El tratamiento global de pacientes con enfermedad periodontal se divide en tres fases diferentes que, con frecuencia, se superponen: fase de terapia causal o fase inicial, la fase correctiva y la fase de soporte periodontal o de mantenimiento.
Como la mayoría de las formas de enfermedad periodontal son trastornos relacionados con la placa bacteriana, el tratamiento periodontal quirúrgico está considerado como un auxiliar del tratamiento periodontal causal inicial. Así mismo, la decisión respecto a qué tipo de cirugía periodontal debe realizarse, cuántas localizaciones deben incluirse y en qué momento del tratamiento, se adopta tras haberse evaluado el efecto de las medidas iniciales relacionadas con la causa.
En el presente artículo se pretende realizar una revisión de los fundamentos del tratamiento periodontal quirúrgico, conceptos y consideraciones, objetivos, indicaciones y contraindicaciones, procedimientos y factores que determinan la elección de una u otra técnica quirúrgica.
La Periodoncia estudia el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades relacionadas con la acumulación de sarro y placa. En nuestra clínica dental en Málaga llevamos a cabo tratamientos periodontales para combatir la gingivitis y la periodontitis.
Los procedimientos varían según la gravedad, abarcando desde la limpieza dental y/o el curetaje hasta la cirugía periodontal. El objetivo principal de estos procedimientos es mantener el buen estado, la funcionalidad y la estética de tus dientes naturales.
Mediante un raspado y alisado radicular, la limpieza en profundidad tiene por objetivo la eliminación de las bacterias de las bolsas periodontales. Más tarde, se llevará a cabo un nuevo examen para evaluar la capacidad de curación gingival. En caso de que la enfermedad siga avanzando o sea mucho más agresiva, se necesita de una segunda fase de tratamiento. En la cirugía periodontal se tratarán aquellas bolsas periodontales reducidas, pero no eliminadas.
Tradicionalmente uno de los principales objetivos del tratamiento periodontal era la eliminación de la bolsa periodontal, formada a consecuencia de la inflamación gingival y migración de la adherencia epitelial. El aumento de la profundidad de bolsa era la principal indicación para la cirugía periodontal. Tras la eliminación del componente inflamatorio provocado por la placa, lo que ocurría era la eliminación quirúrgica de la bolsa, un procedimiento que cumplía con dos propósitos: la reducción de la profundidad de bolsa o supresión de la bolsa y el aumento del acceso a la superficie radicular, de manera que se eliminen los factores irritativos y que proporcionen una anatomía adecuada a los autocuidados de higiene oral tras el período de cicatrización.
Aunque hoy en día este objetivo no pueda descartarse por completo, el concepto de eliminación de bolsas como principal objetivo del tratamiento periodontal quirúrgico dejó de ser inequívoco. Existen algunos estudios publicados en la literatura que, basados en el conocimiento actual de la biología del periodonto, en la patogenia de la enfermedad periodontal y en la cicatrización de los tejidos periodontales, nos ayudan a comprender el papel que desempeña la cirugía periodontal en la preservación de los dientes.
En relación con la variable clínica profundidad de bolsa (distancia desde el margen gingival hasta la base de la bolsa gingival, medida con una sonda periodontal graduada), hoy día se sabe que ésta sólo rara vez corresponde a la "verdadera" profundidad de bolsa (PB). Algunos estudios publicados en la década de 1970 demostraron que no siempre la punta de la sonda identifica el nivel más apical del epitelio dentogingival, con lo que sería erróneo utilizar solamente este parámetro para decidir la indicación de un procedimiento quirúrgico.
En un clásico de la literatura publicado en el año 1976, Listgarten determinó donde está situada la punta de la sonda durante los registros periodontales. El objetivo de este estudio (con un diseño transversal) fue determinar hasta donde penetraba la punta de la sonda periodontal cuando sondaba y si es era un método fiable para el diagnóstico rutinario de bolsas periodontales.
