La ortodoncia es la especialidad dentro de la odontología que corrige y previene las alteraciones en la posición de los dientes y maxilares. Cualquier paciente que se somete a un tratamiento de ortodoncia requiere de una constante revisión por parte de un profesional para comprobar que se desarrolla según lo esperado.
Cuando un paciente se somete a un tratamiento de ortodoncia para la alineación de los dientes, la necesidad de prevenir infecciones bucales es aún mayor. En esta ocasión nos centraremos en cómo cepillarse los dientes con brackets para evitar infección e inflamación de las encías. Con el fin de lograr unos mejores resultados en la colocación de las piezas dentales, el paciente deberá seguir las indicaciones concretas de su ortodoncista.
Los tratamientos de ortodoncia están muy de moda y cada vez más gente opta por ellos en la población adulta. Estos pacientes tanto adultos como adultos de edad avanzada, suelen tener problemas de caries y de encías importantes, cuando no han perdido ya algún diente. Como dice el doctor González a todos sus pacientes antes de iniciar un tratamiento de ortodoncia: "La ortodoncia y la mala higiene dental se llevan muy mal".
Durante el tratamiento se hace hincapié en la higiene a todos los pacientes. Igualmente es mucho más fácil acumular sarro, que es el que causa la inflamación de las encías. Como te hemos comentado con anterioridad en este blog, una inflamación de encías prolongada destruye el hueso que sujeta las raíces de los dientes.
Es esencial comprender la importancia de la limpieza dental profesional, especialmente durante un tratamiento de ortodoncia con brackets. A continuación, exploraremos en detalle el procedimiento, las técnicas y los cuidados necesarios para mantener una salud bucal óptima.
🚀APRENDE Como 𝗖𝗘𝗣𝗜𝗟𝗟𝗔𝗥𝗦𝗘 los dientes con 𝗕𝗿𝗮𝗰𝗸𝗲𝘁𝘀 𝐂𝐎𝐑𝐑𝐄𝐂𝐓𝐀𝐌𝐄𝐍𝐓𝐄 en CASA (+ Hilo Dental, +Irrigador)
¿Qué es una limpieza dental profesional?
Una limpieza dental profesional, también llamada profilaxis dental o higiene dental profesional, es un procedimiento sencillo que realizamos en la clínica para eliminar la placa bacteriana y el sarro acumulados en tus dientes y encías. La placa bacteriana es esa película pegajosa compuesta por restos de comida y gérmenes que se forma constantemente sobre los dientes.

La acumulación de placa y sarro es la principal causa de problemas como las caries y las enfermedades de las encías (gingivitis y periodontitis). Seguramente has oído hablar de la gingivitis, que ocurre cuando las encías están rojas, encías inflamadas y sangrantes; si no se trata a tiempo, puede progresar a periodontitis, una afección más grave que puede incluso causar la pérdida de dientes.
¿Por qué es necesaria la limpieza dental profesional?
Aunque te cepilles los dientes correctamente después de cada comida y uses hilo dental y enjuague bucal, siempre quedan rincones difíciles (entre los dientes, debajo de la línea de la encía) donde la placa bacteriana se acumula y termina formando sarro. Solo una limpieza profesional realizada por un dentista o higienista puede eliminar ese sarro adherido.
Los odontólogos recomendamos realizar una limpieza dental profesional al menos una vez al año, idealmente cada 6 meses, como parte de la prevención. De hecho, el Consejo General de Dentistas de España sugiere acudir a una limpieza profesional mínimo una vez al año e incluso cada seis meses para mantener la boca sana. Esto suele coincidir con las visitas de revisión dental rutinarias: en cada revisión semestral o anual, aprovechamos para hacer la profilaxis si es necesaria.
¿Cómo se realiza una limpieza dental profesional?
Una limpieza dental en el consultorio suele durar entre 30 minutos y una hora, dependiendo de cuánto sarro haya que retirar y de tu situación particular. Se trata de un procedimiento indoloro y rutinario, pero muy minucioso.
