Es habitual que los padres se preocupen al observar que su bebé duerme con la boca abierta. En condiciones normales, los recién nacidos respiran por la nariz y mantienen la boca cerrada durante el sueño. No obstante, existen ocasiones aisladas en las que el niño puede dormir con la boca abierta y la lengua baja porque está congestionado; pero si este hábito se mantiene en el tiempo, pueden aparecer complicaciones. A continuación, exploraremos las causas más comunes y cómo abordarlas.

Causas comunes de la lengua en el paladar al dormir
Teniendo en cuenta lo comentado anteriormente, podemos determinar distintas causas por las que un bebé puede dormir con la boca abierta.
- Congestión nasal: Los bebés, especialmente los recién nacidos, pueden tener las vías respiratorias obstruidas debido a la congestión nasal o por tener mucosidad.
- Posición: La posición en la que un bebé duerme también puede influir en si duerme con la boca abierta. Si es en estas circunstancias y es algo esporádico no hay que darle más importancia, a los adultos también nos puede pasar.
- Hábito adquirido: Si el bebé duerme con la boca abierta pero continúa respirando por la nariz, es posible que esto se deba a la posición adoptada al dormir o a un hábito adquirido.
- Frenillo lingual corto (anquiloglosia): Cuando el bebé duerme con la boca abierta y la lengua se mantiene en una posición baja dentro de la boca, podría tratarse de un frenillo lingual corto. Esta condición puede interferir tanto en la respiración como en la alimentación.
- Hipotonía: En los casos en que el bebé duerme con la boca abierta y la lengua sobresale, podría tratarse de un signo de hipotonía, es decir, un tono muscular bajo.
Lo ideal es que el bebé duerma con la boca cerrada y la lengua en contacto con el paladar.
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Anquiloglosia: Lengua pegada al paladar
Si detectas que tu bebé pega la lengua al paladar, puede deberse a que sufre anquiloglosia, patología conocida como lengua presa. Este problema ocurre cuando el pequeño tiene el frenillo demasiado corto, y al ser esa membrana que une la lengua y parte inferior de la boca así, la primera queda unida a la segunda, impidiendo que el movimiento de la lengua sea libre y completo. Es más común en los niños que en las niñas.
Como en muchos problemas de este tipo, existen distintos grados de anquiloglosia. Es leve cuando solo está sujeta la lengua por una tira delgada de tejido que se llama membrana mucosa, pero hay casos que pueden ser muy graves porque la lengua se muestra completamente pegada a la parte baja de la boca.
Causas y consecuencias de la anquiloglosia
En función de cómo sea el grado de anquiloglosia que sufre el bebé, así serán las consecuencias. Estas pueden ir desde una limitación del movimiento de la lengua tanto hacia arriba como más allá de los dientes, hasta serias dificultades para alimentarse porque no puede succionar bien.
Lógicamente, en los casos más leves la detección del diagnóstico presenta distintas circunstancias porque no siempre supone una complicación que invite a los padres del pequeño a acudir al pediatra, pero en los casos graves se debe poner remedio rápido porque si impide alimentarse al bebé puede repercutir de forma muy grave en su peso y, por ende, en su salud.
Al ser en casos graves tan evidente, ya en la primera revisión pediátrica puede ser diagnosticada por el especialista, que lo puede hacer tanto de forma visual como situando un dedo en la parte inferior de la lengua, en la zona del frenillo. En caso de que no sea grave y no se haya detectado, si detectas algún síntoma durante la lactancia, es aconsejable comentarlo con el pediatra. Estos síntomas son problemas para agarrarse al pecho, dejar una pequeña abertura en la boca al mamar, resbalarse mientras lo hace, hacer chasquidos o babear, estar inquieto e incómodo en las tomas, o que no le siente bien la comida, llegando incluso a vomitar en los casos más preocupantes.
¿Cómo tratar la anquiloglosia?