En una muestra de 31 dientes unirradiculares en su mayoría e indicados para exodoncia, midió la PB (con una sonda periodontal Glickman N28, por mesial y distal de cada diente, desde un punto de referencia (el LAC o un surco hecho al lado del LAC) y calculó la media de las mediciones para cada uno de los lados. Tras la exodoncia de los dientes, con subsiguiente fijación y seccionamiento (con descalcificación y de manera que en cada sección se vea la marca apical (P) y el LAC o un surco hecho al lado del LAC), marcaban 4 zonas en cada diente: P o zona estimada donde se localiza la punta de la sonda (marca más apical desde el LAC); API o extensión apical de la placa; CJE o extensión coronal del epitelio de unión; CCT o extensión coronal del cemento.
Las muestras en las que no se podría identificar 2 o más muescas quedaron excluidas. Los resultados de esta investigación indicaron que no hubo DES entre los niveles de P y CCT, usando la extensión apical de la placa o la extensión coronal del epitelio como punto de referencia.
Además, 1,3 mm era la medida de adherencia del epitelio de unión (desde la porción más coronal hasta la porción más apical) y era una medida estable (Fig. 1). Se verificó que la punta de la sonda se para generalmente entre el epitelio de unión y la inserción del tejido conectivo en la raíz y puede interrumpirse dentro en el conectivo (Fig. 1).
A pesar de las limitaciones de este estudio (como por ejemplo el hecho de que descalcifiquen los dientes experimentales con pierda de referencias anatómicas, o de que realicen histometría y, por ende, sólo mediciones lineales o que no incluyan la sonda en el corte histológico y que las mediciones puedan estar infraestimadas debido a que todos los dientes eran periodontales, los resultados justifica la diferenciación entre surco histológico y surco clínico.
En otra publicación del año 1980 Listgarten y cols. enumeraron una variedad de factores que influyen en el resultado de una medición realizada con una sonda periodontal. Estos factores incluían el espesor de la sonda periodontal empleada, la mala posición de la sonda debida a características anatómicas (como por ejemplo el contorno de la superficie dentaria), la presión aplicada sobre el instrumento durante el sondaje y el grado de infiltrado celular inflamatorio en el tejido blando, acompañado por la pérdida de colágeno. Listgarten sugirió que debería realizarse una distinción entre la PB histológica y clínica, para diferenciar entre la profundidad del defecto anatómico real y la medición registrada por la sonda.
La gingivitis y la periodontitis son dos de las afecciones más habituales entre nuestros pacientes.
¿Qué es la cirugía periodontal?
Los objetivos de una cirugía periodontal:
- Reduce y detiene la inflamación
- Elimina de las bolsas periodontales
- Mantiene bajo control la infección
- Regenera los tejidos
- Prepara el camino para restauraciones dentales
Cuando la encía enferma se separa del diente y surgen bolsas periodontales. En estos casos, el curetaje dental ya no es suficiente, ya que es imposible el acceso a las bolsas para limpiar y tratar la infección. Por otro lado, es importante destacar que esta cirugía no es la solución definitiva.
Cuando las bolsas formadas entre las encías y los dientes superan una cierta profundidad, es difícil eliminar completamente la placa y el sarro con limpiezas dentales regulares. Sigue las indicaciones de tu dentista en cuanto al cepillado de dientes. Elige alimentos que no requieran mucha masticación. No fumes.
La enfermedad periodontal es, junto con la caries, una de las patologías bucodentales más comunes en el ser humano. Estas dolencias infecciosas dañan progresivamente al periodonto, esto es, a los tejidos que sostienen los dientes.
Así, podemos distinguir dos grandes grupos: la gingivitis, una inflamación superficial, y la periodontitis, que puede comportar la recesión de las encías y la pérdida de hueso.
Conforme a los estudios de los últimos años, entre el 85-94% de la población española mayor de 35 años padece alguna complicación relacionada con las encías. Según la última Encuesta de Salud Oral del Consejo General de Colegios de Dentistas de España (2015), “desde el año 2010 se ha producido una estabilización en los indicadores de la patología periodontal”. En el grupo de personas de 35-44 años, sin embargo, la presencia de bolsas periodontales ha empeorado ligeramente respecto a 2010.
Beneficios y ventajas del tratamiento periodontalUna buena salud periodontal no solo beneficia a tu salud bucodental, sino también a la general. Si te encuentras investigando sobre este tema, es probable que tengas preguntas sobre qué implica, cuáles son sus características, las diferentes clases de cirugía periodontal, los riesgos asociados y más.