- Examen bucal completo: Revisaré tus dientes, encías y toda la boca para verificar su estado general. Me fijo si hay caries, zonas de encías inflamadas, sangrado, o alguna pieza con movilidad. También identifico dónde se acumula más placa y sarro. En ocasiones utilizo una solución reveladora de placa (un líquido de color) que pinto sobre los dientes y me muestra claramente las áreas con placa bacteriana acumulada, tiñéndolas de un color visible. Esto me ayuda a localizar los “puntos críticos” que necesitan más atención durante la limpieza.
- Eliminación del sarro: Tras la valoración, pasamos a eliminar el sarro que se ha adherido a tus dientes. Para ello utilizo un aparato de ultrasonidos que tiene una punta metálica fina vibratoria y va expulsando agua a presión. Al apoyar esa punta contra el diente, las vibraciones van despegando y rompiendo los depósitos de sarro tanto de la superficie de los dientes como de la zona del cuello del diente (donde termina la encía). Irás escuchando un zumbido agudo y sintiendo unas pequeñas vibraciones; también notarás agua fresca en la boca constantemente, porque el aparato va irrigando para lavar y enfriar la zona. Esto no duele, aunque el sonido y el cosquilleo pueden ser un poco molestos, especialmente si es tu primera vez. Si en alguna zona tienes mucho sarro metido debajo de la encía, introduzco cuidadosamente la punta del ultrasonido un poquito bajo la encía para removerlo. Además del ultrasonido, en algunos momentos uso instrumentos manuales llamados curetas o raspadores para rascar suavemente donde el aparato no alcance bien (por ejemplo, alguna rugosidad específica o entre dientes muy apretados). Con paciencia, voy repasando cada diente hasta asegurarme de que no queden depósitos duros adheridos.
- Limpieza interdental: El siguiente paso es limpiar a fondo entre diente y diente, en los espacios interdentales. Para ello pasaré hilo dental por cada espacio entre tus dientes, llegando suavemente hasta debajo del borde de la encía. Esto arrastra cualquier plaquita residual o restos de sarro que hayan quedado escondidos entre los dientes tras el paso del ultrasonido. En áreas donde el espacio es mayor (por ejemplo, si falta un diente o hay separación) puedo usar pequeños cepillos interproximales en lugar del hilo, para barrer bien esos huecos. Este paso es importante porque muchas caries y problemas de encías comienzan entre los dientes, una zona que el cepillo por sí solo no alcanza.
- Pulido dental: Con los dientes ya libres de sarro, procedemos a pulir la superficie de cada diente. Para ello uso un instrumento rotatorio (similar al cepillo eléctrico, con una copa de goma suave en la punta) junto con una pasta especial de pulido. Esta pasta profiláctica contiene partículas abrasivas finas, flúor y a veces agentes para pulir y dejar los dientes más brillantes. Voy aplicando la pasta y puliendo diente por diente, especialmente en la cara frontal y trasera de cada uno. El objetivo es alisar el esmalte para eliminar cualquier manchita superficial (por ejemplo las causadas por café, té, vino o tabaco) y dejar la superficie del diente lo más lisa posible. Si tuvieses muchas manchas extrínsecas resistentes (por ejemplo, típicas manchas oscuras de fumador), en lugar de o además del pulido con pasta podríamos usar un aparato de aeropulido. El aeropulido lanza un chorro de agua con bicarbonato de sodio a presión, como una arenilla suave, que “limpia con arena” las manchas sin dañar el esmalte. Esto suele remover las pigmentaciones más rebeldes. Tiene un sabor ligeramente salado y puede ponerse todo un poco pulverizado de agüita alrededor (¡te pondremos gafas de protección y babero, no te preocupes!), pero deja los dientes muy limpios. Tras el pulido, tus dientes se verán muy limpios y sentirás la superficie súper suave al pasar la lengua. Incluso muchos pacientes notan sus dientes un poco más blancos después de la limpieza, aunque hay que aclarar que la limpieza dental no blanquea el diente en el sentido de cambiar su color natural, solo elimina las manchas externas.
