A menudo, los pacientes acuden preocupados por un dolor debajo de la mandíbula, en el cuello. Es alarmante sentir molestias en esta zona, especialmente cuando no sabemos a qué se deben. En muchos casos, el dolor submandibular (es decir, debajo de la mandíbula) no es señal de algo grave y se debe a condiciones frecuentes y tratables.

Causas Comunes de la Inflamación Mandibular
La inflamación mandibular es una afección que puede afectar tanto a la calidad de vida como a la salud bucodental. Esta condición, caracterizada por hinchazón y molestias en la mandíbula, puede tener múltiples causas, desde el bruxismo hasta problemas articulares o infecciones. La inflamación mandibular es una reacción natural del cuerpo ante factores como traumatismos, infecciones o tensiones musculares.
1. Inflamación de los Ganglios Linfáticos
Una de las razones más habituales de sentir dolor debajo de la mandíbula es la inflamación de los ganglios linfáticos del cuello. Tenemos varios ganglios bajo la mandíbula (los ganglios submandibulares) que forman parte del sistema inmunitario. Cuando hay una infección o inflamación cercana -por ejemplo, un resfriado, una faringitis (dolor de garganta) o un diente infectado- estos ganglios pueden hincharse y doler. Es posible palpar una “bolita” sensible en esa área.
Cuando combaten una infección, los ganglios se agrandan y se vuelven dolorosos por la presión interna. Suelen causar molestia en cuello y mandíbula al girar la cabeza o al masticar. Además del dolor localizado, podrías tener síntomas asociados como malestar general, fiebre, congestión nasal o dolor de garganta, dependiendo de la infección causante.
2. Infecciones Dentales
Un diente infectado (por ejemplo, un absceso dental en una muela) puede provocar dolor que se irradia debajo de la mandíbula. Las infecciones en muelas inferiores, en especial, pueden hacer que el dolor se extienda hacia el cuello e incluso causar inflamación en la zona submandibular. Por ejemplo, un absceso dental severo en una muela del juicio inferior puede originar hinchazón dolorosa bajo la mandíbula y también hacer que los ganglios cercanos se inflamen. Si tienes dolor de muelas junto con dolor bajo la mandíbula, encías inflamadas o sabor desagradable en la boca, es posible que esta sea la causa.
3. Trastornos de la ATM (Articulación Temporomandibular)
Los trastornos de la ATM -la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo, justo frente al oído- son otra causa frecuente de dolor mandibular que puede extenderse hacia el cuello. Si padeces de bruxismo (rechinar o apretar los dientes por estrés), mala mordida o tensión en la mandíbula, es común sentir dolor en la mandíbula y el cuello al mismo tiempo. Además del dolor, la persona con problemas de ATM puede notar chasquidos al abrir la boca, dificultad o molestia al masticar, rigidez mandibular o incluso dolor de cabeza y oídos. Muchos no relacionan estos síntomas con la mandíbula, pero la tensión muscular en la zona puede irradiar al cuello y hombros. De hecho, hasta el 70% de los problemas de cuello pueden tener relación con la ATM y la postura.

4. Tensión Muscular por Estrés
Ligado a lo anterior, la tensión muscular por estrés es una causa muy común de molestias en la zona del cuello y mandíbula. El estrés y la ansiedad a menudo llevan a que, sin darte cuenta, mantengas los músculos de la mandíbula tensos o los hombros encogidos. Al final del día podrías sentir “cargados” los músculos del cuello, la nuca y la zona bajo la mandíbula. Este tipo de dolor muscular suele ser sordo (no punzante), puede empeorar con ciertas posturas o movimientos, y mejora con reposo, calor local o masaje. Otros síntomas pueden incluir sensación de rigidez en el cuello, puntos gatillo (nudos musculares) sensibles bajo la mandíbula o cerca de la oreja, y a veces dolor de cabeza tensional. La buena higiene postural y técnicas de relajación son claves aquí.