Según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) 8 de cada 10 adultos mayores de 35 años sufre algún tipo de afectación de las encías. Cuando no se elimina la suciedad y los restos de bacterias de la superficie de los dientes con el cepillado, se forman acúmulos de placa más profundos que forman las llamadas “bolsas periodontales”.
La intervención es un procedimiento quirúrgico sencillo, que consiste en separar las encías de los dientes y eliminar todos los restos de placa e infección. Gracias al desplazamiento de las encías que nuestra especialista en periodoncia realiza, se puede acceder a zonas de los dientes más profundas a las que los curetajes cerrados no llegan.
Uno de los objetivos principales de la cirugía periodontal es tratar las bolsas periodontales. Estas bolsas son espacios vacíos que se forman entre los dientes y las encías debido al acúmulo de placa bajo las encías y la degradación del tejido periodontal.
En casos avanzados de enfermedad periodontal, el hueso alveolar que sostiene los dientes puede deteriorarse. En aquellos pacientes en los que diagnosticamos una pérdida ósea, recomendamos realizar regeneración del mismo con Proteínas derivadas de la matriz del Esmalte.
La cirugía periodontal proporciona unos resultados inmediatos, estables y muy predecibles.

Recomendaciones tras una Cirugía Periodontal. Programar citas para revisión y mantenimiento cada 3-6 meses para poder llevar un control y evolución del tratamiento.
La cirugía periodontal es un procedimiento dental crucial que se utiliza para tratar enfermedades periodontales avanzadas y restaurar la salud bucal. Si te preocupan tus encías, porque no están en su posición correcta, están muy enrojecidas, sangran con frecuencia o tienes halitosis, te recomendamos programar una consulta con un especialista en periodoncia.
¿Estás considerando la cirugía periodontal o tienes preguntas adicionales? En González y Casado estamos aquí para ayudarte. Nuestros especialistas en periodoncia pueden proporcionarte una evaluación completa y discutir todas las opciones disponibles para ti. Tu salud bucal es nuestra prioridad.
La cirugía periodontal es uno de los tratamientos más utilizados para el control de la periodontitis. Sin embargo, ni es la única solución disponible ni es la primera a la que se recurre. Para no tener que recurrir a una cirugía periodontal es fundamental mantener una buena higiene oral en casa y acudir a revisiones regulares con el dentista.
La cirugía periodontal se realiza, siempre, tras haber hecho, previamente, un tratamiento para la eliminación de la placa bacteriana y el cálculo supra y subgingival. Este tratamiento, también conocido como curetaje dental o raspado y alisado radicular, es un procedimiento en el que se utilizan unos instrumentos ultrasónicos y manuales llamados curetas, las cuales sirven para acceder al interior de las encías.
Las bolsas periodontales son unos depósitos que se forman entre las encías y los dientes, y en las que se almacenan las bacterias. Esto hace que, en algunos casos, el curetaje dental no resulte suficiente para eliminar todas las bacterias.
La cirugía periodontal resectiva se realiza a fin de tratar y controlar la periodontitis. En estos casos, tras retirar las bacterias y eliminar las bolsas periodontales se debe planificar el tratamiento que permita regenerar los tejidos. El principal objetivo de la cirugía periodontal es controlar la progresión de la periodontitis y mantener la salud, funcionalidad y estética de la boca.

Controlar la infección: la principal causa de la enfermedad periodontal es la placa bacteriana, que se acumula alrededor de los dientes y se convierte en sarro.
Regenerar los tejidos perdidos: la periodontitis puede provocar la pérdida de encía y hueso periodontal.
Devolver la estética y la funcionalidad a la sonrisa: la periodontitis suele provocar diferentes problemas estéticos, como la retracción de encías, la aparición de troneras o la caída de dientes.
Preparar los dientes para otros tratamientos: en casos como los anteriores, resulta necesario realizar, tras la cirugía periodontal, otros procedimientos para revertir los daños causados por la piorrea.
Después de una cirugía periodontal, es importante seguir las pautas del dentista para que la recuperación se desarrolle según lo previsto.
Sangrado: el día de la cirugía periodontal es imprescindible que el paciente no escupa ni se enjuague la boca. Todo ello puede disolver el coágulo que se forma tras la intervención y aumenta el riesgo de sangrado.
Medicación: normalmente, tras la cirugía periodontal el odontólogo pauta una serie de medicamentos analgésicos y antiinflamatorios para controlar el dolor y la inflamación.
