Prognatismo Mandibular: Causas, Diagnóstico y Tratamientos

El prognatismo mandibular, también conocido como "mandíbula prominente", es una condición en la cual la mandíbula inferior se proyecta hacia adelante más de lo normal en relación con la mandíbula superior. Esta condición afecta la estructura normal de la cara de una persona, refiriéndose a que la mandíbula sobresale más de lo usual.

Ejemplo de prognatismo mandibular.

Tipos de Prognatismo

  • Prognatismo mandibular: Cuando el maxilar inferior sobresale.
  • Prognatismo maxilar: Cuando la mandíbula superior es la que sobresale.
  • Prognatismo bimaxilar: Cuando ambos maxilares sobresalen.

El prognatismo puede causar sobremordida o submordida dependiendo de cuál maxilar sea el afectado. También puede ser un signo de una condición médica que requiera tratamiento específico. Por eso, debes hablar con un especialista en salud dental si crees que tu mandíbula está sobresaliendo y tienes dificultad para hablar, morder o masticar.

El prognatismo significa que el mentón sobresale fuera de la cara y se ve como una protuberancia. El prognatismo puede darle a la persona una apariencia de enojo o de molestia.

Se le conoce también como mandíbula de los Habsburgo porque era una deformidad presente en los reyes de Habsburgo de España y Austria.

Causas del Prognatismo Mandibular

El prognatismo se considera una malformación principalmente por causas genéticas, aunque en su etiología todavía es multifactorial. Es decir, es una combinación entre factores hereditarios y ambientales, lo que podrían aumentar o bajar la maloclusión.

Herencia genética como causa del prognatismo mandibular.

Todos los tipos de prognatismo pueden ser causados por mala alineación de los dientes, desórdenes genéticos o alguna condición médica subyacente.

La principal causa del prognatismo mandibular son los dientes mal alineados, estos pueden ocasionar cambios en la forma de la mandíbula mientras van creciendo. También hay personas que pueden nacer con esa condición. Simplemente, desde que nacen sus caras tienen una estructura en la que el hueso de la mandíbula sobresale.

Por otro lado, las condiciones médicas que pueden causar prognatismo son:

  • Acromegalia: Es una condición que ocurre cuando el cuerpo produce muchas hormonas de crecimiento debido a un tumor, eso causa que los tejidos del cuerpo se agranden. En el caso del prognatismo, la mandíbula sigue creciendo después de que naturalmente debería parar de hacerlo. En este caso se controla el crecimiento del tumor y también se puede hacer cirugía de la mandíbula.
  • Síndrome del carcinoma basocelular congénito: Es una condición rara y hereditaria. Esta causa anormalidades en la estructura facial como nariz ancha, ojos apartados, cejas grandes y prognatismo.
  • Acrodisostosis: Es un trastorno raro con el que nacen algunas personas. Esta condición afecta el crecimiento de los huesos negativamente. Puede causar extremidades cortas, nariz pequeña, dificultades para escuchar, mandíbula prominente y otros padecimientos.
  • Desórdenes genéticos: Algunos desórdenes genéticos, como el síndrome de Down o el de Crouzon, causan prognatismo. Estos se detectan generalmente en niños, se pueden manejar con terapias.

Puede haber causas genéticas de prognatismo, no siempre se pasa de generación en generación, pero sí puede suceder esto. Por lo que, si la familia tiene un historial médico, es probable que haya prognatismo pediátrico.

Signos clínicos y Métodos de Diagnóstico

Para detectar el prognatismo mandibular, aunque pueden variar de una persona a otra, estos son algunos de los síntomas a los que se le debe poner atención:

  • Mandíbula inferior que luce prominente y el mentón muy desarrollado.
  • Dificultad para comer y masticar, debido a que la arcada superior e inferior no encajan.
  • Dolor en la mandíbula, la articulación temporomandibular o en la dentadura.
  • Dificultad para hablar, relacionados con la posición de los huesos de la mandíbula.
  • Sufrir de apnea de sueño.
  • Sobremordida o submordida, dependiendo del tipo de prognatismo.
  • Complicaciones para respirar.
  • Dientes mal alineados.