Automasaje de mandíbula para relajar la tensión
5. Problemas en las Glándulas Salivales Submandibulares
Debajo de la mandíbula también se encuentran las glándulas salivales submandibulares. Si una de estas glándulas se infecta (por una bacteria) o se obstruye por un cálculo salival, puede causar dolor debajo de la mandíbula en el lado afectado. Por lo general, la sialoadenitis submandibular provoca un bulto doloroso bajo la mandíbula, hinchazón y dolor que aumenta al comer (cuando se produce más saliva pero esta no puede drenarse bien). Incluso podrías notar boca seca o mal sabor. Un signo típico es que el área bajo la mandíbula se pone roja, caliente y duele al presionarla. Estas infecciones requieren atención médica, pero se consideran una causa relativamente común en personas mayores o con poca hidratación. Por suerte, con antibióticos y medidas para estimular la saliva (como chupar limón) suele resolverse.
Otras Causas Menos Frecuentes
- Problemas dentales o de encías: Además de abscesos, una muela del juicio impactada, caries profundas o gingivitis severa pueden irradiar dolor a la mandíbula y cuello.
- Sinusitis o congestión nasal: Aunque suene extraño, una fuerte sinusitis maxilar puede causar dolor referido a la mandíbula superior y área de las mejillas, pero rara vez al área submandibular.
- Lesiones o golpes: Un traumatismo directo (como un golpe en la quijada o una caída) puede ocasionar dolor persistente debajo de la mandíbula, incluso si no hay fractura.
- Problemas de columna cervical: Algunas neuralgias o pinzamientos cervicales (en las vértebras del cuello) pueden reflejar dolor hacia la mandíbula inferior.
Causas Graves (Aunque Poco Frecuentes)
Aunque la mayoría de los casos de dolor mandibular debajo de la oreja o en el cuello no son graves, es importante conocer las causas menos frecuentes pero más serias:
- Angina de Ludwig: Infección bacteriana severa en el espacio submandibular, que provoca un dolor intenso debajo de la mandíbula, hinchazón rápida y dura de la zona, fiebre alta y dificultad para tragar o respirar.
- Tumores: Algunos cánceres de cabeza y cuello (linfomas, cáncer de glándulas salivales o metástasis ganglionares) pueden manifestarse como un bulto firme debajo de la mandíbula.
- Infarto al corazón: En casos raros, un infarto puede presentarse con dolor en áreas atípicas como la mandíbula, acompañado de opresión en el pecho, dolor que irradia al brazo izquierdo, falta de aire, sudor frío, etc.
- Neuralgia del trigémino u otras neuralgias: Dolor muy intenso, tipo descarga eléctrica, en la mandíbula y cara.
- Osteomielitis mandibular: Infección en el hueso de la mandíbula que causa dolor crónico e inflamación.
- Síndrome de Eagle: Condición rara donde una estructura del cráneo (apófisis estiloides) está alargada y puede causar dolor en garganta, mandíbula y oído al girar el cuello.
Síntomas Asociados al Dolor Mandibular
Cada causa del dolor debajo de la mandíbula suele venir acompañada de otras manifestaciones. Prestar atención a los síntomas asociados puede darte pistas sobre el origen de tu dolor.
- Bulto sensible en el cuello: Indicativo de un ganglio inflamado, especialmente si estás resfriado o con infección de garganta.
- Dolor al masticar o abrir la boca: Apunta hacia un problema de la mandíbula (ATM) o una afección dental.
- Fiebre y malestar general: Sugieren infección.
- Dolor irradiado a oído o cabeza: Común en problemas de ATM y tensión muscular.
- Dificultad para tragar, voz cambiante o ruidos al respirar: Síntomas de alarma de posible obstrucción.
¿Cuándo Deberías Preocuparte?
Es crucial saber cuándo buscar atención médica para el dolor mandibular. Presta atención a las siguientes señales:
- El dolor es intenso y empeora rápidamente.
