seguidos por los superiores. Esta cronología puede variar.
Antes de ver un diente asomar por la encía, pueden aparecer signos que indiquen el inicio de la dentición. Entre los síntomas de salida de dientes más comunes están la irritabilidad, el deseo de morderlo todo, el exceso de saliva y el llanto sin causa aparente. Las encías de un bebé durante la dentición pueden cambiar de aspecto. Por lo general, se observan más inflamadas, con un color rosado más intenso e incluso enrojecidas. En algunos casos, puede parecer que la encía está magullada o tiene una pequeña mancha azulada, lo que indica la presencia de un hematoma por la presión del diente que empuja hacia fuera.

Identificar los síntomas dientes bebé ayuda a distinguir la dentición de otras molestias o enfermedades. El dolor por la presión del diente en la encía suele generar irritabilidad. Los bebés pueden llorar más de lo habitual, mostrarse intranquilos y rechazar el consuelo. El llanto puede ser repentino y sin causa aparente. Uno de los síntomas más claros cuando salen los dientes a los bebés es la salivación excesiva. El aumento de flujo salival es una reacción del cuerpo ante el crecimiento dental. Morder alivia la presión en las encías, por eso es común que los bebés busquen objetos que puedan llevarse a la boca. Es una forma de automasaje que les ayuda a sobrellevar el malestar.
Además de los síntomas clásicos, existen otros que pueden presentarse en algunos bebés. Una subida leve de temperatura corporal (hasta 38 °C) puede coincidir con la salida de un diente. Sin embargo, los expertos no consideran que la fiebre sea un síntoma directo de la dentición. Las mejillas enrojecidas también son habituales, sobre todo cuando la salida del diente está muy próxima. La incomodidad nocturna es frecuente. Muchos bebés que duermen bien comienzan a despertarse varias veces durante la noche. Además, algunos bebés pueden rechazar el pecho o el biberón debido al dolor en la encía al succionar. En otros casos, prefieren alimentos fríos o blandos. Algunos padres también reportan diarrea ligera durante esta etapa. Aunque no hay evidencia científica directa que relacione la diarrea con los dientes, puede estar provocada por el exceso de saliva que se traga.
En algunos niños, la pieza dental produce un pequeño hematoma en la encía poco antes de salir: no hay que alarmarse, ya que el diente de leche terminará saliendo sin problemas. En algunos niños puede dar algo de febrícula y de forma puntual. Pero si hay fiebre >38ºC o el niño está decaído, presenta vómitos, diarreas, etc, deben acudir a su pediatra para descartar un proceso infeccioso.
Es común que los bebés experimenten una ligera elevación de la temperatura corporal durante la dentición, pero no debería ser una fiebre alta. La dentición puede afectar el apetito del bebé de varias maneras. El dolor y la incomodidad en las encías pueden hacer que el bebé sea reacio a comer, especialmente alimentos sólidos. La erupción de los dientes puede interrumpir los patrones de sueño del bebé debido al dolor y la incomodidad. Los bebés pueden despertarse con más frecuencia durante la noche y tener dificultades para volver a dormirse. También es normal y esperable que los bebés manifiesten signos de irritabilidad y cambios de humor relacionados al dolor y las molestias. Pueden llorar más, estar más inquietos y requerir más atención y consuelo de lo habitual.
Molestias más comunes al salir los dientes de leche
La bibliografía describe que los signos y síntomas más frecuentes durante la erupción de 20 dientes primarios son: a) la irritación de la encía, b) la irritabilidad del niño y c) el babeo. En un menor porcentaje, se describen otros signos durante sobre el inicio de la erupción de dientes sobre las 24 semanas de vida como: d) el hábito de chuparse el dedo, e) la pérdida de apetito, f) las alteraciones del sueño, g) la febrícula, h) la diarrea, i) el exantema facial y j) los vómitos. Respecto a los dientes de leche y la fiebre, parece que la erupción dental podría asociarse con una leve febrícula. Un aumento de la temperatura corporal por debajo de 37,5°C no se considera fiebre. Por lo tanto, la temperatura debería estar por encima de los 37,5°C para considerar que se produce fiebre. En resumen, la presencia de fiebre no se puede considerar a edades tempranas asociada a la erupción de los dientes.
Si bien es cierto que la erupción de los dientes puede subir la temperatura corporal, esta no debería superar los 38ºC. Por tanto, la fiebre por dentición no existe como tal y, en el caso de aparecer, solo subiría unas pocas décimas (febrícula). Lo que sí es habitual es que los padres, sobre todo los primerizos, se asusten o preocupen.
Hay que tener en cuenta que la erupción dentaria ocurre en niño menores de 3 años, casi de forma continuada desde que erupciona el primer diente, coincidiendo con una época de su vida en que van a tener infinidad de procesos infeccioso, la mayoría víricos, que producen fiebre.
