Casi todas las personas han experimentado alguna vez la aparición de llagas en la boca. Si te has preguntado por qué salen llagas en la boca o cómo aliviarlas, este artículo te proporcionará respuestas claras y soluciones prácticas. Las llagas en la boca -también llamadas aftas- son pequeñas heridas o úlceras que aparecen en la cavidad bucal y que pueden causar dolor a la hora de comer, hablar o incluso al cepillarse los dientes.
Inicialmente, las llagas aparecen en forma de zonas enrojecidas que pueden causar más o menos dolor, acompañado por una sensación de quemazón. A pesar de que las llagas son relativamente habituales en la mucosa bucal, no son contagiosas. Eso sí, no deben confundirse con otras afecciones como la leucoplasia. Por último, conviene destacar que las llagas pueden afectar a cualquiera, aunque suelen aparecer en niños y jóvenes con mayor frecuencia.
Seguramente alguna vez habrás experimentado el dolor de una llaga en la boca. Las llagas, también conocidas como aftas, son pequeñas úlceras de unos 5 milímetros que aparecen en el interior de nuestra boca. Se caracterizan por tener un color blanquecino y estar rodeadas por un área roja.

¿Qué son las Aftas Bucales?
Las llagas en la boca o aftas bucales son lesiones abiertas, por lo general de color blanco en el centro con un borde rojo. Su tamaño puede variar, pero la mayoría mide menos de un centímetro de diámetro. Las aftas en la boca son pequeñas úlceras redondas u ovaladas, de color blanco o amarillento, rodeadas por un halo rojizo. A diferencia de otras lesiones orales, las aftas no son contagiosas.
Tipos de Llagas o Úlceras Bucales
Existen varios tipos de llagas en función de su tamaño, forma, o tiempo necesario para sanar. Suelen ser pequeñas pero pueden agrandarse y llegar a ser dolorosas, provocando que comer o hablar resulte muy incómodo.
- Aftas menores: Son las más comunes y representan del 75 al 85% de los casos. Tienen forma ovalada, un tamaño de entre 5 y 10 milímetros y sanan en una o dos semanas sin dejar cicatriz.
- Aftas mayores: Son menos comunes y se dan entre el 10 - 15% de los casos. Se caracterizan por sus bordes irregulares, un tamaño mayor a 10 milímetros y que su tiempo de cura, puede extenderse hasta las 6 semanas con la posibilidad de dejar cicatrices.
- Aftas bucales herpetiformes: En este caso hablamos de grupos de aftas herpetiformes, que pueden variar entre 10 y 100, de 2 o 3 milímetros de tamaño y que, al igual que las aftas menores, lo normal es que sanen en una o dos semanas sin dejar cicatriz. Son las menos frecuentes de las tres, significando del 5 al 10% de los casos.
Las aftas bucales pueden aparecer en varios puntos de nuestra boca:
- Lengua: estas lesiones suelen presentar una forma ovalada o redonda y es habitual que sean de un color blanquecino.
- Labio: este tipo de llagas se caracterizan por ser especialmente visibles, ya que pueden tener un diámetro superior a un centímetro.
- Encía: tienen un tamaño más pequeño que las anteriores y presentan un aspecto similar al de un corte.
- Paladar o cielo de la boca: estas lesiones son las menos habituales.

Síntomas de las Llagas en la Boca
El principal síntoma de las llagas en la boca es la aparición de la propia lesión. Sin embargo, antes incluso de que aparezcan las aftas, hay una serie de síntomas que nos pueden alertar de la formación de estas heridas. La causa no siempre es evidente, y su aparición puede deberse a múltiples factores internos y externos.
Causas de las Llagas Bucales
Existen una gran cantidad de factores que pueden provocar la aparición de llagas en la boca. Si las has padecido lo sabrás muy bien: La mayoría de veces aparecen de forma espontánea. Esto se debe a que las causas que originan las llagas o aftas en la boca son muy distintas: pueden surgir sencillamente por estrés… y también por una enfermedad autoinmune.
