Consejos y Experiencias al Usar Brackets para una Sonrisa Perfecta

Una dentadura recta, simétrica y proporcionada te da seguridad. Y no solo eso, también es saludable a largo plazo (para los dientes en sí, pero también para tus encías y mandíbulas). Por eso, si no la corregiste en tu adolescencia, nunca es tarde para hacerlo.

Si has decidido ponerte ortodoncia y eres adulta (enfatizamos esto porque, por lo general, nos ponemos aparato cuando somos adolescentes), te contaré cómo fue mi experiencia llevando brackets a mis 23 y 24 años, que fue cuando terminé la universidad y empecé a trabajar.

El Deseo (y Necesidad) de Arreglar mi Dentadura

Cuando decidí corregir mis dientes a los 23 años, valoré con mi dentista las opciones que me ofrecía. Para que nos entendamos, en lenguaje coloquial: brackets metálicos, brackets transparentes y ortodoncia invisible.

Entre los tres había una diferencia de precio y de velocidad de resultados:

  • Brackets metálicos: los más rápidos, los más efectivos, los más baratos (y los más "feos").
  • Brackets transparentes: rápidos, efectivos, más caros que los anteriores.
  • Ortodoncia invisible: más lentos, mucho más caros (y los más estéticos).

Mi urgencia y mi economía apuntaban a una única opción (los metálicos), pero me hubiera gustado saber lo que supondría (o lo que me supuso a mí, pues este es mi caso personal) para haber valorado mejor.

Los brackets son los dispositivos empleados en la técnica de “ortodoncia fija” que se adhieren a cada uno de los dientes. Los brackets se utilizan para corregir la «mordida inadecuada». El arco de ortodoncia ejerce una fuerza sobre el diente a través del bracket.

Tipos de Ortodoncia: ¿Cuál es el adecuado para ti?

Tipos de Brackets

Existen diferentes tipos de brackets y el ortodoncista te explicará las características y ventajas de cada uno. A modo de resumen los mencionamos a continuación:

  • Brackets metálicos: Son los tradicionales y los más económicos.
  • Brackets de zafiro: Mucho más estéticos que los de metal porque son transparentes y adoptan el color del diente.
  • Brackets de porcelana: Se trata de otra opción más estética que los tradicionales y también más costosos.
  • Brackets autoligables (Damon): No requieren ligaduras, son más cómodos y facilitan la higiene.
  • Brackets linguales: Este tipo de ortodoncia se coloca en la cara interior del diente, de manera que no se nota que el paciente los lleva.

Otro tipo de ortodoncia es el Invisalign, que consiste en una férula transparente. Para los pacientes es más cómoda de llevar que los brackets y es imperceptible.

La edad a la que se suelen comenzar este tipo de tratamientos con brackets es alrededor de los 11 años, dependiendo del crecimiento de los dientes definitivos en tu hijo.

Las Ventajas de los Brackets Metálicos

Aparte de ser mi elección, los brackets metálicos fueron también la recomendación de mi dentista, por el tipo de mi irregularidad dental y los óptimos resultados que podría obtener con ellos.

En mi caso, la arcada superior (los dientes de arriba) estaban desplazados ligeramente hacia la derecha. Y en la arcada inferior (los dientes de abajo), los incisivos y caninos estaban girados y descolocados. Mi línea media (la línea vertical imaginaria que une el centro los incisivos centrales superiores e inferiores), no existía.

Lo mejor de los brackets metálicos, desde mi punto de vista, es la facilidad con la que el dentista opera con ellos, la rapidez de sus efectos (enseguida se apreciaban los resultados, aunque tuve el aparato durante dos años) y el precio, comparado con el resto de aparatos.

Es sin duda la ortodoncia más eficaz y la que, según mi dentista, da mejores resultados si tu dentadura es especialmente irregular. En cualquier caso, una amiga mía que tenía los dientes más irregulares que yo, llevó los brackets transparentes (recordemos que esa "transparencia" es relativa, ya que el metal que los une y otras piezas son visibles), y le funcionaron muy bien igualmente.

Así quedan los brackets "transparentes".

Los Contras de Llevar Brackets Siendo Adulto

Antes de nada, entendamos que esto es una opinión y que cada persona tiene una experiencia diferente. Mis contras son los siguientes:

  • Cuando comía en público, me molestaban porque no podía masticar cómodamente alimentos duros (como pan o frutos secos) y estaba pendiente de que nada se quedara entre los brackets. Cuando tenía comidas de trabajo me resultaba muy frustrante e incluso condicionaba, no solo lo que me pedía para comer, sino mi concentración en la conversación, que se veía mermada cuando imaginaba que tenía algo entre los brackets. Sé que esto lo podría haber evitado siendo más natural y restándole importancia, pero así es como me sentía entonces.
  • Tuve problemas con la fricción que los brackets hacían en las paredes del interior de mi boca; se me formaron llagas dolorosas en varias ocasiones a lo largo del tratamiento. Para evitarlas, existe un tipo de cera que se vende en las farmacias y que se aplica sobre el bracket, y así lo hice, pero me resultaba engorroso cuando no tenía la cera a mano y de repente notaba el roce.
  • Siempre tenía que llevar cepillo de dientes y varillas especiales (las de uso único) para cepillarme meticulosamente después de cada comida.
  • Esto es una tontería, pero era consciente cuando otros me miraban o se percataban de que llevaba brackets y eso me incomodaba (este contra es muy personal, porque nunca me gustó llevar aparato, pero sí es cierto que las personas tendemos a dirigir la mirada a la boca cuando hay algo que llama la atención).

