La mandíbula dentada, médicamente llamado prognatismo mandibular, es una alteración más común de lo que nos podemos imaginar. El prognatismo mandibular es una condición en la cual la mandíbula inferior (mandíbula) sobresale más allá de la posición normal en relación con la mandíbula superior (maxilar). Esto genera una desalineación en la mordida que puede afectar tanto la función oral como la apariencia facial.

Es muy importante tratar el prognatismo mandibular porque el hecho de tener la mandíbula adelantada no solo puede afectar la estética facial, sino que también puede originar una serie de problemas de salud dental y bienestar general significativos. Si no se realiza un tratamiento adecuado, el prognatismo puede causar dificultades al masticar, hablar e incluso respirar correctamente, así como provocar dolor en la propia mandíbula y desgaste prematuro de los dientes.
Consecuencias del Prognatismo Mandibular
Uno de los mayores desafíos para quienes padecen de prognatismo mandibular es la dificultad para realizar algunas de las funciones básicas más cotidianas como masticar, hablar y respirar correctamente. La desalineación de la mandíbula provoca que los dientes no encajen adecuadamente, cosa que acaba complicando la masticación de los alimentos. Una mandíbula adelantada puede, también, aumentar significativamente el riesgo de desgaste dental prematuro.
Al no estar alineados los dientes de manera correcta, la presión de la mordida se distribuye de manera desigual, causando que ciertos dientes soportan más presión que otros. El prognatismo mandibular tiene un impacto directo en la estética facial. Las personas con esta condición suelen tener un perfil facial más prominente y asimétrico debido a la proyección de la mandíbula inferior. En muchas ocasiones, los pacientes que no reciben tratamiento experimentan una sensación de incomodidad con su apariencia, lo que puede influir negativamente en su bienestar emocional y social.
La articulación temporomandibular (ATM) es la estructura que conecta la mandíbula con el cráneo y permite los movimientos de masticación y habla. Los síntomas más comunes de los problemas en la ATM incluyen dolor en la mandíbula, ruidos o chasquidos al abrir y cerrar la boca, dolores de cabeza crónicos, e incluso dificultades para mover la mandíbula.
Tratamientos para el Prognatismo Mandibular
El tratamiento del prognatismo mandibular depende de la gravedad de cada caso, de la edad del paciente y de las necesidades del paciente. Las soluciones pueden variar desde tratamientos ortodóncicos hasta procedimientos quirúrgicos, o incluso una combinación de ambos.
Tratamientos Ortodóncicos
Los tratamientos de ortodoncia o ortodóncicos son la opción más común y menos invasiva para corregir el prognatismo mandibular, especialmente en pacientes jóvenes cuyo desarrollo óseo aún está en curso. Estos tratamientos ayudan a alinear los dientes y corregir la posición de la mandíbula.
- Brackets tradicionales o alineadores invisibles (Invisalign): Los brackets tradicionales, hechos de metal o cerámica, son “aparatos” fijos que aplican presión constante sobre los dientes para moverlos gradualmente a su posición correcta. Por otro lado, los alineadores invisibles como Invisalign son una alternativa estética y cómoda para corregir la alineación de los dientes. Estos alineadores son removibles y casi imperceptibles, lo que los convierte en una opción popular entre los pacientes adultos.
- Expansión maxilar: En algunos casos, el prognatismo mandibular se debe a una discrepancia entre el tamaño de la mandíbula superior y la inferior. La expansión maxilar es un tratamiento ortodóncico que utiliza un dispositivo para ensanchar el maxilar superior, mejorando la alineación de ambas mandíbulas.
Cirugía Ortognática Bimaxilar
Cirugía Ortognática
En casos de prognatismo mandibular más grave o en aquellos casos donde los tratamientos ortodóncicos no son suficientes para corregir el caso, la cirugía ortognática puede ser necesaria. La cirugía ortognática es un procedimiento que implica la corrección quirúrgica de los huesos de la mandíbula. Durante la cirugía, el cirujano realiza cortes en la mandíbula para moverla hacia adelante o hacia atrás, dependiendo del caso.
Recuperación y Cuidados Postoperatorios
Tras una cirugía ortognática, la recuperación es un proceso gradual. Los primeros días, el paciente experimentará hinchazón y molestias, que pueden ser manejadas con medicamentos prescritos por el cirujano. La dieta suele ser líquida o blanda durante las primeras semanas, mientras la mandíbula sana.
