Las caries dentales son uno de los principales motivos de las visitas al dentista, puesto que se trata de uno de los problemas bucales más comunes que afecta tanto a niños como a adultos. Cuando hablamos de caries dental, nos referimos al daño que ocurre en los dientes a partir de la acción de bacterias que producen ácidos.
La caries dental es una enfermedad crónica que causan las bacterias de la placa dental. Si la destrucción del esmalte se avanza y se mantiene en el tiempo, puede producirse una destrucción mayor formando una cavidad.
A medida que va avanzando se hace progresivamente más dolorosa. Al contrario de lo que puedas pensar, las caries, no son solo cosa de niños, también es una enfermedad que pueden padecer los adultos.
Entonces, ¿cómo se forma una caries? Como comentamos anteriormente, el proceso comienza con la desmineralización del esmalte dental a partir de la acción de las bacterias de la boca.
Aunque muchas personas piensan que la ingesta de dulces y la mala higiene bucal son sus causas principales, hay más factores que influyen en su aparición. Por ello, desde nuestras clínicas dentales en Madrid, en este artículo te explicamos las principales causas de las caries y los hábitos que pueden hacer que aparezcan más fácilmente.
¿Qué Causa la Caries Dental?
La causa de la caries no es una sola causa, la caries se origina por múltiples factores, que en combinación pueden proveer el ambiente adecuado para que la caries exista en tus dientes:
- Alimentación rica en azúcares e hidratos de carbono: La caries es una enfermedad que depende del azúcar (ya sea azúcares simples o complejos como los hidratos), el azúcar en todas sus formas, nombres, colores y sabores es lo que fomenta el elevado número de caries que vemos cada día en todas las edades.
- Proliferación de bacterias Streptococcus mutans y Lactobacillus acidophilus: Estas bacterias son las responsables de la caries, debes saber que no todas las bacterias son dañinas, las hay beneficiosas que cuidan de nuestra boca y que es necesario mantener un equilibrio para evitar enfermedades en nuestra boca (y en nuestro cuerpo en general).
- Malos hábitos de higiene: Cepillarse rápido para simplemente refrescar el aliento o no cepillarse del todo bien, cepillarse con una mala técnica y no retirar correctamente toda la placa bacteriana, cepillarse con una pasta sin flúor o hacer cepillado en seco, no usar el hilo dental, postergar tu higiene dental o simplemente nunca haber hecho una.
- Factores genéticos: Como la Hipoplasia Dental, una enfermedad que afecta al esmalte (como en el síndrome de MIH), es una condición que provoca tener el esmalte débil, hay pocos estudios conclusivos, no se sabe muy bien cómo se desarrolla, sus síntomas son piezas dentales débiles, porosas, que se fracturan fácilmente y cuyo esmalte es fácilmente permeable.
- Falta de educación y desconocimiento: Muchas veces el desconocimiento de todos los factores que hacen la caries posible influyen en que esta aparezca, por lo cual educarnos en temas nutricionales, aprender a leer etiquetas para realizar mejores elecciones de comida, saber cómo limpiar correctamente nuestros dientes y ayudar a difundir es clave para evitar la caries.

Además de seguir las recomendaciones que te vamos a dar a continuación, es importante hacer visitas regulares al dentista, incluso desde que somos pequeños, para controlar que no estamos abusando de algunas de estas causas de las caries.
Las causas de las caries que vamos a comentar actúan en primera instancia fomentando la aparición de bacterias en la boca. Las bacterias forman una película pegajosa llamada placa dental, que contiene ácidos que erosionan el esmalte dental.
Caries en niños: cómo evitarla y tratamiento
¿Cómo Aparecen las Caries en los Dientes? Paso a Paso
Las bacterias causantes de la caries viven en los dientes de forma natural (cada día), y no representan un problema cuando la población de bacterias es baja. Pero, cuando ingerimos alimentos que les alimentan y cuando la placa bacteriana no ha sido removida, las bacterias se reproducen y aumenta su población en tu boca.
La combinación de comida rica en azúcares e hidratos de carbono, comida harinosa o pegajosa, junto con la mala higiene bucal, son la receta ideal para la caries dental.
Las bacterias digieren los azúcares y desechan ácido láctico sobre tus dientes, las bacterias son resistentes a este ácido, pero nuestros dientes no.
Este ácido es el responsable de desmineralizar el esmalte y convertirlo de un escudo protector a un refugio de bacterias.
Todo empieza de forma poco visible: una pequeña mancha blanca un poco rugosa en el esmalte del diente. ¿La razón? El esmalte, al contacto con el ácido láctico se descalcifica, se deshace y da paso a una superficie porosa y rugosa en la que es aún más fácil que se quede la placa bacteriana y restos de alimento difíciles de remover con el cepillado diario.
La mancha blanca se transforma en una mancha un poco marrón, también es un poco más profunda, ya ha destruido el esmalte y se dirige a la dentina, la parte interior del diente que está en contacto con el nervio.

