La aparición de cálculos o piedras en la vejiga y riñones es una patología frecuente que puede causar molestias significativas. Los cálculos renales en niños, también conocidos como litiasis renal o piedras en los riñones, son una condición médica que afecta a personas de todas las edades, incluyendo a los mas pequeños. Comprender las causas, síntomas y tratamientos disponibles es crucial para manejar y prevenir esta condición. En este artículo, exploraremos en detalle estos aspectos, ofreciendo una guía completa para el cuidado de la salud urinaria.

¿Qué son los Cálculos Renales?
Los cálculos renales, comúnmente conocidos como «piedras en el riñón», son masas sólidas formadas por la acumulación de sustancias presentes en la orina. Un cálculo renal, también conocido como piedra en el riñón o litiasis renal, es una masa sólida que se forma en este órgano del cuerpo cuando las partículas -minerales o sales ácidas- que nuestra orina contiene y que habitualmente van disueltas se cristalizan. Estas estructuras o masas sólidas que se acumulan en los riñones pueden variar en tamaño y en composición, ya que pueden estar formadas por distintas sustancias, como calcio, oxalato, ácido úrico o fosfato. Estos cálculos pueden variar en tamaño, forma y composición, clasificándose principalmente en cuatro tipos, según su composición química.
Tipos de Cálculos Renales
Los cálculos renales pueden variar en tamaño, forma y composición, clasificándose principalmente en cuatro tipos, según su composición química:
| Tipo de Cálculo | Descripción | Porcentaje Aproximado |
|---|---|---|
| Cálculos de Calcio | Son los más frecuentes, representando entre un 60% y 80% de todos los casos. Se forman cuando el calcio que no es utilizado por el cuerpo se acumula en los riñones y se combina con oxalato, fosfato o carbonato. | 60-80% |
| Cálculos de Estruvita | Constituyen entre un 5% y 15% de los cálculos renales. Son más comunes en mujeres y suelen estar asociados a infecciones urinarias repetidas o crónicas. | 5-15% |
| Cálculos de Ácido Úrico | Representan del 5% al 10% de los cálculos. Son más habituales en personas con dietas ricas en carne, mariscos y pescado. | 5-10% |
| Cálculos de Cistina | Aunque sólo representan el 1% de los cálculos renales, son de gran interés debido a su origen genético. | 1% |
Cada tipo de cálculo renal tiene características y tratamientos específicos, lo que hace esencial una correcta identificación para su manejo adecuado.

Causas de los Cálculos Renales
Las causas de los cálculos renales en niños son muy variadas, pudiendo estar relacionadas con diversos factores como la deshidratación, ciertas enfermedades metabólicas, anomalías de la vía urinaria o infecciones urinarias recurrentes. Algunos de los factores que pueden contribuir al desarrollo de los cálculos renales en niños incluyen:
- Desequilibrios en los niveles de minerales y sustancias en la orina
- Infecciones del tracto urinario
- Problemas estructurales en los riñones o el tracto urinario
- Historial familiar de cálculos renales
- Dieta poco saludable, rica en sodio
Síntomas de los Cálculos Renales
Los síntomas de los cálculos renales en niños pueden variar según el tamaño y la localización. Algunos síntomas comunes incluyen:
- Dolor abdominal, en la espalda baja o dolor de costado
- Sangre en la orina
- Micción frecuente y dolorosa
- Náuseas y vómitos
- Fiebre y escalofríos
Es importante tener en cuenta que los síntomas pueden ser diferentes en cada niño e incluso no presentar sintomatología muy evidente. Por ello, ante la sospecha, es fundamental acudir a un profesional en urología pediátrica para un diagnóstico preciso.
Diagnóstico de Cálculos Renales
La detección temprana de los cálculos renales en niños es fundamental para un tratamiento adecuado. El diagnóstico generalmente se realiza mediante una combinación de análisis de orina, pruebas de imagen y evaluación clínica. Algunos de los métodos de diagnóstico comunes incluyen:
- Análisis de orina
- Radiografía de abdomen para identificar la presencia de cálculos
- Ecografía renal para evaluar la posición de la litiasis y la dilatación o no de la vía urinaria
- Tomografía computarizada (TC) para obtener imágenes más detalladas de los cálculos
Tratamiento de Cálculos Renales
El tratamiento de los cálculos renales en niños dependerá de diversos factores, como la edad del niño, el tamaño y la localización de los cálculos, así como la gravedad de los síntomas. En muchos casos, se pueden recomendar medidas conservadoras, como aumentar la ingesta de líquidos y prescribir analgésicos para aliviar el dolor. No obstante, en caso de litiasis de mayor tamaño, puede ser necesario recurrir a la cirugía para eliminar las piedras más grandes o aquellas que no se pueden eliminar de otra forma. Algunas opciones de tratamiento incluyen:
- Litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC). Se utilizan ondas de choque para fragmentar los cálculos en fragmentos más pequeños que puedan ser eliminados espontáneamente.
