¿Todos los Animales Nacen con Dientes? Excepciones en el Reino Animal

Estamos tan acostumbrados a ver nuestros cuerpos y los de los distintos tipos de animales, que sus formas y características nos parecen algo «normal». Pero, ¿por qué nuestras manos tienen cinco dedos y no cuatro o seis? ¿Por qué tenemos sólo dos ojos y no seis u ocho, como las arañas? ¡Con lo bien que nos vendrían para ver lo que ocurre a nuestras espaldas! O, ya puestos, ¿por qué no tenemos alas? ¿A quién no le gustaría poder volar? Lo hacemos a menudo en sueños.

En el vasto y diverso reino animal, la presencia de dientes al nacer no es una regla universal. A través de la evolución, diferentes especies han desarrollado adaptaciones únicas para sobrevivir y prosperar en sus respectivos nichos ecológicos. En este artículo, exploraremos algunas de las excepciones más fascinantes a esta regla general, desde aves y mamíferos hasta cefalópodos, revelando la asombrosa diversidad de estrategias alimentarias y de desarrollo que existen en la naturaleza.

POR QUÉ SE CAEN LOS DIENTES DE LECHE 😬 l videos educativos para niños

Aves: La Evolución Hacia el Pico

Y hablando de picos, me pregunto ¿por qué tienen pico las aves? Como el cuervo cuya imagen encabeza este artículo, con unos dientes y colmillos típicamente reptilianos. Sería un candidato ideal para uno de aquellos gabinetes de curiosidades y monstruosidades que dieron lugar a algunos de los museos de historia natural más importantes del mundo. Lo cierto es que el pajarraco este resulta espeluznante. Por suerte se trata de una quimera, de una ilusión fotográfica.

Pero lo cierto es que, aunque la evolución no tomó este camino, podría haberlo hecho sin problema. A fin de cuentas las aves son el único tipo de dinosaurio que sobrevivió a la extinción masiva de hace 66 millones de años. Son dinosaurios. Y los dinosaurios, una de las ramas que surgieron por evolución a partir de los reptiles, tenían dientes. Entonces, ¿cómo es que las aves no los tienen? (salvo el hoatzin sudamericano, cuyas crías tienen un pequeño diente que utilizan para ayudarse a salir del huevo, y que pierden posteriormente).

Bueno, en lo relativo al pico quizás partamos de una premisa incorrecta: la de que los dinosaurios no tenían pico. Lo cierto es que bastantes de ellos lo tenían. Aunque era diferente al de las aves, es cierto: era mucho más pequeño y ocupaba una reducida zona en la parte delantera del hocico. Pero de lo que sí disponían los dinosaurios era de dientes, algo de lo que, con la ya comentada excepción del hoatzin, carecen las aves. Así pues, en algún momento, los antecesores de las modernas aves hubieron de perder los dientes, y les hubo de crecer el pico.

Algunas de las aves más antiguas que se conocen, como el Archaeopteryx (de hace 150 millones de años) y el Sapeornis (hace 125 millones de años) seguían teniendo dientes, muy similares a los de los reptiles; y a la vez tenían ya un pico similar a la de las modernas aves.

Reconstrucción artística de Archaeopteryx litographica.

Según un estudio publicado en 2017 por un grupo de científicos liderados por Shuo Wang de la Universidad Normal de Pekín algunos dinosaurios, aunque nacían con dientes, los iban perdiendo a medida que envejecían, a la vez que les brotaba un pequeño pico. Un ejemplo de ello se ha encontrado en los fósiles de un dinosaurio terópodo, el Limusaurus (161-157 ma), que estaba estrechamente relacionado con los antepasados de las aves. Pero también en la ya mencionada Sapeornis, una de las primeras aves conocidas: de jóvenes tenían dientes a lo largo de toda la mandíbula, pero al llegar a la edad adulta habían perdido los dientes delanteros.

Wang y sus colegas argumentan que los mecanismos que inducen el crecimiento del pico suprimen la formación de dientes; un argumento respaldado por estudios genéticos, que demuestran que el gen BMP4 controla ambas funciones en las aves modernas. Así que, teniendo esto en cuenta, Wang y sus colegas se preguntaron si este proceso no habría tenido lugar, además de en las aves, en otras especies desdentadas, como algunos peces, ranas, pangolines, ballenas y tortugas.

¿Por Qué la Evolución Favoreció la Pérdida de Dientes en las Aves?

Pero ¿qué motivó que este cambio evolutivo tuviese lugar? Algunos científicos, entre ellos Tzu-Ruei Yang y P. Martin Sander sugieren que la causa se encuentra en que el desarrollo de los dientes en los embriones ralentiza el desarrollo embrionario; y que, por tanto, la desaparición progresiva de los dientes en los embriones facilitó en algunas especies un período de incubación más corto y con ello una menor exposición de los huevos a los depredadores y, lógicamente, una mayor tasa de supervivencia de los que tenían menos dientes o dientes menos desarrollados.