Cuidado e Higiene Bucal con Brackets

Es importante tener en cuenta que cuando llevamos brackets las necesidades de limpieza no son las mismas que cuando no los llevamos. Todo es mucho más exigente y tenemos que estar dispuestos a hacer ese esfuerzo extra. Una mala higiene dental puede ser la causa de muchos problemas tales como caries y sarro. ¿Te imaginas tratar una caries al mismo tiempo que tienes instalada la ortodoncia? Es algo que debemos evitar.

Recomendaciones:

  • Dedícales el tiempo necesario: Una higiene cuidadosa es la base de un buen mantenimiento de los brackets.
  • Usa la seda dental: Es importante cerciorarse no sólo de realizar la limpieza entre diente y diente sino, también, hacer la limpieza de las zonas poco accesibles de nuestros brackets.
  • Cepíllalos: Si quieres mantener una buena higiene debes cepillarte los dientes (y los brackets) varias veces al día tras las comidas.
  • Usa cepillo eléctrico: El uso de un cepillo eléctrico puede suponer la diferencia entre echar mucho tiempo o algo menos.
  • Usa enjuague bucal: El enjuague bucal también es útil cuando tenemos brackets.
  • Ves a revisión: Es importante cuando tienes brackets seguir los consejos de tu dentista.
  • Elige productos adecuados: Muchas personas que llevan brackets experimentan problemas con sus encías o sufren el problema de que sus dientes se amarillean.
  • Lleva siempre tu cepillo: En muchas ocasiones nos vemos obligados a comer fuera de casa y no podemos cepillarnos los dientes hasta horas después.

Alimentación con Brackets

Cuando tienes brackets debes ajustar tu forma de comer. Es posible que prefieras alimentos blandos para evitar las molestias los primeros días después de la colocación de la ortodoncia, pero más adelante ya puedes comer relativamente normal.

Aunque durante todo el tratamiento te recomendamos evitar alimentos con mucha azúcar, gomosos y muy duros. La azúcar para evitar la caries, mientras que los gomosos y duros podrían afectar los brackets. Evita también comer alimentos a mordiscos, como la manzana. Puedes seguir comiéndolos, pero debes picarlos para que no se despeguen los brackets.

Queremos haceros más fácil este proceso inicial que es un poco molesto, con algunas recomendaciones de que alimentos tomar y de qué manera cocinarlos para no tener más molestias. Se debe procurar llevar una dieta saludable, esto ya no solo a los pacientes con ortodoncia, sino realmente a todo la población.

La comida es importante que se corte en trozos pequeños y se mastique despacio.

  • Verduras: La mejor manera de comerlas, será en puré aunque cocidas también.
  • Frutas: La mejor alternativa son las maduras y cortadas en trozos pequeños.
  • Patatas y legumbres: La mejor opción es tomarlos hecho puré.
  • Carne: El tipo de carne debe ser carnes tiernas para que la masticación sea más fácil. Lo mejor es seleccionar carne tierna, blanda y cortada en pequeños trozos antes de comerla. La peor elección es comer alitas de pollo y costillas directamente del hueso.

Es recomendable evitar los alimentos muy duros y tratar de no morder caramelos o lápices. Con brackets puede hacerse difícil comer ciertas frutas, como es el caso de las manzanas. La buena alimentación con aparato en los dientes tan solo requiere conocer qué alimentos puedes comer o no para alcanzar unos resultados óptimos con el tratamiento ortodóncico.

Alimentos recomendados y no recomendados con brackets.

Recomendaciones y Cuidados Después de la Ortodoncia

  1. Colocación de retenedores: Los retenedores son clave para que los dientes permanezcan en la nueva posición y se mantengan así inalterables a largo plazo. Generalmente deben utilizarse las 24 horas del día durante los primeros 6 meses y, luego, te los puedes colocar solo de noche en las arcadas superior e inferior.
  2. Cuida la higiene bucodental: Es crucial cuidar la higiene de los retenedores fijos que permanecerán cementados a la superficie dental por largo tiempo.
  3. Visita a tu dentista: Aunque no uses retenedores siempre es buena una visita para controlar nuestro estado de salud en dientes y encías.
  4. Blanqueamiento dental: Se puede aclarar el tono de los dientes si se desea con fines cosméticos y de rejuvenecimiento.
  5. Cuida el estado de tus retenedores fijos y removibles: Renueva tus férulas cada 4 o 5 años, ó cuando estimes que el uso los ha envejecido o deteriorado.

Si estás pensando en ponerte brackets o buscas un dentista especializado en ortodoncia, busca un equipo de profesionales que te atienda y aclare tus dudas. No dudes en pedir cita o contactarlos sin compromiso.

tags: #llevar #brackets #sin #verguenza