Es muy probable que si la anquiloglosia no sea tan grave y no muestre la mayoría de estos síntomas, porque en ese caso el pediatra lo habrá notado en las primeras revisiones, pero en cualquier caso conviene saber cómo se puede mostrar este problema de la lengua pegada al paladar en los recién nacidos para ponerle remedio en caso de que exista el problema.
Si una vez detectada la anquiloglosia el pediatra considera que se le debe poner remedio porque puede tener consecuencias no solo a corto plazo, sino también en el futuro -puede dejarle comer pero que pueda afectar al habla, por ejemplo-, ordenará una pequeña cirugía para corregir el problema en el bebé y que este deje de tener la lengua pegada a la parte baja de la boca.
Esta operación se llama frenectomía y consiste en hacer un pequeño corte en la membrana que une ambas partes de la boca, el frenillo. La intervención es sencilla y se puede hacer a los pocos días de haber nacido el paciente, y basta con adormecer la zona, o a veces ni siquiera eso, para llevarla a cabo. Es una zona del cuerpo que sangra muy poco y el bebé se puede alimentar inmediatamente. De hecho, el pecho de su madre le ayudará a aliviar la molestia causada por el corte, el estrés que le puede generar y también a cortar la hemorragia en caso de que sangre un poquito.
Tipos de anquiloglosia
Como con otras patologías, en este caso existen varios niveles de gravedad que se pueden clasificar en los siguientes:
- Clase I: En este caso el frenillo es muy fino y elástico, estando situado muy cerca de la punta de la lengua, justo detrás de los dientes inferiores. El frenillo suele medir entre 12 mm a 16 mm. Es el tipo de anquiloglosia que causa menor número de dificultades.
- Clase II: Situado un poco más atrás de la punta de la lengua, el frenillo es delgado y elástico midiendo de 8 a 10 mm.
- Clase III: Aquí ya pasamos a un caso más severo, el cual se trata de un frenillo situado a la altura de la mitad de la lengua que tiene un mayor grosor y es más rígido. Sus medidas están entre los 3 a 7 mm.
- Clase IV: Aquí ya es cuando existe muy poca movilidad de la lengua, pero el frenillo es más complicado de percibir debido a su pequeño tamaño (3 mm) y que se encuentra en la zona inferior más profunda de la lengua, por lo que solo será notable si se palpa con los dedos.
Respiración oral y sus implicaciones
Pensemos en cómo dormimos nosotros habitualmente. En general, seguramente respiramos por la nariz; pero en alguna ocasión nos habrá pasado que debido a la congestión nasal no podemos, y lo hacemos por la boca.
Dormir con la boca abierta de manera ocasional no suele representar un problema. Sin embargo hay situaciones que pueden indicar que algo no va bien.
Si el bebé duerme con la boca abierta y la lengua se mantiene en una posición baja dentro de la boca, podría tratarse de un frenillo lingual corto. Esta condición puede interferir tanto en la respiración como en la alimentación. En los casos en que el bebé duerme con la boca abierta y la lengua sobresale, podría tratarse de un signo de hipotonía, es decir, un tono muscular bajo. Lo ideal es que el bebé duerma con la boca cerrada y la lengua en contacto con el paladar.
Consecuencias de la respiración oral prolongada
- Aparición de apnea obstructiva del sueño, afectando a la calidad del descanso.
- Desarrollo anormal de la mandíbula, el paladar y posteriormente los dientes: La respiración oral prolongada puede afectar el desarrollo de los dientes y la mandíbula, lo que puede llevar a problemas de alineación dental, maloclusiones y deformidades faciales. Y es que el paladar depende del posicionamiento de la lengua para ensancharse.
- Apnea del sueño: La respiración oral puede estar relacionada con la aparición de apnea del sueño, un trastorno en el cual la respiración se interrumpe durante el sueño.
- Problemas de audición: La respiración oral prolongada puede afectar la trompa de Eustaquio, el conducto que conecta el oído medio con la parte posterior de la garganta.
