En el ámbito de la ortodoncia, la clasificación de Angle es uno de los sistemas de referencia para identificar los tipos de maloclusiones dentales, es decir, problemas de alineación o mordida. Este método, desarrollado por el ortodoncista Edward H. Angle, agrupa las diferentes alineaciones de la mordida en tres categorías principales: Clase I, Clase II y Clase III.
Esta clasificación toma como referencia la posición del primer molar superior respecto al primer molar inferior, además de la relación entre los maxilares y la mandíbula. La Clase I de Angle representa el tipo de mordida que se considera normal o neutra.
En esta clase, los dientes superiores e inferiores encajan correctamente en términos de posición molar, permitiendo una mordida funcional. Generalmente, los tratamientos para una maloclusión Clase I se centran en corregir la alineación dental mediante brackets, alineadores transparentes o técnicas de ortodoncia interceptiva en casos de niños.
Cómo Corregir la Mordida Profunda en Maloclusiones de Clase II con la Técnica de MEAW
¿Qué es la maloclusión de clase 2?
La maloclusión tipo II, también conocida como retrognatia, se produce cuando hay un desplazamiento anterior del maxilar superior en relación con el inferior, o bien, un desplazamiento posterior del maxilar inferior respecto al superior.
En términos más sencillos, es cuando tus dientes superiores se superponen de manera significativa sobre los inferiores, creando una ‘mordida profunda’; todo lo contrario a la maloclusión clase 3.
La Clase II de Angle se refiere a una situación en la que el primer molar superior se encuentra más adelantado que el primer molar inferior, creando una sobremordida que suele reflejarse estéticamente en un perfil facial más convexo.
La maloclusión clase II incluye una gran variedad de tipos de maloclusión bastante diferentes entre sí. Los problemas de clase II pueden deberse a un crecimiento insuficiente de la mandíbula, un crecimiento excesivo del maxilar superior o una combinación de ambos.
En muchos casos, los problemas de clase II se heredan genéticamente y pueden verse agravados por factores ambientales como la succión de los dedos. En adultos, esta maloclusión, cuando es esquelética, requiere de un tratamiento de ortodoncia combinado con cirugía ortognática.
Decimos que una Clase II es ósea o esquelética cuando el origen del problema está en los huesos: el maxilar superior y la mandíbula. En la mayoría de los casos la causa es un déficit de crecimiento de la mandíbula, aunque existen otros en los que la clase II se debe a un exceso de crecimiento del maxilar superior.
El tratamiento de la Clase II División 1 se orienta a reducir la sobremordida y alinear correctamente los dientes. El enfoque terapéutico incluye la corrección de la inclinación de los incisivos superiores, para mejorar tanto la estética como la funcionalidad de la mordida.

Clases de maloclusión Tipo II
La maloclusión clase 2, si bien tiene una característica común en la retrognatia, puede presentarse de varias formas. Esta variabilidad se clasifica en dos divisiones, cada una con sus propias particularidades y requerimientos de tratamiento. Comprender estas diferencias es esencial para poder encontrar una solución efectiva.
- División 1: La maloclusión clase 2 división 1 es la presentación más frecuente de esta categoría de maloclusión. En este caso, los dientes superiores frontales (incisivos) se proyectan hacia adelante en exceso respecto a los dientes inferiores. Esta proyección puede ser el resultado de dientes superiores frontales demasiado grandes, una mandíbula inferior pequeña, o una combinación de ambos. Además de los problemas estéticos, esta condición puede causar dificultades en la masticación y el habla. Los tratamientos para la división 1 suelen implicar la corrección de la sobremordida con aparatos ortopédicos y en algunos casos puede requerir la extracción de dientes superiores.
- División 2: En la maloclusión tipo II división 2, los incisivos centrales superiores se inclinan hacia atrás, mientras que los incisivos laterales pueden estar en una posición normal o incluso protruir. Esta configuración de los dientes puede dar lugar a una oclusión incisiva “en pico”, lo que puede resultar en una mordida ineficiente y problemas estéticos. El tratamiento para esta subcategoría puede ser más complejo que para la división 1, debido a la necesidad de corregir la posición de los diferentes dientes de manera individual. Por ello, la solución a este problema puede implicar una combinación de brackets, extracciones y, en algunos casos, cirugía para corregir la posición de la mandíbula.
