Odontología Forense: Resolviendo Casos Criminales a Través de la Identificación Dental

La odontología forense es una rama esencial de la medicina legal que aplica los conocimientos odontológicos en el ámbito del derecho laboral, civil y penal. El estudio odontológico en un caso legal puede proporcionar evidencia crucial para incriminar a un delincuente. A través de diversas técnicas y análisis, los odontólogos forenses pueden identificar a las víctimas, reconstruir eventos y aportar pruebas valiosas en investigaciones criminales.

Un vecino pasea por la orilla del río Duero, en las afueras de Zamora, y descubre un cadáver en avanzado estado de descomposición. La Policía Nacional se enfrenta a un reto: el cuerpo no tiene documentación, apenas ropa, y ha perdido sus rasgos faciales. Solo un reloj y dos cadenas son los objetos personales encontrados. Sin denuncias de desapariciones recientes, la identificación parece una tarea casi imposible.

Un Caso de Identificación Exprés

“Nos llamaron y vimos que era un esqueleto en avanzadísimo estado de putrefacción, había que proceder a identificarlo, pero no teníamos datos de ningún tipo y hay quien pensó en tirar la toalla”, relata Esther García Sánchez, forense del Instituto de Medicina Legal de León y Zamora, y principal protagonista de la investigación. El primer análisis antropológico revela un detalle sorprendente: el cuerpo no tiene dientes, pero sí nueve implantes dentales, cinco en la parte superior y cuatro en la inferior.

“Eso es muy llamativo, porque la implantología es una técnica relativamente reciente y muy cara”, apunta García Sánchez. Este hallazgo lleva a los investigadores a cuestionar la idea de que se trate de una persona sin recursos. Mientras la Policía busca desapariciones recientes en provincias limítrofes, Esther García decide seguir la pista de los implantes.

La Pista de los Implantes

Esther García se pone en contacto con un odontólogo, quien extrae los implantes. Luego, colabora con la Universidad de Salamanca para realizar un análisis exhaustivo con el profesor de la Facultad de Medicina, Secundino Vicente González. Al observar las piezas en el microscopio óptico, identifican que son de la marca Straumann. Los agentes contactan a un comercial de esta compañía, quien proporciona información crucial: Straumann es uno de los pocos fabricantes que graban el número de lote en cada implante.

La Diminuta Inscripción

En el laboratorio del Área de Medicina Legal y Forense de la Facultad de Medicina, logran ver el número identificativo a través del microscopio. La diminuta inscripción, ubicada en el interior de un estrecho orificio, dificulta la tarea. Cada implante pertenece a un lote distinto, lo que inicialmente complica el asunto. Sin embargo, al consultar con la sede de Straumann en Suiza, analizan la distribución de sus productos. Los datos se reducen a dos clínicas en Zamora y una en Valladolid.

Además, el análisis de los implantes revela las medidas exactas de cada uno, lo que ayuda a los investigadores a calibrarlos con precisión. Con todos estos datos, contactan a los responsables de las clínicas. "Suelen conservar archivos muy antiguos y hoy en día con los métodos informáticos esto no supone una complicación", afirma Secundino Vicente.

En una de las clínicas zamoranas, revisan las fichas de sus clientes y encuentran un historial que coincide a la perfección. El cadáver es identificado en tiempo récord, considerando el punto de partida de la investigación. El hombre hallado junto al río era un toxicómano sin relación con su familia, lo que explica por qué nadie denunció su desaparición.

El caso es resuelto: Una vez localizados sus parientes, se coteja su ADN para confirmar la identidad. La policía reconstruye los hechos y determina que su muerte fue accidental. Este caso marca un hito, ya que es la primera vez en España que se utiliza la identificación del número de lote en un implante para identificar un cadáver.

Según la literatura científica forense disponible en España, era la primera vez que se recurría a la identificación del número de lote en un implante para identificar un cadáver. El hombre hallado junto al río, natural de Zamora, era toxicómano y no mantenía ninguna relación con su familia, de ahí que nadie le hubiera echado de menos a pesar de que había fallecido meses atrás.

Una breve nota aparecida en los medios de comunicación locales a finales de 2016 dio a conocer los hechos a la opinión pública obviando los detalles. Para el gran público no fue más que un suceso más, otro cadáver de esos que aparecen de vez en cuando en un río o en sus inmediaciones. Sin embargo, desde el punto de vista forense había inaugurado una vía de identificación inédita y por eso este caso aparece ahora en el último número de la Revista Española de Medicina Legal.

“No hemos encontrado documentación sobre nada similar”, aseguran sus autores, nunca se había extraído un implante para comprobar su número de lote. De hecho, “no es fácil que se vuelva a repetir un caso así en años, porque es bastante peculiar, pero es una llamada de atención sobre las nuevas técnicas que se usan hoy en día en odontología, porque pueden aportar mucha información que hasta ahora no se ha tenido en cuenta”, agregan.

El Rol de la Odontología Forense en Catástrofes

En general, la identificación mediante un estudio odontológico es un método habitual. Además de estar formados por un material fuerte y resistente, los dientes -a diferencia de los huesos- pueden servir para comprobar la identidad de una persona con sólo disponer de una radiografía. Asimismo, son un “reservorio de ADN” aunque pase mucho tiempo.

