Limpiar y desinfectar el cepillo de dientes forma parte de la higiene bucodental. La principal función del cepillo de dientes es la de eliminar los restos de alimentos acumulados en el interior de la boca después de cada comida. ¿Pero qué pasa si el cepillo de dientes está sucio? Después de cepillarte los dientes, no te olvides de limpiar el cepillo para eliminar los posibles restos de alimentos y bacterias bucales que hayan quedado en el cabezal. Sacúdelo bien para que no queden restos de pasta ni de alimentos.
Además de la limpieza después de cada uso, el cepillo de dientes debe desinfectarse con cierta frecuencia para asegurar que está totalmente limpio. Las bacterias y otros gérmenes no se aprecian a simple vista. ¿Cada cuánto sueles desinfectar tu cepillo dental? ¿Sabes cómo limpiarlo correctamente después de cada uso?

Métodos para desinfectar el cepillo de dientes
Existen diferentes formas de desinfectar el cepillo de dientes.
- Agua Hirviendo: Una de las más sencillas es simplemente sumergirlo en agua hirviendo. No obstante, el agua hirviendo puede dañar las cerdas e incluso llegar a deformar el mango.
- Desinfectante para Prótesis Dentales: Una alternativa muy práctica si no quieres que tu cepillo se estropee es utilizar un desinfectante para prótesis dentales, aunque también puedes preparar una solución casera con agua oxigenada o bien con enjuague bucal.
- Colutorio: Llena un vaso con un poco de colutorio y sumerge el cepillo dental de manera que el cabezal quede totalmente cubierto.
Ambas técnicas de limpieza y desinfección consisten en sumergir el cepillo de dientes durante unos minutos, y basta con hacerlo una vez a la semana.
Los cepillos de dientes eléctricos precisan de un método de limpieza y desinfección distinto al de los cepillos manuales. Humedece un paño en agua o en una solución jabonosa, y limpia por completo la base del cepillo.
Lo que SIEMPRE deberías hacer antes de lavar tus dientes, y el 99% no lo hace.
Recomendaciones adicionales para el cuidado del cepillo dental
A raíz de la pandemia provocada por la COVID-19, han surgido nuevas recomendaciones para desinfectar a diario el cepillo dental. Numerosos estudios han demostrado que el cepillo dental podría jugar un papel clave en el contagio y transmisión del coronavirus entre personas convivientes.
Después de la limpieza y desinfección del cepillo de dientes, es muy importante guardarlo correctamente. Para secarlo, sacúdelo fuertemente sujetándolo por el mango para expulsar la mayor cantidad de agua. Guarda tu cepillo lo más lejos posible del inodoro para evitar que se contamine.

¿Cuándo cambiar el cepillo de dientes?
Con el uso diario, el cepillo de dientes se desgasta y es preciso cambiarlo por uno nuevo. Para mantener todas sus propiedades y garantizar un óptima higiene bucal, es necesario que cambiemos nuestro cepillo dental al menos cada tres meses. No obstante, si notas que las cerdas del cepillo se han deteriorado, es necesario cambiarlo de inmediato por uno nuevo. Además de limpiar y desinfectar el cepillo, el cambio por uno nuevo resulta imprescindible para mantener una buena salud bucodental.
Los nuevos cepillos de dientes KIN proporcionan una completa higiene bucal diaria adaptándose a las necesidades de toda la familia.
Consejos adicionales para la higiene del cepillo de dientes
Aunque es cierto que debemos extremar los hábitos de higiene y desinfección durante esta crisis, algunas medidas relacionadas con el cepillado de dientes y el cuidado de nuestro cepillo deben convertirse en hábitos. Según un estudio llevado a cabo por la Universidad de Manchester, los cepillos de dientes contienen más de 10 millones de bacterias - por lo que no solo has de preocuparte por el Coronavirus.
- Antes y después de cepillarte los dientes, lávate las manos.
- Debes saber que la humedad hace proliferar hongos y bacterias, por lo que deberemos secar nuestro cepillo después de cada uso. Para ello, colócalo boca abajo y gira de derecha a izquierda, de modo que las gotitas de agua se salpiquen fuera de las cerdas.
¡Importante! Precauciones al desinfectar el cepillo
- ⛔ NO hiervas ninguna parte, ni siquiera el cabezal. La mayoría de las bases y las cerdas contienen plástico.
- ⛔ NO utilices desinfectantes no recomendados como lejía.
Alternativas naturales a la lejía para la desinfección del hogar
El poder desinfectante de la lejía ha hecho que, en los últimos tiempos, se haya convertido en un imprescindible en los hogares. No hay ninguna duda de sus cualidades limpiadoras, pero tampoco de su carácter contaminante, de ahí la necesidad de encontrar alternativas naturales y residuo cero a la lejía convencional. La lejía es un compuesto químico a base de cloro. Este componente no solo daña el entorno que nos rodea, sino también ataca directamente a nuestra salud. Es más, la lejía aumenta el riesgo de sufrir problemas respiratorios. Así lo asegura un estudio reciente publicado en la revista Environmental Science & Technology. Esto nos lleva a la búsqueda de sustitutos naturales y residuo cero de la lejía. He aquí unos cuantos.