Causas de la Maloclusión Clase II División 1
En un estudio cefalométrico clásico de McNamara (16) de 1981, se evidencia que la posición del maxilar es normal en la mayoría de los individuos de Clase II, siendo frecuentemente la mandíbula la que se encuentra retrasada con respecto a la base del cráneo.
Las maloclusiones de Clase II división 1ª, suelen estar asociadas a un patrón esquelético de Clase II, (caracterizado en la mayoría de los casos por una retrognatia mandibular). Estos tejidos juegan un papel más importante en el origen de las maloclusiones de Clase II en comparación con las de Clase III.
Si el labio inferior en reposo apoya por palatino de los incisivos superiores, estos se proinlinarán aumentando el resalte. Si existe un hábito de deglución inmadura y o un empuje excesivo de la lengua contra los incisivos superiores, también aumentará de manera considerable el resalte, originando o empeorando la Clase II.
La existencia de un gran apiñamiento en la arcada superior puede predisponer a un incremento del resalte, como resultado de la protusión labial de los incisivos. La succión digital de suficiente duración e intensidad está asociada con un incremento del resalte. Este resalte, deja un espacio que podría provocar que el labio inferior se apoyara en el cíngulo de los incisivos superiores, con lo que el problema se perpetuaría aun cuando el paciente cesara en su hábito de succión digital.
Consecuencias de la maloclusión de clase 2
Una maloclusión de tipo II no es simplemente un problema estético. En efecto, afecta la forma en que tus dientes se alinean, pero este desajuste puede acarrear una serie de consecuencias más graves a nivel funcional y de salud bucodental:
- Mordida incorrecta: Cuando los dientes superiores e inferiores no se alinean correctamente, la capacidad de morder y masticar adecuadamente se ve afectada. Esto puede llevar a una masticación inadecuada de los alimentos, lo que a su vez puede derivar en problemas digestivos, entre otros.
- Desgaste desigual de los dientes: Algunos dientes pueden recibir una presión excesiva al masticar, lo que suele causar un desgaste más rápido de su esmalte dental. Este desgaste puede llevar a sensibilidad dental y un mayor riesgo de caries y fracturas.
- Bruxismo: El bruxismo, o el hábito de rechinar o apretar los dientes, puede ser una respuesta al estrés, pero también puede ser causado por una mala oclusión. El bruxismo puede provocar dolor en la mandíbula, cefaleas, desgaste dental e incluso la pérdida de dientes.
- Mala higiene dental: Cuando los dientes no están alineados correctamente, puede ser difícil llegar a todas las áreas al cepillarlos o usar hilo dental. Como resultado, podrías experimentar un aumento en la acumulación de placa y sarro, lo que a su vez puede producir caries, enfermedad de las encías y mal aliento.
Tratamientos para la Maloclusión Clase II División 1
Actualmente, existe una amplia variedad de opciones de tratamiento disponibles para el odontólogo capaces de modificar las relaciones oclusales típicas encontradas en la maloclusión de Clase II. El tratamiento más común en la protrusión esquelética maxilar es la tracción extraoral.
Tal vez el aparato funcional utilizado con más frecuencia en la actualidad es el llamado Bionator, al menos según la información obtenida de varios laboratorios protésicos. Desde la introducción del Bionator original, se han hecho muchas modificaciones en el diseño del aparato. Hoy en día el Bionator es un término genérico que hace referencia a una familia de aparatos utilizados para tratar maloclusiones caracterizadas en parte, por la existencia de una deficiencia mandibular.
El Bionator promueve una nueva posición de la mandíbula. Las partes acrílicas del Bionator hacen contacto con los dientes y con las estructuras de apoyo, creando cambios a nivel esquelético, dentoalveolar y muscular.

Un aspecto fundamental a tener en cuenta a la hora de prescribir un aparato funcional, es la edad a la que deben colocarse. Para obtener una adecuada respuesta al tratamiento, el aparato se debe colocar cuando el paciente está en crecimiento, concretamente en la etapa prepuberal (cuando existe una mayor secreción de la hormona de crecimiento).
Tras revisar la literatura todos los autores parecen coincidir en que la maloclusión de Clase II no es una entidad clínica aislada, sino que puede darse como resultado de diversas combinaciones (maxilar protruido, mandíbula retruida o una combinación de ambos). No existe un método ideal para el tratamiento de la maloclusión Clase II en la dentición mixta.
