¿Cómo limpiar y desinfectar tu cepillo de dientes eléctrico?

Los cepillos de dientes eléctricos son una excelente herramienta de cuidado bucal para mantener los dientes y las encías saludables. Sin embargo, es importante su limpieza para mantenerlos libres de bacterias y así evitar infecciones y enfermedades.

Mantener limpio y desinfectado el cepillo de dientes es básico para garantizar una buena salud oral. La proliferación de bacterias debido a la humedad o a una deficiente limpieza pueden provocar que tu cepillado no garantice una correcta higiene bucodental. En tiempos de la COVID-19 una adecuada desinfección del cepillo dental es imprescindible.

Una de las funciones del cepillado dental es reducir la proliferación de bacterias en la boca tras la ingesta de alimentos. Las bacterias orales son las responsables de problemas habituales como la caries o la enfermedad periodontal, por lo que mantenerlas a raya es básico para garantizar una buena salud oral.

El cepillo es tu mejor arma para conseguirlo. Así que debes garantizar que el cepillo dental esté en las mejores condiciones para limpiar tu boca.

👉🏼Tips para desinfectar tu cepillo dental

Pasos para limpiar un cepillo dental eléctrico

A continuación, se detallan los pasos esenciales para una correcta limpieza de tu cepillo de dientes eléctrico:

  1. Enjuague bien el cepillo de dientes eléctrico después de cada uso: Después de cepillarte los dientes, es necesario enjuagar bien el cabezal del cepillo de dientes eléctrico con agua corriente para eliminar cualquier pasta de dientes, restos de comida y bacterias.
  2. Retira el cabezal de la base y enjuágalo por dentro, también se puede mantener en una solución de agua y vinagre durante unos minutos para eliminar las bacterias.
  3. Para limpiar el mango y el cargador del cepillo, utiliza un paño húmedo.
  4. No conviene cubrirlo cuando está en el soporte para cepillos de dientes en el hogar: el ambiente crónicamente húmedo puede promover el crecimiento de bacterias. En casa debe guardarse en posición vertical permitiendo que se seque al aire.
  5. Usa un limpiador especial para cepillos de dientes eléctricos: Existen limpiadores especiales diseñados específicamente para limpiar los cepillos de dientes eléctricos. Sigue las instrucciones del limpiador y asegúrate de enjuagar bien el cepillo de dientes eléctrico después de usar el limpiador.
  6. No sumerjas completamente el cepillo de dientes eléctrico en agua: Solo se enjuaga el cabezal del cepillo de dientes eléctrico con agua corriente, sin sumergir el mango.
  7. Reemplaza el cabezal del cepillo de dientes eléctrico regularmente: Los cabezales del cepillo de dientes eléctrico deben reemplazarse cada tres meses o antes si las cerdas se desgastan o se deshilachan. Esto asegura que el cepillo de dientes eléctrico siga siendo efectivo y limpio para usar.

Después de usar tu cepillo de dientes ponlo bajo un chorro de agua caliente durante unos minutos. La temperatura del agua ablandará las cerdas, lo que te permitirá limpiarlas para eliminar restos de pasta y alimentos. Frota el cepillo con tu dedo pulgar de forma enérgica bajo el agua y, para acabar, sacúdelo bien con el fin de eliminar los restos de humedad.

Deja tu cepillo en un vaso en posición vertical, con el cabezal hacia arriba para que se seque. Un buen truco es tener dos cepillos de dientes e ir alternando su uso, de esta forma facilitarás el secado. Un error habitual es cubrir el cabezal del cepillo con un capuchón, de esta forma tarda más en secarse y aumenta la probabilidad de incrementar la proliferación de bacterias.

Trata de que tu cepillo dental no tenga contacto con los cepillos de otras personas. Si pones varios cepillos en el mismo vaso, evita que se toquen.

Como medidas preventiva, lo aconsejable es lavarte siempre las manos antes y después de haberte cepillado. Así podrás limpiar tu cepillo reduciendo los riesgos de contaminación.

Soluciones para desinfectar el cepillo de dientes a fondo

Para limpiar el cepillo de una manera más profunda se puede utilizar los siguientes productos. Es suficiente con hacerlo una vez cada 15 días.

  • Enjuague bucal: pon el cabezal del cepillo en un cuenco con enjuague bucal o colutorio y déjalo actuar durante una hora aproximadamente.
  • Vinagre como desinfectante natural: para eliminar las bacterias puedes colocar el cepillo, una vez aclarado, en un recipiente con agua caliente y vinagre durante unas dos horas.

Hay varias formas para desinfectar el cepillo dental en tu casa. Estos son las mejores formas de hacerlo:

  • Colutorio de clorhexidina: Una vez hayas usado el cepillo dental, sumérgelo en un vaso sumergirlo en un vaso con un colutorio de clorhexidina, durante al menos una hora. Después enjuágalo con agua y déjalo secar.
  • Desinfectante para prótesis dentales: Sumerge el cepillo dental en agua con una pastilla de las que se emplean para la desinfección de prótesis dentales y aparatos de ortodoncia. Puedes realizar esta operación cada quince días para mantener desinfectado tu cepillo de dientes.
  • Agua hirviendo: Sumergir el cepillo de dientes en agua hirviendo durante uno o dos minutos puede ser una buena forma de desinfectar tu cepillo de dientes. Acláralo a continuación con agua fría y déjalo secar al aire.
  • Bicarbonato de sodio y vinagre: Es una solución casera muy efectiva para eliminar bacterias. Sumerge el cepillo en una mezcla de dos cucharadas de vinagre y otras dos con bicarbonato de sodio durante al menos dos horas. Una vez pasado este tiempo enjuaga el cepillo con abundante agua.

