La odontología estética se mueve en un ámbito de equilibrio entre la ciencia y el arte. Es preciso fundir en un todo atractivo los baremos matemáticos que se aplican en la clínica odontológica y en el laboratorio protésico. Sin embargo, estas leyes geométricas no deben aplicarse de forma «refleja», sino que sirven únicamente como hilo conductor para la configuración individual. La belleza no es sólo objetiva.
Quien pretenda configurar una sonrisa natural deberá tener en cuenta también el carácter individual y el estilo de vida del paciente. Sobre esta base, el odontólogo y su equipo deben aplicar sus aptitudes artísticas y sus percepciones subjetivas personales. Las fuerzas creativas que se liberan en este proceso convierten cada caso en una particularidad gratificante y aportan una diversidad beneficiosa en el día a día odontológico.
Dado que no hay dos personas idénticas en cuanto a aspecto y carácter, cada prótesis dental debería confeccionarse a la medida de las necesidades y características específicas del individuo. Esta nota personal es especialmente importante en la zona de los dientes anteriores. En una época en la que los pacientes se interesan cada vez más por la odontología estética, resulta obvio que debemos sondear más a fondo el conjunto de reglas de la estética. El presente artículo ofrece una visión de conjunto de los medios y los métodos con los que podemos ayudar a nuestros pacientes a lucir una sonrisa simpática.
La línea media dentaria es una de las claves más importantes en la estética de la sonrisa de todos nuestros pacientes. Antes de iniciar un tratamiento de Ortodoncia es imprescindible realizar un correcto diagnóstico del caso y entre muchos otros factores a valorar, se encuentra el análisis de la línea media dentaría. Este análisis nos permitirá a los Ortodoncistas, saber que movimientos dentarios debemos realizar para lograr el objetivo deseado.
La importancia de la sonrisa en la estética facial - Aula Clínica Dental
Anatomía de la Sonrisa
La sonrisa está determinada principalmente por los dientes. En consecuencia, unos conocimientos sólidos sobre los distintos dientes, su forma y anatomía, constituyen un requisito fundamental para todo tratamiento. Los dientes están dispuestos en la boca como una unidad; el tejido blando circundante conforma el marco de su aspecto.
Para evaluar qué es lo que constituye una sonrisa «bonita» es útil observar los contornos interiores y exteriores de las estructuras implicadas. Para dibujar, los artistas utilizan un marco definido con contornos aproximados y puntos de orientación imaginarios, de modo que todos los elementos del dibujo presentan tanto una relación interna como una relación con el marco. El mismo principio se aplica a la odontología estética.
También nosotros deberíamos orientarnos por «marcos»: los rebordes marginales y las inclinaciones axiales para el diente individual, el margen gingival para la arcada dentaria, los labios para unión dentogingival. El rostro constituye el marco propiamente dicho para la interacción de los dientes naturales o restaurados con los demás elementos mencionados. Es en el rostro donde la sonrisa halla su verdadera expresión.
Además debemos diferenciar entre estructuras anatómicas «estáticas», como los dientes y la encía, y estructuras «dinámicas», como los labios y la musculatura facial. Para el aspecto de la sonrisa debemos orientarnos, además de por determinados puntos de referencia fonéticos, por diversas líneas imaginarias: la línea media dental, la línea media facial, la línea labial, la línea de la comisura y la línea interpupilar.
Todas estas líneas se encuentran en una relación determinada entre sí. Nunca deberían considerarse aisladamente, sino que deben entenderse como expresión integral de la composición conjunta y de la personalidad individual. La sonrisa sólo resulta armoniosa si reinan unas proporciones equilibradas entre estas líneas y estructuras anatómicas. Es posible mejorarla modificando estas proporciones, explotando hábilmente efectos e ilusiones ópticos y optimizando la disposición de los dientes, la encía y los labios. Quien desee comprender perfectamente estos elementos y relaciones debe analizar esmeradamente y con atención al detalle todos los aspectos ópticos que determinan la apariencia de los dientes.