Tratamiento en Adultos
El tratamiento de la maloclusión clase 2 en adultos es un desafío más significativo que en los niños debido a que los huesos faciales y dentales ya están completamente desarrollados. Sin embargo, gracias a los avances modernos en ortodoncia y cirugía maxilofacial, hay varias opciones de tratamiento efectivas disponibles.
- Brackets: Los brackets son una de las herramientas más comunes y eficaces en la corrección de la maloclusión clase 2. Consisten en pequeños soportes adheridos a cada diente, conectados por un arco de alambre que puede ser ajustado gradualmente para cambiar la posición de los dientes. En los casos de maloclusión clase 2, los brackets pueden corregir la sobremordida reubicando progresivamente los dientes superiores e inferiores para un alineamiento ideal. Dependiendo de la gravedad de la maloclusión, el tratamiento con brackets puede durar entre uno y tres años, y requiere visitas regulares al ortodoncista para ajustar y monitorear el progreso. A pesar de que requiere paciencia y cuidado, el tratamiento con brackets ha demostrado ser efectivo y puede producir resultados excelentes en términos de estética y funcionalidad dental.
- Cirugía: En casos más severos, donde la ortodoncia por sí sola no puede corregir completamente la maloclusión, se puede recurrir a la cirugía ortognática. Este procedimiento quirúrgico involucra la reestructuración y el reposicionamiento de los huesos maxilares para mejorar su alineación y función. Este es un enfoque integral que mejora no sólo la oclusión, sino también la estética facial. Sin embargo, se considera un último recurso debido a su naturaleza invasiva y al prolongado período de recuperación.
Tratamiento en Niños
La maloclusión clase 2 en niños puede ser corregida con mayor eficacia ya que sus huesos aún están en crecimiento y son más maleables. Los aparatos de ortodoncia mencionados anteriormente pueden ser eficaces, aunque también se pueden utilizar otros dispositivos especialmente diseñados para niños, como los correctores de crecimiento mandibular.
El objetivo del tratamiento temprano es minimizar o bien eliminar los problemas esqueléticos, dentoalveolares y musculares, antes de que termine de erupcionar por completo la dentición permanente. El tratamiento temprano de la maloclusión de Clase II, permite armonizar el crecimiento craneofacial y evitar tratamientos más comprometidos en el futuro, como las exodoncias o la cirugía ortognática.
En la etiología de la maloclusión de Clase II, influyen factores genéticos, funcionales y hábitos anómalos. No podemos cambiar la herencia del paciente, pero si podemos interceptar los problemas funcionales y los hábitos anómalos, para favorecer el adecuado desarrollo del paciente en la edad pediátrica.
La respiración oral, debido a problemas respiratorios obstructivos (hiperplasia adenoidea), provoca que la lengua no se coloque en su posición correcta en el paladar, provocando compresiones maxilares que impiden el adecuado desarrollo mandibular.

Ortodoncia Invisible como Opción de Tratamiento
La Dra. Lara Gallut, ortodoncista de Clínicas Gallut, recomienda la ortodoncia invisible como una opción efectiva y discreta para corregir este tipo de maloclusión. A diferencia de los brackets tradicionales, la ortodoncia invisible utiliza alineadores transparentes que son prácticamente invisibles. Esto significa que puedes mejorar tu sonrisa sin afectar tu apariencia durante el tratamiento.
Las ventajas de la ortodoncia invisible incluyen:
- Tratamiento personalizado: Cada alineador es personalizado para tu boca, asegurando un ajuste cómodo y preciso.
- Eficiencia y comodidad: Los alineadores dentales son removibles, lo que significa que puedes quitártelos para comer y cepillarte los dientes. Esto facilita mantener una buena higiene dental durante el tratamiento.
- Resultados predecibles: La ortodoncia invisible ha demostrado ser efectivo en el tratamiento de mordidas clase 2, incluso en casos severos.
- Menos visitas al ortodoncista: Las visitas al ortodoncista son menos frecuentes en comparación con los brackets tradicionales.
- Visualización de resultados: Una de las ventajas de la ortodoncia invisible es la capacidad de visualizar tus resultados anticipadamente.
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