Enfoque Integral
En muchos casos, la solución más efectiva para corregir el prognatismo mandibular implica una combinación de tratamientos ortodóncicos y quirúrgicos. Antes de la cirugía, el paciente suele necesitar un tratamiento ortodóncico para alinear los dientes y asegurarse de que encajen adecuadamente después de la cirugía. Este enfoque integral asegura los mejores resultados posibles, tanto en términos de funcionalidad como de estética facial.
Duración de los Tratamientos
- Tratamientos ortodóncicos: Si se opta por tratamientos ortodóncicos como los brackets tradicionales o alineadores invisibles (Invisalign), el tratamiento suele durar entre 12 y 24 meses.
- Expansión maxilar: Este procedimiento, cuando se realiza en pacientes jóvenes, puede durar entre 6 y 12 meses.
- Tratamientos quirúrgicos: La cirugía ortognática implica un periodo de planificación ortodóntica previo, que puede durar entre 12 y 18 meses. La propia cirugía generalmente se realiza en unas pocas horas, y el tiempo de recuperación puede variar.
Molestias y Dolor
- Ortodoncia: Los tratamientos con brackets o alineadores invisibles pueden causar cierta incomodidad o presión en los dientes, especialmente durante los primeros días tras el ajuste de los dispositivos.
- Expansión maxilar: La expansión del maxilar puede provocar una sensación de presión y malestar en la zona de los dientes y el paladar.
- Cirugía ortognática: La cirugía ortognática puede causar dolor e hinchazón en los días posteriores al procedimiento. Los pacientes suelen recibir medicamentos para el dolor y la inflamación. Aunque el dolor puede ser significativo inicialmente, la mayoría de los pacientes encuentran que mejora notablemente en la primera semana postoperatoria.
Consideraciones por Edad
- En niños y adolescentes: Es ideal tratar el prognatismo mandibular durante el crecimiento, ya que los huesos aún están en desarrollo.
- En adultos: Los tratamientos también son efectivos en adultos, aunque la corrección completa puede requerir cirugía ortognática en casos severos.
Opciones de Tratamiento por Severidad
- Tratamientos ortodóncicos: Los brackets y los alineadores invisibles pueden corregir el prognatismo mandibular en casos menos severos.
- Tratamientos funcionales: Los aparatos ortopédicos funcionales pueden ser utilizados para modificar el crecimiento y desarrollo de la mandíbula en pacientes jóvenes.
- Opciones no quirúrgicas para adultos: En algunos casos, el uso de dispositivos ortopédicos combinados con tratamientos ortodóncicos puede mejorar la función y la estética sin necesidad de cirugía.
Riesgos de la Extracción Dental
La extracción dental es el procedimiento quirúrgico más o menos simple que realiza un odontólogo especialista para extraer un diente de la encía. Este procedimiento se lleva a cabo cuando un diente no tiene recuperación, siempre observando la situación de cada paciente, porque cada cavidad bucal es distinta.
También puede extraerse un diente que se encuentra situado en una mala posición y puede dañar u obstaculizar a los dientes que tiene alrededor, como por ejemplo las extracciones que se hacen de las muelas del juicio.
Tipos de Extracciones Dentales
Dentro del campo de la odontología, encontramos diferentes tipos de extracciones, todas ellas dependerán de cómo esté colocado el diente dentro de su cavidad bucal.
- Extracciones simples: Son aquellas que implican la retirada de dientes que son visibles en la boca. Con los instrumentos necesarios y sin necesidad de realizar ningún tipo de cirugía, se afloja el diente y se fuerza su extracción.
- Extracciones quirúrgicas: Son aquellas en las que no puede accederse con facilidad dentro de la boca, y es necesario realizar una incisión en el tejido que envuelve el diente para acceder a él y proceder a la extracción. Es decir, para conseguir extraer el diente, es necesario realizar una técnica quirúrgica.

Razones Comunes para la Extracción Dental
La extracción dental es un procedimiento que los dentistas pueden recomendar por diversas razones. Veamos las razones más comunes:
- Caries avanzadas: La caries dental, cuando no se trata a tiempo, puede avanzar y dañar irreversiblemente la estructura del diente. En casos severos, la extracción puede ser la única opción para detener la propagación de la infección y preservar la salud bucal.
- Dientes impactados: Los dientes impactados ocurren cuando un diente no puede emerger completamente debido a la falta de espacio en la mandíbula. Este problema puede causar dolor, inflamación y aumentar el riesgo de infecciones, lo que puede requerir la extracción.