Si tienes el mentón hacia adelante, puede que el dentista te pida pruebas de diagnóstico para determinar si se trata de prognatismo mandibular. Algunas de estas pruebas pueden ser rayos X del cráneo o de tu mandíbula inferior y labios inferiores. Además, puede solicitar la toma de impresiones de la mordida para visualizar la posición en la que se encuentran los huesos maxilares.

Otra opción para determinar el tipo de prognatismo es un análisis cefalométrico, este incluye una evaluación de la base esquelética, ángulos del plano oclusal, altura facial y otros detalles. Estos cálculos a través de rayos X permiten determinar la relación dental y de los huesos de la cara para determinar un plan de tratamiento.

Cuándo buscar ayuda profesional

Un dentista o un ortodoncista puede ser capaz de tratar la mala alineación de la mandíbula y los dientes. Tu doctor de cabecera también puede participar al revisar los desórdenes médicos que pueden asociarse con el prognatismo.

Llama a un especialista si como padre notas que tu hijo tiene dificultades para hablar, morder o masticar que pueden estar relacionadas con una mala alineación de la mandíbula. Y también puedes ir al dentista u ortodoncista si sientes alguna preocupación por la alineación de tu mandíbula.

Si vas al dentista, este te hará preguntas sobre tu historial médico y te hará un examen físico. Deberás explicar sobre si hay algún historial médico en tu familia de formas inusuales en la mandíbula, si has tenido dificultades para hablar, morder o masticar. Y cualquier otro síntoma.

Si notas que la mandíbula de tu pequeño parece estar mal alineada, quizás la superior o inferior se ven muy prominentes. El resultado es que hay discordancia entre las mandíbulas y los dientes no encajan como deberían. Los niños se pueden frustrar, quizás los afecte para hablar, comer o masticar. Por eso, lo mejor es acudir con un odontopediatra lo antes posible.

Lo mismo que con el caso de los adultos, antes del tratamiento odontológico se deben descartar los padecimientos genéticos asociados a esta enfermedad, como el gigantismo y otros síndromes.

Opciones de tratamiento para el prognatismo mandibular

Como mencionamos antes, el prognatismo mandibular puede ser producto de una condición médica, en cuyo caso lo primero que debe hacer el paciente es acudir a un doctor para diagnosticar el problema, quién será el que indique el tratamiento según la causa. Se trata de una condición que puede provocar problemas en los dientes, en la cara y en la masticación.

Los tratamientos que no requieren cirugías suelen ser más efectivos en los casos de prognatismo mandibular en niños y adolescentes, cuyos huesos y dentadura aún están en formación y crecimiento. Aunque todo dependerá de la evaluación que haga el especialista y la gravedad de la condición.

En general, el tratamiento del prognatismo variará dependiendo de las necesidades, puede combinar cirugía, ortodoncia y medicación. Los más comunes son:

Tratamientos ortodónticos

El ortodoncista puede diagnosticar prognatismo y hacer un tratamiento ortodóntico; ya sea con brackets, alineadores invisibles u otros aparatos dentales, para corregir la mandíbula prognata. De esta forma se corrige la posición de los dientes y con ello se mejora la mordida.

Cirugía ortognática

En pacientes con casos más severos, la cirugía ortognática se presenta como una solución efectiva para corregir las deformaciones y maloclusiones dentales, cuando la ortodoncia no es una opción efectiva. Un cirujano maxilofacial ayuda a conseguir mejora tanto estética como funcional de la mandíbula, pues este especialista puede cambiar la forma de los huesos faciales mediante la cirugía ortognática.

Durante la cirugía eliminarán y reposicionarán partes de los huesos de la mandíbula. Y después de esta debes tener una dieta especial mientras sana la mandíbula, por unas 6 semanas.

La cirugía ortognática también se conoce como cirugía de mandíbula, porque esta se encarga de corregir irregularidad en los huesos de esta zona. También realinea las mandíbulas y los dientes para mejorar su funcionamiento y apariencia.

Para estos procedimientos te colocarán anestesia, por lo que no dolerán. Y durante la recuperación podrías sentir un poco de molestias, para lo que el cirujano recetará medicamentos. El período de recuperación de esta cirugía es de unas dos semanas. Es importante descansar y seguir las indicaciones del especialista para terminar con el mejor resultado posible.