Los datos sobre los períodos de incubación de los dinosaurios están disponibles a partir de una muestra cada vez mayor de embriones conservados en diferentes etapas de desarrollo. Se encuentran entre los 3 y los 6 meses, (un período típico de los reptiles modernos), lo que hace pensar a algunos científicos que todos los dinosaurios dentados tendrían un período de incubación lento, típico de los reptiles. Si comparamos estos tiempos de incubación con los de las aves modernas, podemos apreciar la gran diferencia.

Otros postulan que la razón evolutiva que llevó a la pérdida de los dientes y su sustitución por un pico se encuentra en dos factores ecológicos: la adquisición de alimentos y el vuelo.

En cualquier caso, parece que el edentulismo (la pérdida de los dientes) y su reemplazo por un pico fue un fenómeno evolutivo que surgió en más de una ocasión, en líneas evolutivas diferentes, que no fue un «invento» único, ya que no es exclusivo de las aves. Este fenómeno se denomina convergencia evolutiva.

Mamíferos: Monotremas y la Pérdida Temprana de Dientes

Los monotremas, es decir, los ornitorrincos y los equidnas (la palabra monotrema significa ‘un solo orificio’, ya que estos mamíferos tienen cloaca, una abertura donde confluyen los tractos digestivo, urinario y reproductor (al igual que las aves, anfibios, reptiles, algunos peces y marsupiales).

Los ornitorrincos nacen con dientes, pero se les caen a una edad muy temprana, dejando unas placas córneas con las que muelen la comida. Los equidnas, por su parte, carecen de dientes, y trituran la comida con unas espinas córneas situadas en el paladar al final de la boca. A pesar de ser mamíferos, los monotremas ponen huevos y su tiempo de incubación es de 10 días.

Quelonios: Adaptaciones en Tortugas

Los quelonios, es decir, las tortugas. Tienen un período de incubación de 42 a 112 días.

Cefalópodos: El Pico de Loro y la Rádula

Los cefalópodos, (pulpos, calamares, sepias y nautilos) tienen una estructura característica conocida como pico de loro y, en general, carecen de dientes. Y digo «en general» porque algunos cefalópodos, como los pulpos tienen una estructura pequeña localizada en la base de la boca llamada rádula, especializada en raspar el alimento; está constituida por una cinta en la que se encuentran un número variable de hileras longitudinales de pequeños dientes de composición mayormente quitinosa. Además, algunas especies tienen unos diminutos dientes en la punta de la papila salival (utilizan una enzima de su saliva tóxica para disolver el carbonato de calcio de la concha de los moluscos de los que se alimentan).

El tiempo de incubación, en este caso, es de lo más variados. Incluso dentro de los pulpos, dependiendo de la especie de que se trate, varía entre 1 y 53 meses (el período de gestación más largo del mundo animal). Los calamares tardan alrededor de mes y medio en salir del huevo y las sepias unos dos meses y medio.

Estructura de la rádula de un molusco.

Dentición en Perros: Un Caso Similar al Humano

Al igual que el humano, los perros también tienen un periodo de dentición, es decir, una etapa en la que se forma la dentadura y conforme el crecimiento se cambia de dientes temporales (de leche) a dientes permanentes o definitivos (de hueso). Cuando nacen, los cachorritos no tienen dientes, esto es bastante útil para el periodo de lactancia, así la madre no sufre heridas en sus mamas. Quienes tienen perro saben lo difícil que es que no muerdan las cosas.

En muchos casos, se cree que es porque son juguetones pero a veces no es así. Así como al bebé le duele la encía cuando le van creciendo los dientes, los perros sienten dolor cuando están en el periodo de dentición. Los perros son carnívoros difiodontes, es decir, que tienen dos series de piezas dentales que erupcionan por procesos (dientes de leche y de hueso). Aunque todavía no le hayan nacido los dientes, es fácil para el perro intentar morder todo lo que se le cruce por su camino. Por eso, lo mejor es tener siempre a la mano un juguete que lo ayude a rascarse las encías. Además, hay que enseñarle que está mal morder, sobre todo a las personas.

El inicio de la dentición en los perros comienza a partir de la cuarta semana. Pero se puede alterar este tiempo según el estado de salud, nutrición, raza y sexo del cachorro. Una vez que nacen los primeros dientes, la dentadura se compondrá de 28 o 32 dientes temporales. La cantidad de las piezas dentales depende de la raza y cada perro. Durante esta primera etapa nacen dientes finos y afilados. La fórmula dentaria le indica al veterinario la edad aproximada del cachorro. Una vez que el cachorro tiene todos sus dientes de leche, comienza a disfrutar de las comidas sólidas, pero estos no son definitivos.

Al igual que el hombre, los perros pasan por un proceso de cambio de dientes a unos más fuertes y sólidos (dientes de hueso o permanentes). Cuando se desarrolle la dentadura definitiva, cada nuevo diente empujará los dientes de leche hasta que estos se caigan por completo. Vale mencionar que este proceso puede durar varios meses hasta que se caiga el último diente de leche. Es en esta etapa cuando nacen los premolares y molares. Si el perro se muestra fastidioso es totalmente normal pues es posible que le duela la encía durante este proceso. La dentadura definitiva tendrá un total de 42 piezas resistentes y duras. Estas se ubican de acuerdo la función adaptativa a realizar.

