¿Alguna vez te has mirado en el espejo y notado tu mandíbula inferior salida hacia adelante más de lo normal? Este problema, conocido como prognatismo mandibular, puede afectar tanto tu apariencia como tu salud dental. Es una condición en la que la mandíbula inferior sobresale demasiado en comparación con la superior. Esta diferencia puede ser leve o severa y puede causar problemas tanto estéticos como funcionales.

El prognatismo mandibular, también conocido como clase III, es una deformación que afecta a los dientes y huesos maxilares. En los casos de prognatismo mandibular, la mandíbula está desarrollada por exceso en relación con el maxilar y el arco dentario inferior se extiende hacia adelante más allá del superior, causando una maloclusión de Clase III, también conocida como underbite.
Causas del Prognatismo Mandibular
Tener una mandíbula prominente puede tener varias causas, que van desde factores genéticos hasta hábitos adquiridos. El prognatismo está considerado una malformación de causas eminentemente genéticas, aunque su etiología no deja de ser multifactorial. Así, una combinación de herencia y ambiente puede potenciar o disminuir la maloclusión.
Entre los factores ambientales que intervienen, podemos mencionar hábitos orales, hipertrofia de amígdalas o de adenoides, pérdida prematura de piezas dentales temporales, alteraciones endocrinas, etc.
Según estos factores, la malformación se manifiesta de distintas formas:
- Cuando el hueso de la mandíbula presenta un crecimiento anormal por exceso (hiperplasia mandibular) respecto del maxilar, conocido como clase III esquelética.
- Cuando la mandíbula prominente se debe a un problema dental, es decir, cuando los dientes se encuentran desalineados entre sí.
- Cuando el paciente presenta un exceso de mentón puede presentar un aspecto prognata, aunque estrictamente hablando no se trate de una Clase III.
Además de las causas genéticas y ambientales, existen determinados trastornos o patologías que pueden causar prognatismo mandibular. Algunos ejemplos de ellos son las anomalías relacionadas con la hormona del crecimiento o el síndrome de Crouzon.
Otras causas del prognatismo mandibular:
- Acromegalia: Es una condición que ocurre cuando el cuerpo produce muchas hormonas de crecimiento debido a un tumor, eso causa que los tejidos del cuerpo se agranden. En el caso del prognatismo, la mandíbula sigue creciendo después de que naturalmente debería parar de hacerlo. En este caso se controla el crecimiento del tumor y también se puede hacer cirugía de la mandíbula.
- Síndrome del carcinoma basocelular congénito: Es una condición rara y hereditaria. Esta causa anormalidades en la estructura facial como nariz ancha, ojos apartados, cejas grandes y prognatismo.
- Acrodisostosis: Es un trastorno raro con el que nacen algunas personas. Esta condición afecta el crecimiento de los huesos negativamente. Puede causar extremidades cortas, nariz pequeña, dificultades para escuchar, mandíbula prominente y otros padecimientos.
- Desórdenes genéticos: Algunos desórdenes genéticos, como el síndrome de Down o el de Crouzon, causan prognatismo. Estos se detectan generalmente en niños, se pueden manejar con terapias.

¿Cómo Detectar el Prognatismo Mandibular?
Identificar si tienes prognatismo mandibular puede requerir una evaluación por parte los especialistas de Face Clinic. Un signo muy evidente del prognatismo mandibular es la presencia de una mandíbula inferior prominente. La quijada sobresale de la superior, y el mentón puede parecer muy desarrollado.
La forma más precisa de determinar cualquier tipo de prognatismo es mediante un análisis cefalométrico, ya que éste incluye evaluaciones de la base esquelética, ángulos del plano oclusal, altura facial, evaluación de tejidos blandos y angulación dental anterior. Gracias a ello, se pueden llevar a cabo cálculos y evaluaciones que permiten determinar objetivamente las relaciones dentales y esqueléticas y determinar un plan de tratamiento. Además de lo anterior, el cirujano maxilofacial debe realizar un análisis de tejidos blandos, evaluando el ángulo nasolabial, la relación de la porción de tejido blando del mentón con la nariz y la relación entre los labios superior e inferior.