Estos son algunos de los casos en los que los tratamientos no quirúrgicos no funcionan o no resultan efectivos.

  • Paciente con mentón sobredesarrollado, puede corregirse con una mentoplastia o cirugía de mentón.
  • Presentar maloclusión esquelética de clase III, puede necesitar de una cirugía del hueso mandibular y maxilar, que puede ser tanto bimaxilar o monomaxilar.
  • Combinación de un prognatismo mandibular con una hipoplasia maxilar, requiere de una cirugía ortognática bimaxilar, es decir, que se reubican ambos huesos de la mandíbula, y puede resultar un procedimiento complicado.

En estos casos, también puede ser necesaria una mentoplastia.

Enfoque combinado

Un ortodoncista puede trabajar en conjunto con el cirujano maxilofacial para tener un mejor resultado. Esto se logra primero aplicando un tratamiento de ortodoncia, para alinear los dientes primero, y luego se programa una cirugía, para corregir los problemas asociados con el hueso de la mandíbula.

Los pacientes, incluso, podrían optar por un diseño de sonrisa luego de completar el tratamiento.

En general, el tratamiento del prognatismo variará dependiendo de las necesidades, puede combinar cirugía, ortodoncia y medicación.

Férulas oclusales

El tratamiento más común para el prognatismo mandibular que no requiere de cirugía son las férulas oclusales. Estas son dispositivos elaborados en plástico o acrílico, que se ponen en el interior de la boca. Se usan con el objetivo de alinear los dientes y la mandíbula; ya sea reduciendo el movimiento de la mandíbula o redistribuyendo la presión que ejercemos con los dientes.

Ejercicios mandibulares

Los ejercicios mandibulares son una práctica en la que el especialista recomienda hacer movimientos particulares con la mandíbula. Estos sirven para fortalecer los músculos de esta zona de la cara y con ello ayudar a que se alinee la dentadura.

Los ejercicios de la mandíbula pueden incluir:

  • Abrir y cerrar la boca de forma lenta, repitiendo varias veces.
  • Mover el hueso de la mandíbula de izquierda a derecha, y viceversa.
  • Mover la mandíbula de arriba a abajo, repetir.

Como puedes ver, se trata de ejercicios sencillos que se pueden repetir varias veces al día. Pero deben ser indicados por el ortodoncista luego de una evaluación física y de exámenes como radiografías o escaneo de la boca.

Ejemplo de cirugía ortognática para corregir el prognatismo mandibular.

Avances recientes en el tratamiento del prognatismo mandibular

Entre los principales avances para tratar el prognatismo mandibular sin recurrir a la cirugía, encontrarás nuevas terapias ortopédicas personalizadas y los dispositivos con nuevas tecnologías que corrigen el problema de la mandíbula y de los dientes de forma gradual. Por ejemplo, los alineadores transparentes personalizados, ayudan a mejorar la mordida, la apariencia facial y la función oral de una manera más estética y discreta, a la vez que lo hace de forma menos invasiva

Existen actualmente programas de simulación computarizados y tecnologías en 3D que sirven para ver cómo será el tratamiento, la evolución y los resultados. El escaneo 3D aporta mayor precisión en los tratamientos.

¿Se puede prevenir el prognatismo?

Si alguna vez te has preguntado sobre la prevención de prognatismo mandibular, la realidad es que en la gran mayoría de los casos, no se puede prevenir tener la mandíbula inferior salida o la superior. Porque esto puede ser causado principalmente por condiciones genéticas.

Un maxilar prominente puede ser simplemente la forma en la que tienes la cara, sin causar ningún inconveniente. Por otro lado, si quieres prevenir que tu boca cambie de forma, debes preocuparte por la alineación de los dientes. Por ejemplo, usar brackets, retenedores o un protector bucal para ayudar a corregir los problemas en la mordida.

Consecuencias del prognatismo mandibular no tratado

Problemas funcionales

Cuando no se trata a tiempo, el prognatismo mandibular puede producir dificultad para triturar los alimentos, lo que puede afectar la digestión y la absorción de los nutrientes. También puede afectar el habla, ya que si los huesos sobresalen demasiado, la persona puede tener inconvenientes para pronunciar algunos sonidos.

Además, el paciente puede presentar dolor agudo y trastornos en la ATM.