- Bajo anestesia general, se introduce un tubo delgado por el uréter para eliminar los cálculos o fragmentarlos mediante láser.
- Cirugía percutánea: mediante cirugía mínimamente invasiva se procede a la fragmentación de la litiasis y su extracción.
- Cirugía abierta. Se realiza en casos más severos o en presencia de anomalías anatómicas o cirugías previas.
9 Remedios caseros para eliminar cálculos renales.
Prevención de Cálculos Renales
La prevención de los cálculos renales en niños es importante para evitar futuros episodios. Se basa en adoptar hábitos saludables, como:
- Llevar una dieta equilibrada y saludable, baja en sodio y azúcares
- Beber suficiente agua para mantener una buena hidratación
- Evitar alimentos y bebidas que contengan altos niveles de oxalato, como algunas verduras de hoja verde y el chocolate
- Mantener una buena higiene urinaria y tratar las infecciones del tracto urinario de manera oportuna
- Promover la actividad física regular

Cálculos en la Vejiga
¿Qué son los Cálculos en la Vejiga?
Los cálculos en la vejiga, también conocidos como piedras en la vejiga, son acumulaciones de minerales y sales que se forman en la vejiga. En ocasiones, se trata de cálculos pequeños, provenientes del riñón tras un cólico nefrítico, que caen en la vejiga y no son expulsados.
Causas de los Cálculos Vesicales
Existen múltiples causas para que se formen piedras en la vejiga. Se sabe también que si una vejiga no se vacía por completo en cada micción, queda orina retenida. En esta orina retenida, también llamada orina residual, se van acumulando las sales y los minerales. Estas sales y minerales precipitan en la orina y son el origen de los cálculos de vejiga. Posteriormente, con el tiempo se van añadiendo capas de distinta composición y por ello el cálculo crece.
Aquí están las causas más frecuentes:
- Hiperplasia benigna de próstata (HBP): El agrandamiento de la próstata produce una obstrucción a la salida de la orina, lo que provoca un debilitamiento de la pared de la vejiga. La orina no puede ser expulsada por completo y queda orina retenida. La aparición de cálculos vesicales en un paciente con HBP es una indicación de intervención quirúrgica de la próstata.
- Esclerosis de cuello vesical: El cuello de la vejiga está cerrado, lo que produce un mal vaciamiento de la vejiga, similar a lo que ocurre en pacientes con hipertrofia benigna de próstata.
- Estenosis de uretra: Los estrechamientos de la uretra dificultan también el vaciado vesical y la aparición de orina residual.
- Divertículos vesicales: Son pequeñas hernias de vejiga donde se acumula la orina residual.
- Ureterocele: Es la dilatación sacular del uréter terminal dentro de la vejiga. Con frecuencia, estos sacos vacían la orina lentamente en la vejiga, produciendo estancamiento y depósito de sales y minerales en su interior.
- Infecciones de orina: Pueden provocar la aparición de cálculos en la vejiga. Los gérmenes que desdoblan la urea, como son el Próteus, la Klebsiella y la Pseudomona, son los que con más frecuencia producen este efecto.
- Inmovilización prolongada: Al estar inmovilizado las sales y minerales se van compactando hasta formar una piedra. Además el paciente, al estar inmovilizado, pierde calcio de sus huesos y este acaba eliminándose en exceso por la orina.
Síntomas de los Cálculos Vesicales
Los síntomas de las piedras en la vejiga o de cálculos en la vejiga pueden variar enormemente. A veces, si son pequeños, pueden ser prácticamente asintomáticos y ser descubiertas al estudiar por otro motivo al paciente. Otras en cambio pueden producir un cuadro de dolor y ardor miccional, con frecuencia, insufribles.
Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Dolor, ardor miccional y ganas de orinar con frecuencia.
- Dolor abdominal bajo, en forma de dolor sordo, que en ocasiones se irradia hacia los testículos y la punta del pene.
- Dificultad para orinar o interrupción del flujo de orina.
- Retención aguda de orina cuando las piedras en la vejiga se atascan en la uretra al tratar de salir de la vejiga.
- Sangre en la orina (hematuria).
- Incontinencia de orina, que puede ser de apremio o continua.
- Orina de color oscuro, turbia y maloliente.
- Emisión de pequeños fragmentos de piedras o arenillas con la orina.
- Infecciones de orina que no ceden con el uso de antibióticos adecuados.
Diagnóstico de Cálculos Vesicales
El diagnóstico de cálculos vesicales se realiza mediante:
- Exploración física: En las mujeres con cálculos en la vejiga, grandes pueden palparse a través de un tacto vaginal.