Análisis de la Línea Media Dentaria
Debemos analizar por separado, la línea media dentaria superior y la línea media dentaria inferior:
Línea Media Dentaria Superior
La línea media dentaria superior debe estar centrada con la línea media facial, siempre y cuando exista simetría facial. Puede existir una desviación de la línea media dentaria superior de hasta 3 mm hacia la derecha o hacia la izquierda, sin que esta sea perceptible por el resto de la población al mantener una conversación a una distancia normal. Aunque la línea media dentaria superior presente cierta desviación hacia un lado u otro, esta no debe estar inclinada con respecto a la línea media facial. Debe ser paralela a esta, de lo contrario podría parecer antiestética.
Línea Media Inferior
La línea media inferior debe estar centrada con la línea media superior y ambas con la línea media facial, pudiendo existir una desviación de ambas con la línea media facial de hasta 3 mm. Por otro lado la línea media inferior puede estar desviada con respecto a la línea media superior aunque la oclusión sea perfecta. Esto se produce en casos en los que existe una asimetría en el tamaño de los dientes.
Si la línea media dentaria inferior se encuentra desviada con respecto a la línea media facial, debemos analizar si es debido a una causa esquelética; dentaria o funcional:
- Causa Esquelética: Se produce en aquellos casos en los que existe una asimetría mandibular con desviación del mentón hacia el lado izquierdo o derecho.
- Componente Dentario: Si la línea media dentaria inferior no se encuentra centrada con el mentón, la causa de la desviación es la posición anómala de los dientes.
- Componente Funcional: En algunos casos, como consecuencia de la maloclusión del paciente (muerde mal), para masticar, tiene que desplazar la mandíbula hacia los laterales o hacia delante. Este desplazamiento provoca una desviación «aparente» de la línea media inferior, pero que no es real. Por esa razón los ortodoncistas analizamos la posición mandibular en relación céntrica, es decir, la posición idónea en la que los cóndilos mandibulares se encuentran centrados en las fosas glenoideas, sin forzar la musculatura ni los ligamentos.
Orientación Axial de los Dientes
En una sonrisa atractiva, los dientes anteriores están orientados de tal manera que sus ejes longitudinales discurren de forma continua desde la línea media hacia la zona de los dientes posteriores. A su vez, los dientes anteriores superiores están ligeramente inclinados hacia mesial. Finalmente, los labios conforman el marco de la composición estética.
Normalmente, el eje de los incisivos centrales está ligeramente inclinado hacia distal en dirección apical con respecto a la línea media. La orientación labiolingual de los incisivos centrales es ideal desde el punto de vista estético cuando la superficie labial discurre verticalmente o está ligeramente inclinada hacia labial. El recorrido exacto puede variar individualmente en función del tipo esquelético y del perfil facial.

Fig. 1. El eje de los incisivos centrales puede presentar una ligera inclinación apicodistal con respecto a la línea media vertical.
En los incisivos laterales se observa que la inclinación distal en dirección apical se hace más acusada a partir de la mitad del diente. Además, en la mayoría de las personas con una sonrisa naturalmente bonita, la orientación axial mesiodistal y anteroposterior de los incisivos laterales está dispuesta asimétricamente.

Fig. 2. En el caso de los incisivos laterales, esta inclinación apicodistal es más acusada.
Los caninos tienen tendencia a estar aún más inclinados hacia distal, si bien sólo desde la perspectiva facial. Vista desde el lado, su eje longitudinal presenta una orientación desde vertical hasta ligeramente distal en la arcada dentaria. Al evaluar su recorrido axial, lo mejor es orientarse por los rasgos faciales relevantes. En la mayoría de las personas, el eje del canino discurre en paralelo a la línea imaginaria entre la comisura de la boca y el ángulo del ojo al sonreír. Dicho de otro modo, discurre en paralelo al marco vestibular.

Fig. 3. Vistos desde el lado, los caninos y los premolares están orientados verticalmente.
Zonas de Contacto y Puntos de Contacto Interdentales
Se entiende por zona de contacto interdental aquella zona en la que los dientes contiguos parecen tocarse entre sí. En el segmento anterior superior se van acortando desde los incisivos centrales hacia los caninos, idealmente en la proporción 50:40:30 en relación con la longitud de la corona de los incisivos centrales.
En otras palabras, la zona de contacto entre los incisivos centrales es del 50%; entre los incisivos centrales y laterales, del 40%, y entre los incisivos laterales y los caninos, del 30% de la longitud del incisivo central.