Alternativas naturales:
- Bicarbonato de sodio: El bicarbonato de sodio es una alternativa sostenible a la lejía convencional. Posee propiedades desengrasantes, desincrustantes, desodorantes y blanqueantes. Lo mejor de todo es que es un elemento 100 % natural, biodegradable y muy asequible. Resulta ideal para la limpieza y desinfección del baño y otras superficies, mezclándolo con agua y pulverizando. Para blanquear la ropa, basta con agregar bicarbonato de sodio al detergente en polvo en la lavadora.
- Vinagre: El vinagre no solo no puede faltar en la cocina, sino tampoco en el estante reservado a los productos de limpieza y desinfección. Al contener ácido acético, es especialmente eficaz en el baño. Elimina las bacterias y es un poderoso desinfectante. Úsalo para limpiar el suelo y también para los azulejos del aseo. Para acabar con las manchas difíciles o en superficies resistentes, puedes emplear el vinagre puro, si bien se recomienda diluirlo en agua en una proporción 1:4 (1 parte de vinagre y 4 partes de agua). Aunque el vinagre es un extraordinario limpiador, puede que te eche para atrás su fuerte olor. Si es tu caso, prueba a mezclar el vinagre con agua y añadir unas gotas de perfume de lavado. Añadir precaución superficies delicadas ante los ácidos.
- Limón: El limón se antoja como un excelente aliado para desinfectar el hogar, sobre todo por sus propiedades antibacterianas. Por si fuera poco, los ácidos del limón acaban con los malos olores. Funciona mucho mejor si lo mezclas con agua caliente. Añade a esta solución jabón líquido y utilízala para desinfectar todo tipo de superficies, desde la tabla de cortar comida a las paredes, el inodoro, la cocina o la ducha. Si lo prefieres, el limón puede sustituirse por aceite esencial de limón. Con 10 gotas que añadas al agua es suficiente para llevar a cabo la limpieza ecológica del hogar. Añadir precaución superficies delicadas ante los ácidos.
- Aceite esencial de Árbol de té: Se trata de uno de los aceites esenciales considerados todoterreno por sus múltiples propiedades: antibacterianas, antifúngicas, antisépticas, cicatrizantes, purificantes, antibióticas, calmantes, etc. Aunque es conocido sobre todo por sus bondades en el ámbito de la salud y cosmética, no podemos olvidarnos de su acción limpiadora y desinfectante. Solo tienes que agregar unas gotitas de aceite esencial de Árbol de té a dos tazas de agua para higienizar las superficies. Esta mezcla resulta muy efectiva sobre todo para la limpieza de baños y suelos.
- Percarbonato de sodio: Es posible que no estés familiarizado con el percarbonato de sodio, un elemento de textura muy similar a la del bicarbonato de sodio. También se conoce como agua oxigenada sólida, aunque es totalmente benévolo con el medioambiente. Entre sus cualidades: es blanqueante, antimanchas y desinfectante. Es más, el percarbonato de sodio es especialmente práctico para la limpieza de la ropa, pues ayuda a eliminar las manchas difíciles, como las de sangre en las compresas de tela. También es muy efectivo para limpiar baldosas y juntas.
Lejía de ceniza como alternativa eficaz
Mucho se está hablando últimamente de la lejía de ceniza como alternativa natural y residuo cero a la lejía convencional. Como su nombre indica, es un producto elaborado a base de ceniza de madera, la cual, diluida en agua, da como resultado una solución alcalina. Los productos alcalinos se caracterizan, de hecho, por sus cualidades desinfectantes y limpiadoras, así como por su capacidad para disolver la grasa.
Uno de los usos más frecuentes de la lejía de ceniza está precisamente en la higienización de superficies grasientas. Por esta razón, es un producto estupendo para limpiar la cocina y, en concreto, la encimera o la campana extractora. Otra aplicación habitual es para blanquear la ropa, agregándola en la lavadora.
Cómo preparar lejía de ceniza
En primer lugar, la ceniza se obtiene tras quemar madera. Por ejemplo, puedes rescatarla de la chimenea. Para elaborar una lejía de ceniza medianamente concentrada, mezcla una parte de ceniza y cinco partes de agua.