La mandíbula desencajada, también conocida como luxación mandibular, ocurre cuando la articulación temporomandibular (ATM) se sale de su posición normal, dificultando el movimiento de la boca. Decimos que una persona tiene la mandíbula desencajada cuando los huesos maxilares (maxilar superior y mandíbula) pierden su alineación y dejan de encajar correctamente entre ellos.
La salud de la mandíbula es fundamental para disfrutar de una buena calidad de vida. Cuando el funcionamiento de esta articulación se altera, se pueden experimentar desde bloqueos al abrir la boca hasta dolor e inflamación, afectando a la calidad de vida y a la rutina diaria. Afortunadamente, la mandíbula desencajada no es un trastorno frecuente.
En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre la luxación mandibular, sus causas, los síntomas y tratamientos. La luxación mandibular es un problema que afecta la calidad de vida. En nuestra clínica dental de Barcelona contamos con especialistas en articulación temporomandibular listos para ayudarte.

¿Qué es la Articulación Temporomandibular (ATM)?
La ATM es la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo. La ATM es la unión entre el hueso del cráneo y la mandíbula. Es la responsable de que podamos abrir, cerrar y mover la boca hacia los lados. La articulación temporomandibular (ATM) une la mandíbula con el cráneo y es clave para la masticación y la salud oral.
La articulación temporomandibular es aquella que está formada por el hueso temporal del cráneo y la parte superior de la mandíbula. Cada una de ellas está formada por músculos, ligamentos, vasos sanguíneos, un disco articular y nervios.
Cada ATM tiene un menisco entre la cabeza de la mandíbula (cóndilo) y la fosa articular. Este menisco es como un disco que a modo de cojín, amortigua las fuerzas oclusales de la mandíbula y permite abrir ampliamente la mandíbula gracias a un movimiento primero circular y despues de traslación del mismo. Cualquier alteración de este complejo sistema muscular, ligamentoso y meniscal puede ser causa de disfunción y dolor de ATM.
En algunos casos, al igual que el resto de articulaciones del cuerpo, la ATM puede inflamarse, fracturarse y causar dolor, lo que afecta tanto a la propia articulación como a los músculos circundantes.
Cuando el funcionamiento de esta articulación se altera, se pueden experimentar desde bloqueos al abrir la boca hasta dolor e inflamación, afectando a la calidad de vida y a la rutina diaria. El grado de afectación puede ser muy variable en función de cada paciente.
MANDÍBULA DESENCAJADA - Así se soluciona - LUXACIÓN y maniobra de Nelaton
Causas de la Luxación Mandibular
Existen diversas razones por las que la mandíbula puede desencajarse. La luxación mandibular puede originarse por diversas razones, y comprender las causas es fundamental para un diagnóstico y tratamiento efectivos.
- Un golpe directo en la mandíbula puede hacer que esta se desencaje.
- Un bostezo brusco, morder un trozo grande y duro de comida o un tratamiento dental en el que se necesita mantener la boca abierta durante mucho tiempo también puede causar una luxación mandibular.
- El bruxismo, un hábito involuntario que se caracteriza por apretar y/o rechinar los dientes, especialmente por la noche, también puede ser una causa de la mandíbula desencajada.
- Apertura excesiva de la boca: Abrir demasiado al bostezar, estornudar, masticar o durante un tratamiento dental puede forzar la ATM y causar luxación o subluxación.
- Lesiones: Traumatismos faciales, accidentes, caídas o golpes directos pueden desplazar el cóndilo mandibular y desencajar la mandíbula.
- Trastornos temporomandibulares (TTM): Problemas como artritis, bruxismo o anomalías del disco articular debilitan la articulación, favoreciendo movimientos anómalos.
- Factores anatómicos: Alteraciones estructurales (como hiperlaxitud ligamentosa, malformaciones condilares o fosa mandibular poco profunda) reducen la estabilidad de la ATM.