Si la dejas avanzar y no te percatas de que está ahí, seguirá comiendo tu diente y entonces se formará un agujero, es cuando los dentistas decimos que la caries está cavitada, es decir, hay una cavidad la cual probablemente ha llegado al nervio y produce dolor. Es lo que todos tenemos en la mente de lo que es la caries un agujero negro en medio de un diente blanco, pero como ves ha empezado hace mucho y se puede frenar mucho antes.
Las bacterias que provocan la caries siguen reproduciendo y ahora tienen un hueco donde esconderse y donde guardar el alimento. El nervio está conectado a nuestro torrente sanguíneo, por lo cual si dejas avanzar aún más la caries puedes llegar a tener un absceso dental o popularmente conocido como flemón, una infección por bacterias en toda la boca e incluso más allá de la boca.
El Proceso de Formación de una Caries Paso a Paso
- Caries inicial: En esta etapa, la exposición de los dientes a los ácidos hace que el esmalte empiece a perder minerales.
- Avance hacia la dentina: El daño alcanza en esta etapa a la dentina, una capa más blanda que el esmalte.
- Cavidad profunda: En este momento, se ven afectadas las capas internas del diente, lo que provoca dolor e infección.
Síntomas de las Caries
Los síntomas de las caries dental dependen en gran medida en lo avanzada que esté la enfermedad. Estos síntomas puede ser que vayan acompañados de otras enfermedades como por ejemplo el mal aliento con el absceso dental o flemón.
El resto de síntomas como la sensibilidad de los dientes que también genera dolor al tragar o al masticar, son motivos más que suficientes para que acudas a un dentista. Por último las caries dentales pueden provocar que en el lavado de dientes haya un sangrado o que se genere una rotura de diente parcialmente.
La manera más rápida de saber si sufres de caries, es acudir a tu dentista de confianza. No esperes a que te duela ya que significa que la enfermedad estará muy avanzada. Nuestra recomendación es realizar mínimo una visita anual a tu experto en salud bucal para detectar caries en estado inicial y frenarlas.
Tipos de Caries Dentales
Identificar a qué tipo de caries nos enfrentamos es fundamental para evitar la propagación hacia una cavidad profunda que requiera de procedimientos más invasivos, esto debe hacerlo un profesional por lo que te recomendamos ir con tu odontólogo cualquier duda que tengas.
Una vez identificado los síntomas, el dentista te explicará qué tipo de caries dental tienes, lo que dependerá de lo avanzada que esté y dónde se localice:
- Caries coronal: Esta suele ser la más frecuente. Se da principalmente en niños, jóvenes y adultos. Este tipo de caries afecta al diente en su función de masticación, lo que implica cierta molestia para aquella persona que lo sufre.
- Caries radicular: Se suele dar en pacientes con una edad más avanzada y con problemas periodontales por los cuales queda expuesta la raíz del diente. Se considera que estas caries son más peligrosas y difíciles de tratar ya que en ciertos casos la solución es la extracción del diente ya que no es posible su restauración.
- Caries recurrente: En último lugar encontramos este tipo de caries que aparecen debajo de los empastes o en las fundas de las que disponen algunos dientes, esto se puede dar debido a otra caries previa que ha tenido que ser reconstruida.
- Caries incipiente: Es el tipo de caries leve.
- Caries en esmalte: Aparece con el tiempo en aquellos casos en los que el paciente no ha tratado una caries incipiente que afecte solo al esmalte.
- Caries en dentina: En este caso, la dentina se ve afectada una vez que se ha penetrado el esmalte. Este tipo de caries tiene un progreso mucho más rápido debido a la porosidad de este tejido.
- Caries profunda: Lo que se ve afectado aquí es la pulpa dental, lo que puede generar dolor intenso. Cuando la caries ya afecta a la pulpa el paciente seguramente ha pasado por una época de dolor intenso que de pronto desaparece.
Factores de Riesgo que Debes Conocer
- Higiene bucal deficiente: La nula o escasa higiene oral es uno de los factores clave que puede provocar caries dentales.
- Alimentación rica en azúcares: Una dieta rica en azúcares y carbohidratos favorece la aparición de caries.
- Baja producción de saliva: Esta es una de las causas de las caries más repetidas en adultos, ya que algunos medicamentos o enfermedades pueden propiciar la falta de saliva.
- Bacterias cariogénicas: Este tipo de bacterias forman parte de la placa dental y se transmiten a través de la saliva.
- Factores genéticos: La susceptibilidad a las caries puede tener un componente genético. Algunas personas pueden ser más propensas a desarrollar caries que otras debido a la composición de su saliva, la forma y la estructura de sus dientes, y otros factores genéticos.
Otros factores que no debe subestimarse es el tabaquismo. La saliva tiene una función limpiadora y es capaz de amortiguar los ácidos que se forman durante la alimentación.
Cómo están colocados dentro de la boca los dientes es otro de los factores que más influye en la generación de las caries porque es más fácil que se acumulen restos de comida y placa bacteriana.
La lactancia materna muy prolongada en los bebés aumenta las posibilidades de sufrir caries infantil.