Alimentación: después de la cirugía periodontal es recomendable seguir una dieta blanda y fría, ya que ayuda a reducir las molestias y la inflamación.
Higiene oral: desde el mismo día de la cirugía es imprescindible cepillarse los dientes para combatir el riesgo de infección. Eso sí, será imprescindible utilizar un cepillo quirúrgico, que cuenta con cerdas blandas, hasta que la zona intervenida cicatrice.
Reposo relativo: el descanso contribuye a agilizar el proceso de recuperación. Por ello, otra de las pautas que se deben seguir tras la cirugía periodontal es la de guardar un reposo relativo.
Revisión: además de seguir todos los cuidados anteriores, es esencial que el paciente acuda a todas las citas de revisión pautadas por el dentista. Ten siempre presente que las recomendaciones anteriores son generales y pueden variar de un paciente a otro.
Dicho todo lo anterior, es necesario enfatizar que, aunque la cirugía periodontal es una herramienta muy eficaz para tratar la periodontitis, el proceso no termina ahí. Para controlar esta patología es fundamental que el paciente mantenga una buena higiene oral en su casa, lo que incluye cepillarse los dientes después de cada comida y utilizar hilo dental a diario.
La cirugía periodontal es una técnica a la que se recurre para tratar la enfermedad periodontal avanzada. La enfermedad periodontal es crónica y, sin un tratamiento adecuado, provoca que la placa bacteriana avance y destruya los tejidos alrededor del diente.
Con el tiempo, estas bacterias avanzan por debajo de las encías y llegan a destruir el hueso que soporta los dientes. Para evitar el proceso que hemos relatado anteriormente, recurrimos a la cirugía periodontal, un tratamiento que se lleva a cabo después de haber dado por terminado el tratamiento periodontal básico.
La cirugía periodontal conseguirá eliminar el tejido inflamatorio, controlar la infección y devolver la salud al hueso y encía que se encuentran alrededor de los dientes. Por este motivo, en caso de ser necesario, el tratamiento es localizado en un sector, habitualmente en el posterior. Sin embargo, no debemos olvidar que otro de los objetivos de la cirugía, aunque no siempre es necesario, es regenerar los tejidos. Los demás cuidados ya son a largo plazo.
La cirugía periodontal es un tratamiento necesario en muchos pacientes que sufren periodontitis, la fase crónica de la enfermedad de las encías. Mediante una punta de ultrasonidos y curetas, el periodoncista realiza una limpieza y raspado en profundidad, que elimina el sarro, la placa y la película debajo de las bolsas. La periodontitis es una condición crónica, por lo que estas intervenciones quirúrgicas son en ocasiones indispensables para controlarla, pero no la curan.
Para un control adecuado de una enfermedad periodontal es necesario que el paciente acuda al calendario de revisiones periodontales que le paute su periodoncista, así como extremar la higiene oral y de las encías en su vida cotidiana, con el cepillado diario y el uso de colutorios.
Además de la cirugía periodontal a colgajo, existen otros tipos de intervenciones quirúrgicas en las encías, que a veces también reciben el nombre genérico de cirugías periodontales.
Gingivectomía: En pacientes con periodontitis, a veces es necesario extirpar fragmentos dañados de la encía con el fin de acceder a las bolsas periodontales.
Gingivoplastia: Se trata de una cirugía para mejorar el aspecto de la línea de encías de los pacientes que sufren recensión gingival: la retracción de la encía.
Tabla Resumen de Objetivos de la Cirugía Periodontal
| Objetivo | Descripción |
|---|---|
| Reducción de la Inflamación | Disminuir la inflamación de las encías para detener el avance de la periodontitis. |
| Eliminación de Bolsas Periodontales | Remover las bolsas formadas entre los dientes y las encías donde se acumulan bacterias. |
| Control de la Infección | Eliminar la placa bacteriana y el sarro para prevenir infecciones. |
| Regeneración de Tejidos | Promover la regeneración del hueso y los tejidos periodontales perdidos. |
| Preparación para Restauraciones | Crear una base saludable para futuros tratamientos dentales y restauraciones. |
| Mejora Estética | Corregir problemas estéticos como la retracción de encías. |
Cirugía Periodontal | Recomendaciones del doctor
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