- Aplicación de flúor: Para finalizar la sesión de limpieza, te pediremos que enjuagues bien tu boca con agua para eliminar los restos de pasta de pulido u otros residuos sueltos. Una vez aclarado todo, normalmente aplicamos un tratamiento con flúor en tus dientes. Esto puede hacerse de dos formas: a veces usamos unas cubetas suaves cargadas con gel de flúor saborizado, que muerdes durante unos 1-2 minutos para que el flúor impregne el esmalte; otras veces aplicamos un barniz de flúor pincelado directamente sobre los dientes. El flúor es un mineral que ayuda a remineralizar y fortalecer el esmalte, haciéndolo más resistente frente a la caries. En algunos casos también podemos aplicar un gel antiinflamatorio o antiséptico sobre las encías, especialmente si hubo mucho sangrado o inflamación, para ayudar a que se calmen.
- Orientación sobre higiene oral: Por último, antes de darte por terminado, dedicamos unos minutos a orientarte sobre tu higiene oral diaria. A mí me gusta repasar contigo si tienes la técnica de cepillado adecuada, aconsejarte sobre cómo cepillar las zonas donde vimos sarro, recordarte la importancia de usar el hilo dental diariamente y responder cualquier pregunta que tengas. La idea es que te lleves algunos tips personalizados para que mantengas el trabajo de la limpieza el mayor tiempo posible desde casa.

¿Es dolorosa la limpieza dental profesional?
Una de las preguntas más comunes de los pacientes es si la limpieza dental duele. Puedo asegurarte que, en condiciones normales, la profilaxis no es dolorosa. No aplicamos anestesia local para una limpieza rutinaria, precisamente porque no hace falta. La sensación durante el procedimiento suele ser más de molestia leve o incomodidad, pero muy tolerable.
Cada persona es diferente: si tienes mucha sensibilidad dental (por ejemplo, dientes que te molestan con el frío), es posible que alguna fase, como el ultrasonido o el chorro de agua fría, te resulte desagradable. Pero ten en cuenta que podemos adaptar el tratamiento a ti. Siempre les digo a mis pacientes: “Si algo te molesta mucho, levanta la mano y paramos un momento”. A veces basta con ajustar la potencia del aparato, aplicar un poquito de anestesia tópica (un gel que adormece superficialmente) en cierta zona sensible, o simplemente darte un respiro.
Lo bueno de la limpieza dental es que no requiere una preparación especial complicada.
Preparación para la limpieza dental profesional
- Higiene previa: Es recomendable que acudas a tu cita habiendo realizado tu cepillado habitual en casa. No pasa nada si vienes justo después del trabajo y no pudiste cepillarte en ese momento, nosotros igualmente limpiaremos todo.
- Comidas: Puedes comer algo ligero antes de la cita para no estar con hambre, pero evita comidas muy pesadas justo antes. Tampoco es buena idea venir inmediatamente después de comer algo muy dulce o con colorantes sin cepillarte, porque esa misma comida puede dificultar un poco la limpieza.
- Medicaciones y salud general: Informa a tu dentista sobre cualquier condición médica que tengas o medicamentos que estés tomando. Por ejemplo, si padeces algún problema cardíaco que requiera profilaxis antibiótica (cada vez menos común, pero ciertas cardiopatías lo ameritan antes de procedimientos dentales), o si estás tomando anticoagulantes, es importante que lo sepamos. En la mayoría de los casos podremos hacer la limpieza igual sin problemas, pero quizá tomemos precauciones adicionales o nos coordinemos con tu médico.
