La caída del primer diente suele ser un evento emocionante, tanto para los niños como para los padres. Por lo general los dientes de leche se empiezan a aflojar y a caer alrededor de los seis años. Muchos niños se sienten emocionados con la pérdida de los dientes temporales, especialmente si esperan la visita del Ratoncito Pérez. Pero tampoco es raro que se sientan molestias leves con la caída de los dientes de leche.

¿Por Qué se Caen los Dientes de Leche?
¿Alguna vez te has preguntado porqué tenemos dientes de leche si al final se van a caer? Pues bien, estos dientes tienen la función de marcar la posición de los dientes definitivos, creando espacio en los maxilares para que estos quepan. Los dientes de leche se caen principalmente por razones genéticas y de desarrollo. Aquí te explicamos las principales causas:
- Debilitamiento de la raíz: A medida que el diente definitivo comienza a desarrollarse, ejerce presión sobre la raíz del diente de leche. Esta presión provoca que la raíz comience a reabsorber hasta que desaparece por completo.
- Cambio en el crecimiento dental: Los dientes permanentes necesitan espacio para salir. De modo que, la caída de los dientes de leche permite que los definitivos ocupen el lugar adecuado en la boca, alineándose, así, para una mordida y función dental óptimas.
- Desarrollo de los maxilares: A medida que el niño crece, la mandíbula también se desarrolla y crece.
Estos dientes temporales actúan como marcadores de posición, creando espacio en los maxilares para los futuros dientes permanentes. A medida que el niño crece, sus maxilares también crecen para poder acomodar los dientes permanentes que son más grandes. Cuando un diente permanente está listo para salir, la raíz del diente de leche comienza a disolverse hasta que desaparece por completo.
Orden de Caída de los Dientes de Leche
Normalmente, los dientes de leche suelen caerse en un orden específico, a partir de los 6 años, para ser reemplazados por los definitivos. Es importante tener en cuenta que este orden puede variar de un niño a otro y no siempre sigue el mismo patrón. La caída de los dientes de leche sigue un patrón relativamente constante:
- Incisivos centrales inferiores: Estos son los primeros en aflojarse, generalmente entre los 5 y 7 años.
- Incisivos centrales superiores: Poco después de los dientes inferiores, los dos dientes centrales de la parte superior comienzan a aflojarse, normalmente entre los 6 y 7 años.
- Incisivos laterales superiores e inferiores: Los dientes situados justo al lado de los incisivos centrales suelen caer entre los 7 y 8 años.
- Primeros molares inferiores y superiores: Entre los 9 y 11 años, las primeras muelas de leche se caen para dejar paso a los molares permanentes.
- Caninos o colmillos inferiores y superiores: Los caninos, o colmillos de leche, se caen entre los 9 y 12 años. Los inferiores suelen caer primero.
- Segundos molares: Estas últimas muelas de leche suelen caerse entre los 10 y 12 años.
Este es un esquema general, pero puede haber variaciones. Algunos niños pierden los dientes más rápido, mientras que otros lo hacen más despacio. No todos los niños siguen exactamente los mismos tiempos. Algunos empiezan un poco antes y otros un poco después. Si tu hijo llega a los 8 años sin haber perdido su primer diente, es recomendable hacer una revisión para verificar que no hay ningún problema.