- Problemas en el desarrollo del habla: La respiración oral puede influir en el desarrollo del habla, causando dificultades en la pronunciación de algunas consonantes, por la imposibilidad de que la lengua se sitúe en el punto de articulación adecuado.
Paladar estrecho u ojival
El paladar estrecho o paladar ojival es una condición en la que el paladar no se desarrolla de la forma habitual, puede afectar tanto a niños como adultos. Tiene un impacto negativo en su salud bucal y general, así como en la autoestima.
El paladar estrecho, o paladar ojival, es una condición en la que el techo de la boca es más estrecho de lo normal. En los niños, esto puede deberse a factores genéticos, malos hábitos o incluso problemas respiratorios.
Causas del paladar estrecho
- Genética: Tiene un gran peso en la aparición del paladar estrecho en niños.
- Uso prolongado del chupete: El efecto es similar al que provoca la succión del dedo.
- Deglución atípica: Cuando tragamos saliva con la boca cerrada, la lengua debe estar posicionada en el paladar.
Complicaciones asociadas al paladar ojival
- Maloclusión, como sobremordida o mordida cruzada y desalineación de los dientes.
- Problemas de estética dental, como dientes impactados que no han brotado con normalidad, o dientes apiñados por falta de espacio.
- Impacto en la salud general, puesto que puede derivar en problemas respiratorios, como la apnea obstructiva del sueño.
- Problemas de deglución, lo cual aumenta el riesgo de atragantamiento.

Para saber si tu peque tiene el paladar estrecho, lo mejor es acudir a una revisión dental para que los especialistas como odontopediatras y ortodoncistas valoren. Para evitar sorpresas, nuestra recomendación es que traigas a revisión a tus hijos desde la erupción del primer diente.
La principal razón para tratar a tu peque si detectas que tiene el paladar estrecho es porque le ahorrarás problemas más serios en la etapa adulta.
El paladar estrecho en niños puede provocar alteraciones en la posición de los dientes. Esta falta de espacio y la erupción en malas posiciones derivará muy probablemente en apiñamiento dental. Otro de los problemas derivados del paladar estrecho en niños son las maloclusiones en la adultez como mordida abierta, mordida cruzada anterior o posterior, etc.
Por otra parte, el paladar estrecho no solo afecta a los dientes. Como señalábamos anteriormente, es muy frecuente que existan complicaciones respiratorias como la respiración por la boca en lugar de por la nariz. Otro aspecto a tener en cuenta es como el paladar estrecho puede influir en la apariencia facial, causando una apariencia más estrecha y alargada.
Tratamientos para el paladar ojival
- Ortodoncia y ortopedia maxilar: Con los aparatos de ortodoncia es posible tratar casos en los que haya mordida cruzada o dientes apiñados o desalineados. Y con la ortopedia maxilar es posible corregir las deformidades óseas presentes en el maxilar superior.
- Expansores palatinos (Hyrax, Haas): Son dispositivos que se colocan dentro de la boca y que se van expandiendo progresivamente, para lograr que aumente la anchura del espacio entre la lengua y los dientes. Se recomienda tanto en niños como en adolescentes debido a que aún los huesos están flexibles.
- Cirugía de SARPE para casos severos: Cuando las opciones anteriores no funcionan o en casos complicados, la última opción es recurrir a una cirugía. La cirugía de SARPE o ampliación de mandíbula separa los huesos del maxilar superior y los coloca en una nueva posición que se mantienen con el uso de un dispositivo de expansión.
Protrusión lingual
La protrusión lingual implica un movimiento anómalo de la lengua, ya sea al hablar, al tragar o incluso estando en reposo. Es un trastorno que afecta a niños y, si no se aborda en edades tempranas, acarrea consecuencias en su desarrollo bucodental y fonético.
Causas de la protrusión lingual
Al hablar del origen de la protrusión lingual debemos diferenciar dos aspectos: fisiológicos y no fisiológicos.