- Estrés: No obstante, se cree que el estrés es una de las razones más significativas. Esto se debe a que las personas que sufren estrés tienden a apretar la mandíbula, lo cual genera dolor en diferentes partes de la cara, debido a la tensión que se ejerce en los músculos circundantes a la articulación.
Las personas que han experimentado luxaciones mandibulares en el pasado tienen un mayor riesgo de que su mandíbula se desencaje en el futuro. Esto se debe a que los ligamentos y tejidos que sostienen la articulación temporomandibular pueden estar dañados.
Síntomas de la Mandíbula Desencajada
Reconocer los síntomas de una mandíbula desencajada es crucial para buscar ayuda profesional a tiempo. Como hemos visto, algunos suponen cambios y limitaciones físicas evidentes, pero además hay otros síntomas indicativos. Todos los síntomas anteriores son compatibles con una mandíbula desencajada pero también pueden indicar la existencia de otros problemas de salud.
Síntomas frecuentes:
- Dolor en la cara, mandíbula o cuello que ha menudo se irradia a la cabeza
- Dolor en, alrededor o delante de la oreja que empeora al mover la mandíbula
- Dolor ambos lados de la cabeza, en las sienes
- Dolor en un lado de la cabeza, que se activa por apretar los dientes y ejercer presión con ellos
- Dolor en los músculos y/o articulación de la mandíbula ( ATM) . Sobre todo músculo temporal, masetero y pterigoideo
- Movimiento limitado para abrir la boca o bloqueo de la mandíbula al cerrarla
- Rigidez en los músculos de la mandíbula por contractura prolongada de los mismos
- Dificultad o molestias para masticar ciertos alimentos
- Un cambio en la forma en la que los dientes encajan entre sí debido a la acción de los músculos contraídos
- Espasmos musculares alrededor de la mandíbula que no ceden y son involuntarios.
Si experimentas alguno de estos síntomas y sospechas que puedes tener la mandíbula desencajada, es esencial que acudas a un cirujano maxilofacial. Si sufres molestias o dolores en la mandíbula, puedes acudir a una primera cita en nuestra consulta Clínica Dental Beyer. Tras realizar la exploración y las pruebas pertinentes podremos determinar si padeces una alteración.
Tratamientos para la Luxación Mandibular
El tratamiento de la mandíbula desencajada varía en función de la gravedad de la lesión y de su origen. El tratamiento para la dislocación mandibular dependerá de la causa y la gravedad del problema. El manejo de la luxación mandibular se basa en la causa y la gravedad de los síntomas.
Existen diversas opciones de tratamiento, que incluyen:
- Reducción manual: La reducción manual es un método que se le atribuye al médico griego Hipócrates.
- Dispositivos bucales: En algunos casos, se pueden utilizar dispositivos orales, como férulas de descarga, para reducir la presión sobre la ATM y prevenir futuras dislocaciones de mandíbula.
- Neuromoduladores: En casos de bruxismo, en otras ocasiones puede estar indicado recurrir a los neuromoduladores, unas sustancias químicas que permiten regular el sistema nervioso y evitar la contracción de determinados músculos. Sin embargo, los efectos de la toxina botulínica no son permanentes.
- Fisioterapia: Tras una dislocación mandibular suele ser recomendable acudir al fisioterapeuta. Los tratamientos conservadores son la fisioterapia en sus diversas modalidades y la utilización de la férula de descarga.
- Cirugía oral: En casos graves, puede ser necesario reparar daños estructurales mediante una intervención quirúrgica.
- Infiltraciones intraarticulares o artrocenrtésis: tienen dos objetivos: lavar la articulación y el liquido articular de moléculas inflamatorias , e inyectar medicación antiinflamatoria. Buscamos también hacer una expansión hidráulica de la articulación, para recuperar espacio necesario para la correcta movilidad del menisco.
- Artroscopia: busca además de visualizar y lavar la articulación, fijar el menisco en su posición correcta con un pin.