¿Es recomendable usar un limpiador de lengua?

En la rutina del cuidado bucal, los protagonistas suelen ser los dientes y las encías, olvidándonos de un componente crucial: la lengua. La limpieza de la lengua es fundamental para la higiene bucal, ya que es en este rincón de nuestra boca donde se acumulan numerosas bacterias.

La superficie de la lengua, con sus numerosas papilas y surcos, proporciona un ambiente ideal para que las bacterias se alojen y proliferen. Estas bacterias son responsables de diversos problemas bucales, incluyendo el mal aliento (halitosis) y la disminución del sentido del gusto.

Un limpiador de lengua es una herramienta diseñada para limpiar la superficie de la lengua. Estos dispositivos pueden estar hechos de diferentes materiales: Plástico, silicona, o metal (generalmente acero inoxidable o cobre).

La limpieza lingual ofrece varios beneficios, siendo el más destacable la mejora del aliento. Al eliminar estas bacterias, se puede mejorar significativamente la frescura del aliento. Además, esta práctica puede mejorar el sentido del gusto y promover una mejor salud dental al reducir la placa bacteriana.

Si bien es posible utilizar un cepillo dental para limpiar la lengua, esta práctica no es la más recomendable. Los cepillos dentales están específicamente diseñados para cuidar los dientes, no para la limpieza lingual. El uso de un cepillo dental en la lengua puede resultar demasiado agresivo, provocando irritación o pequeñas heridas. Aparte de esto, la forma y las cerdas de los cepillos dentales no permiten acceder de manera óptima a todas las zonas de la lengua.

Con suavidad, pero firmeza, arrastra el limpiador hacia el frente de la lengua. La limpieza lingual debe ser una parte integral de tu rutina de higiene bucal, complementando el cepillado regular de dientes y el uso de hilo dental. Incorporar este hábito no solo mejorará tu salud bucal, sino que también contribuirá a un aliento más fresco y un mejor sentido del gusto.

Cepillos Interproximales e Hilo Dental

Con el cepillado sólo se limpia el 60% de la superficie dental y el 40% restante pertenece al área interproximal. Los cepillos convencionales no llegan hasta estos rincones con lo que pueden surgir importantes complicaciones en la cavidad bucal: la caries y la inflamación de las encías.

Para no llegar a este punto, hay elementos de limpieza interproximal que sí pueden eliminar la formación del biofilm oral. Es importante limpiar a diario todas las zonas interdentales, no solo donde se acumulan los restos de alimentos.

Hay diferentes modelos según las necesidades, pero lo importante es elegir el tamaño que mejor se ajusta al espacio que hay entre los dientes. Los cepillos Interprox ofrecen filamentos de dos colores y ello facilita la detección de placa y sangrado; un alambre recubierto para proteger mejor las encías y los dientes; y dos tipos de cabezales, cilíndricos y cónicos.

Para utilizarlas, se cortan 50 cm de cinta, se enrolla la mayor parte en uno de los dedos y el resto en el mismo dedo de la otra mano. El segundo dedo irá recogiendo la cinta o seda dental a medida que se va usando. Se tensa un trozo de 3 cm con los dedos pulgar e índice y se introduce la cinta o seda entre los dientes con un suave movimiento de sierra. Cuando se llega al margen de la encía se ha de curvar en forma de C y se empieza a arrastrar con suavidad.

Renueva tu cepillo dental

Recuerda que debes renovar tu cepillo dental cada tres meses. El uso continuado más allá de lo recomendable provoca que las bacterias, la pasta dental y los restos de alimentos se vayan acumulando entre los filamentos.

Sabrás que necesitas cambiar tu cepillo cuando las cerdas se doblen o pierdan su rigidez. Además, muchos fabricantes emplean testigos de color en las cerdas, cuando pierdan esta coloración es hora de cambiar tu cepillo de dientes.

Por último, recuerda que el cepillo de dientes es un producto fabricado en plástico. Todos los años se tiran miles de cepillos por lo que es importante que lo hagas en el contenedor correcto. Los cepillos dentales están hechos de plástico, pero no es es ese el contenedor donde debes depositarlo. Lo más adecuado sería buscar un punto limpio, o arrojarlos al contenedor gris, el de residuos no reciclables. Los tubos de pasta de dientes sí deben depositarse en el contenedor de plástico.

Recuerda que existen cepillos dentales fabricados en materiales naturales, como madera o bambú, si bien las cerdas suelen ser de nylon, por lo que es necesario extraerlas antes de arrojar el mango del cepillo al contenedor de residuos orgánicos.

Para que el cepillado de los dientes cumpla eficazmente su cometido, es preciso que se convierta en una rutina cotidiana al levantarse, después de cada comida y, nuevamente, antes de acostarse. Es importante que los padres conozcan cuál es la técnica correcta para el cepillado dental antes de enseñarlo a sus hijos, porque si el procedimiento no se aprende bien desde el principio, luego resulta difícil de corregir.

tags: #limpiador #cepillos #de #dientes