El sarro dental es un problema común que afecta la salud y estética bucal de muchas personas. Además de ser antiestético, puede ser un indicador de problemas de higiene oral que requieren atención profesional. En esta entrada, te explicaremos qué es el sarro dental, por qué es importante tratarlo y qué opciones tienes para eliminarlo y prevenirlo.

¿Qué es el Sarro Dental?
El sarro dental, también conocido como cálculo dental, es una acumulación endurecida de placa bacteriana que se adhiere a los dientes y las encías. La diferencia entre la placa dental y el sarro es que la placa es un biofilm incoloro y pegajoso que contiene bacterias que se acumulan de forma natural en las superficies de los dientes, sobre todo a lo largo de la línea de las encías entre las cuatro y doce horas posteriores al cepillado.
Por otro lado, el sarro es placa dental calcificada. Se forma cuando la placa residual de la superficie de los dientes reacciona con los minerales de la saliva. Los azúcares de los alimentos y las bebidas se combinan con la placa bacteriana para liberar ácidos. Estos ácidos atacan y descomponen el esmalte dental, lo que allana el terreno para la formación de caries. Además, la placa bacteriana favorece la aparición de enfermedades de las encías como la gingivitis.
El sarro está compuesto por los restos microbianos, la acumulación de residuos de alimentos y de saliva. Estos restos pueden presentar una coloración que va desde un tono blanquecino, amarillento, hasta un color marrón en los casos más severos.
¿Por Qué es Importante Tratar el Sarro Dental?
La acumulación de sarro dental conlleva que tu salud dental se resienta y que termines por tener que afrontar un tratamiento efectivo para combatirlo. La primera consecuencia negativa que tiene el sarro en los dientes es un problema estético. El sarro también favorece la adhesión del biofilm dental. La acción de las bacterias que se acumulan en el sarro conlleva la infección de los tejidos gingivales.
Cabe destacar también que la formación del sarro en los dientes está relacionada con problemas de halitosis o mal aliento. Si no se elimina, la presencia de ese sarro daña la estructura ósea que retiene los dientes, amenazando potencialmente su pérdida.
Tipos de Sarro Dental
En un primer momento, el sarro adopta un color amarillento. Podemos distinguir dos tipos principales:
- Sarro Supragingival: Se acumula en la superficie de los dientes y encías, siendo el principal responsable de la caries dental.
- Sarro Subgingival: Se acumula por debajo de la encía, extendiéndose en la raíz del diente, lo que puede llegar a formar bolsas periodontales, además de caries y mal aliento.
Tratamientos Profesionales para Eliminar el Sarro
Una vez que se ha endurecido el sarro, la única forma de eliminarlo es a través de un higienista o dentista cualificado. A través de una limpieza dental profesional es posible desprender los cálculos y depósitos de sarro sobre el diente. Cuando el sarro se encuentra por debajo de la línea de las encías, la forma más habitual de eliminarlo es a través de un proceso manual.
Hay dos tipos de limpieza dental en clínica, aunque su objetivo es el mismo: eliminar el sarro. Una es un tratamiento preventivo y otra es un tratamiento correctivo, es decir cuando un paciente con las encías sanas o es un paciente que tiene enfermedad periodontal (periodontitis). La limpieza dental es un tratamiento preventivo y es la que se realiza en pacientes con encías sanas, es decir, cuando el sarro solo se encuentra por encima del diente y no se ha acumulado debajo de la encía.
Algunos de los tratamientos profesionales incluyen:
- Limpieza dental profesional: Se realiza sobre la superficie de los dientes para eliminar el exceso de sarro. Posteriormente, se utiliza un cepillo de alta velocidad para eliminar las posibles manchas o tinciones que queden.
- Raspado y alisado radicular: A diferencia de la limpieza normal, el raspado se utiliza cuando las bacterias y el sarro han llegado hasta las encías de los dientes. Los raspados o curetajes generalmente requieren el uso de un anestésico local.