Signos clínicos del prognatismo mandibular:
- Mandíbula inferior que luce prominente y el mentón muy desarrollado.
- Dificultad para comer y masticar, debido a que la arcada superior e inferior no encajan.
- Dolor en la mandíbula, la articulación temporomandibular o en la dentadura.
- Dificultad para hablar, relacionados con la posición de los huesos de la mandíbula.
- Sufrir de apnea de sueño.
- Sobremordida o submordida, dependiendo del tipo de prognatismo.
- Complicaciones para respirar.
- Dientes mal alineados.
El primer paso para diagnosticar el prognatismo mandibular es un examen físico detallado para evaluar la estructura del rostro y la mordida, por parte de un especialista. Adicional a esto, los problemas de alineación dental pueden afectar la apariencia de la sonrisa.
Tipos de Prognatismo:
- Origen mandibular: por posición adelantada de la mandíbula (prognatismo) o por sobrecrecimiento de la mandíbula. Se da cuando la mandíbula se desarrolla de manera excesiva.
- Origen maxilar: por posición retrasada del maxilar (retrognatismo) o por falta de desarrollo del maxilar superior. En este caso, el maxilar superior es el que presenta un defecto de crecimiento. También se conoce con el nombre de hipoplasia maxilar.
- Mixto.
El prognatismo mandibular puede ser leve, moderado o severo. La condición es leve cuando el impacto estético o funcional es de poca magnitud.
Tratamientos para el Prognatismo Mandibular
Tratar una mandíbula inferior saliente variará según la severidad de la condición y la edad del paciente. Si el prognatismo se diagnostica en la edad adulta, y dependiendo del sitio en donde se presenta, hay distintas opciones de tratamiento:
La modificación del crecimiento facial mediante ortopedia dentofacial puede ser un método eficaz para resolver las discrepancias esqueléticas de la mandíbula Clase III en niños en crecimiento. El tratamiento ortodóntico temprano puede ayudar a guiar el crecimiento de la mandíbula y prevenir el prognatismo mandibular en niños. En general, una cirugía ortognática para corregir el prognatismo mandibular puede ser un procedimiento complejo debido a su naturaleza y la necesidad de coordinación entre ortodoncistas y cirujanos maxilofaciales.
Es importante mencionar que en la gran mayoría de los casos quirúrgicos de prognatismo mandibular o clase III es necesario llevar a cabo un tratamiento ortodóncico previo y posterior a la intervención. En una primera etapa prequirúrgica se recurre a la ortodoncia para preparar al paciente para la cirugía a la hora de reubicar los maxilares en la posición planeada. La etapa de ortodoncia postquirúrgica tiene el objetivo de mantener la nueva relación de ambos maxilares lograda con la cirugía, así como ajustar los detalles oclusales. Este tipo de tratamientos requiere la colaboración estrecha del ortodoncista y del cirujano maxilofacial, que deben coordinarse desde el inicio en los aspectos de diagnóstico y tratamiento. Asimismo, el paciente debe estar plenamente informado por los dos especialistas antes de empezar el tratamiento.
El tratamiento del prognatismo mandibular depende de la gravedad de cada caso, de la edad del paciente y de las necesidades del paciente. Las soluciones pueden variar desde tratamientos ortodóncicos hasta procedimientos quirúrgicos, o incluso una combinación de ambos.
Opciones de tratamiento:
- Tratamientos ortodóncicos: El ortodoncista puede diagnosticar prognatismo y hacer un tratamiento ortodóntico; ya sea con brackets, alineadores invisibles u otros aparatos dentales, para corregir la mandíbula prognata. De esta forma se corrige la posición de los dientes y con ello se mejora la mordida.
- Expansión maxilar: En algunos casos, el prognatismo mandibular se debe a una discrepancia entre el tamaño de la mandíbula superior y la inferior. La expansión maxilar es un tratamiento ortodóncico que utiliza un dispositivo para ensanchar el maxilar superior, mejorando la alineación de ambas mandíbulas.
