Dolor de Muelas Sin Caries: Causas, Diagnóstico y Tratamiento

El dolor de dientes es un claro indicador de que algo en la salud dental no está del todo bien. Si bien la caries es la causa más frecuente de dolor dentario, no es la única. A menudo, los pacientes prefieren aguantar el dolor, tomando analgésicos, lo cual es un error, ya que los problemas de la boca, si no se tratan, pueden ser peligrosos.

¿Qué es el dolor de muelas?

El dolor de muelas es el que afecta a las piezas dentales o a los tejidos que las rodean. En realidad, no se trata de una enfermedad sino de un síntoma. La causa más frecuente es la caries o una de sus complicaciones como la pulpitis, aunque puede tener otras muchas causas como la gingivitis (inflamación de las encías -o su forma más grave, la periodontitis) o el bruxismo (rechinamiento de los dientes).

En el dolor de muelas a menudo está implicada una higiene dental deficiente. También puede ocurrir que se trate de un dolor referido o irradiado y que la causa resida en otras partes del cuerpo como los oídos o los senos paranasales. En ocasiones, el dolor de muelas puede irradiar a cuello o zona del oído y también puede acompañarse de sangrado de encías o inflamación de estas.

El dolor de muelas puede ser constante o intermitente. Por ejemplo, puede aparecer solamente tras un estímulo como tomar un alimento caliente, frío o dulce, masticar o cepillarse. Si el dolor es continuo o frecuente, suele requerir una consulta al dentista, que prescribirá el tratamiento adecuado según su causa. No obstante, con el dolor de muelas es importante no demorar la consulta al dentista.

Causas Comunes del Dolor de Muelas Sin Caries

El dolor de dientes puede manifestarse de diversas formas: desde una leve molestia hasta un dolor agudo y punzante que no te deja concentrarte en tus actividades diarias. Aunque las caries son una causa común de dolor dental, no son el único motivo. El presidente del Consejo General de Dentistas, Óscar Castro, subraya que «el dolor puede tener un origen inflamatorio (por enfermedades periodontales), infeccioso (por un absceso dentario), un origen mecánico (por hipersensibilidad, bruxismo, fisuras en el diente, la simple erupción de las muelas del juicio) o por patologías más graves como un cáncer en la cavidad oral".

1. Sensibilidad Dental

La hipersensibilidad dental es una de las causas más frecuentes de dolor dental sin caries. La sensibilidad dental es, junto al de las caries, el segundo motivo por el que se acude a un dentista. Es un dolor agudo provocado por estímulos químicos, térmicos o táctiles. Se produce cuando la dentina (la capa interna del diente) queda expuesta debido a la retracción de las encías o al desgaste del esmalte.

Según explica el presidente del Consejo General de Dentistas, «son varias las causas que pueden originar sensibilidad dental: un cepillado excesivamente fuerte, el uso de cepillos dentales con filamentos muy duros o aplicar excesiva presión en el cepillado. También lo puede ocasionar una retracción de encías, falta de piezas dentales, bruxismo o un abuso en la ingesta de ácidos», como refrescos, bebidas energéticas, salsa de soja, vinagre…

El también portavoz del Consejo Andaluz de Colegios de Dentistas matiza que el grado de sensibilidad varía mucho de un caso a otro,«debido a la propia causa que la provoca y por el propio umbral de dolor de la persona. Pero la sensibilidad dental tiene tratamiento y consiste en bloquear los túbulos de dentina (que es un tejido del diente intermedio, entre el esmalte y la pulpa) que quedan expuestos al aire y que son los responsables de esta sensibilidad.

¿Cómo aliviar la sensibilidad dental? Remedios caseros y tratamiento | Clínica dental Avodent

2. Enfermedades Periodontales (Gingivitis y Periodontitis)

Las enfermedades de las encías, como la gingivitis o la periodontitis, pueden causar dolor de dientes. En ocasiones un dolor de muelas que nos parece causado por caries es en realidad un reflejo de un problema en las encías.

«Las enfermedades de las encías se producen principalmente por acumulación de placa bacteriana, se trata de una respuesta inflamatoria de los tejidos gingivales. Pero no es lo mismo gingivitis que periodontitis. Mientras la primera se limita a una inflamación, enrojecimiento y sangrado de las encías, la periodontitis también afecta al tejido óseo de soporte del diente, haciendo que se pierda el hueso que lo rodea y que terminará con la pérdida del diente. Por eso es fundamental cuidar la salud gingival, no permitir que aparezca una inflamación (gingivitis) que puede evolucionar hacia un proceso irreversible (periodontitis)», cuenta Castro Reino.