- Dificultad para respirar o tragar.
- Fiebre alta persistente (> 38.5°C) o síntomas sistémicos fuertes.
- Bulto anormal que no desaparece.
- Dolor de mandíbula acompañado de dolor en el pecho/brazo.
- Apertura bucal limitada (trismo).
- El dolor no mejora con nada.
Diagnóstico del Dolor Mandibular
El proceso diagnóstico puede sonar abrumador, pero en realidad muchas veces es rápido y sencillo. Incluye:
- Historia clínica completa: Preguntas sobre el inicio del dolor, su intensidad, factores que lo mejoran o empeoran, y otros síntomas asociados.
- Examen físico: Palpación del cuello y mandíbula para evaluar ganglios o masas, hinchazón, enrojecimiento y dolor al mover la mandíbula. Revisión de la boca y garganta para detectar problemas dentales o salivales.
- Ecografía de cuello: Para visualizar ganglios, quistes o la glándula salival submandibular.
- Análisis de laboratorio: Un hemograma completo puede revelar si hay infección.
- Evaluación por especialistas: Un otorrinolaringólogo (ENT) para temas de garganta y glándulas salivales, un cirujano maxilofacial para problemas de mandíbula o abscesos dentales complicados, o un oncólogo si hubiese sospecha de algo maligno.
Tratamiento del Dolor Mandibular
El tratamiento dependerá directamente de la causa identificada. No existe una única medicina para “dolor de debajo de la mandíbula” porque, como vimos, podría ser varias cosas.
1. Para Ganglios Inflamados por Infección
La clave es tratar la infección subyacente. Si es una infección bacteriana (por ejemplo, amigdalitis estreptocócica, infección dental), el médico recetará antibióticos adecuados. Para infecciones virales (resfriado, mononucleosis), toca básicamente esperar a que el cuerpo sane, pero podemos aliviar síntomas con analgésicos (paracetamol, ibuprofeno) y medidas de soporte (gárgaras en caso de fari...
2. Problemas en la Articulación Temporomandibular (ATM)
La articulación que conecta la mandíbula con el cráneo, conocida como ATM, es muy sensible y susceptible a lesiones o disfunciones. La inflamación mandibular puede manifestarse de diversas maneras, dependiendo de su origen.
3. Tratamiento Dental
Si la inflamación es causada por problemas dentales, como caries o abscesos, puede ser necesario recibir tratamiento dental, como empastes, endodoncias o extracciones. Finalmente, si la inflamación es causada por problemas con la estructura articular, puede ser necesaria una cirugía articular abierta.
4. Otros Tratamientos
- Reposo y cuidado bucal: Descansar la mandíbula tanto como sea posible y evitar alimentos duros o pegajosos puede ayudar a reducir la presión sobre la mandíbula inflamada.
- Férulas de descarga: Deben ser recomendadas y confeccionadas por un odontólogo. La férula de descarga se trata de un dispositivo rígido de plástico, diseñado y fabricado a medida, el cual se coloca sobre una de las arcadas dentarias.
- Medicación: También puedes consultar con tu médico o dentista qué tomar para relajar la mandíbula.
- Fisioterapia: Consiste en realizar ejercicios para estirar y fortalecer los músculos de la mandíbula.
- Artrocentesis: Es un tratamiento no invasivo que consiste en una leve inserción de pequeñas agujas sobre la articulación, para así irrigar el líquido por medio de las mismas.
- Reposo: El reposo ayudará a relajar y aliviar el dolor, la inflamación y bajar la tensión de la musculatura mandibular.
Prevención de la Inflamación Mandibular
Prevenir la inflamación mandibular es posible en algunos casos siguiendo ciertas recomendaciones.
- Mantener una buena salud dental y realizar controles regulares con el dentista son hábitos clave.
- Controlar el estrés: El estrés es uno de los principales desencadenantes del bruxismo.
- Mantener una buena higiene postural.