La Composición Celular de los Dientes: Estructura y Componentes Esenciales

Los dientes son estructuras duras y de color blanco que se encuentran dentro de la cavidad oral, ancladas a los huesos maxilares. Cada uno tiene una estructura precisa, formada por varias capas y tejidos que trabajan en conjunto para darnos una sonrisa fuerte y sana. A pesar de compartir algunas características, existen más diferencias que similitudes entre los huesos y los dientes.

Colegiado nº 28003851, practicando la Odontología desde 1991 y parte del equipo de Dirección Médica de Clínica Dental Adeslas, nos explica a continuación la composición y estructura de los dientes.

¿Cuáles son las partes de un diente? | Dr. Alvaro Campos

Anatomía Dental: Componentes y Funciones

Para comprender de qué están hechos los dientes, es fundamental conocer su estructura. El diente tiene una parte visible y otra que no lo es.

  1. Corona: Es lo que todos vemos cuando sonreímos. La forma de esa corona es lo que determina la función del diente.
  2. Raíz: Está oculta bajo la encía y representa casi dos tercios del diente. Es la parte del diente que se inserta en el hueso y forma las dos terceras partes de la pieza dental.
  3. Cuello: Es la zona donde la encía se encuentra con el diente. Es la línea que hay entre los dientes y las encías.

Además de estas partes principales, los dientes están compuestos por diferentes tejidos:

  1. Esmalte: Es la barrera dura y brillante que recubre la corona. Es la parte externa del diente y el tejido más duro de nuestro organismo, gracias a la hidroxiapatita, el mineral más duro del cuerpo humano.
  2. Dentina: Debajo del esmalte está la dentina. Es menos dura y contiene miles de pequeños conductos que conectan con el interior del diente. Es la capa del diente que está justo debajo del esmalte y la responsable del color del diente.
  3. Pulpa: En el centro se encuentra la pulpa, una zona blanda compuesta por nervios y vasos sanguíneos. Debajo de la dentina se encuentra la pulpa. Está formada por un tejido blando y suave que contiene el sistema nervioso y los vasos sanguíneos.
  4. Cemento: El cemento actúa como “pegamento” natural. Es el conjunto de fibras colágenas que ayudan a mantener los dientes fijos al hueso maxilar. El cemento recubre exclusivamente la raíz de tus dientes.
  5. Hueso Maxilar: El hueso maxilar rodea y sostiene las raíces. Cuando masticamos, se mantiene fuerte gracias a la presión ejercida por los dientes.
  6. Encías: Esta mucosa protege nuestros dientes de posibles microorganismo o bacterias que habitan en nuestra boca. El color de las encías indica el estado de salud de nuestra boca.

¿Son los Dientes Huesos?

Aparentemente, por su color blanquecino, dureza y alto contenido en calcio, es común pensar que los dientes son huesos. Sin embargo, los materiales que componen los dientes hacen que no sean considerados como tal. Desde IGB Dental queremos explicarte por qué los dientes no son huesos.

Las células del interior de los huesos eliminan el tejido viejo y los sustituyen por uno nuevo, lo que hace que los huesos se encuentren en un proceso de remodelación constante, algo que no ocurre con los dientes. Los dientes no pueden regenerarse si se rompen porque no están compuestos por colágeno, como es el caso de los huesos, por lo que requiere la atención del dentista para su reconstrucción. A diferencia de los dientes, los huesos contienen médula ósea en la parte más interna.

Composición Detallada de los Tejidos Dentales

La consistencia, dureza y resistencia que caracterizan a los dientes se deben a los materiales que los componen, conformando cuatro capas de tejido diferentes formados por minerales como el magnesio, el calcio o el fósforo.

  • Esmalte: Es la parte más externa del diente y se trata del componente más duro del cuerpo humano, ya que está formado por proteínas e hidroxiapatita, un mineral de extrema resistencia pero al que le afecta negativamente el azúcar, de ahí que el consumo excesivo de esta sustancia debilite el esmalte de nuestros dientes. Su función principal es la de proteger aquellos tejidos más internos del diente.
  • Dentina: Ubicada bajo el esmalte, conforma la mayor parte de la estructura del diente y está formada por un material duro, similar al hueso, que resguarda la pulpa dentaria. Además, es el tejido responsable del color del diente.
  • Cemento: Recubre la parte de la dentina que se encuentra en las raíces y no contiene ni nervios ni vasos sanguíneos, sino que está formado por hidroxiapatita y otros minerales como el carbonato de calcio y fluoruro. Gracias a esta composición, el cemento dental ayuda a fijar el diente en su posición y proporciona un sellado entre la raíz del diente y el hueso alrededor del diente, protegiendo así las estructuras internas y previniendo la entrada de bacterias.
  • Pulpa dentaria: Popularmente se conoce como “nervio del diente” y se trata de la parte más interna de la pieza dental y se compone de células, vasos sanguíneos y fibras nerviosas. Se encarga de la transmisión sensorial, formación de la dentina y nutrición del diente. A la inflamación de la pulpa se le conoce denomina “pulpitis dental”, causando dolor e, incluso, la necrosis de la pulpa, pudiendo requerir de una endodoncia.