Figs. 4 y 5. Las zonas de contacto interdentales en el segmento de los dientes anteriores presentan longitudes distintas.
El punto de contacto interdental se encuentra allí donde termina la zona de contacto interdental y empieza el espacio interdental incisal. Los puntos de contacto interdentales ascienden apicalmente desde los incisivos centrales hacia la zona de los dientes posteriores.
En caso de dientes excesivamente largos, puede ser conveniente alargar la zona de contacto, a fin de reducir en lo posible las distancias (tanto gingivales como incisales). De esta manera, los dientes aparecen en proporción más anchos y por ende también más cortos. Además, si no es posible crear una papila lo suficientemente larga, se puede alargar la zona de contacto hacia apical a fin de cerrar el espacio interdental cervical abierto.

Fig. 6 y 7. En estos casos, en su lugar puede desplazarse el contacto interdental hacia apical.
Espacios Interdentales Incisales
Cuando se abre la boca al hablar o sonreír, se hace visible entre los bordes incisales de ambas arcadas dentarias el espacio negro de la cavidad oral. Este contraste con los dientes mejora el aspecto de los espacios interdentales incisales. La interacción entre luz y sombra a lo largo de la arcada dentaria superior constituye un requisito esencial para una sonrisa bonita y natural.
Los espacios interdentales incisales aumentan de tamaño desde la línea media hacia la zona de los dientes posteriores. El espacio interdental incisal es más pequeño y anguloso entre los incisivos centrales.

Fig. 8. El espacio interdental incisal entre los incisivos centrales es el más pequeño y anguloso.
El espacio interdental incisal entre el incisivo central y el lateral es mayor y menos agudo. Unos incisivos centrales relativamente simétricos y unos incisivos laterales relativamente asimétricos favorecen el aspecto estético de la sonrisa. El mismo principio es aplicable a los espacios interdentales incisales correspondientes: la forma del triángulo entre el incisivo central y lateral debería variar a ambos lados.

Fig. 9. Los espacios interdentales aumentan de tamaño entre los premolares.

Fig. 10. El borde incisal del incisivo lateral se sitúa entre 0,5 y 1 mm más hacia apical con respecto al incisivo central y el canino.
El espacio interdental incisal es más grande entre el incisivo lateral y el canino. En las mujeres, este triángulo tiende a presentar características distintas a las que se observan en los varones: el recorrido del borde incisodistal de los incisivos laterales discurre más redondeado, de modo que el espacio interdental se ensancha hacia el canino.
Los dientes son cada vez más grandes hacia la zona de los dientes posteriores. El ángulo en el punto de contacto alcanza casi los 90 grados entre los caninos y los premolares. Estos puntos de contacto y espacios interdentales incisales constituyen requisitos importantes para una sonrisa de aspecto juvenil. Cuando los bordes incisales se desgastan con la edad, los puntos de contacto desaparecen progresivamente.

Fig. 11. Cuanto más se desgasten los bordes incisales, tanto más se reducen los espacios interdentales incisales.

Fig. 12. A fin de restituir a estos dientes un aspecto juvenil, es preciso alargarlos y restablecer los espacios interdentales incisales.
Los espacios interdentales también pueden influir en la longitud y la anchura percibidas de los dientes y en el aspecto de los bordes incisales. Por medio de modificaciones de las formas de los bordes incisales pueden estrecharse o ensancharse visualmente los dientes.

Fig. 13. Cuando las coronas pierden su longitud, los espacios interdentales incisales disminuyen de tamaño y los propios dientes parecen no sólo más pequeños, sino también más anchos.

Fig. 14. Pueden desplazarse más hacia apical los puntos de contacto y los espacios interdentales incisales.

Fig. 15. Una hermosa sonrisa irradia sobre todo el rostro.
Proporciones Dentales
El principal objetivo de toda rehabilitación de la dentición consiste en crear, de conformidad con el paciente, un estado de los dientes lo más natural posible. Los incisivos centrales superiores desempeñan un papel especialmente importante cuando se trata de establecer a partir de la distribución de formas y tamaños la impresión visual del segmento de los dientes anteriores. Las formas desproporcionadas -esto es, cuando los dientes son demasiado largos, cortos, anchos o estrechos con respecto a las proporciones generales- pueden perturbar la armonía facial. Lo que domina es el requisito más importante para la esencia de la composición, que no es otra que la coherencia.
A fin de dotar de mayor fuerza a la composición, se refuerzan los elementos dominantes de orden superior mediante elementos dominantes subordinados. Por ejemplo, en rostros agraciados por una sonrisa bonita lo que domina de la boca se sitúa por encima de lo que domina de los ojos.
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