La salud oral es un aspecto fundamental de nuestro bienestar general, y dentro de ella, la salud periodontal juega un papel crucial. Un estudio reciente realizado por la Asociación Americana de Periodoncia reveló que el 70% de los adultos mayores de 65 años sufren de alguna forma de enfermedad periodontal. Esta condición no solo afecta la boca, sino que también se ha relacionado con problemas de salud sistémica, como enfermedades cardíacas, diabetes y complicaciones en el embarazo.

Representación gráfica de la enfermedad periodontal y sus efectos.
¿Qué es la Enfermedad Periodontal?
Las enfermedades periodontales son condiciones inflamatorias crónicas que afectan a los tejidos de soporte y protección del diente. En términos generales, y de mayor importancia para la comunidad global, estas incluyen la gingivitis inducida por placa bacteriana y la periodontitis crónica.
Claramente la periodontitis es más significante debido a que puede causar la pérdida de dientes; sin embargo, toda periodontitis se inicia con la presencia inicial de una gingivitis, y esta puede ser reversible con las medidas de prevención y tratamiento adecuadas.
La periodontitis es la enfermedad crónica inflamatoria más común que se observa en humanos, y afecta a casi la mitad de los adultos en el Reino Unido y en Estados Unidos y al 60% de los mayores de 65 años. Es un importante problema de salud pública, causando pérdida de dientes, discapacidad, disfunción masticatoria y estado nutricional deficiente. Asimismo, las manifestaciones de la periodontitis -sangrado, halitosis, recesión gingival y pérdida de dientes- pueden tener un impacto más allá del individuo que las padece.
La periodontitis también compromete el habla, reduce la calidad de la vida y es una carga creciente para la economía. Además, algunos estudios han asociado las enfermedades periodontales con varias condiciones y enfermedades sistémicas, tales como diabetes, VIH, ateroesclerosis, enfermedad cardiovascular, artritis reumatoide, efectos adversos en el embarazo, obesidad y síndrome metabólico.
La Salud Bucodental y su Vínculo con las Enfermedades Cardiovasculares
Durante años, los profesionales de la salud han enfatizado la importancia de mantener una buena higiene bucodental para prevenir caries, enfermedades de las encías y otros problemas dentales. Aunque la boca y el corazón pueden parecer sistemas completamente independientes, la evidencia científica reciente sugiere que las infecciones y la inflamación en la cavidad bucal pueden tener efectos significativos en el sistema cardiovascular.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son trastornos que afectan el corazón y los vasos sanguíneos. Éstas incluyen condiciones como la cardiopatía isquémica (enfermedad coronaria), hipertensión, infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca y aterosclerosis (endurecimiento de las arterias). La mayoría de las ECV tienen causas multifactoriales que incluyen hábitos de vida poco saludables como una dieta rica en grasas saturadas, tabaquismo, falta de ejercicio y predisposición genética.
En la última década, numerosos estudios han sugerido una conexión significativa entre las enfermedades periodontales y las enfermedades cardiovasculares. Este vínculo se puede explicar en parte por la inflamación crónica. La periodontitis es una enfermedad inflamatoria, y se ha establecido que la inflamación desempeña un papel central en el desarrollo de la aterosclerosis, el proceso en el que las arterias se endurecen y estrechan debido a la acumulación de placa.
Un estudio publicado en Circulation, una revista de la American Heart Association, reveló que las bacterias orales como Porphyromonas gingivalis, que causan enfermedades periodontales, han sido detectadas en placas ateroscleróticas en las arterias coronarias. Estas bacterias no solo llegan al sistema circulatorio, sino que también desencadenan una respuesta inmunitaria. Además de la invasión bacteriana, la inflamación sistémica también es un mecanismo clave que conecta la periodontitis y las ECV.
La inflamación en la boca puede elevar los niveles de proteínas inflamatorias en todo el cuerpo, como la proteína C reactiva (PCR), un marcador conocido de inflamación sistémica y un factor de riesgo independiente para las enfermedades cardiovasculares. Dado este creciente cuerpo de evidencia, es fundamental no subestimar la importancia de la higiene bucal para la salud general.
Ante todo esto, la relación entre la salud bucodental y las enfermedades cardiovasculares ya no es un tema de mera especulación. La evidencia científica ha demostrado que existe un vínculo claro entre la inflamación y las infecciones en la boca con el desarrollo de enfermedades del corazón. Aunque es necesario continuar investigando para comprender completamente esta conexión, está claro que mantener una buena salud bucal no solo puede prevenir problemas dentales, sino también proteger nuestro corazón.

Infografía que muestra la conexión entre la salud bucodental y las enfermedades cardiovasculares.
