Aunque cada vez se demanda más estética, la ortodoncia convencional con brackets metálicos ha sido, durante muchos años, el sistema de ortodoncia más utilizado y también el más conocido. Es cierto que los pacientes cada vez están más informados y muchas veces, cuando llegan a la clínica, demandan un tipo de tratamiento específico. Pero finalmente, eres tú, como especialista, el que, a pesar de escuchar y entender sus distintas motivaciones, tienes que elegir el tratamiento que mejor vaya a solucionar sus maloclusiones y que mejor se adapte a su caso.
Como sabes, existen varios tipos de brackets y cada uno tiene unas características distintas que hacen que se adapte mejor a un tipo de tratamiento. Hoy vamos a hablar de los brackets metálicos.

¿Qué son los brackets metálicos?
Los brackets metálicos son el tratamiento de ortodoncia más conocido de todos. De hecho, hasta hace no tantos años eran el único procedimiento para alinear los dientes, lo que explica gran parte de su fama. Los brackets metálicos son un tipo de ortodoncia que utiliza unas pequeñas piezas de metal (brackets) para mover los dientes a la posición planificada previamente por el ortodoncista. Para ello, los brackets se adhieren a la superficie dental con un pegamento especial y se conectan entre sí con un arco.
Componentes de los brackets metálicos
- Bracket: los brackets son la parte más visible de la ortodoncia. Los brackets constan de una base que se une al diente, un vástago con una hendidura para que se introduzca el arco y unas ligaduras que agarran el arco.
- Arco: el arco es el alambre metálico que conecta todos los brackets entre sí. Aunque su papel pueda pasar inadvertido, resulta fundamental ya que es el encargado de aplicar presión sobre los dientes y conseguir los movimientos deseados. El arco ejerce una fuerza contra el bracket, que este distribuye en el diente, con el ángulo adecuado para realizar el desplazamiento de ese diente.
- Ligadura: en el caso de los brackets metálicos tradicionales, las ligaduras sirven para unir el arco al bracket.
Además de estos tres componentes, en algunos casos será necesario recurrir a elásticos intermaxilares durante los tratamientos de ortodoncia.
¿Cuándo es recomendable utilizar brackets metálicos?
La característica principal de los brackets metálicos es que están fabricados en acero inoxidable. Pero ¿en qué casos son recomendables?
- Si el paciente no está muy interesado en la estética. Por ejemplo, en niños o adolescentes, o incluso en adultos a los que, que sea un bracket más o menos transparente, no les supone un problema.
- Si tu paciente es un niño, aparte de que no estará tan interesado en la estética, necesitará que sea un bracket con una alta durabilidad. Los metálicos son sin duda los más duraderos, ya que son prácticamente irrompibles y necesitan muy poco mantenimiento.
- Un paciente preocupado por el precio preferirá utilizar los brackets metálicos, ya que estos son claramente más económicos que los cerámicos o de zafiro.
- La rapidez en el tratamiento es otro factor clave al elegir brackets metálicos. En general, como son muy duraderos, se rompen y descementan menos por lo que las visitas a la clínica se reducen y los tratamientos se acortan. Si además de metálicos son autoligados de baja fricción se puede el acelerar el tratamiento en varias semanas.
- Por último, en pacientes que quieran mantener una higiene más sencilla, los brackets metálicos son más recomendables. Primero porque no amarillean ni pierden propiedades de color (lo que sí puede ocurrir en brackets cerámicos o de zafiro que no tienen mucha calidad). Además, son más fáciles de limpiar ya que los posibles restos de comida o suciedad son más visibles en piezas metálicas. Si, como decíamos antes, son autoligados metálicos, la higiene para el paciente es máxima, al no tener que utilizarse ligaduras.
Tipos de Brackets Metálicos
Existen dos tipos principales de brackets metálicos: los tradicionales y los autoligables. A continuación, exploraremos ambos tipos en detalle:
1. Brackets Metálicos Convencionales
Los brackets metálicos convencionales son los más comunes. Están compuestos por tres partes fundamentales:
- Los brackets metálicos
- Las bandas de goma elástica (ligaduras): sirven para fijar el alambre a los brackets y aplicar la presión necesaria para mover los dientes a la posición deseada.
- El alambre
Los brackets metálicos convencionales son los más comunes. Requieren de una ligadura de alambre o a base de gomitas para fijar el arco sobre los dientes. Se trata de una ortodoncia muy resistente que aplica una fuerza constante para mover los dientes, siendo ideal para tratamientos en niños y jóvenes, aunque, teniendo en cuenta que para determinados diagnósticos obtienen mejores resultados que otros sistemas, también se utiliza para tratar maloclusiones en adultos a los que no les importa que se vean los aparatos.
En realidad los brackets de colores no existen. Lo que les proporciona color son las gomas de colores que se colocan en cada bracket. Son ideales para niños, hacen que la ortodoncia sea algo más divertido y les permite escoger entre sus colores favoritos, los colores del arcoíris, colores fosforitos, etc.

