Tipos de Maloclusión de la Mandíbula Inferior y Tratamientos de Ortodoncia

La forma en la que los dientes encajan en la mordida es una de las principales causas de molestias estéticas y físicas que los profesionales de la odontología encuentran en sus consultas. Identificar el tipo de maloclusión será fundamental para elegir un tratamiento adecuado para la problemática de cada paciente. A continuación, vamos a describir los tipos de maloclusión que existen y explicar las diferentes ortodoncias de primera y segunda fase.

El uso de aparato dental para corregir la mandíbula, permite la recolocación de las piezas dentales en una posición adecuada al tiempo que mejora el encaje entre ambas arcadas, superior e inferior. Según la gravedad de la maloclusión, la ortodoncia tendrá una duración diferente.

Maloclusiones dentales I

¿Qué es la Maloclusión?

La maloclusión, coloquialmente conocida como el “tipo de mordida” o “la forma de encajar los dientes”, hace referencia a cualquier tipo de alineación incorrecta de los dientes. Las personas con maloclusión pueden tener problemas de distinto tipo, pero el más evidente es el mal encaje entre las piezas dentales superiores e inferiores, lo que afecta en especial a la mordida.

De forma sencilla, podemos entender la maloclusión dental como el encaje deficiente entre los dientes del maxilar superior y los del maxilar inferior, es decir, se trata de un problema mecánico. La persona que la sufre suele contar con una diferencia entre las dimensiones de la mandíbula (superior y/o inferior) y el tamaño de los dientes, lo que influye en la distribución de los mismos.

Además, puede influir en: dolores de cabeza y espalda, problemas digestivos por una mala masticación, bruxismo, desgaste traumático de los dientes…

Es muy importante tratar el prognatismo mandibular porque el hecho de tener la mandíbula adelantada no solo puede afectar la estética facial, sino que también puede originar una serie de problemas de salud dental y bienestar general significativos. Si no se realiza un tratamiento adecuado, el prognatismo puede causar dificultades al masticar, hablar e incluso respirar correctamente, así como provocar dolor en la propia mandíbula y desgaste prematuro de los dientes.

Tipos de Maloclusión según el Plano

Existen tres tipos de maloclusiones dentales dependiendo del plano. Esta es una de las clasificaciones más habituales, pero no es la única.

Maloclusión Transversal

La maloclusión transversal aparece cuando los dientes superiores están por dentro de los dientes inferiores, generando así una mordida cruzada anterior o posterior. Es cómo “morder al revés”. La mordida cruzada posterior puede suceder en un lado o en ambos.

Maloclusión Vertical

En la maloclusión vertical existen dos posibles casos:

  • En el primero de ellos aparece una ausencia de contacto entre los dientes incisivos superiores y los inferiores: mordida abierta anterior. También podría producirse en los dientes posteriores: mordida abierta posterior.
  • En el segundo caso, aparecería un solapamiento excesivo entre los incisivos superiores e inferiores: sobremordida aumentada. Es decir, que con la boca cerrada los dientes superiores tapan más del 30% los dientes inferiores.

Maloclusión Sagital y Tipos de Mordida según Edward Angle

Otra de las clasificaciones más extendidas en lo que respecta a maloclusiones es la que fue establecida por Edward Angle, considerado el padre de la odontología moderna. En este caso diferenciamos también 3 tipos o clases de mordida en el plano sagital según la forma de encajar de los molares y los caninos:

  1. Clase I: En la primera clase, Edward Angle incluyó aquellos casos donde la relación entre los molares es apropiada (oclusión correcta). Se da cuando la cúspide mesiovestibular del primer molar superior encaja en el surco vestibular del molar inferior. Además, el canino superior encaja entre el canino y el premolar inferior. De todas formas, esto no excluye la posibilidad de que haya una maloclusión, por ejemplo, cuando hay rotaciones o malposiciones dentales.
  2. Clase II: En la segunda clase, estarían los casos donde la cúspide mesiovestibular del molar superior está por delante del surco vestibular del molar inferior. Además, la cúspide del canino superior estará por delante del punto del contacto entre el canino y premolar inferior. El efecto es que el maxilar superior está hacia adelante (protuido) y la mandíbula está hacia atrás (retruída). Cuando la mandíbula superior se proyecta más allá de lo normal, nos encontramos con una sobremordida, clasificada como Clase II.
  3. Clase III: Por último, en el tercer caso, la cúspide mesiovestibular del molar superior está por detrás del surco vestibular del molar inferior. Esto hace que el maxilar inferior se vea más hacia adelante que el maxilar. Además, la cúspide del canino superior estará por detrás del punto de contacto entre el canino y premolar inferior. La sensación es que “muerden al revés”, en el caso que los dientes anteriores están cruzados (al contrario que en la Clase II). En contraste, la Clase III se presenta cuando la mandíbula inferior sobresale más allá de lo habitual. Consiste en el desplazamiento hacia delante de la mandíbula inferior respecto al maxilar superior.