Enfermedades Periodontales como un Problema de Salud Pública
Sin duda en la última década ha aumentado la evidencia que considera las enfermedades periodontales como un problema de salud pública a nivel mundial y del cual los sistemas de salud deben hacerse cargo. La salud pública se define como «la ciencia y el arte de prevenir las enfermedades, prolongar la vida y promover la salud a través de los esfuerzos organizados y decisiones informadas de la sociedad, las organizaciones públicas y privadas, las comunidades y los individuos».
Para distinguir entre un problema de salud y de «salud pública» se debe reconocer que si un problema existe, la solución no se deriva simplemente a través de acciones individuales -por ejemplo, asistir a una cita con el odontólogo-, sino por las de la sociedad en su conjunto. En efecto, se han sugerido una serie de criterios que son necesarios para ayudar a establecer si el problema que se considera es, de hecho, un problema de salud pública.
Estos criterios incluyen la distribución y extensión de la condición, es decir, debe ser prevalente o estar ampliamente distribuida en la población (o, si es poco común, debe ser grave); causar graves consecuencias en términos de impacto social, psicológico y económico en las personas, las comunidades y los servicios de salud (por ejemplo, la medida en que la enfermedad causa dolor, malestar y afecta a las funciones tales como comer, hablar, dormir y las interacciones sociales que causan vergüenza); sus costes para la comunidad y para los individuos deben ser grandes, incluyendo el costo financiero del tratamiento, el ausentismo escolar o laboral y la pérdida de ingresos que, a su vez, puede conducir a impactos en la comunidad en general por los gastos que deben asumir los servicios de salud para el tratamiento de la condición; y por último, y lo más importante, que la condición sea prevenible y que existan métodos eficaces disponibles para prevenir, aliviar o curar la enfermedad.
Prevalencia de enfermedades periodontales en Chile
En Chile hay pocos estudios con muestras representativas publicados que valoren la condición periodontal, y presentan las mismas limitaciones metodológicas descritas en la literatura internacional. Sin embargo, demuestran que existe una condición periodontal desfavorable en la población, y que ya en la adolescencia se encuentran signos de destrucción periodontal, pudiendo ser una de las causas de la población adulta desdentada.
En estudio realizado en la provincia de Santiago, Región Metropolitana, en jóvenes entre 12 y 21 años, con registro parcial en dientes índices y utilizando el NIC para evaluar la prevalencia del daño en los tejidos de soporte del diente, se reportó que el 69,2% de los adolescentes ya presentan un daño incipiente en al menos un diente (NIC≥1mm), mientras que el 4,5% presentaron un daño marcado (NIC≥3mm). La prevalencia de este daño periodontal aumenta con la edad, en el género femenino y en presencia de tabaquismo; además, se distribuye en una gradiente social, con mayor daño en los grupos menos favorecidos socialmente, con una importante influencia de los ingresos de la familia y de la educación de los padres.
En estudio realizado en adolescentes de ciudades de Latinoamérica, con un protocolo de registro total se reportó una prevalencia de NIC≥3mm en al menos un sitio periodontal del 32,6%, y de PS≥4mm del 59,3%. Los adolescentes pertenecientes a la ciudad de Santiago de Chile mostraron 9,4 veces mayor probabilidad de presentar NIC≥3mm en al menos un diente tomando como referencia a los adolescentes de Mendoza, Argentina, en un modelo multivariado ajustado por variables sociodemográficas e indicadores de riesgo.
Hace 18 años, un estudio que utilizó el CPITN en la ciudad de Santiago reportó que el 90,9% de los adultos entre 35-44 años presentaron PS>3,5mm y el 100% de los adultos entre 65-74 años, determinando que la necesidad de mayor valoración y tratamiento periodontal complejo de esta población era alta (40,7 y 71,4% para adultos y adultos mayores, respectivamente), asociada al género masculino, a la edad y al nivel socioeconómico.
Un reciente estudio que determinó el grado de inflamación gingival en una muestra representativa de adultos de 18 y más años de la comuna de Santiago muestra que el 99,1% de los individuos presentan un promedio de IG≥0,5 y el 80,2% de ellos presentaron ≥50% de sus sitios periodontales con presencia de sangrado a la exploración. Por lo menos desde el punto de vista de la necesidad de controlar el estado inflamatorio en esta población, la necesidad de tratamiento periodontal sigue siendo alta.
El primer estudio nacional de salud bucal, que se realizó en 2007 en adultos chilenos para evaluar a través de un examen de boca completa la condición periodontal en los adultos de 35 a 44 años y adultos mayores, de 65 a 74 años, muestra que en los adultos se encuentra un gran daño de las estructuras de soporte del diente. La presencia de NIC ≥4mm en al menos un diente afecta al 93,4% de los adultos y al 97,5% de los adultos mayores, y la presencia de NIC≥6mm afecta al 58,3% de los adultos y al 81,4% del grupo de 65 a 74 años.