- Problemas con las muelas del juicio: Las muelas del juicio, también conocidas como terceros molares, a menudo no tienen suficiente espacio para crecer correctamente. Esto puede dar lugar a dolor, hinchazón y molestias. La extracción de las muelas del juicio es frecuente para prevenir complicaciones futuras.
- Lesiones traumáticas: Un traumatismo o lesión en un diente puede causar daño significativo a la estructura dental. En algunos casos, la extracción puede ser necesaria si la lesión es demasiado extensa para repararla de manera efectiva.
- Periodontitis avanzada: La enfermedad periodontal, en su etapa avanzada, puede afectar los tejidos que rodean el diente, incluyendo el hueso. En situaciones críticas, la extracción puede ser la mejor opción para prevenir la propagación de la infección y preservar la salud bucal general.
- Dientes supernumerarios: La presencia de dientes supernumerarios, es decir, dientes adicionales que no deberían estar presentes, puede causar problemas de alineación y dificultades en la masticación. En algunos casos, la extracción es necesaria para mantener una función dental adecuada.
Riesgos Posquirúrgicos
La extracción dental se asocia a varios efectos posquirúrgicos generales, como dolor, inflamación, hematomas, sangrado e infección.
En la mayoría de los pacientes se puede esperar algo de dolor, inflamación y hematomas en la zona, que remitirán con el tiempo. Los antiinflamatorios y analgésicos pueden ayudar a controlar estos síntomas mientras tanto. Las hemorragias continuas y la infección de la zona son menos frecuentes y, si se producen, pueden requerir tratamiento adicional, como antibióticos para la infección.
Dependiendo del tipo de extracción dental, se suele utilizar un anestésico local para ayudar a reducir el dolor asociado al procedimiento. El anestésico utilizado también puede conllevar otros riesgos, como daños en la boca, náuseas y mareos.
Otros Riesgos
- Alineación incorrecta de los dientes: Tras la extracción de un diente, los dientes restantes pueden moverse, lo que provoca la desalineación de los dientes y cambios en la mordida. Esto puede provocar daños en los demás dientes sanos de la boca, lo que puede requerir nuevas intervenciones dentales. Por lo general, esto puede evitarse aplicando técnicas para compensar la ausencia del diente. Por ejemplo, los demás dientes pueden moverse con ortodoncia, o el diente extraído puede sustituirse por un implante dental, un puente o una prótesis.
- Colapso de la mordida: En algunos pacientes, sobre todo en aquellos a los que se les han extraído varios dientes posteriores, puede producirse el colapso de la mordida. Esto también se conoce como pérdida de la dimensión vertical de la oclusión e implica la rotación de la mandíbula inferior más cerca de la mandíbula superior. Como resultado, pueden presentarse cambios en las contracciones musculares necesarias para masticar y, con el tiempo, provocar síntomas como labios secos, agrietados o agrietados.
- Retraso en la cicatrización: Algunos medicamentos, como los bifosfonatos que suelen utilizarse en el tratamiento de la osteoporosis o de algunos tipos de cáncer, pueden afectar al proceso de cicatrización de la mandíbula tras una extracción dental, de modo que la recuperación lleve más tiempo de lo habitual. En este caso, suele recomendarse suspender temporalmente la medicación durante algún tiempo antes del procedimiento de extracción previsto. Esto puede ayudar a reducir el riesgo de complicaciones relacionadas con el deterioro de la cicatrización.
- Osteorradionecrosis: Las personas con antecedentes de radioterapia dirigida a la zona de la cabeza y el cuello tienen un mayor riesgo de desarrollar una afección conocida como osteorradionecrosis tras la extracción de un diente. Esta afección se caracteriza por la muerte del hueso situado debajo del diente extraído debido al daño de los vasos sanguíneos que sirven al hueso como consecuencia de la exposición a la radiación.
- Alveolitis seca (osteítis): Cuando se extrae un diente, de forma natural se forma un coágulo de sangre en la zona donde antes estaba el diente. En algunos casos, este coágulo sanguíneo puede desprenderse prematuramente, lo que puede provocar una afección conocida como osteítis o alveolitis seca.
- Lesión nerviosa: La extracción de algunos dientes puede causar ocasionalmente lesiones en el nervio que sirve al diente. Como resultado, la zona puede sentirse adormecida o con hormigueo de forma permanente. Se trata de una complicación poco frecuente, pero puede afectar a algunos pacientes.