Su colega Luis Cáceres confirma que, además de que deja ver la superficie de la raíz del diente, que hace que se vean los dientes más largos, la patología más común de las encías es la gingivitis, ya que la padecen el 85% de los pacientes por encima de los 50 años. Este mal suele estar provocado por una mala higiene dental.

3. Bruxismo

El bruxismo, o rechinamiento de dientes, es otra causa común de dolor dental sin caries. Apretar de manera inconsciente la mandíbula y rechinar los dientes, o lo que es lo mismo, el bruxismo, es algo que hace un 70% de los españoles, según el Colegio Oficial de Odontólogos. Es un acto involuntario, que se da casi siempre mientras dormimos, aunque también puede darse durante el día debido al estrés. Se trata de un gesto que a la larga termina irremediablemente en dolor.

Según Óscar Castro, «provoca el desgaste progresivo de los tejidos duros del diente (esmalte y dentina). Suele ir acompañado de molestias o incluso dolor de cabeza y cuello (debido al efecto de contracción de sus musculaturas)». Es importante acudir al dentista al más mínimo signo de bruxismo: si nuestra pareja nos dice que rechinamos los dientes por la noche, si notamos que nuestros dientes se desgastan, si notamos un aumento en la sensibilidad dental, si tenemos molestias en cuello o articulación temporomandibular, explica el especialista.

4. Fisuras o Fracturas Dentales

Si has sufrido un impacto en la boca y sientes dolor en alguna pieza dental es posible que hayas tenido una fractura. Las fisuras o fracturas en los dientes también pueden ser responsables del dolor dental.

5. Absceso Dental

Aunque un absceso dental suele ser consecuencia de una caries no tratada, también puede deberse a una infección del nervio dental por otras causas. Si la pulpitis no se trata, la pulpa del diente se muere e infecta, lo que puede llevar a la acumulación de pus e inflamación en torno a la raíz del diente. Produce un dolor punzante intenso y continuo.

6. Otras causas

  • Otitis: el dolor provocado por una infección de oídos puede irradiarse a la boca.
  • Sinusitis: a menudo, el dolor que genera la infección de los senos paranasales se percibe como si se originara en la dentadura superior, que se halla cerca de los senos paranasales, especialmente durante o después de un resfriado.
  • Ataque cardíaco: uno de sus síntomas puede ser el dolor en la mandíbula, en el cuello y/o de muelas.
  • A partir de los 17 años de edad pueden comenzar a salir las muelas del juicio o cordales.

Diagnóstico y Tratamiento

Ante el dolor dental, es crucial acudir al dentista para un diagnóstico adecuado. Para diagnosticar esta afección el odontólogo suele realizar una radiografía, la cual confirmaría la gravedad de la caries. El tratamiento del dolor de muela dependerá de la causa del trastorno. Si se trata de una caries leve puede ser suficiente con un empaste. Por otro lado, el bruxismo se debe abordar desde diferentes perspectivas.

Si el dolor de muelas se vuelve intenso es muy posible que el nervio haya quedado afectado por la caries. En estos casos el dentista practicará una endodoncia. En concreto, se elimina la pulpa dental afectada, que incluye el nervio, y se reconstruye la pieza dental. Por lo tanto, este tratamiento permite conservar la funcionalidad del diente. El procedimiento de la endodoncia es muy sencillo. Desinfección: se limpia en profundidad el área y se extrae la pulpa dental afectada. Este paso es crucial y el profesional debe hacerlo de la manera adecuada.

¿Cuándo debo acudir al dentista?

Es necesario acudir a un dentista en caso de que el dolor de muelas sea intenso o dure más de uno o dos días, haya fiebre, dolor de oído, hinchazón encima de la mandíbula, dolor al morder o abrir mucho la boca, enrojecimientos de encías o secreciones de pus.

En caso de síntomas como dolor muy intenso, fiebre alta, inflamación alrededor de los ojos, dolor de cabeza, confusión o problemas de visión, inflamación o dolor en el suelo de la boca, debe buscarse ayuda médica de inmediato.

¿Qué tomar o cómo se trata el dolor de muelas?

La primera opción para paliar el dolor de muelas es tomar un analgésico o antiinflamatorio, pero antes de hacerlo, es importante observar dos aspectos:

  • La toma de analgésicos o antiinflamatorios sin la supervisión de un profesional sanitario puede dar lugar a efectos adversos, incluso graves, especialmente cuando la toma se prolonga en el tiempo o se sobrepasan las dosis recomendadas.
  • Se debe acudir al odontólogo incluso aunque el dolor haya cedido. Debemos intentar evitar “enmascarar” un dolor de muelas, que es síntoma de que algo ocurre y puede evolucionar, por ejemplo, de caries a pulpitis o a abscesos.

