Mewing: La Posición Correcta de la Lengua en el Paladar para una Mejor Estética Facial

El mewing es una técnica que se ha vuelto popular en el ámbito de la salud y el bienestar, especialmente en relación con la estética facial y la postura, tanto que se ha puesto de moda. Esta técnica lleva el nombre del Dr. John Mew, un ortodoncista británico que la propuso en los años 70 como una forma de guiar el crecimiento facial.

La premisa básica del mewing es que la forma en que se posiciona la lengua y se sostiene la mandíbula puede afectar el desarrollo de la cara y la alineación de los dientes. Se enfoca en mantener la lengua en la parte superior de la boca, justo detrás de los dientes superiores, en lugar de permitir que descanse en la parte inferior de la boca.

Los defensores del mewing argumentan que esta técnica puede ayudar a fortalecer los músculos faciales y de la mandíbula, mejorar la postura de la mandíbula y el cuello, y potencialmente influir en la forma facial a largo plazo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la efectividad del mewing no está respaldada por una gran cantidad de evidencia científica. Y es que, a pesar de su popularidad en el mundo de las tendencias juveniles y el fervor que genera en las redes sociales y los foros online, la evidencia científica que respalda la eficacia del mewing es bastante limitada.

Si os movéis regularmente por las redes sociales, seguro que habréis oído hablar del “mewing”. El mewing es el ejercicio de moda en las redes sociales. Cientos de vídeos virales enseñan cómo realizar esta técnica mientras posamos para un selfie, consiguiendo que nuestra mandíbula luzca definida y perfecta. Y no solo nos sirve para salir bien en la foto, no.

En 2018 la técnica contaba ya con millones de seguidores, que decidieron rebautizarla como mewing en honor a sus creadores. Su principal fundamento consiste en colocar la lengua hacia arriba y pegarla en el paladar. La punta de la lengua se debe colocar justo detrás de los incisivos superiores, con el resto de la lengua permaneciendo pegada al paladar y los dientes cerrados.

Practicando esta rutina, el mewing promete definir la línea de la mandíbula, dándole una forma más marcada sin necesidad de cirugías ni aparatos. Pero no solo eso: sus seguidores afirman que esta práctica también ayuda a alinear los dientes y tratar la apnea del sueño, la sinusitis, los ronquidos y el dolor mandibular.

Sin embargo, expertos maxilofaciales advierten que esta técnica conlleva riesgos y complicaciones. Entre los riesgos asociados al mewing se encuentran el desgaste de los dientes, alteraciones en la articulación temporomandibular y dolores en la musculatura facial.

A pesar de las advertencias, el mewing ha ganado popularidad gracias a influencers y celebridades que comparten sus rutinas diarias en las redes sociales. Miles de jóvenes practican este método en busca de una forma natural y no invasiva de mejorar su apariencia facial.

Este aparato te define la mandíbula y reduce la papada. ¿Lo recomiendo?

¿Cómo Practicar el Mewing Correctamente?

Para practicar el mewing de manera efectiva, sigue estos pasos:

  1. Posición de la lengua: Coloca la punta de tu lengua en el paladar justo detrás de los dientes superiores. La lengua debe estar en contacto con el paladar de manera suave pero firme.
  2. Respiración nasal: Respira por la nariz en lugar de la boca.
  3. Postura de la mandíbula: Mantén la mandíbula ligeramente cerrada y relajada, con los dientes en contacto pero no apretados.
  4. Postura corporal: Mantén una postura corporal erguida y alineada, con los hombros hacia atrás y el mentón ligeramente hacia adentro.
  5. Regularidad: Practica el mewing de manera regular durante todo el día, tanto en reposo como durante las actividades diarias.
  6. Ejercicios faciales: Además de mantener la posición del mewing, puedes realizar ejercicios faciales específicos para fortalecer los músculos de la mandíbula, la lengua y el cuello.
  7. Paciencia y consistencia: El mewing puede llevar tiempo y paciencia antes de ver resultados significativos. Sé constante en tu práctica y no esperes cambios dramáticos de la noche a la mañana.