Una de las dudas más frecuentes en consulta dental es por qué salen las llagas en la boca sin motivo aparente. Por un lado, están los factores mecánicos, como morderse accidentalmente, el roce con aparatos dentales o prótesis, cepillarse con demasiada fuerza o usar un enjuague bucal irritante. Otro desencadenante común es el estrés emocional o físico. Muchas personas notan que les salen aftas bucales cuando están pasando por momentos de ansiedad, fatiga o tensión intensa. Además, existen enfermedades sistémicas que pueden manifestarse a través de aftas recurrentes, como la enfermedad celíaca, el lupus o enfermedades inflamatorias intestinales como Crohn.
Como por ejemplo:
- Virus: Sufrir una simple gripe o bien otras enfermedades víricas, puede dar lugar a la aparición de úlceras bucales.
- Lesiones orales: Los traumas orales, como los originados por mordeduras involuntarias, quemaduras o golpes.
- Ortodoncias: Los brackets metálicos, que se suelen utilizar para corregir la posición de los dientes, pueden originar roces en la cavidad bucal que favorecen la aparición de llagas.
- Cambios hormonales: Los ciclos menstruales o el embarazo. De hecho, estas lesiones son más comunes en mujeres que en hombres, especialmente entre los 20 y 50 años de edad.
- Factores inmunológicos: Las bajadas en las defensas también favorecen la aparición de aftas en la boca y, de ser esta la causa, es aconsejable visitar al dentista, ya que puede desencadenar en otra enfermedad de mayor importancia.
- Predisposición genética: Existen factores genéticos hereditarios que predisponen a la formación de aftas. Es bastante común que en una misma familia haya varios miembros propensos al desarrollo de llagas.
- Algo parecido ocurre con los tratamientos de ortodoncia y las prótesis removibles.
- Un sistema inmunológico debilitado hace a la persona más propensa a padecer llagas en la boca.
- Una alimentación rica en comidas o bebidas que irritan la mucosa oral es otra de las causas de las llagas en la boca. Esta es una de las causas de las llagas en la boca que se han descrito más recientemente.
La causa exacta de las llagas es desconocida, pero pueden aparecer como consecuencia de bacterias comunes de la flora bucal o por una infección viral, generalmente.

Duración de las Llagas
Las llagas en la boca suelen durar entre 7 y 14 días, aunque su duración puede variar dependiendo del tamaño de la úlcera y de las causas que la originaron. Por lo general, las llagas en la boca terminan por desaparecer por sí solas al cabo de un tiempo, sin necesidad de hacer nada. Normalmente, las llagas en la boca suelen desaparecer por sí solas al cabo de cinco o siete días. Sin embargo, en algunos casos, este plazo puede alargarse hasta los 10 o 15 días.
Durante los primeros días, la llaga suele presentarse como una pequeña zona enrojecida o irritada. Después de uno o dos días, la llaga se vuelve más pronunciada. Es común que tenga un centro blanquecino o amarillento, rodeado de un borde inflamado. Entre el tercer y el séptimo día, la llaga alcanza su máximo tamaño y nivel de incomodidad. Después de aproximadamente una semana, la llaga comenzará a reducirse y el dolor disminuirá. En las aftas menores, el tejido afectado se repara solo, sin dejar cicatriz.
¿Se Puede Prevenir la Aparición de Aftas en la Boca?
Evitar de manera total la aparición de llagas en la boca no es tarea fácil, ya que, como ves, pueden aparecer sin avisar, por una bajada de defensas, un pequeño mordisco o incluso ante un pico de estrés. Pero, lo que sí podemos hacer, es evitar que aparezcan por causas que están en nuestras manos e, incluso, espaciar su aparición.
Para evitar su aparición es importante cuidar la higiene bucal y mantener una dieta equilibrada que aporte todos los nutrientes necesarios. Una buena higiene bucodental es esencial. Utiliza un cepillo de cerdas suaves para evitar dañar la mucosa, y complementa el cepillado con hilo dental y enjuagues sin alcohol ni sustancias irritantes. Cuidar la alimentación es otro factor clave. Una dieta rica en frutas, verduras, proteínas de calidad y cereales integrales ayuda a mantener un sistema inmunológico fuerte. Reducir el estrés mediante técnicas de relajación, descanso adecuado y actividad física también tiene un impacto directo en la salud bucal.
Por ejemplo siguiendo algunos sencillos consejos como los que ofrece la Revista divulgativa de la Fundación SEPA de Periodoncia e Implantes Dentales, que aprovechamos para compartiros:
- Evita alimentos a los que seas sensible o alérgico, así como los que puedan irritar el tejido de la boca, como la comida especiada o muy picante. También conviene reducir el consumo de nueces, así como el de frutas ácidas.