Además de estas clasificaciones, existen otras condiciones relacionadas con la mordida, tales como:

  • Mordida abierta: Son aquellas desviaciones que sufren los dientes en plano vertical, nos referimos a una ausencia de contacto entre los dientes del maxilar superior e inferior.
  • Sobremordida.
  • Mordida borde a borde: La mordida borde a borde anterior ocurre cuando los bordes incisales de los dientes superiores entran en contacto directo con los bordes de los dientes inferiores.
  • Mordida cruzada: Mordida invertida o mordida cruzada anterior. Los pacientes que sufren esta afección oral tiene los dientes superiores situados por detrás de los inferiores. La mordida cruzada ocurre cuando los dientes inferiores se superponen sobre los superiores, lo que puede resultar en que la barbilla sobresalga.
  • Mordida tijera.

Consecuencias de la Maloclusión

Como hemos visto, las maloclusiones pueden ocasionar diversas complicaciones en la dimensión estética y funcional del paciente.

Uno de los mayores desafíos para quienes padecen de prognatismo mandibular es la dificultad para realizar algunas de las funciones básicas más cotidianas como masticar, hablar y respirar correctamente. La desalineación de la mandíbula provoca que los dientes no encajen adecuadamente, cosa que acaba complicando la masticación de los alimentos.

Una mandíbula adelantada puede, también, aumentar significativamente el riesgo de desgaste dental prematuro. Al no estar alineados los dientes de manera correcta, la presión de la mordida se distribuye de manera desigual, causando que ciertos dientes soportan más presión que otros.

El prognatismo mandibular tiene un impacto directo en la estética facial. Las personas con esta condición suelen tener un perfil facial más prominente y asimétrico debido a la proyección de la mandíbula inferior. En muchas ocasiones, los pacientes que no reciben tratamiento experimentan una sensación de incomodidad con su apariencia, lo que puede influir negativamente en su bienestar emocional y social.

La articulación temporomandibular (ATM) es la estructura que conecta la mandíbula con el cráneo y permite los movimientos de masticación y habla. Los síntomas más comunes de los problemas en la ATM incluyen dolor en la mandíbula, ruidos o chasquidos al abrir y cerrar la boca, dolores de cabeza crónicos, e incluso dificultades para mover la mandíbula.

Tratamientos para la Maloclusión

Actualmente y teniendo en cuenta los avances en tratamientos dentales, la ortodoncia invisible se presenta como una alternativa idónea a los tradicionales brackets. De este modo y con la realización previa de una evaluación clínica del caso, los movimientos predecibles de los alineadores transparentes y los elásticos maxilares van a permitir actuar sobre las maloclusiones en el plano tridimensional. Es decir, van a solventar las maloclusiones dentales verticales, transversales y sagitales, manteniendo en todo momento, el estricto control de los tres planos.

El tratamiento del prognatismo mandibular depende de la gravedad de cada caso, de la edad del paciente y de las necesidades del paciente. Las soluciones pueden variar desde tratamientos ortodóncicos hasta procedimientos quirúrgicos, o incluso una combinación de ambos.

Los tratamientos de ortodoncia o ortodóncicos son la opción más común y menos invasiva para corregir el prognatismo mandibular, especialmente en pacientes jóvenes cuyo desarrollo óseo aún está en curso. Estos tratamientos ayudan a alinear los dientes y corregir la posición de la mandíbula.

En casos de prognatismo mandibular más grave o en aquellos casos donde los tratamientos ortodóncicos no son suficientes para corregir el caso, la cirugía ortognática puede ser necesaria.