2. Brackets Metálicos Autoligados
Los brackets de autoligado no requieren bandas de goma elástica para sostener el alambre, tienen un mecanismo de cierre que sujeta el alambre directamente. Esto reduce la fricción y permite que los dientes se muevan de manera más eficiente.
A diferencia de los brackets convencionales, los brackets autoligables utilizan un mecanismo de clip que sujeta el arco no siendo necesarias las ligaduras y por tanto generan menos fricción dentro de la dentadura.
Existen diferentes tipos de brackets autoligados metálicos:
- Autoligado Interactivo: Los brackets de autoligado interactivo presionan directamente al alambre y ejercen mayor fricción durante el deslizamiento mecánico. El de Bracket 360 está fabricado con tecnología MIM y es más pequeño que los brackets metálicos convencionales. Su clip de cierre es muy fácil de usar, y no necesita un instrumento especial para su apertura.
- Autoligado Pasivo: Con los brackets pasivos no se ejerce presión al alambre y por eso disminuye la fricción, lo que proporciona un movimiento rápido y cómodo. El de Bracket 360 ofrece un control rotacional y de torque de máxima confiabilidad en un menor número de visitas. Además, su contorno redondeado consigue una adaptación perfecta a la anatomía del diente mejorando la colaboración del paciente.
- Autoligado tapa NiTi: En Bracket 360 contamos con un sistema único en autoligados, el Bracket NiTi. Este bracket incorpora una tapa NiTi en lugar de policristalina o de acero de alta biocompatibilidad, diferente al cuerpo del bracket.

Tipos de Brackets Metálicos (Marcas)
- Bracket Precision: El bracket Precision destaca por su fabricación en una sola pieza y por una máxima adherencia al diente. Son unos brackets metálicos de gran calidad y se pueden encontrar en las técnicas Roth 018”, Roth 022” y MBT 022”. En Bracket 360 es el producto más vendido cada año, tanto por su excelente calidad como por su precio imbatible.
- Bracket Micro Classic: El Micro Classic es un bracket metálico de alta tecnología. El cuerpo está fabricado en una pieza y soldado, con la precisión láser, a una base de malla también metálica. La unión es robusta y sin fundentes que debiliten la integridad del bracket. Su diseño, de tamaño reducido y redondeado al máximo, proporciona mayor discreción y un gran confort al paciente.
¿Cómo funcionan los brackets metálicos?
Los brackets metálicos funcionan utilizando principios biomecánicos para aplicar presión controlada sobre los dientes. Este proceso provoca la remodelación del tejido óseo alrededor de los dientes y permite el movimiento gradual de estos hacia la posición deseada. A medida que los dientes se mueven, el alambre ejerce fuerza sobre ellos, lo que los guía hacia una alineación más adecuada.
El proceso de movimiento dental es gradual y controlado para evitar molestias excesivas o daño a los dientes.
Durante el tratamiento, los pacientes deben visitar regularmente a su ortodoncista para ajustar el alambre y garantizar que el progreso se esté produciendo según lo planeado.
Colocación de los brackets metálicos
La técnica de colocación de los brackets metálicos es la misma que se utiliza para otros tipos de brackets, como los de cerámica o de zafiro:
- Limpiar y secar la superficie dental.
- Aplicación del adhesivo donde se colocarán los brackets tradicionales.
- Colocación de brackets.
- Colocación del alambre y ligaduras con las bandas de goma elástica.
- Ajuste inicial.
- Instrucciones al paciente sobre los cuidados de brackets.
Fases de un tratamiento de ortodoncia con brackets metálicos
En general, las fases de un tratamiento de ortodoncia son similares con independencia del tipo de brackets que se utilice.
- Fase de estudio: La primera fase comienza cuando el paciente acude al centro de odontología, donde se detectan una serie de problemas que pueden ser corregidos mediante la colocación de unos brackets. Para ello, se realizarán una serie de pruebas diagnósticas, como una radiografía de la boca o un escáner intraoral.
- Fase activa: En esta fase, comienza con la colocación de los brackets y el arco.
- Corrección de la mordida: En primer lugar es necesario corregir la mordida, además de encajar los molares en la posición correcta.
- Cierre de los espacios dentales: Tras el movimiento de los dientes, la separación entre ellos puede ser algo mayor.
- Acabado y personalización: En esta fase, el paciente acude de manera regular a su dentista para determinar si los dientes ya están en la posición correcta.
- Retirada de los brackets: Es la última fase del tratamiento, y se produce sólo en el momento en el que todos los objetivos anteriores se hayan alcanzado.
Ventajas y Desventajas de los Brackets Metálicos
Ventajas:
- Efectividad: Los brackets tradicionales son altamente efectivos en la corrección de una amplia gama de problemas dentales, desde apiñamiento o diastema ligero, hasta maloclusiones graves. La ortodoncia metálica lleva utilizándose durante décadas con gran éxito. Otra de las ventajas de los brackets metálicos es que permiten tratar un gran abanico de problemas relacionados con el alineamiento y la mordida de los dientes.