Prevención de Caries
La caries dental es una enfermedad 100% prevenible, para evitarlas hay que seguir las siguientes pautas:
- En primer lugar, prevenir la caries es visitar a tu dentista mínimo una vez al año. Solo un profesional de la salud bucal puede detectar de forma temprana la caries y actuar a tiempo.
- También será necesario realizar una correcta higiene dental diaria con el uso de un cepillo suave y pasta fluorada, después de cada comida y por lo menos 2 veces al día, también es recomendable utilizar hilo dental y cepillos interdentales para mantener el área interdental (entre diente y diente) libre de placa dental.
- Es imprescindible mantener una dieta equilibrada en la que se limite o evite el consumo de azúcares.
- Por último, se puede hacer uso de sellados de fisuras en las muelas que ayudan a «tapar» ciertas zonas complicadas o propensas a retener comida y por lo tanto barra libre para la proliferación de bacterias en la boca.
Realizar una serie de buenos hábitos de higiene oral es importante a la hora de prevenir la caries dental.
- Disminuir el consumo de azúcares: reduce las probabilidades de sufrir una caries.
- Higiene bucodental adecuada: hay que enseñar a los niños la importancia de llevar a cabo un cepillado diario después de cada comida, durante, al menos, dos minutos.
- Acudir al dentista regularmente: al menos, dos veces al año.
En el caso de una alta propensión a desarrollar caries, es posible utilizar selladores dentales, que son películas protectoras que se aplican en las superficies de masticación de los dientes posteriores (los más difíciles de limpiar con un cepillo de dientes) para cerrar surcos y fisuras (zonas potenciales de acumulación de placa).
En la misma línea, todas aquellas comidas que contienen -además de azúcares- almidón también contribuyen en gran medida a producir placa dental que puede dañar los dientes para terminar produciendo las caries.
Las golosinas y los dulces son las principales culpables de la mayoría de casos de caries que se dan entre los más pequeños.
Puede que esta recomendación te sorprenda, pero la realidad es que en muchas zonas la calidad del agua potable, con sistemas de distribución que contienen flúor, contribuye a la salud bucal ya que protegen el esmalte.
Debemos tener especial cuidado en estos casos, ya que, si las encías se retraen, las placas de caries podrían aparecer cerca de la raíz del diente.
Tener claro cómo, cuándo y cuánto lavarse los dientes es clave para prevenir las caries. Como recomendación básica, piensa en pasarte el cepillo de dientes justo después de cada comida y, también, si has comido alguno de los alimentos que citábamos antes. Así, aunque lo hayas ingerido, estarás “borrando” sus efectos sobre tus dientes.
Inicialmente se daña el esmalte. Cepillarse los dientes después de cada comida, al menos dos veces al día. Realizar revisiones en el odontólogo cada 6 o 12 meses (dependiendo de la fisiología de cada persona, siguiendo la recomendación del dentista).
Tratamiento de las Caries
Por último, si ya tienes una caries dental te explicamos los tratamientos más comunes. Dependiendo de su avance y gravedad, es decir de que tanto haya destruido tus dientes la lesión de caries dental existen diferentes tratamientos:
- Sellado de fisuras (tratamiento preventivo de caries): Es un tratamiento que recomendamos a todos los niños y niñas que acuden a nuestra clínica, es un tratamiento muy sencillo que consiste en poner un poco de composite en los molares y de esta forma prevenir que la comida se quede atrapada en las rugosidades de las muelas.
- Barniz de flúor: Consiste en aplicar una alta concentración de flúor en los dientes a modo de barniz, de esta forma se logra remineralizar el esmalte y puede revertir el avance de la caries en su primera etapa.
- Empaste dental: Una vez la caries ya ha hecho una cavidad es necesario eliminar la parte del diente afectada y restaurarla para vuelva a funcionar y recuperar su estética inicial antes de padecer caries.
- Endodoncia: La endodoncia es el tratamiento que se ofrece cuando la caries ya ha llegado muy profundo y ha afectado al nervio del diente. Cuando la caries ha penetrado profundamente en el diente, afectando a la pulpa dental, es necesario desvitalizar el diente, se crea una vía de acceso a la cámara pulpar, que se limpia cuidadosamente con la ayuda de limas dentales y se rellena con una sustancia inerte llamada gutapercha.
- Reconstrucción parcial del diente: Si la caries ha destruido una pequeña parte del diente.
- Incrustación: Cuando la destrucción de diente es mayor, pero aún se puede salvar una gran parte, se realiza una copia de lo que falta de tu diente en un material como la porcelana para asegurarnos que será un tratamiento duradero.
- Corona: Cuando la destrucción es mayor se suele recomendar lo que coloquialmente se conoce como funda, que cubre el diente para protegerlo y mantenerlo en boca lo más posible.
- Extracción: Si la caries ha destruido gran parte del diente puede que la única solución se extraerlo. Con frecuencia, un diente afectado por una caries central está destinado a ser extraído.
- Implante dental: Es un remplazo de un diente que esta compuesto por una parte atornillada al hueso que hace la función de raíz y una corona dental que imita a un diente natural tanto en función como en estética.