Tipos de Ortodoncia

  • Brackets metálicos: Es el tratamiento más conocido de entre todos los tipos de ortodoncia.
  • Brackets de cerámica o porcelana.
  • Brackets de zafiro: Es un tratamiento muy estético, ya que están hechos de zafiro monocristalino puro.
  • Ortodoncia lingual: La técnica lingual es un tipo de tratamiento donde los brackets son colocados en la cara interna de los dientes.
  • Ortodoncia Invisible: Dentro de los tipos de ortodoncia existentes, es el tratamiento preferido de aquellos pacientes que sobre todo valoran la estética.

Ortodoncia Invisalign para la Maloclusión

Invisalign es un tipo de técnica de ortodoncia invisible cuyo objetivo es corregir distintas maloclusiones dentales de la forma más eficaz, cómoda y estéticamente deseable. Además Invisalign está también recomendado y demostrado para niños y adolescentes, por lo que es un tratamiento de primera elección en la mayoría de los casos.

El tratamiento con Ortodoncia Invisible puede haber dos fases:

  1. Fase 1 del tratamiento: Esta fase de ortodoncia interceptiva, funcional o correctiva se realiza en niños de 6-10 años aproximadamente. El objetivo es corregir de forma temprana la patología existente, aprovechando el gran crecimiento que tienen los niños; siendo más fácil llegar a los objetivos deseados. Además al tratarlo pronto, evitamos que los malos hábitos instaurados por una maloclusión cómo la deglución atípica, respiración oral, se puedan eliminar. Cuantos más años presentamos un mal hábito, más difícil será eliminarlo. También favorecemos un correcto crecimiento del niño y facilitamos que cuando salgan los dientes tengan suficiente espacio para erupcionar. En esta fase habrá niños que necesiten tratamiento con un logopeda para poder tratar la deglución atípica y la respiración bucal, así nos ayudará a que el tratamiento de ortodoncia sea más efectivo.
  2. Fase 2 del tratamiento: Se realiza en adolescentes, cuando los pacientes presentan todos los dientes permanentes y no tienen dientes de leche. El objetivo será alinear los dientes y conseguir una correcta oclusión (igual que en fase 1), corrigiendo los apiñamientos o los excesivos espacios que puedan aparecer y conseguir una correcta oclusión y función. En el caso de haber realizado una fase 1 y necesite fase 2, la fase 2 será más sencilla y corta ya que habremos expandido los maxilares. Incluso muchas veces nos evitamos la extracción de dientes que no caben. No todos los niños que necesitan fase 1 necesitan fase 2, depende de la colaboración de la fase 1, la genética y si el crecimiento está a nuestro favor.

Tratamientos Quirúrgicos

En casos de prognatismo mandibular más grave o en aquellos casos donde los tratamientos ortodóncicos no son suficientes para corregir el caso, la cirugía ortognática puede ser necesaria.

La cirugía ortognática es un procedimiento que implica la corrección quirúrgica de los huesos de la mandíbula. Durante la cirugía, el cirujano realiza cortes en la mandíbula para moverla hacia adelante o hacia atrás, dependiendo del caso.

Tras una cirugía ortognática, la recuperación es un proceso gradual. Los primeros días, el paciente experimentará hinchazón y molestias, que pueden ser manejadas con medicamentos prescritos por el cirujano. La dieta suele ser líquida o blanda durante las primeras semanas, mientras la mandíbula sana.

En muchos casos, la solución más efectiva para corregir el prognatismo mandibular implica una combinación de tratamientos ortodóncicos y quirúrgicos. Antes de la cirugía, el paciente suele necesitar un tratamiento ortodóncico para alinear los dientes y asegurarse de que encajen adecuadamente después de la cirugía. Este enfoque integral asegura los mejores resultados posibles, tanto en términos de funcionalidad como de estética facial.

Tabla comparativa de tratamientos

Tratamiento Duración Molestias
Brackets tradicionales o alineadores invisibles 12-24 meses Incomodidad o presión en los dientes
Expansión maxilar 6-12 meses Presión y malestar en dientes y paladar
Cirugía ortognática Planificación ortodóntica: 12-18 meses, Cirugía: pocas horas Dolor e hinchazón postoperatorios

Es ideal tratar el prognatismo mandibular durante el crecimiento, ya que los huesos aún están en desarrollo. Los tratamientos también son efectivos en adultos, aunque la corrección completa puede requerir cirugía ortognática en casos severos.

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