Ejercicios Adicionales para el Mewing

  • Chin Tuck (Encogimiento de Barbilla): Siéntate o párate derecho y lleva la barbilla hacia el pecho. Mantén esta posición durante unos segundos y repite varias veces al día.
  • Swallow Swell (Tragar Hinchando): Traga saliva y, al hacerlo, presiona la lengua contra el paladar. Esto ayuda a desarrollar la musculatura facial y a mantener una mandíbula firme.

¿Funciona Realmente el Mewing?

Algunas personas pueden notar cambios en la forma de su cara o mandíbula en cuestión de semanas o meses después de comenzar a practicar el mewing de manera consistente. También es importante tener en cuenta que el mewing no es una solución rápida y los resultados pueden variar de una persona a otra.

Está bien, puedes pensar que el mewing puede no tener mucho respaldo científico detrás pero que «no puedes perder nada por probar si funciona». Algunas personas afirman notar una ligera definición en la mandíbula y una mejora en el tono muscular del cuello y debajo del mentón. Sin embargo, es importante recalcar que los efectos visuales no son inmediatos y que los resultados pueden ser más evidentes en personas jóvenes, cuya estructura ósea aún es más maleable.

Sin embargo, existen profesionales de la salud que consideran que las afirmaciones sobre los beneficios de practicar “mewing” carecen de evidencia científica sólida y que aquellos que lo promueven exageran.

Riesgos y Consideraciones

Es totalmente irresponsable divulgar por internet ejercicios o tratamientos sin conocer las características individuales de cada paciente. Supongamos que el Mewing funcionase y lo realiza una persona con una asimetría o con problemas en las articulaciones. Eso podría provocarle un problema mayor. ¿O es capaz la lengua de identificar en qué zona presionar para conseguir corregir esa asimetría?

Entre los riesgos asociados al mewing se encuentran el desgaste de los dientes, alteraciones en la articulación temporomandibular y dolores en la musculatura facial. Mantener los dientes en contacto constante puede provocar desgaste y agrietamiento del esmalte. No es realista ni recomendado mantener la posición del mewing todo el día.

Además, en casos de malformaciones dentales graves o desequilibrios óseos, el mewing no sustituye a un tratamiento profesional, como la ortodoncia, y podría incluso empeorar la situación si no se complementa con un diagnóstico adecuado. Si forzamos demasiado, esta técnica podría llegar a provocarnos serios problemas con la articulación temporomandibular, así como una hipertonificación de los músculos maseteros, o un desgaste dental avanzado.

Alternativas y Complementos al Mewing

Conviene diferenciar mewing de la terapia miofuncional orofacial (TMO). La postura lingual correcta y la respiración nasal son hábitos saludables, pero convertirlos en una técnica “moldeadora” sin supervisión puede perjudicar tu mordida o retrasar tratamientos eficaces.

En la red de clínicas con Certificado de Excelencia Odontológica DentalQuality® recibirás un diagnóstico completo y un plan de tratamiento basado en evidencia. En estas situaciones, acude al odontólogo. El mewing no sustituye a la ortodoncia ni remodela por sí mismo la mandíbula con garantías.

Lo esencial es un buen diagnóstico para saber cuál es el origen del problema. De hecho, existe una disciplina llamada logopedia (o fonoaudiología) que se encarga de modificar y ayudar a desarrollar patrones correctos de deglución, respiración bucal, etc. En ocasiones, es necesario intervenir con logopedia y ortodoncia al mismo tiempo.

Mewing: ¿Realmente Funciona?

La lengua es un músculo muy fuerte. Si no ejerce correctamente la presión en el paladar, los huesos maxilares se van cerrando lateralmente, empeorando progresivamente la mordida, el retrognatismo y la forma mandibular. El mentón pierde parte de su soporte, la nariz se proyecta hacia el suelo y los músculos sublinguales y submandibulares pierden el tono y descienden. A la vez, podemos apreciar un aumento de las ojeras, debido a la falta de oxígeno y el hundimiento del hueso orbicular de los ojos.

Según Pons, más que la técnica de mewing, mantener la lengua correctamente colocada puede llegar a prevenir amneas, ronquidos, problemas respiratorios, falta de oxigenación en general, falta de energía, mala oclusión dental, ojeras, problemas visuales y problemas digestivos.

tags: #lengua #en #el #paladar #mewing