- Exposición del seno maxilar: La extracción de los molares superiores se asocia al riesgo de que se abra un orificio en el seno maxilar, que habrá que reparar. Si se van a extraer estos dientes, se puede utilizar una radiografía dental para estimar el riesgo de exposición del seno maxilar y orientar las decisiones de tratamiento.
Alternativas a la Extracción Dental
La extracción dental no siempre es la única solución. Hay alternativas y tratamientos conservadores que los profesionales de la salud bucal pueden considerar antes de optar por la extracción. Vamos a enumerar estas alternativas más habituales:
- Endodoncia: También conocida como tratamiento de conducto, la endodoncia es una alternativa viable para tratar dientes afectados por caries profundas. Este procedimiento implica la eliminación de la pulpa dañada y la posterior limpieza y sellado del conducto, permitiendo la preservación del diente.
- Coronas y puentes: Para dientes con daño estructural pero aún viables, las coronas pueden ser una opción. Además, los puentes dentales pueden reemplazar dientes perdidos sin la necesidad de extracción, manteniendo la integridad de la estructura dental.
- Ortodoncia: En casos de maloclusión o alineación dental deficiente, la ortodoncia puede ser una alternativa eficaz. Los tratamientos como los brackets o alineadores pueden corregir la posición de los dientes, evitando la necesidad de extracción.
- Tratamientos periodontales: Para problemas relacionados con las encías, como la enfermedad periodontal, los tratamientos periodontales pueden ayudar a restaurar la salud de las encías y preservar la estructura dental.
- Reparación dental: Cuando un diente ha sufrido daños menores, los procedimientos de reparación dental, como las obturaciones o incrustaciones, pueden ser alternativas viables a la extracción, permitiendo conservar el diente original.
- Implantes dentales: En casos de pérdida dental, los implantes dentales ofrecen una solución duradera sin afectar los dientes adyacentes. Exámenes dentales periódicos y prácticas de higiene bucal adecuadas pueden ayudar a prevenir problemas antes de que se vuelvan irreversibles.

Mitos Comunes Sobre los Riesgos de una Extracción Dental
La extracción dental, a menudo, está envuelta en mitos y malentendidos que pueden generar preocupaciones innecesarias. Abordemos algunos de los mitos más comunes y aclaremos la verdad detrás de ellos:
- La extracción dental es siempre dolorosa: Con los avances en anestesia local y general, el proceso de extracción dental es generalmente indoloro. Los pacientes experimentan incomodidad mínima gracias a técnicas modernas.
- La extracción dental debilita los dientes cercanos: Una extracción adecuadamente realizada no debilita los dientes circundantes. De hecho, puede ser necesaria para preservar la salud general de la boca y prevenir problemas futuros.
- La extracción dental es solo para casos graves: La extracción dental puede ser recomendada para diversas situaciones, desde caries avanzadas hasta problemas de alineación. No es exclusiva de casos extremos y puede ser parte de un plan de tratamiento preventivo.
- La extracción dental siempre conlleva largos tiempos de recuperación: La recuperación después de una extracción dental varía según el caso, pero con cuidados adecuados, la mayoría de los pacientes pueden volver a sus actividades normales en poco tiempo.
- La extracción dental es irreversible: Aunque la extracción es un procedimiento irreparable, existen alternativas como implantes dentales y prótesis que pueden restaurar la función y la estética.
- La extracción dental es solo para adultos: La necesidad de extracción puede surgir en cualquier edad, desde la infancia hasta la vejez. Factores como caries, malformaciones dentales o problemas de erupción pueden requerir extracción en cualquier momento de la vida.
- La extracción dental siempre es la última opción: La extracción dental se considera cuando otras opciones no son viables o no son efectivas. Sin embargo, en algunos casos, puede ser la mejor opción para preservar la salud bucal a largo plazo.
- La extracción dental es peligrosa: Con los estándares modernos de seguridad y técnicas avanzadas, la extracción dental es un procedimiento seguro cuando se realiza por profesionales calificados.
Desmitificar estas creencias contribuye a una comprensión más clara y realista de la extracción dental. Al comprender la verdad detrás de los mitos, los pacientes pueden abordar el procedimiento con mayor confianza y tranquilidad.