- Cirugía ortognática: Para los casos más severos, donde la mandíbula hacia adelante es muy prominente, la cirugía ortognática es la opción más efectiva. La cirugía ortognática es un procedimiento que implica la corrección quirúrgica de los huesos de la mandíbula. Durante la cirugía, el cirujano realiza cortes en la mandíbula para moverla hacia adelante o hacia atrás, dependiendo del caso.
- Cirugía Monomaxilar: cuando el cirujano maxilofacial sólo actúa sobre una de las dos estructuras esqueléticas.
- Cirugía ortognática bimaxilar: En esta operación, el cirujano tiene que actuar tanto en el maxilar como en la mandíbula. Es decir, tiene que retrasar la mandíbula y adelantar el maxilar superior.

Cirugía Ortognática Bimaxilar
Cuando el mismo paciente presenta prognatismo mandibular e hipoplasia maxilar, el tratamiento indicado es una cirugía ortognática bimaxilar. En esta intervención quirúrgica, el maxilar puede moverse en tres dimensiones para compensar sus deficiencias y segmentarse si presenta deficiencia transversal. La mandíbula, a su vez, puede adelantarse o retraerse para encontrar al maxilar en su posición ideal según la necesidad del paciente. En estos casos normalmente se requiere también una mentoplastia para lograr un mejor balance estético de la máscara facial.
Por otro lado, es necesario tener en cuenta que existen factores de riesgo asociados a un retroceso mandibular, ya que este movimiento óseo conlleva un estrechamiento de las vías aéreas, pudiendo llegar a causar trastornos del sueño y apnea del sueño.
Después de la operación, la recuperación total puede tardar entre nueve y doce meses, pero en dos o tres semanas puedes regresar a las actividades diarias sin esfuerzo físico.
Duración de los tratamientos:
| Tratamiento | Duración |
|---|---|
| Tratamientos ortodóncicos | 12-24 meses |
| Expansión maxilar | 6-12 meses |
| Cirugía ortognática (planificación ortodóntica previa) | 12-18 meses |
El Pseudo-Prognatismo, o Hipoplasia Maxilar
El pseudoprognatismo, hipoplasia maxilar, o falso prognatismo, es una malformación ósea en la que la mandíbula superior está subdesarollada. En la mayoría de los casos se trata de una anomalía del desarrollo, aunque también puede ser causada por factores externos, como extracciones dentales mal planificadas o falta de dientes. En los pacientes con paladar hendido se trata de una afección congénita.
En la mayoría de los casos de pseudoprognatismo, el maxilar está subdesarrollado no sólo en el plano anteroposterior, sino que también presenta deficiencias en el plano vertical o transversal, dando una apariencia hundida al tercio medio del rostro del paciente, y haciendo que la mandíbula inferior sobresalga y parezca muy grande, aunque en realidad tenga un tamaño normal.
Esta malformación se corrige con una cirugía ortognática monomaxilar, normalmente de avance maxilar.
Por otro lado, algunos pacientes pueden presentar ambas malformaciones: tanto prognatismo mandibular como hipoplasia maxilar; en estos casos, el menor desarrollo de la mandíbula superior propicia un mecanismo de compensación en la mandíbula inferior, por lo que ambas estructuras óseas deben corregirse a la vez con una cirugía ortognática bimaxilar.
¿Por Qué Tratar el Prognatismo Mandibular?
La característica común que define tanto un maxilar inferior prominente, como un maxilar superior retruído, es que en ambos casos el paciente presenta una maloclusión dental de Clase III, es decir, los dientes inferiores están delante de los dientes superiores, una condición que trasmite cierta dureza y agresividad a los rasgos faciales de los pacientes con este tipo de problema.
La solución del prognatismo mandibular o clase III resuelve problemas funcionales, como la dificultad para masticar o morder, dolor en la articulación temporomandibular (ATM), e incluso mejora la dicción del paciente (que en muchos casos presentan ceceo). Además, tras la intervención también se consigue una gran mejoría estética: los rasgos faciales se vuelven más suaves, finos y armónicos entre sí, eliminando las trabas psicológicas que supone tener una deformidad facial.