Lo más habitual es recurrir a ellos en grandes catástrofes y situaciones en las que haya cuerpos calcinados. “Cuando hay muchas víctimas se opta por ese tipo de identificación porque es más rápida que el ADN, sobre todo si hay dispersión de restos”, señala la forense. A veces incluso se dispone de una lista de víctimas -pensemos en un desastre aéreo, por ejemplo- y es fácil acceder a las radiografías de su historial clínico dental.

En definitiva, se utilizan para realizar una prueba comparativa, igual que los análisis de ADN, que no aportarían ninguna información si no se cotejaran con restos del propio individuo o con sus familias. En este caso, existe una base de datos en la que los parientes que están buscando a una persona desaparecida pueden incluir sus propios datos por si en algún lugar se hallan restos humanos. Sin embargo, por motivos legales de protección de datos no es posible investigar en archivos de ADN destinados a otros fines, como los que se guardan por antecedentes policiales. Por eso, cuando no hay una denuncia previa por desaparición el análisis genético no sirve de nada.

Los implantes pueden aportar algo aunque sea en casos tan extraños como éste. De hecho, hubo un intento en Estados Unidos de crear un sistema de reconocimiento, Implant Recognition Software (IRS), en el que los odontólogos tenían que ir subiendo radiografías y otros datos que pudieran ser identificativos. “Quisieron desarrollar una gran base de datos, pero no ha tenido mucho éxito”, indica Esther García.

Casi Indestructibles

Sin embargo, una simple inscripción en la pieza dental puede ser un procedimiento más sencillo, efectivo y rápido. Fabricados con alta tecnología en titanio puro o alguna aleación de titanio, como titanio-zirconio, son casi indestructibles. “Se han hecho estudios con mandíbulas de corderos en un horno incinerador y al final quedaban los implantes y seguían siendo visibles los números de lote”, señala la forense.

Incluir ese número identificativo “sería lo ideal e incluso lo exigible”, opina Secundino Vicente. “Antiguamente se llegó a identificar cadáveres por llevar un diente de oro, hoy se puede hacer por los implantes”, asegura. Aunque este caso es extraño, añade un elemento más a la odontología forense que “puede ser importante en el futuro, ya que los implantes son cada vez más habituales”.

Casos Históricos Resueltos con Odontología Forense

La odontología forense ha sido fundamental en la resolución de numerosos casos a lo largo de la historia:

  • Juicios de brujas de Salem (1692): Aunque ahora se considera un error judicial, las marcas de mordeduras se utilizaron como evidencia contra el reverendo acusado de brujería.
  • Caso de Robert Gorringe (1948): El patólogo Keith Simpson utilizó odontología forense para condenar a Robert Gorringe por asesinar a su esposa, basándose en las marcas de mordiscos en el pecho de la víctima.
  • Caso de Texas (1954): Una marca de mordisco en un queso encontrado en la escena de un robo ayudó a identificar al culpable.
  • Caso de Walter Marx (1975): Se compararon las marcas de mordiscos en la nariz de una víctima de agresión sexual con las impresiones dentales del sospechoso, lo que llevó a su identificación.

Estos casos demuestran cómo la odontología forense puede proporcionar pruebas cruciales en la resolución de crímenes.

Limitaciones y Desafíos

A pesar de su utilidad, la odontología forense enfrenta desafíos. Las mordeduras pueden ocurrir tanto en la víctima como en el sospechoso. En Estados Unidos, morder a un ser humano para realizar estudios se considera inmoral, por lo que la mayoría de los estudios de análisis de marca de mordisco usan piel de cerdo.

Un caso particular que destacó la falta de singularidad en las marcas de mordedura involucró a dos sospechosos. Ambos fueron acusados de atacar a un hombre que había sufrido una lesión por mordedura. Dos dentistas forenses independientes, fueron traídos para analizar la marca. Informaron resultados conflictivos. Uno encontró que la marca venía del sospechoso A y el otro dijo que era del sospechoso B. Aunque los dos sospechosos tenían características dentales únicas, la marca de mordisco no era lo suficientemente detallada como para reflejarlos.

Sesión On-Line: "Odontología aplicada a las ciencias forenses en la Identificación Humana"

Autopsia Bucal Post-Exhumación: Un Caso en Venezuela

En la Masacre de la Cárcel de Sabaneta, Maracaibo, Venezuela, se realizó una autopsia bucal post-exhumación en víctimas no identificadas. Quince días después de la sepultura, se exhumaron cuatro cadáveres a solicitud de los familiares. Se observó una buena conservación de los restos, y el método de acceso a la cavidad oral empleado en la autopsia bucal pre-inhumación facilitó el abordaje para la autopsia post-exhumación. En todos los casos, se verificó la coincidencia de los datos obtenidos durante la autopsia pre-sepultura.

Este caso subraya la importancia de una adecuada planificación del proceso de inhumación para facilitar futuras recuperaciones e identificaciones.

Evento Descripción
Masacre de la Cárcel de Sabaneta Incidente violento en una cárcel de Maracaibo, Venezuela, con un alto número de víctimas.
Autopsia Bucal Pre-Inhumación Procedimiento realizado antes de la sepultura para obtener registros dentales.
Exhumación Desenterramiento de los cuerpos para realizar una nueva autopsia.
Autopsia Bucal Post-Exhumación Procedimiento realizado después de la exhumación para confirmar o complementar los hallazgos previos.

La odontología forense sigue evolucionando, incorporando nuevas tecnologías y técnicas que permiten resolver casos complejos y proporcionar justicia a las víctimas y sus familias.

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