Proceso de Raspado y Alisado Radicular
El raspado o limpieza dental profunda se realiza con anestesia local ya que pueden ser un poco molestos para el paciente. Este tipo de higiene se realiza mediante curetas, que son unos instrumentos metálicos en forma de ganchos que se introducen entre la encía y el diente para eliminar depósitos de sarro acumulado ahí.
- Aplicación de anestesia local: La aplicación de anestesia local es esencial, ya que de lo contrario podría ser un procedimiento doloroso.
- Eliminación de bacterias y sarro: Se eliminan las bacterias y el sarro endurecido que se han formado sobre la superficie de los dientes, alrededor de ellos y en la línea de las encías.
- Raspado por debajo de la línea de las encías: Una vez aplicada la anestesia, se elimina el sarro y las bacterias acumuladas por debajo de la línea de las encías.
Una vez que el efecto de la anestesia desaparece, habrá algo de dolor residual y posiblemente también algo de sangrado en las encías.
Otras opciones disponibles incluyen la limpieza dental con aeropulidores, que se suelen usar como elemento auxiliar cuando existe una importante acumulación de sarro debajo de las encías. Una de las técnicas más efectivas para la eliminación del sarro es el uso de ultrasonidos.
¿Cómo Prevenir la Formación de Sarro?
Con la finalidad de no tener que recurrir a tratamientos invasivos para la eliminación del sarro de los dientes, la mejor recomendación es prevenir su formación. La prevención del sarro comienza en casa con una buena higiene bucal. Lávate los dientes al menos dos veces al día con una pasta dental con flúor. Mantener tu boca libre de sarro es esencial para tu bienestar.
Algunas recomendaciones adicionales incluyen:
- Cepillarte los dientes correctamente: Lávalos al menos dos veces al día, 2 minutos por cepillado para remover bien la placa bacteriana, o aún mejor, después de cada comida. Hacer movimientos desde la encía hacia el diente ejerciendo una leve presión y realizando pequeños círculos, cepilla todas las caras del diente y no olvides de cepillarte la lengua.
- Uso de hilo dental o cepillos interproximales: Pasa hilo dental o cepillos interproximales a diario, es muy necesario ya que se acumula placa entre cada diente, aunque creamos que nos lavamos muy bien los dientes.
- No enjuagar los dientes después del cepillado: No debes enjuagar los dientes después del cepillado, al enjuagarte con agua eliminas el flúor que se ha depositado en tu esmalte dental y evitas que remineralice tus dientes.
- Visitas periódicas al dentista: Programar visitas regulares al dentista para chequeos y limpiezas es vital. Por muy buena higiene oral que tengas o por muy bien que te pases el hilo dental, siempre hay zonas en las piezas dentales a las que es difícil de acceder con nuestro cepillo de dientes. Por eso una vez al año (o dependiendo de la persona, cada 6 meses), es necesario realizar una limpieza dental, o profilaxis dental en una clínica realizada por un/a Higienista.
Además, una dieta equilibrada, baja en azúcares y carbohidratos refinados, contribuye a una menor acumulación de placa y sarro. El uso de enjuagues bucales antibacterianos también puede ayudar a reducir la formación de placa y sarro.
El zinc es un elemento que se añade a los dentífricos y colutorios para facilitar el control de la placa dental y prevenir la formación del cálculo. El pirofosfato es un elemento que juega un papel importante en la inhibición de la formación de cálculos. Esta molécula evita que se produzca la precipitación de iones minerales presentes en la saliva en la placa dental.
Mitos Sobre Remedios Caseros
Es común encontrar remedios caseros para eliminar el sarro, pero es importante tener precaución. Por ejemplo, el bicarbonato de sodio puede usarse en pequeñas cantidades, mezclado con agua, formando un enjuague bucal. Sin embargo, al igual que el limón, es un ácido que con un uso continuo puede provocar erosión del esmalte y, por tanto, ayudar a que se produzca sensibilidad dental y caries.

En resumen, mantener una buena higiene bucal y visitar regularmente al dentista son las mejores formas de prevenir y tratar el sarro dental. ¡Recupera la salud y belleza de tu sonrisa!