En función de la causa del dolor de muelas, el odontólogo llevará a cabo el tratamiento adecuado. Este puede ir desde la obturación (empaste), la endodoncia (coloquialmente “matar el nervio”), hasta la extracción del diente, siempre en función de cómo esté afectada la pieza. De ahí la importancia de acudir al odontólogo cuanto antes para evitar el agravamiento de la salud del diente. En determinadas ocasiones, el profesional puede tener que prescribir antibióticos, antiinflamatorios u otras medidas.

En caso de que la muela esté muy dañada, el dentista practicará una endodoncia -extirpación del nervio y el tejido afectados del centro del diente- o una extracción de la pieza dental. Si la causa del dolor es una pericoronitis, será necesario realizar enjuagues bucales tres o cuatro veces al día con un colutorio antiséptico y/o con agua con sal.

Cuando el bruxismo es el causante del dolor de muelas, puede ser necesario el uso de una férula que proteja los dientes de la presión y el desgaste. Por último, en caso de dentición en los bebés y niños pequeños, los síntomas pueden mitigarse con mordedores, frío y, en su caso, con paracetamol o ibuprofeno en las dosis que recomiende el pediatra. En ellos, debe evitarse el uso de antisépticos bucales con benzocaína.

Cómo aliviar el dolor dental hasta poder ir al dentista:

  1. Puedes tomar analgésicos con precaución. Para reducir el dolor de muelas, puedes tomar paracetamol o ibuprofeno. Evita la aspirina si hay sangrado. Recuerda que es una medida temporal ya que si no se trata la causa, el dolor permanecerá y puede agravarse. No superes las dosis ni recomendadas ni prolongues su uso.
  2. Evita el uso de antibióticos. Recuerda que solo pueden tomarse bajo prescripción médica y que solo son útiles en caso de infección bacteriana.
  3. Aplica frío en el exterior de la mejilla. Puedes poner una compresa fría o hielo sobre la zona inflamada, pero evita introducir este directamente dentro de la boca.
  4. Evita los alimentos demasiado fríos, calientes, dulces o duros. Cualquiera de ellos puede estimular el nervio del diente y desencadenar o agravar el dolor de muelas.
  5. Enjuágate la boca con agua tibia y sal. Disuelve una cucharada de sal en un vaso de agua caliente, pero no a temperatura excesiva y enjuágate durante unos segundos.
  6. No duermas sobre el lado afectado. De esta manera, evitarás la presión sobre la zona de la boca inflamada, lo cual podría empeorar el dolor. Puedes emplear una almohada adicional para elevar algo la cabeza.
  7. Mantén una buena higiene dental. Cepíllate los dientes de forma frecuente y exhaustiva: al menos dos veces al día especialmente después de comer, y usa hilo dental. En ocasiones, el dolor proviene de una inflamación de las encías por restos de alimentos en los espacios interdentales.
  8. Revisa tu boca periódicamente. No olvides que prevenir es la mejor solución, así que para evitar posibles molestias o problemas graves de salud bucodental, es conveniente acudir a tu odontólogo una vez al año para que realice una revisión de tus dientes.
  9. Evita los remedios caseros que pueden ser perjudiciales. No deben realizarse enjuagues de agua oxigenada, agua con bicarbonato o alcohol. No sólo no funcionan sino que pueden ser perjudiciales.

La Importancia de la Prevención

La prevención es clave para evitar el dolor de dientes, incluso cuando no hay caries de por medio. Por supuesto, es necesaria una adecuada higiene oral, clave también para prevenir nuevos problemas dentales y para mantener en general una buena salud bucodental.

Esta tabla resume las principales causas del dolor de muelas sin caries y sus posibles tratamientos:

Causa Síntomas Tratamiento
Sensibilidad Dental Dolor agudo al contacto con estímulos fríos, calientes, dulces o ácidos. Pasta de dientes para sensibilidad, fluoruro, recubrimiento de la dentina expuesta.
Gingivitis Encías inflamadas, rojas y sangrantes. Higiene bucal rigurosa, limpieza profesional.
Periodontitis Encías retraídas, pérdida de hueso, movilidad dental. Limpieza profunda, raspado y alisado radicular, cirugía periodontal.
Bruxismo Dolor de mandíbula, dolor de cabeza, desgaste dental. Férula de descarga, manejo del estrés.
Fisuras o Fracturas Dolor al masticar, sensibilidad. Restauración, endodoncia, corona.
Absceso Dental Dolor punzante, inflamación, fiebre. Antibióticos, drenaje del absceso, endodoncia o extracción.

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