Los principales indicadores asociados a la presencia de esta condición fueron el nivel de escolaridad, la presencia del hábito tabáquico y el género masculino. Si bien es cierto no podemos establecer que todos los adultos con pérdida del NIC presentaban periodontitis, sí existe la probabilidad que la causa de esta pérdida haya sido la presencia de esta enfermedad en algún momento de la vida.
Por otro lado, esta población presentaba un alto componente inflamatorio, teniendo en promedio un índice de sangrado al sondaje del 50,4% a los 35-44 años y del 55,6% entre los 65 y 74 años. Además, este estudio reveló el alto grado de desdentados totales de la población adulta mayor, mostrando que uno de cada 5 no tiene dientes. Entre los dentados, en promedio la pérdida de dientes fue de 7 y de 16 dientes, respectivamente.
A continuación, se presenta una tabla resumen de la prevalencia de gingivitis en niños en Chile, según estudios del Ministerio de Salud (MINSAL) entre 2007 y 2009:
| Edad | Prevalencia de Gingivitis | Observaciones |
|---|---|---|
| 2 años (Zona Norte) | 32,6% | Niños en educación preescolar |
| 4 años (Zona Centro) | 45% | Niños en educación preescolar |
| 6 años (Nacional) | 55,1% | Más prevalente en nivel socioeconómico bajo y sectores rurales |
| 12 años (Nacional) | 66,9% | Más prevalente en nivel socioeconómico bajo y sectores rurales |
La OMS y la Salud Bucodental
Para conmemorar el aniversario de la fundación de la Organización Mundial de la Salud, desde 1950, cada 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud, una jornada que sirve para concienciar a la población sobre algún tema de salud de gran importancia mundial. Este año, bajo el lema "Salud para todos" (#HealthForAll), la OMS pide a los líderes mundiales que se comprometan a adoptar medidas concretas para promover la salud de todas las personas.
El informe comienza con la definición por parte de la OMS de qué es la salud bucodental: el estado de la boca, los dientes y las estructuras orofaciales que permite a las personas realizar funciones esenciales como comer, respirar y hablar, y abarca dimensiones psicosociales, como la confianza en sí mismo, el bienestar y la capacidad de socializar y trabajar sin dolor, incomodidad o vergüenza.
La situación de la salud bucodental en el mundo es alarmante y requiere una acción urgente por parte de todas las partes interesadas. El Informe recoge que los servicios de salud bucodental suelen estar mal planificados. Por lo general, están sujetos a la demanda y se ven influidos por las decisiones empresariales inherentes al modelo predominante de la práctica privada.
La conclusión clara del Informe es que el estado de la salud bucodental mundial es alarmante y requiere una acción urgente. Implementar el trabajo regulatorio y el apoyo práctico a las naciones, con un enfoque en las poblaciones más pobres y marginadas. Difundir un informe mundial sobre la salud bucodental como un bien para la salud pública. Este informe describe los desafíos y las acciones prioritarias para mejorar la salud bucal.
Garantizar la integración de la salud bucodental en otras iniciativas transversales de diferentes programas de la OMS, así como el desarrollo de directrices técnicas sobre temas para combatir la caries dental infantil, la lucha contra el tabaquismo y la provisión de servicios esenciales en el contexto de COVID-19. Desarrollar programa de salud moral para mejorar la salud bucodental en todo el mundo.
Tratamiento periodontal básico para pacientes (gingivitis y periodontitis) - Tráiler
Prevención y Tratamiento
La buena noticia es que la salud periodontal es prevenible y tratable. La higiene oral adecuada, que incluye el cepillado regular, el uso de hilo dental y las visitas periódicas al dentista, puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades de las encías. Además, la educación sobre la salud periodontal es esencial.
Un estudio de la Universidad de Harvard mostró que las personas que reciben información sobre la salud de sus encías son un 50% más propensas a adoptar hábitos de cuidado oral adecuados.
Dado el estado actual del conocimiento de los factores de riesgo implicados en la etiopatogénesis de la enfermedad (tabaquismo, alcohol, dieta insuficiente, falta de ejercicio, estrés), existe información suficiente para permitir el control con métodos eficaces de las formas más comunes de la enfermedad.
En resumen, en base a los criterios previamente definidos, podemos decir que las enfermedades periodontales son muy prevalentes, tienden a afectar considerablemente a los individuos y a la sociedad, su tratamiento es costoso y son, en su gran mayoría, prevenibles, existiendo métodos eficaces para controlarlas.
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