Primeros DIENTES: 7 cosas que deberías saber sobre la erupción dental + cómo aliviar el dolor
¿Cómo calmar las molestias de la erupción de dientes?
Algunos de los instrumentos que calman los síntomas del “síndrome eruptivo” o “teething” son el uso de accesorios fríos. Estos accesorios sirven para que el niño los muerda, actuando así el frío como aliviador del dolor y anestésico de las encías. Podemos utilizar anillos helados, mordedores, toallitas húmedas, etc. Adicionalmente, hemos de tener en cuenta que los geles anestésicos, de libre venta en farmacia, pueden ser contraproducentes. Además, nunca deben usarse en niños menores de dos años.
Existen diferentes maneras de ayudar al bebé a sobrellevar los síntomas de salida de dientes. Los mordedores refrigerados (no congelados) son una excelente opción. Están diseñados para enfriar las encías y aliviar el dolor. Es importante elegir mordedores homologados, sin piezas pequeñas que puedan desprenderse.
Durante el día, se pueden facilitar mordedores o el chupete, y si están fríos (ponedlos en la nevera), mucho mejor. Se puede dejar que muerdan otras cosas, pero que sean objetos seguros. Nunca debemos dejar que muerdan objetos que se puedan fragmentar, como por ejemplo una zanahoria cruda (por el riesgo de atragantamiento).
Si se muestra muy irritable y tiene mas de 6 meses, puede darle paracetamol en gotas (Apiretal), siempre y cuando el pediatra u odontopediatra se lo recomiende. Existen bálsamos para encías de bebe que ayudan a calmar la molestia. Tenga en cuenta que no puede abusar de ellos (Vitis Bálsamo Bebe, bálsamo para encías de Mama Natura) Si su bebe presenta mucho babeo, limpie frecuentemente la baba de su cara para evitar que se irrite la piel.

Masaje o frote con las manos limpias las encías de su bebe. Proporcione al bebe algo que pueda morder, asegurándose de que sea grande para que no exista riesgo de atragantamiento o asfixia. También puede darle una toalla húmeda metida unos minutos en el congelador, antes de que se ponga dura. Los mordedores o aros de goma son muy útiles pero evite que contengan liquido en su interior ya que podría romperse y liberar agentes químicos que pueden ser tóxicos. De a su hijo algún alimento frio para calmar las molestias, siempre y cuando controle el reflejo de la deglución.
¿Qué NO tenemos que usar?
Tratamientos tópicos en forma de geles para aplicar sobre las encías de estos bebés, que en España eran populares hace años y que aún se venden en otros países. Suelen contener un anestésico local, la benzocaína, que puede ser muy peligrosa en el bebé al producir una enfermedad llamada metahemoglobinemia. Estos geles están totalmente desaconsejados en el uso de bebés.
Collares de ámbar. No hay ninguna evidencia científica de que estos collares alivien nada y sí la hay de su peligrosidad: asfixia por atragantamiento o por estrangulaciones, como cualquier objeto colocado alrededor del cuello.
Otras falsas creencias son pulseras y anillos para los bebés durante la dentición. Son bulos y leyendas urbanas, sin ninguna evidencia científica, también desaconsejados.
Concretamente, pueden provocar estrangulación y asfixia en los bebés y niños. Las principales asociaciones pediátricas desaconsejan su uso por este motivo.
¿Cuándo y por qué se le caen los dientes de leche a los niños?
De forma aproximada, los dientes de leche caerán entre los 6 y los 12 años de edad. Durante este tiempo se habla de dentición mixta. El motivo por el que los primeros dientes se aflojan y se caen es porque los definitivos los empujan para reemplazarlos. Por lo tanto, la causa es que los dientes permanentes presionan para salir.
¿Qué orden de salida tienen los dientes de leche?
Para la mayoría, en la clínica dental observamos que la erupción de la dentadura primaria sigue un patrón ordenado. Por lo tanto, el orden típico de salida de los dientes temporales es el siguiente:
- Incisivos centrales inferiores
- Incisivos centrales superiores
- Incisivos laterales superiores
- Incisivos laterales inferiores
- Primeros molares
- Caninos
- Segundos molares
Este orden de erupción es consistente en la mayoría de los bebés, pero es importante recordar que puede haber algunas variaciones. Algunos bebés pueden experimentar cambios en el orden o en los tiempos de erupción, lo que también es normal.
En conclusión, el síndrome eruptivo, que es un proceso natural y necesario, puede generar una serie de molestias. Sin duda, con paciencia y buenos consejos por parte del equipo de la clínica dental infantil podrán solventarse fácilmente las molestias.