- Ansiedad o miedo al dentista: Si te pones nervioso/a con las limpiezas o con la consulta dental en general, háznoslo saber. Créeme que es muy común y estamos acostumbrados a ayudar a pacientes con cierto temor. Podemos explicarte todo con más detalle antes de empezar (aunque si estás leyendo esto, ¡ya vas bien informado!), hacer pequeñas pausas durante la limpieza para que descanses, o incluso ofrecerte algún método de relajación. Algunos pacientes se benefician de escuchar música con auriculares durante la limpieza; otros prefieren que les vayamos avisando “ahora viene un poco de agua fría”, etc., para sentirse más tranquilos.
- Tiempo: Reserva suficiente tiempo para tu cita. Como dije, el procedimiento suele durar de 30 a 60 minutos. No vengas con prisa; es mejor que ese día no tengas inmediatamente una reunión importante justo después, por ejemplo.
Cuidados posteriores a la limpieza dental profesional
- Espera antes de comer o beber: Si te hemos aplicado gel o barniz de flúor al final, lo ideal es no ingerir alimentos ni bebidas (excepto agua) durante al menos 30 minutos. Esto permite que el flúor se absorba bien en el esmalte.
- Dieta y hábitos el mismo día: En las horas posteriores, evita alimentos muy duros, muy calientes o muy picantes si tus encías están sensibles. No es que te vayan a dañar, pero por comodidad puedes preferir comidas más suaves si notaste las encías irritadas. Y algo muy importante: intenta no fumar, al menos en lo que resta del día.
- Higiene oral en casa: Después de una limpieza profesional, algunas personas piensan que ese día no deben cepillarse… ¡Al contrario! Esa misma noche puedes y debes cepillarte tus dientes. Eso sí, hazlo con un cepillo de cerdas suaves, con delicadeza, sobre todo en la zona de la encía que puede estar un poco sensible. Mantén tu rutina de cepillado de dientes correcto (al menos dos veces al día) y no olvides el hilo dental diariamente para evitar que la placa se vuelva a acumular. Piensa que ahora tus dientes están pulidos y lisos, es el momento ideal para reforzar los buenos hábitos.
- Tratamientos adicionales: Si el dentista te indicó usar algún enjuague especial (por ejemplo, clorhexidina) o gel antiinflamatorio en las encías tras la limpieza, síguelo según las indicaciones dadas (suelen ser tratamientos temporales, 1 o 2 semanas máximo).
- Sensibilidad dental temporal: Como comenté, puede haber cierta sensibilidad al frío en dientes que tenían mucho sarro. Para aliviarla, puedes usar una pasta dental desensibilizante (las que contienen nitrato de potasio, por ejemplo) durante unos días. Aplica esa pasta en tus cepillados de la mañana y noche, o incluso puedes frotar un poquito directamente sobre el diente sensible y dejarla actuar unos minutos.
En general, prepárate para sentirte mejor! Una limpieza dental es una de las cosas más gratificantes en odontología preventiva: entras con la boca posiblemente algo áspera o con molestias en las encías, y sales con una sensación de limpieza total.
Técnicas para el cuidado e higiene de la ortodoncia
Como expertos en ortodoncia en Barcelona siempre recordamos a nuestros pacientes la importancia de cepillarnos los dientes después de comer con una frecuencia mínima de tres veces al día y cómo debemos cepillarnos. En la limpieza dental durante la ortodoncia es importante fijarse en todas las partes del diente para no dejarse restos de comida. Divide tu cepillado por partes: la parte de fuera, la de dentro, por donde masticas y la lengua. Además, el enjuague es una parte muy importante de este proceso. Hay que enjuagarse después del cepillado unos 30 segundos.

Si tus encías sangran quiere decir que están inflamadas porque no te estás cepillando correctamente. No importa la marca o el tipo de cepillo que utilices, pero no utilices los que tengan las cerdas duras porque pueden hacer daño a tus encías a largo plazo. No se debe comer nada duro para no despegar los brackets que acabamos de colocarte. Es normal que notes molestias o ligero dolor ya que los dientes empiezan a moverse.