Los perros se parecen mucho a los humanos, y la dentadura no es la excepción. En algunos casos pueden nacer dientes torcidos, tener deformaciones o sufrir de bruxismo. De allí la importancia de acudir al veterinario para que haga una revisión de los dientes de leche y de nuevo pedir una cita con el especialista una vez que comience el proceso de cambio hacia la dentadura definitiva.

Cuidados Dentales en Perros

Es normal que juegues con tu perro a ver quién hala más un juguete o un calcetín. Muchos dueños le hacen daño a la dentadura de su cachorro porque no miden correctamente su fuerza, puesto que el perro no lo va a hacer. Hasta que no nazca la dentadura definitiva, las piezas dentales son muy sensibles y se pueden romper con facilidad. Una vez que comienza a desarrollarse la dentadura definitiva, hay que tener paciencia pues hay susceptibilidad a que los dientes se tuerzan en este proceso.

Algunos dueños creen que esto no es necesario, pero sí. Claro, no requieren un cepillado diario, pero si por lo menos una vez a la semana. Esto ayudará a la salud integral del perro, y es que muchas enfermedades pueden desarrollarse a causa de una mala higiene bucal. Lo primero que debes saber es que el dentífrico que usas no sirve para tu perro pues tiene sustancias tóxicas para los animales. Tampoco se debe usar cepillo dental, a menos que el perro no sea inquieto. Puedes tocar sus encías y dientes con tus dedos después de haber untado un poco de la pasta dental especial. De esa forma, cuando estén grandes, no se te hará difícil seguir los buenos hábitos de higiene. El cepillo de dientes lo puedes usar siempre y cuando tengas mucho cuidado de no lastimar sus encías. Para evitar traumas o molestias al perrito, lo mejor es hacer de este proceso un juego para él. Hacerlo una vez a la semana será suficiente para mantener su dentadura saludable, pero también evitar darle alimentos azucarados.

¿De qué color deben ser los dientes y encías de un perro?

Aunque el color ideal para una dentadura perruna es el blanco, es poco probable que el perro tenga piezas de un color blanco perlado. Sin embargo, eso no significa que tu amigo no tenga unos dientes sanos. El perro debería tener 42 dientes. Si no es el caso y, sin darte cuenta, ha perdido algunas piezas, debes llevarlo al veterinario. Los huecos en la boca podrían causar afecciones dentales más adelante.

Al revisarle los dientes al perro, también debes asegurarte de que ninguno esté astillado o agrietado. Si tu mascota tiene una capa marrón o amarilla por la línea de las encías, es poco probable que tenga los dientes sanos. Esta capa es placa y, al igual que en los seres humanos, puede causar afecciones dentales. Si los dientes se han vuelto de un color más oscuro, podría deberse a varios motivos. El primero es que el diente podría estar teñido por la acumulación de placa; aunque la placa se elimine con el cepillado, puede manchar los dientes.

Muchos dueños se preguntan «¿de qué color deben ser las encías de mi perro?». En verdad, no hay una única respuesta. Las encías de un perro suelen ser rosadas; sin embargo, es completamente normal que tu perro tenga encías negras o puntos negros. Estos tipos de manchas son a menudo algo con lo que nace el perro. Aun así, es importante comprobar que estos puntos sean planos y no tengan relieve. Unas encías hinchadas podrían ser señal de tumor. Si notas que tu perro tiene todas las encías hinchadas, llévalo al veterinario inmediatamente. Otra forma de comprobar si tiene las encías sanas es averiguar si estas son firmes.

Las encías firmes suelen ser una señal positiva; significa que tu amigo canino tiene unas encías sanas. Sin embargo, si tu perro tiene partes hinchadas o blancas en las encías, podría significar que tiene una enfermedad periodontal.

La lengua de un perro variará dependiendo de su tamaño y su raza. La mayoría de los perros deben tener una lengua rosada; sin embargo, una ligera variación de color es completamente normal. El color de la lengua de tu perro puede ser un indicador de una enfermedad dental. Las lenguas sanas no deben ser de color blanco. Si la lengua de tu perro es blanca, podría ser señal de que está anémico. Algunos dueños pueden notar verruguitas en la lengua de su amigo peludo. Estas verrugas suelen ser inofensivas y deberían desaparecer en unas pocas semanas sin tratamiento.

Mal aliento en perros

Como la mayoría de los dueños ya habrán comprobado, el aliento de un perro no huele precisamente a rosas. No obstante, hay ciertos tipos de olores que debes tener en cuenta porque podrían indicar otras afecciones. El aliento «dulce» o «afrutado» podría ser un indicador de diabetes. Un aliento que huele a orina podría ser señal de que tu perro tiene una enfermedad renal. Un aliento horrible o pestilente combinado con falta de apetito puede significar que el perro sufre una enfermedad hepática.

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