- Análisis de orina: Suele presentar sangre, leucocitos y cristales de minerales en el sedimento. En los cultivos se suelen observar infección por gérmenes variados, con frecuencia gérmenes que desdoblan la urea.
- Ecografía vesical: Es la prueba más adecuada para realizar el diagnóstico. Habitualmente se aprecian como un foco hiperecogénico con sombra posterior móviles durante la ecografía.
- Radiografía simple de abdomen: Puede verse fácilmente los que tienen calcio en su composición.
- TAC: Es una prueba rápida.
- Cistoscopia: Consiste en pasar un instrumento llamado cistoscopio, a través de la uretra y ver la vejiga por dentro.
Tratamiento de Cálculos Vesicales
El tratamiento de los cálculos vesicales incluye:
- Tratar la causa que los desencadenó, como intervenir la próstata o la esclerosis de cuello vesical.
- Extracción de los cálculos, ya sea quirúrgicamente en los cálculos muy grandes o mediante litotricia.
La litotricia (rotura y fragmentación) de las piedras en la vejiga se hace habitualmente a través de la uretra utilizando un instrumento llamado resector. Salvo los cálculos de ácido úrico, que pueden disolverse con tratamiento médico, los demás deben ser extraídos o fragmentados. Incluso en estos casos debe tratarse la causa que los desencadenó.
Arenilla en el Riñón en Ancianos
La presencia de arenilla en el riñón es una señal de alerta en la salud urinaria de los ancianos, un indicativo de que algo no está funcionando correctamente. Identificar la presencia de arenilla en el riñón de los ancianos a tiempo puede marcar una gran diferencia en el manejo y tratamiento de esta condición.
Síntomas de Arenilla en el Riñón
A continuación, enumeramos los síntomas más comunes que pueden indicar la presencia de arenillas en el riñón:
- Dolor o molestias en la zona lumbar o abdominal
- Cambio en el aspecto de la orina
- Necesidad de orinar con más frecuencia
- Dolor al orinar
- Náuseas y vómitos
- Fiebre y escalofríos
Tratamiento para Eliminar Arenilla en el Riñón
El tratamiento para eliminar arenilla en el riñón y aliviar los síntomas asociados debe ser personalizado y supervisado por un médico especializado. Aunque el tratamiento específico debe ser prescrito por un profesional, existen algunas recomendaciones generales que pueden ayudar a manejar la condición:
- Hidratación: Mantener una adecuada ingesta de líquidos ayuda a diluir la orina, facilitando la eliminación de riñones arenilla.
- Dieta balanceada: Modificar la dieta para reducir el consumo de alimentos ricos en oxalatos y sal puede ser recomendado, dependiendo de la composición de la arenilla.
- Medicación: En algunos casos, se pueden prescribir medicamentos para aliviar el dolor de riñones o para facilitar la expulsión de la arenilla.
Factores de Riesgo en Ancianos
En las personas mayores, la preocupación por el cálculo en los riñones o la arenilla en los riñones adquiere una relevancia particular debido a cambios fisiológicos y a condiciones preexistentes propias de la edad. Los factores de riesgo en este grupo poblacional pueden incluir aspectos específicos que aumentan la probabilidad de desarrollar estas condiciones renales. La deshidratación es más común en las personas mayores, ya sea por una menor sensación de sed o por condiciones que limitan su capacidad para hidratarse adecuadamente.
Alimentos Beneficiosos para la Salud Renal en Ancianos
Ningún alimento puede «curar» los riñones, pero ciertos alimentos pueden apoyar la función renal y prevenir el deterioro de estos órganos. Aquí te presentamos algunos alimentos beneficiosos para la salud renal, especialmente en personas mayores:
- Agua: Esencial para la salud renal.
- Frutas y Verduras Ricas en Antioxidantes: Arándanos, fresas, manzanas, cerezas, espinacas, col rizada y pimientos rojos.
- Pescados Grasos: Salmón, la caballa y el arenque.
- Cítricos: Naranjas, limones y pomelos.
- Cebada: Buena fuente de fibra y tiene un efecto diurético natural.
- Ajo y Cebolla: Tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
Hipercalciuria
La hipercalciuria se define como la excreción de calcio en orina en 24 horas mayor de 250 mg en hombres y mayor de 300 mg en mujeres, o una excreción mayor de 4 mg/kg/24h. La prevalencia de la hipercalciuria en la población general se encuentra entre el 5-10%. En España la tasa se encuentra entre el 4-8%. En mujeres con diagnóstico de osteoporosis postmenopáusica la incidencia es mayor, llegando al 19%. En pacientes con diagnóstico de litiasis renal es significativamente mucho mayor, identificándose una incidencia entre un 30-60%. La hipercalciuria es la alteración metabólica más frecuente en pacientes con litiasis de oxalato cálcico, el tipo de litiasis urinaria más frecuente.