¿Se pueden realizar limpiezas con brackets?
Para eliminar el sarro causante de la inflamación de las encías se realizan limpiezas con ultrasonidos. Mucha gente piensa erróneamente que con los brakets no se pueden hacer. Algunos pacientes temen que se puedan despegar los brakets, pero eso es difícil.
Por un lado, el sarro se acumula en la encía, y normalmente el brakets no está en contacto con ella. El dentista siempre procura evitar aplicar demasiada presión al eliminar el sarro para que el braket no salte y además la fuerza de retención que ejerce el cemento de los brakets es muy alta y suele resistir la fuerza que puedan realizar los ultrasonidos. Si aun así el braket salta, no pasa nada, se espera a que la encía se recupere y se vuelve a pegar en la siguiente cita.
Con los tratamientos de ortodoncia con alineadores transparentes (INVISALIGN) es más difícil acumular sarro porque el paciente, al poder quitárselos para lavarse los dientes, realizará una limpieza más efectiva. De este modo, no olvidarás ninguna zona.
Frecuencia recomendada para la limpieza dental profesional
Recuerda programar tu siguiente cita de mantenimiento en el intervalo recomendado. La frecuencia con la que debes realizarte una limpieza profesional depende de tu salud bucodental individual, pero en términos generales se recomienda una cada 6 o 12 meses. En mi práctica, aconsejo a la mayoría de los pacientes venir dos veces al año (cada seis meses) para mantener controlada la placa y el sarro. Sin embargo, hay personas con...
Coste de una limpieza dental profesional
La limpieza dental profesional no es una prestación general del seguro de enfermedad obligatorio. Esto significa que los pacientes tienen que pagarla de su propio bolsillo. El coste de la PZR depende en cierta medida de la consulta dental. El importe se calcula en función del tiempo necesario y del grado de dificultad. Los métodos y materiales utilizados también influyen en el cálculo del precio.
A pesar de toda la individualidad, sigue existiendo un marco de costes en el que deben operar los dentistas. Este marco viene definido por el baremo privado de honorarios para dentistas (GOZ). La facturación debe basarse en el número 1040 del GOZ: por diente. Así pues, supongamos que un paciente acude a una limpieza dental profesional con una dentadura completa sin muelas del juicio, es decir, con 28 dientes. Entonces el número 1040 se aplica 28 veces.
Hay cierto margen de maniobra. Esto se debe a que a cada partida de honorarios se le asigna un factor de incremento. Si el dentista cobra según el factor 1,0, limpiar un diente cuesta 1,57 euros. Según la tarifa multiplicada por 2,3, cuesta 3,62 euros, y según la tarifa multiplicada por 3,5, 5,51 euros. Si los dentistas cobran según la tarifa de 2,3 veces, suelen alegar como justificación circunstancias especiales, dificultades excepcionales o tiempos de tratamiento especialmente largos.
Para los pacientes, esto significa que es esencial pedir presupuesto antes de someterse a una limpieza profesional. Si el precio es inferior a 80 euros o superior a 120 euros, la oferta puede considerarse bastante dudosa. Los precios más elevados, en particular, tienen más probabilidades de ser lucrativos.
Dado que las compañías de seguros médicos no suelen pagar las limpiezas dentales profesionales, es posible contratar un seguro dental complementario privado. Hay una gran variedad de ofertas en el mercado. Las tarifas dentales complementarias de alta calidad, por ejemplo, ofrecen hasta 120 euros de reembolso o más al año por una limpieza dental profesional. Pero, por supuesto, también puede optar por un seguro más barato que simplemente le permita reducir un poco su propia cuota.
| Factor de Incremento | Costo por Diente (EUR) |
|---|---|
| 1.0 | 1.57 |
| 2.3 | 3.62 |
| 3.5 | 5.51 |
tags: #limpieza #dental #profesional #con #brackets