- Durabilidad: Los brackets metálicos son extremadamente duraderos y resistentes al desgaste. Pueden soportar las fuerzas de masticación y la presión ejercida durante el tratamiento sin sufrir daños significativos. Los brackets metálicos están fabricados con materiales duraderos, resistentes y que no se oxidan.
- Amplia disponibilidad: Los brackets metálicos, al ser los más usados durante los últimos años, se ofrecen en la mayoría de clínicas de ortodoncia.
- Versatilidad: La ortodoncia con brackets metálicos es adecuada para tratar una variedad de problemas dentales y de mordida.
- Precio: El tratamiento con brackets metálicos es uno de los más económicos que existen.
Desventajas:
- Visibilidad: Una de las desventajas de los brackets metálicos que más preocupa a los pacientes es que impactan de manera muy llamativa a la estética dental.
- Molestias iniciales: Es común experimentar molestias al principio del tratamiento. Al mover los dientes y sufrir la presión ejercida por los brackets y el alambre, puede causar dolor y llagas en la boca.
- Cuidado específico: Los brackets metálicos requieren un cuidado y mantenimiento adecuados. Los pacientes deben aprender a limpiar cuidadosamente alrededor de los brackets para prevenir la acumulación de placa y la caries dental. Los elementos que componen la ortodoncia metálica (brackets, arco y ligaduras) dificultan la limpieza, ya que el paciente no se puede cepillar los dientes con normalidad.
- Restricciones alimenticias: Otra de las desventajas de usar ortodoncia con brackets metálicos es que hay alimentos a evitar, como los duros o pegajosos que pueden dañar los brackets. Los pacientes también deben evitar alimentos como caramelos duros, nueces y chicles.
- Visitas regulares a clínica: Los pacientes deben programar visitas regulares a su ortodoncista para realizar ajustes en los brackets y garantizar que el tratamiento avance según lo previsto.
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Cuidados de los brackets metálicos
- Higiene bucal rigurosa: Los pacientes deben cepillarse los dientes después de cada comida, utilizando un cepillo de dientes suave y pasta dental fluorada. Además, el uso de hilo dental o un irrigador de agua puede ayudar a prevenir la acumulación de placa y caries. No olvides utilizar hilo dental o un irrigador de agua para eliminar los restos que se pueden acumular entre los dientes.
- Evitar alimentos dañinos: Los pacientes deben evitar alimentos duros, pegajosos y fibrosos que puedan causar problemas en los brackets o el alambre. Reduce los alimentos fibrosos, pegajosos o la carne. Evitar determinados alimentos duros o pegajosos que puedan dañar los brackets. No comer bocadillos o manzanas a mordiscos, ya que los movimientos de palanca pueden hacer que los brackets se caigan o despeguen.
- Visitas de control: Los pacientes deben programar y asistir a las citas de control programadas con su ortodoncista. Estas citas son esenciales para realizar ajustes, reemplazar bandas elásticas y supervisar el progreso del tratamiento. Acudir a las citas de revisión planificadas por el ortodoncista, ya que son fundamentales para comprobar que el tratamiento sigue la evolución prevista y para ajustar el arco. No te olvides de las revisiones con el profesional.
- Protección deportiva: Si el paciente practica deportes de contacto o actividades que puedan poner en riesgo los brackets metálicos, se recomienda el uso de protectores bucales para evitar lesiones.
- Cuidado con los hábitos de masticación: Los hábitos de masticación, como morderse las uñas o abrir objetos con los dientes, deben evitarse para prevenir daños a los brackets y alambre.
¿Cuánto cuestan los brackets metálicos en España?
Los precios de los brackets metálicos en España oscilan entre los 2.000 € y los 3.000 €.
Por otro lado, el precio de los brackets metálicos autoligables oscila entre los 3.000 € y los 5.000 €.
Alternativas a los brackets metálicos
Hoy en día los brackets metálicos han quedado a la sombra de opciones más discretas y rápidas como los alineadores invisibles. Dentro del grupo de los brackets transparentes, también conocidos como brackets estéticos, podemos incluir los de cerámica y los de zafiro.
- Brackets estéticos o transparentes: tienen un color similar a los dientes y constituyen la primera alternativa a los metálicos. Normalmente son el tipo de aparatos que utilizamos en mayores de 18 años que quieren una ortodoncia que sea menos visible a simple vista. Además, estas opciones de ortodoncia visible más estética son más económicas que la ortodoncia invisible, que ocupa el escalafón más alto dentro de los tratamientos de ortodoncia.
- Brackets cerámicos: son la alternativa más usual a los metálicos. La diferencia es precisamente que son más estéticos al ser menos visibles a simple vista ya que tienen un color similar a los dientes.
- Brackets de zafiro: son los que estéticamente mejor se mimetizan con el diente al que van cementado ya que son prácticamente transparentes, sin embargo, tienen un problema importante y es que son extremadamente frágiles.
- Ortodoncia invisible (alineadores transparentes): emplea alineadores transparentes removibles que son totalmente invisibles y no se notan.
- Brackets linguales: sí son totalmente invisibles ya que se colocan en la parte interior o lingual de los dientes.