Composición Química de los Dientes

Es posible que más de una vez hayas sentido curiosidad por conocer cuál es la composición química de los dientes. Y es que a pesar de que muchas personas lo piensan, los dientes no son un hueso. Sí es cierto que la composición química de dientes y huesos es bastante similar y de ahí viene la confusión.

En los dientes, pueden distinguirse fundamentalmente cuatro zonas, que del exterior al interior serían: esmalte, dentina, pulpa y cemento. Cada una de estas partes está formada por componentes similares, pero no idénticos y que además varían en su proporción.

  • Esmalte: Está compuesto en un 96% por hidroxiapatita, mientras que el 4% restante consta de agua y componentes orgánicos.
  • Dentina: El 70% de esta capa está compuesta por la hidroxiapatita y fosfato de calcio. El 20% son compuestos orgánicos (sobre todo proteicos) y el 10 % restante es agua.
  • Cemento: Está constituida en un 45% por hidroxiapatita. En este caso, la parte orgánica, formada por proteínas, constituye un 33% y el agua forma el 22% restante. Las proteínas que caracterizan esta parte del diente son colágenas.
  • Pulpa: No contiene hidroxiapatita ni otros elementos minerales. Está compuesta por los vasos sanguíneos y los nervios que irrigan los dientes. En esta zona es donde se forma la dentina a partir de células precursoras como son los odontoblastos.

Los componentes orgánicos de los dientes fundamentalmente son las proteínas. Una de las más frecuentes es el colágeno. Este colágeno se encuentra en diferentes zonas del organismo humano, pero su función es la de conectar los diferentes tejidos. Esta es la razón por la que también está presente en los dientes y, en mayor cantidad, en las capas internas. Otras de las moléculas orgánicas que también pueden hallarse en los dientes son el citrato y el lactato. En ambos casos, la mayor parte de estos componentes están presentes en la capa más externa: el esmalte.

Los componentes inorgánicos, entre los que cabría destacar el agua, son varios. El calcio y el fósforo son determinantes, pero se encuentran bajo la forma de hidroxiapatita. A su vez, también encontramos carbonato localizado entre la superficie de unión de la dentina y el esmalte, al igual que el cloruro. También concurren otros elementos como el magnesio, el flúor, el vanadio, el estroncio y el plomo.

En cuanto a la hidroxiapatita, se trata de un mineral cuyos cristales tienen forma de prismas hexagonales. Lo que sucede para que el calcio y el fósforo se integren en la estructura del mismo, es que el grupo hidroxilo sale de la misma.

Tabla resumen de la composición de los dientes:

Componente Esmalte Dentina Cemento Pulpa
Hidroxiapatita 96% 70% 45% 0%
Fosfato de calcio - 70% - -
Componentes orgánicos (proteínas) 4% 20% 33% Presente
Agua 4% 10% 22% Presente

La Importancia de Cuidar tus Dientes

Como hemos mencionado, los dientes no se pueden regenerar, por lo que es esencial dar importancia al cuidado de éstos. Una buena rutina de higiene bucodental ayuda a mantener el esmalte de los dientes en un estado óptimo. Además, es fundamental el control de las bacterias que causan caries para evitar daños en el diente, por lo que hay que desarrollar una buena técnica de cepillado, además de utilizar aquellos productos imprescindibles para tu higiene bucodental. Sin embargo, esto es necesario pero no suficiente, pues es esencial asistir a las revisiones con tu dentista para identificar posibles daños en los dientes y reaccionar de manera temprana para evitar mayores daños.

Tan importante es conocer tu dentadura como cuidarla. Por ello, en IGB Dental estamos disponibles para responder a tus preguntas y brindarte el mejor cuidado para tus dientes.

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