Corticotomías, Cirugía Ortognática y Ortodoncia
Hoy en día podemos de forma rápida y sana corregir dientes separados, torcidos o incluidos. ¿Cómo? Mediante corticotomías, cirugía ortognática y ortodoncia.
¿En qué consiste?
- Corticotomías: Son microcortes o perforaciones con bisturí ultrasónico hechas alrededor de los dientes separados o torcidos. Estas provocan el fénomeno RAP (Rapid Accelatory Phenomenon) de forma que aceleramos el metabolismo del hueso de forma local alrededor del diente torcido o separado. Así disminuimos la resistencia a la tracción ortodóncica de forma que de una forma rápida podemos corregir los dientes mal posicionados.
- Cirugía ortognática: A menudo con corticotomías. Aquí lo que hacemos es colocar el hueso deonde están los dientes (mandíbula y maxilar superior) en la posición idónea, de forma que un problema de posición esquelético se convierta en un problema de posción de los dientes, fácilmente corregible con ortodoncia. Simultáneamnete podemos hacer la exodoncia de dientes incluidos.
- Dientes incluidos: Son dientes que no logran erupcionar el la arcada dentaria y quedan incluidos dentro del hueso. Esta inclusión puede ser total o parcial, en cuyo caso existe riesgo deflemón por contaminación bacteriana, enfermedad periodontal, ydaño de los dientes vecinos, formación de quistes yen casos poco frecuentes pero muy graves de tumores originados en los dientes incluidos. Los dientes que más frecuentemente quedan incluidos son las muelas del juicio o cordales,, seguidos de los caninos y premolares. En el caso de los caninos, siempre que podamos intentaremos traccionarlo con ortodoncia a su posición natural en la arcada dental.
Cirugía Maxilar y Ortodoncia
La cirugía maxilar es un procedimiento importante en el tratamiento de ortodoncia. Se utiliza para corregir deformidades óseas y alteraciones faciales, como retrognatia, prognatismo, asimetría facial y mordida abierta. En estos casos, se combina el uso de aparatos dentales con cirugía, conocida como ortodoncia quirúrgica.
El tratamiento puede requerir el uso de ortodoncia antes y después de la cirugía, y la duración varía según cada paciente. La cirugía ortognática es un procedimiento quirúrgico que se utiliza para corregir alteraciones en la posición y forma de los huesos maxilar y mandíbula.
Condiciones Corregidas con Cirugía Maxilar
- Retrognatia: Una maloclusión en la que la mandíbula está retraída, provocando una apariencia facial desequilibrada.
- Prognatismo: Una maloclusión en la que la mandíbula está sobresalida, dando lugar a una apariencia facial prominente.
- Asimetría facial: Donde hay una desigualdad en el desarrollo de los huesos maxilar y mandibular.
- Mordida abierta: Una maloclusión en la que los dientes superiores e inferiores no se encuentran en contacto al cerrar la boca.
Complicaciones de los Implantes Dentales
Los implantes dentales son puestos mediante un procedimiento quirúrgico, y como tal durante este pueden emerger riesgos durante la realización de este procedimiento. La presencia de bacterias durante la cirugía o post operación se puede manifestar si hay una incorrecta toma de antibióticos o respectivamente el paciente no tiene una higiene oral adecuada.
Además de que son pocos los casos en los que aparecen complicaciones con los implantes dentales, estas tienden a tener una solución cuando se detectan a tiempo. Se ha observado que un porcentaje del 1 al 3% de los implantes dentales no llegan a osteointegrarse o unirse completamente com el hueso, por lo que el implante de titanio puede ser percibido por nuestro cuerpo como un cuerpo extraño y ser rechazado.
Ciertos “comportamientos dentales inconscientes” como el bruxismo, que consiste en apretar y rechinar tus dientes, afectan directamente tu implante dental. Una fuerza constante ejercida sobre el implante puede provocar su fractura. De igual manera, en caso que quede el implante dental posicionado de manera incorrecta, este puede estar expuesto a una presión excesiva y causar estrés sobre el mismo.
Este tipo de secuela se puede presentar desde realización del procedimiento y radica en el aumento de la sensibilidad temporal o en muchas ocasiones permanente. El paciente tiende a creer post-operación que dicho dolor o extrema sensibilidad hace parte del proceso de recuperación.
En condiciones normales, el procedimiento empleado para colocar los implantes dentales no es peligroso ni riesgoso. Así que, si tu salud estética oral lo requiere, no te detengas ante las posibles complicaciones.