El factor genético hace que una persona sea más o menos propensa a padecer ciertas enfermedades o a tener un desarrollo inadecuado. En este sentido, existe una enorme incidencia de protrusión lingual en niños con síndrome de Down, dado que una de las consecuencias es tener una lengua mayor de lo habitual. Esta característica, conocida como macroglosia, contribuye al empuje de la lengua contra los dientes.
Aun así, la protrusión lingual se explica también por otra serie de factores físicos y del propio desarrollo del niño. Estudios que han observado la prevalencia de este trastorno en niños han concluido que son los hábitos no fisiológicos aquellos que son responsables de la mayoría de maloclusiones bucodentales. De ahí la importancia de una detección temprana para enseñar al niño a dejar dichas prácticas.
Consecuencias de la protrusión lingual
Las consecuencias de este trastorno afectan directamente al desarrollo del sistema orofacial. Por tanto, las anomalías que perjudican a dicho sistema son también responsables del mal desarrollo bucodental, con los problemas que implican para el día a día: complicaciones para hablar, no poder tragar correctamente y aparición de maloclusiones.
La mordida abierta es la consecuencia más habitual si hablamos de maloclusiones. Si, además, la protrusión lingual viene acompañada de la succión del pulgar, el niño también tendrá problemas de paladar ojival o estrecho.
Tratamiento de la protrusión lingual
Este trastorno requiere de la acción conjunta de un dentista y de un logopeda.
El rol de la logopedia
Por otro lado, el logopeda, si es necesario, puede coordinarse y trabajar en equipo con ortodoncistas. En definitiva, acudir a logopedia para tratar la respiración oral es crucial para evitar que este hábito tenga consecuencias duraderas sobre el desarrollo del niño.
¿Cómo saber si mi bebé tiene anquiloglosia?
Al conocer un poco más esta patología puede que te estés preguntando como puedes saber si tu hijo la tiene. Por eso mismo, en Asistencia Integral de Pediatría te contaremos los indicios que te indicarán que la tiene:
- Lactancia: Como hemos mencionado anteriormente, tu bebé tendrá problemas en tomar leche, por lo que si notas que le cuesta agarrarse al pecho o le lleva mucho tiempo alimentarse puede que tenga este problema. Además de que tiende más a morder que a chupar y tiene dificultades para coger peso. Algo que también podrá notar la madre es que tendrá los pezones agrietados, tener molestias mientras se alimenta su hijo e incluso tener una pequeña inflamación. También a veces se puede percibir como un pequeño sonido parecido a un chasquido proveniente del niño.
- Problemas de movilidad: Si has percibido que tiene dificultades en sacar la lengua o moverla hacia el paladar o bien de lado a lado, está claro que algo está ocurriendo.
- En el habla: Es normal que a los niños les cueste decir algunas sílabas o palabras determinadas ya que están aprendiendo todavía el idioma, pero si notas que va pasando el tiempo y tu hijo sigue teniendo problemas para hablar correctamente, en concreto con los sonidos que hemos mencionado anteriormente, debes de ser cauto y consultar a un especialista en la materia de logopedia para saber si se trata de un problema de habla o de anquiloglosia.
- Respirar por la boca: El estar la lengua anclada a la boca provoca que se tienda a respirar por ella. Esto lo puedes notar si tu hijo duerme con la boca abierta (lo cual puede provocar ronquidos) o suele tener la boca seca.
Tratamiento del frenillo corto sublingual
Este es un problema que no se debe dejar pasar ya que si no se le pone remedio traerá consigo multitud de problemas a tu hijo a lo largo de su vida. Por lo que una vez identifiques esta anomalía debes de consultar un especialista para que analice cuál es el estado en el que se encuentra tu hijo y cuál es la gravedad del problema para así tomar las medidas oportunas.
Pero inevitablemente, para que no tenga todos los problemas que te hemos descrito a lo largo del artículo, lo mejor será que se someta a una cirugía menor sin riesgo alguno para extraer el frenillo.