¿Qué Hacer Cuando se Cae un Diente de Leche?
Cuando se cae un diente de leche es conveniente seguir algunos pasos para asegurarse de que el proceso sea seguro para el niño:
- Mantener la calma y tranquilizar al niño.
- Limpiar suavemente el área con agua tibia y una gasa.
- Animar al niño a enjuagarse la boca con agua salada tibia para prevenir infecciones.
- Vigilar el sangrado y aplicar presión suave con una gasa si es necesario.
Problemas Comunes y Cuándo Consultar al Dentista
Aunque el proceso suele ser natural y sin complicaciones, hay algunas señales que indican que es hora de visitar al odontopediatra. En algunos casos, los dientes de leche pueden tardar más en caerse de lo esperado. Esto ocurre cuando el diente permanente no ejerce suficiente presión o cuando hay problemas de espacio en la mandíbula. Si un diente de leche no se cae y el permanente ya está empezando a salir, puede ser necesario que el odontopediatra intervenga para ayudar a extraerlo.
A veces, el diente permanente comienza a salir antes de que el diente de leche haya caído, creando una situación en la que ambos están presentes al mismo tiempo. Lo más común es que esto ocurra en los incisivos inferiores y que el diente de leche acabe cayendo solo. En consecuencia, siempre es conveniente programar una visita al dentista si el niño pierde un diente de leche antes de los 4 años. El problema se puede atender usando un mantenedor de espacio para mantener el espacio vacío abierto para que el diente permanente de debajo erupcione en su posición.
Lesiones y Traumatismos en los Dientes de Leche
Las lesiones dentales son una realidad desafortunada, especialmente para los niños pequeños que no han desarrollado todavía una buena coordinación y control muscular. Sin embargo, otras veces, la lesión puede ser grave y podría afectar a la salud dental del niño en los años venideros. La lesión más común producida en un diente por una caída o golpe es un astillamiento.
Los niños pequeños pueden astillarse un diente cuando se caen, juegan en el parque o incluso cuando se bañan en casa. Algunos astillamientos no son serios. Es posible que ni siquiera se extiendan lo suficientemente profundo como para dañar el diente. Sin embargo, algunas fracturas pueden atravesar el esmalte del diente de leche, exponiendo la dentina blanda que se encuentra debajo. En caso de que el diente de leche se astille, el dentista valorará si se ha dañado el diente, o si el astillamiento no es serio.
Cuando un diente recibe un golpe lo suficientemente fuerte como para que se afloje en el alvéolo, debe haber motivos de preocupación. El niño podría experimentar algo de sangrado de las encías alrededor del diente, tener algo de hinchazón, e incluso un hematoma o moretón, por la fuerza del golpe. Todos estos síntomas son normales al tener un diente flojo debido a un traumatismo. El principal problema viene cuando el golpe afloja el diente. En este caso es normal sufrir un sangrado importante, incluso un moratón o dificultad para comer.
Si el traumatismo o golpe ha sido considerable, el diente puede llegar a perderse. En ciertos casos, el diente permanente puede dañarse, especialmente si el diente de leche, debido al traumatismo, es empujado hacia dentro del alvéolo. En algunos casos el golpe puede dañar el diente permanente. La mejor solución es acudir al dentista, quien examinará el diente y valorará si hay un daño profundo.
Otra de las posibles consecuencias de sufrir un traumatismo en un diente de leche es que este se vuelva de color gris o marrón. Los padres pueden preocuparse al ver que un diente se vuelve gris o marrón después de un traumatismo. La decoloración es como un hematoma. El aumento del flujo de sangre de los vasos rotos en el diente conduce al tinte grisáceo. A veces se desvanece, pero muchas veces el diente permanecerá un poco más oscuro que los dientes adyacentes. En cualquier caso la coloración de los dientes de leche no debe ser una preocupación importante, al fin y al cabo son leches temporales.
La Importancia de la Higiene Bucal y el Cuidado de los Dientes de Leche
Aunque parezca sorprendente, la salud de los dientes de leche puede influir directamente en los dientes permanentes. Si estos primeros dientes tienen caries o no reciben el cuidado adecuado, los dientes definitivos pueden salir torcidos o con problemas de espacio. Además, las caries en los dientes de leche pueden provocar infecciones que se extiendan al diente permanente que está por salir.Por eso, mantener una buena higiene dental y fomentar hábitos saludables desde pequeños es crucial.
La pérdida temprana de dientes de leche también puede producirse por caries profundas que no pueden tratarse. Las caries atacan de igual manera a los dientes temporales, que a los definitivos. A veces se cree que no es importante tratar la caries de un diente de leche. Además las infecciones en los dientes temporales que progresen por la raíz puede crear una bolsa de pus que afecte al diente permanente. Por todo ello, es importante comenzar a practicar una buena higiene bucal tan pronto como salga el primer diente de leche.
Hay que insistir en que se cepille los dientes al menos dos veces al día. Es importante supervisar y ofrecer asistencia según sea necesario. También es importante que consuma una dieta saludable y se le limiten los alimentos y bebidas azucarados. Comienza a limpiar las encías del bebé con un paño húmedo antes de que los dientes empiecen a emerger. El azúcar puede dañar los dientes de leche y provocar caries.

Aquí tienes algunos consejos para mantener la salud de los dientes de leche y la importancia de visitar al odontopediatra:
- Establecer una rutina de higiene oral: Empieza a cepillar los dientes de leche tan pronto como erupcionen, utilizando un cepillo de dientes suave y una pequeña cantidad de pasta dental con flúor (del tamaño de un grano de arroz para los menores de 3 años). Asegúrate de cepillar todas las superficies de los dientes.
- Limitar el consumo de azúcares: Evita alimentos y bebidas azucaradas, como refrescos, jugos industriales y golosinas, que pueden contribuir a la formación de caries. Fomenta una dieta equilibrada con frutas, verduras y productos lácteos.
- Evitar el uso prolongado de biberones: No permitas que el niño se quede dormido con un biberón en la boca, ya que esto puede causar caries por biberón. Si el niño necesita un biberón para dormir, rellénalo solo con agua.
- Incentivar el consumo de agua: Promueve el consumo de agua, especialmente después de las comidas, para ayudar a limpiar los dientes y la boca. El agua fluorada también ayuda a fortalecer los dientes y prevenir caries.
- Realizar visitas regulares al odontopediatra: Programa citas con el odontopediatra a partir del primer año de vida o cuando erupcione el primer diente. Las visitas regulares permiten la detección temprana de problemas y la educación sobre el cuidado oral.
- Fomentar hábitos saludables: Enseña al niño la importancia de una buena higiene bucal y haz que el cepillado sea una actividad divertida. Puedes usar canciones o juegos para motivar al niño a cepillarse los dientes.
- Supervisar el cepillado: Supervisa el cepillado de los dientes hasta que el niño sea lo suficientemente mayor para hacerlo de manera efectiva (generalmente alrededor de los 7 años). Ayuda a corregir técnicas si es necesario.
- Prestar atención a cambios en la boca: Observa cualquier cambio en los dientes de leche, como manchas, sensibilidad o dolor. Estos pueden ser signos de caries o problemas dentales que requieren atención profesional.