- Mantén una dieta equilibrada para evitar deficiencias nutricionales.
- Si llevas ortodoncia usa la cera siempre que sea necesario, para no dañar las mucosas de la boca.
- Si llevas prótesis removibles o dentadura postiza, es muy importante mantener al día las visitas al dentista.
- Intenta reducir el estrés o la ansiedad en la medida de lo posible, ya que están relacionados con la aparición de llagas. Igualmente, es importante mantener unos hábitos de sueño saludables.
- Deja de fumar (no sólo para evitar la aparición de llagas, sino por tu salud en general).
Tratamiento de las Llagas en la Boca
El tratamiento de las llagas en la boca depende en gran medida de la gravedad de las lesiones y su frecuencia de aparición. Una medida esencial para curar las llagas en la boca pasa por eliminar los factores irritantes. También podemos curar las llagas de manera sencilla mediante remedios caseros. Las llagas se suelen curar solas.
La mayoría de las llagas o aftas desaparecen solas en un periodo de entre una y dos semanas, lo hacen sin dejar rastro y no requieren de un plan de tratamiento específico. Sin embargo, las aftas grandes o muy dolorosas a menudo requieren atención médica y hay varias opciones para tratarlas. Las aftas bucales suelen curarse solas, pero existen tratamientos que pueden acelerar el proceso, aliviar el dolor y evitar infecciones secundarias.

Te las contamos aquí:
- Productos tópicos: existen productos con y sin receta, como pastas, cremas o geles que pueden ayudar a aliviar el dolor y acelerar la curación. Algunos de ellos tienen ingredientes activos, como:
- Benzocaína (Anbesol, Kank-A, Orabase, Zilactin-B)
- Fluocinonida (Lidex, Vanos)
- Peróxido de hidrógeno (enjuague antiséptico para aftas Orajel, Peroxyl)
- Medicamentos orales: cuando las aftas son graves o no responden a los tratamientos tópicos, se utilizan:
- Medicamentos que no están diseñados específicamente para el tratamiento de aftas, como el sucralfato (Carafate), que se usa para el tratamiento de úlceras intestinales y la colquicina, para el tratamiento de la gota.
- Medicamentos de esteroides orales, cuando las aftas graves no responden a otros tratamientos. Suelen ser el último recurso, debido a sus efectos secundarios.
- Láser y ozono: Ambas tecnologías pueden aportar un gran efecto cicatrizante y de analgesia, lo cual mejora la calidad de vida del paciente agilizando procesos de curación.
- Cauterización de aftas: se trata de cauterizar o destruir el tejido mediante instrumentos quirúrgicos o determinadas sustancias químicas indicadas para este uso.
- El debacterol es una solución tópica diseñada para tratar aftas y problemas de encías que, al cauterizar químicamente las aftas, puede reducir el tiempo de curación a aproximadamente una semana.
- El nitrato de plata puede ayudar a aliviar el dolor producido por las aftas o llagas, aunque no se ha demostrado que acelere su curación.
A continuación, te damos algunos consejos adicionales:
- Por ejemplo, se recomienda realizar enjuagues con agua y sal tras cada cepillado para favorecer la cicatrización.
- Evitar el tabaco y el alcohol: lo mismo ocurre con el tabaco y el alcohol.
- Aplicarte hielo en las llagas dejando que los trozos del mismo hielo se disuelvan, ayudará a su tratamiento.
- Existen enjuagues con soluciones antisépticas especiales que te recomendará tu odontólogo según tu caso para mantener la higiene bucal y acelerar la cicatrización de las llagas.
- Aplicar frío local con un cubito de hielo envuelto en una gasa puede calmar el dolor temporalmente.
- Evita alimentos duros, salados o muy calientes, ya que pueden irritar la zona.
Es fundamental recordar que si las llagas en la boca persisten durante un período prolongado, aumentan en tamaño o se acompañan de síntomas adicionales, como fiebre, debes buscar atención médica urgente. Aunque las llagas son, por lo general, una afección inofensiva, hay circunstancias en las que resulta fundamental consultar con un médico o dentista. Si el dolor persiste, deberías de visitar a tu dentista para que realice una primera evaluación y, si fuera necesario, te recomiende un medicamento o derivación al especialista oportuno.