Otras recomendaciones:
- Evitar la apertura excesiva de la boca: Si eres propenso a luxaciones, intenta no abrir demasiado la boca al bostezar o comer. Para ello, es posible que necesites modificar la forma en la que consumes ciertos alimentos.
- Tratamiento de los trastornos subyacentes: Si presentas alguna condición que aumente el riesgo de luxación mandibular, como bruxismo o artritis en la articulación temporomandibular, es fundamental que consultes con el médico o dentista las formas de abordar estos problemas.
- Realizar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento de la mandíbula: Para prevenir la mandíbula desencajada, también es recomendable recurrir a ejercicios para fortalecer los músculos de la mandíbula y mejorar la estabilidad de la articulación.
- Evitar los movimientos bruscos: Si has experimentado algún episodio anterior de mandíbula desencajada, evita realizar movimientos rápidos o bruscos con la mandíbula.
- Eliminar determinados hábitos: Hay una serie de costumbres que, aunque parecen inofensivas, aumentan el estrés en la articulación mandibular.
- Informar al dentista: Si tu mandíbula es susceptible a desencajarse, informa al odontólogo para que tome las precauciones necesarias ante tratamientos dentales que requieran mantener la boca abierta durante un tiempo prolongado.
- Cuida tu postura: adopta una postura erguida y evita encorvar los hombros.
Bruxismo y su Relación con la Luxación Mandibular
El bruxismo es la tendencia de ciertas personas a apretar fuertemente los dientes o hacerlos rechinar deslizando o frotando los dientes de atrás hacia adelante uno sobre el otro. Este hábito puede darse tanto durante el día como la noche, hablando de bruxismo diurno o nocturno, según el caso. El bruxismo nocturno, suele ser más difícil de controlar. No conocemos las causas exactas de bruxismo, pero si sus factores de riesgo para padecerlo. Uno de los principales factores de riesgo es el estrés especialmente en el bruxismo diurno.
El bruxismo, al ejercer presión constante sobre la ATM, puede debilitarla y aumentar el riesgo de luxación mandibular. Por lo tanto, es crucial abordar el bruxismo para prevenir complicaciones en la mandíbula.
Tensión Mandibular: Causas y Síntomas
La tensión mandibular es un problema común que afecta a un gran número de personas, aunque muchas veces pasa desapercibido o se confunde con otras dolencias. Consiste en una rigidez o presión en los músculos de la mandíbula que puede derivar en molestias crónicas y repercutir directamente en la calidad de vida. La tensión mandibular es una sensación de rigidez o presión, que genera molestias o incluso dolor en los músculos de la mandíbula, y que puede manifestarse tanto en reposo como al mover la boca.
Esta dolencia no solo tiene un impacto físico, sino también emocional, ya que en muchos casos, ese malestar continuado genera irritabilidad, dificultad para concentrarse y trastornos del sueño, lo que intensifica el cuadro general. A día de hoy, no se sabe exactamente el origen de este síndrome, pero algunos estudios apuntan a la sobrecarga del estrés diario que sufre dicha articulación.
Los signos y síntomas más habituales son:
- Dolor en la mandíbula
- Sensación de fatiga o pesadez en los músculos masticatorios
- Chasquidos o ruidos al abrir o cerrar la boca
- En algunos casos, el dolor se extiende hacia las mejillas, las sienes o los oídos, generando una sensación de presión o zumbido.
Para identificar una contractura mandibular, es importante prestar atención a ciertos signos. El principal es la limitación para abrir completamente la boca, acompañada de dolor intenso localizado en uno o ambos lados de la mandíbula.
La tensión mandibular puede tener múltiples causas, que van desde factores físicos hasta emocionales. El estrés es una de las causas principales, ya que puede provocar apretar o rechinar los dientes de forma inconsciente (bruxismo), generando una sobrecarga muscular. Alteraciones en la articulación temporomandibular (ATM) también pueden ser responsables de la tensión mandibular.