Mecanismo de Homeostasis del Calcio
La mayor parte del calcio del organismo se localiza en los huesos, más del 98%. El resto, el calcio sérico, lo podemos encontrar de forma iónica o libre, o unido a proteínas. La principal proteína unida al calcio es la albúmina. La regulación del calcio sérico es un proceso complejo en el que intervienen varias hormonas, principalmente la paratohormona (PTH) y la vitamina D. El calcio de la dieta es absorbido en el intestino, siendo el principal regulador de este proceso el calcitriol. La eliminación del calcio del organismo se realiza principalmente a nivel renal. La reabsorción renal del calcio esta principalmente regulada por la PTH, la cual incrementa la absorción a nivel renal. El intercambio de calcio sérico con el calcio depositado en los huesos debe tener un balance neutro. La PTH incrementa la resorción ósea libreando calcio del hueso.
Se describen tres mecanismos productores de hipercalciuria, relacionados con la homeostasis del calcio, porque debe existir un equilibrio entre la absorción intestinal, la excreción renal y el intercambio de calcio en el hueso. Si se produce una alteración en uno de estos niveles puede dar lugar a la aparición de hipercalciuria. Para realizar un estudio correcto de las causas de hipercalciuria, además de observar la hipercalciuria en el estudio de orina de 24h debemos correlacionar ésta con el nivel de calcio sérico, PTH y Vitamina D para llegar a determinar la causa de la misma.
De esta manera, si encontramos hipercalciuria con normocalcemia lo más probable es que se trate de hipercalciuria idiopática, aunque no podría descartarse que la causa fuera alguna enfermedad granulomatosa. La mayoría de las hipercalciurias diagnosticadas son idiopáticas. La hipercalciuria idiopática es una anomalía metabólica de origen genético (autosómica dominante), que se caracteriza por una eliminación excesiva de calcio en orina sin evidenciarse ninguna causa conocida de hipercalciuria.
Existen varias clasificaciones para la hipercalciuria. La primera fue sugerida por Pak y col. los cuales dividen en absortiva, renal y resortiva. Hipercalciuria resortiva es característica del hiperparatiroidismo primario, que produce un aumento de la resorción ósea y una mayor producción de vitamina D. La causa más frecuente de esta última suele ser un adenoma paratiroideo, cuya extirpación corrige la alteración en la mayoría de los casos.
Tratamiento de la Hipercalciuria
Las litiasis de oxalato cálcico, las más frecuentes en la práctica clínica, se pueden relacionar con la existencia de hipercalciuria. En aquellos pacientes con litiasis asociada a hipercalciuria, una vez estudiado el posible origen de la misma debemos ofrecer las recomendaciones y tratamientos indicados en cada caso con el fin de prevenir la aparición de recurrencias y sus problemas asociados.
- Medidas higiénico-dietéticas: es fundamental recomendar una adecuada ingesta hídrica que permita obtener una diuresis >2 L/día. La ingesta de sodio debe limitarse a 3-5 g/día debido a que el sodio reduce la absorción tubular renal de calcio. También debe limitarse la ingesta de proteínas animales a 0.8-1 g/kg al día ya que estas reducen el pH y el citrato urinario aumentando la calciuria. En cuanto a la ingesta de calcio, de forma general, no debe restringirse. Se debe estimular la ingesta de agua, cítricos, verduras, pescado azul (por su riqueza en ácidos grasos Omega3) y cereales integrales (por su riqueza en fitato).
- Tratamiento Farmacológico: En cuanto a tratamiento farmacológico las guías europeas recomiendan tratar con diuréticos tiazidas y/o citrato potásico. Las tiazidas son un tipo de diuréticos que aumentan la reabsorción de calcio a nivel tubular renal. Su mecanismo de acción consiste en inhibir el cotransportador sodio-cloro en el túbulo contorneado distal, esto produce una mayor actividad del intercambiador sodio-calcio, aumentando la reabsorción de calcio en el riñón. Como consecuencia pueden llevar asociada la hipopotasemia, dislipemia e intolerancia a la glucosa. Además, se ha observado que aumentan la fotosensibilidad pudiendo llegar a desarrollar algunos tipos de cáncer de piel. Por ello se recomienda a los pacientes realizarse revisiones dermatológicas con regularidad. El citrato potásico actúa uniéndose a los canales de calcio en el intestino disminuyendo su absorción. Además, el citrato aumenta el pH, disminuyendo la resorción ósea y aumentando la reabsorción renal actuando a nivel de los canales de calcio pH dependientes.
La hipercalciuria está estrechamente relacionada con la aparición de litiasis renales por lo que es un tema de indudable interés para los urólogos. Es importante conocer sus mecanismos de producción y su tratamiento para poder prevenir la aparición de litiasis y no centrarse únicamente en el tratamiento quirúrgico una vez que ya han aparecido.