Impacto estético y psicológico

Existen casos en los que tener la mandíbula hacia adelante no representa un problema físico, los síntomas pueden no tener ningún impacto en la vida de la persona. Más allá de que haya un cambio en la forma de su cara, estos pueden hablar, comer y respirar sin problema.

A pesar de lo anterior, el prognatismo puede causar inseguridades sobre cómo se ve. En cuanto a la apariencia física del paciente, si no se trata, el rostro se ve asimétrico y esto hace que la persona no se sienta cómoda con la forma en la que luce, y comienza a tener problemas de autoestima y confianza para presentarse ante otros.

Mientras que en los casos donde el prognatismo sí afecta el día a día de la persona que lo padece, siempre deben acudir a un especialista y tratarlos. El prognatismo mandibular tiene tratamiento y puede corregirse. Si piensas que tienes este problema contáctanos, podemos ayudarte a encontrar la mejor solución para esta condición y mejorar tu calidad de vida y apariencia física.

La modificación del crecimiento facial mediante ortopedia dentofacial puede ser un método eficaz para resolver las discrepancias esqueléticas de la mandíbula Clase III en niños en crecimiento. Si el prognatismo se diagnostica en la edad adulta, y dependiendo del sitio en donde se presenta, hay distintas opciones de tratamiento:

  • Para una clase III que es únicamente dental, el tratamiento indicado es la ortodoncia, aunque es importante mencionar que una mordida cruzada funcional conservada en el tiempo puede transformarse en esqueletal, de ahí la importancia de un tratamiento precoz.
  • Para un mentón sobredesarollado (un prognatismo aparente pero no real), el tratamiento consiste en una mentoplastia o cirugía de reducción del mentón.
  • Cirugía Monomaxilar, cuando el cirujano maxilofacial sólo actúa sobre una de las dos estructuras esqueléticas.

Cuando el mismo paciente presenta prognatismo mandibular e hipoplasia maxilar, el tratamiento indicado es una cirugía ortognática bimaxilar. En esta intervención quirúrgica, el maxilar puede moverse en tres dimensiones para compensar sus deficiencias y segmentarse si presenta deficiencia transversal. La mandíbula, a su vez, puede adelantarse o retraerse para encontrar al maxilar en su posición ideal según la necesidad del paciente. En estos casos normalmente se requiere también una mentoplastia para lograr un mejor balance estético de la máscara facial.

Es importante mencionar que en la gran mayoría de los casos quirúrgicos de prognatismo mandibular o clase III es necesario llevar a cabo un tratamiento ortodóncico previo y posterior a la intervención. En una primera etapa prequirúrgica se recurre a la ortodoncia para preparar al paciente para la cirugía a la hora de reubicar los maxilares en la posición planeada. La etapa de ortodoncia postquirúrgica tiene el objetivo de mantener la nueva relación de ambos maxilares lograda con la cirugía, así como ajustar los detalles oclusales. Este tipo de tratamientos requiere la colaboración estrecha del ortodoncista y del cirujano maxilofacial, que deben coordinarse desde el inicio en los aspectos de diagnóstico y tratamiento.

Paciente Dr. Javier Martín - Operada prognatismo mandibular para acabar con la apnea del sueño

La solución del prognatismo mandibular o clase III resuelve problemas funcionales, como la dificultad para masticar o morder, dolor en la articulación temporomandibular (ATM), e incluso mejora la dicción del paciente (que en muchos casos presentan ceceo). Además, tras la intervención también se consigue una gran mejoría estética: los rasgos faciales se vuelven más suaves, finos y armónicos entre sí, eliminando las trabas psicológicas que supone tener una deformidad facial.

Cuando no se ha podido rectificar esta condición antes de los 21 años, el tratamiento más adecuado es la cirugía ortognática. En esta cirugía maxilofacial se adelanta el hueso de la mandíbula y se fija en su posición correcta con placas de titanio.

Es importante destacar que, después de la cirugía ortognática, en algunos casos la mandíbula podría retroceder ligeramente hacia su posición anterior.

La mejor manera de prevenir este defecto de la mandíbula es la detección y abordaje tempranos. Estos tratamientos ayudan a corregir el retrognatismo mandibular de manera satisfactoria.

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