Ejercicios y Consejos para Aliviar la Tensión Mandibular
El uso de técnicas de relajación, fisioterapia y ejercicios específicos para la mandíbula ayudan a disminuir la tensión muscular. Una articulación temporomandibular tensa no permite realizar ciertos movimientos en su totalidad y puede causar chasquidos meniscales al realizarlos. En caso de sentir cualquier síntoma de tensión en la mandíbula, la opción más adecuada es acudir a un dentista y seguir sus recomendaciones.
Algunos ejercicios recomendados son:
- Resistencia al abrir la boca: colocamos el pulgar debajo del mentón y el índice en la parte anterior del mentón. Abrimos la boca lentamente y, a la vez, vamos empujando contra la barbilla suavemente, haciendo resistencia.
- Masajes para el bruxismo: realizamos masajes circulares, lentamente, con la yema de los dedos en la zona de la sien y delante de la oreja.
- Ejercicios para no apretar los dientes: aprieta la mandíbula con mucha fuerza durante 8-10 segundos. Tras esto, relaja los músculos y mueve la mandíbula suavemente de izquierda a derecha.
- Estiramiento de las cervicales: doblamos el cuello, llevando la oreja hacia el hombro.
Otras recomendaciones incluyen:
- Cambios en la dieta: se puede probar a seguir una dieta más blanda, ya que supone menos presión para la mandíbula.
- Férulas de descarga: deben ser recomendadas y confeccionadas por un odontólogo. La férula de descarga se trata de un dispositivo rígido de plástico, diseñado y fabricado a medida, el cual se coloca sobre una de las arcadas dentarias.
- Medicación: también puedes consultar con tu médico o dentista qué tomar para relajar la mandíbula.
Si sientes molestias en la boca o notas que algo no está bien, no lo ignores. La mandíbula desencajada puede ser un inconveniente relativamente fácil de solucionar en sus primeras etapas. Contacta con las clínicas dentales MAEX, en las que contamos con dentistas y cirujanos maxilofaciales especializados en el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de la dislocación mandibular. Pide tu primera cita informativa para que valoremos tu caso.
Tipos de Dislocación Mandibular
La mandíbula desencajada o dislocada ocurre cuando el hueso de la mandíbula inferior se sale de su posición normal y se separa de la articulación temporomandibular, que la mantiene conectada con el cráneo. Esta condición puede ocurrir tanto en uno de los lados de la mandíbula, como en ambos.
Este desplazamiento puede ser de dos tipos:
- Unilateral o bilateral. Depende de si afecta a una o a ambas articulaciones.
- Dislocación anterior.
- Dislocación posterior.
- Dislocación superior.
Subluxación Mandibular
La luxación mandibular es un desplazamiento completo y permanente del cóndilo que requiere intervención para volver a encajar la mandíbula, mientras que la subluxación es parcial y suele volver a su lugar por sí sola. La subluxación puede causar chasquidos, sensación de “desencaje”, y molestias al mover la mandíbula.
La subluxación mandibular suele provocar dolor localizado en la articulación temporomandibular (ATM) y alrededor del oído, especialmente al abrir o cerrar la mandíbula, debido al desplazamiento del disco o del cóndilo. Además, los pacientes pueden experimentar limitaciones en el movimiento mandibular, con dificultad para abrir o cerrar la boca con normalidad, y en casos unilaterales, bloqueo temporal o desviación de la mandíbula. En subluxaciones condilares bilaterales pueden aparecer alteraciones en la oclusión y exceso de salivación, incluyendo mentón protrusivo o mordida abierta.
Prevención de la Luxación Mandibular
La prevención de la luxación mandibular se basa en minimizar los factores de riesgo y fortalecer la articulación temporomandibular (ATM). Para ello, es importante evitar la apertura excesiva de la boca durante bostezos, estornudos o al comer, partiendo los alimentos en trozos pequeños y evitando movimientos forzados.