Por recién nacido normal se entiende todo neonato sano, sin enfermedad posible ni probable, con una edad inferior a 28 días.
Existen tres características morfológicas que definen a un recién nacido: macrocéfalo, braquitipo y macroesplácnico.
- Es macrocéfalo porque el tamaño de su cabeza supone un ¼ de la parte total de la talla, mientras que en el adulto sólo representa 1/8.
- Es braquitipo porque las extremidades son pequeñas en relación con el resto del organismo, situándose su punto medio del cuerpo a nivel ombligo a diferencia del adulto que se haya a nivel del pubis.
- Es macroesplácnico, grande y distendido.
El peso medio al nacimiento se encuentra alrededor de 3.300 g, entre el intervalo de 2500 g y 4000 g. Existe una pérdida fisiológica del peso en los primeros días de vida que puede llegar a ser de hasta un 10%, debido principalmente a una pérdida de líquidos (pulmonar, meconio, orina, etc.). El perímetro cefálico de un recién nacido a término es de 34 cm, con un intervalo de normalidad entre 32-36 cm.
Si el perímetro esta aumentado, podría tratarse de una hidrocefalia que debe ser investigada. El perímetro torácico medio, medido por la base del apéndice xifoides, es de 33 cm, entre un intervalo de 31-35 cm.
Características craneales del recién nacido
El perímetro craneal de los recién nacidos suele medir entre 33 y 35 cm.
El cráneo de los recién nacidos está formado por huesos blandos de tejido cartilaginoso, que se amoldan como respuesta a presiones externas, como la presión ejercida por el canal del parto.
El cráneo del recién nacido presenta dos fontanelas de forma fisiológica, formadas por tejido membranoso y que se encuentran en la unión de los huesos del cráneo.

La fontanela anterior o bregmática mide entre 2,5 cm y 5 cm y une los huesos frontal y parietal; se cierra definitivamente entre los 9 y los 18 meses.
El trabajo de parto y el parto pueden provocar patologías craneales debido a fuerzas mecánicas como tracción y compresión. Los factores de riesgo más importantes incluyen macrosomía fetal, parto prolongado, parto instrumental (con fórceps) y presentación podálica.
“Caput sucedaneum”: Se trata de una protuberancia edematosa del tejido blando del cuero cabelludo, causada por una presión prolongada del occipucio en el cérvix materno durante el parto. Habitualmente se extiende más allá de los bordes del propio hueso, pero no fluctúa.
El cefalohematoma es una hemorragia subperióstica de uno de los huesos craneales. Es mínima la hinchazón al nacimiento y suele aumentar a las 24-48 horas de vida. Los límites suelen estar claramente delimitados de manera que no rebasa los bordes del hueso y no cruza las suturas.
Se trata de una hemorragia traumática subperióstica del hueso craneal.
Se trata de zonas de menor consistencia ósea que ocasionalmente se encuentran en el cráneo, en los parietales y cerca de la sutura sagital.
Estructura y desarrollo del paladar
Su estructura al nacimiento esta completa y se encuentra adaptada para la succión.
En las primeras semanas la salivación es mínima, es por ello por lo que esto favorezca la aparición de “muguet”, una lesión producida por un hongo llamado “Candida Albicans” y que se manifiesta como placas blancas adheridas a la mucosa de la boca y que sangran al intentar desprenderlas.
El paladar hendido o fisura palatina: Se trata de una malformación en la que el paladar está fisurado y existe una comunicación entre la nasofaringe y la nariz. Produce complicaciones para la alimentación y favorece las infecciones de las vías respiratorias y el oído medio.
Lesiones y formaciones comunes en el paladar del recién nacido
- Bolas adiposas de Bichat.
- Perlas de Epstein: Son grupos de células epiteliales situadas en el paladar duro.
- Quistes de inclusión: Son unos nódulos pequeños, blanquecinos y duros.
Examen de la boca del recién nacido
Quistes de retención: Se trata de lesiones blancas, quísticas y duras con apariencia de perlas.
Dientes congénitos: Suelen ser los incisivos inferiores. Pueden ocasionar problemas en la lactancia materna.
Candidiasis (muguet): Se caracteriza por la presencia de placas de color blanco situadas sobre la lengua y las mucosas del paladar.
Para realizar un examen físico adecuado, el recién nacido debe estar desnudo, colocado sobre una superficie firme y preferiblemente acolchada. La evaluación debe ser exhaustiva y sistemática.
Se examinará su posición y morfología.
La parte superior del pabellón auricular suele estar a la misma altura que el ángulo externo de los ojos. Es importante examinar la respuesta auditiva.
La nariz suele ser en gran parte, cartilaginosa y suele tener una forma plana y achatada tras el nacimiento.
Los labios de la recién nacida son edematosos y el clítoris prominente.
El recién nacido a término tiene un pene aproximadamente de 3 a 4 cm de longitud, y un escroto pigmentado y rugoso.
Hidrocele. Acumulación de líquido en el escroto produciendo ensanchamiento y turgencia escrotal.
Fimosis.
Hipospadias. Salida del meato urinario en la parte inferior del pene y no en la punta.
Reflejos primarios del recién nacido
Son propios de los recién nacidos y desaparecen alrededor de los 3 y 6 meses.
La ausencia de estos reflejos primarios es signo de depresión neurológica neonatal, en cambio, su presencia, aunque es importante, no constituye aisladamente una garantía de normalidad neurológica.
👶🏻👌🏻Los REFLEJOS del RECIÉN NACIDO || Baby Suite by Pau
- Reflejo de los puntos cardinales, o reflejo de búsqueda u orientación: se observa estimulando las comisuras de los labios, y el recién nacido gira la cabeza orientándose hacia la dirección en que es estimulado.
- Reflejo de succión: aparece cuando se coloca un objeto en la boca del niño o al rozar los labios. El recién nacido empieza a realizar movimientos de succión.
- Reflejo de extrusión: aparece al tocar la lengua del recién nacido, éste empujará la lengua hacia afuera.
- Reflejo de presión: se observa al introducir el dedo en la palma de la mano del recién nacido, éste cierra los dedos de tal manera que es capaz de soportar su propio peso si se le levanta del palmo de la mesa.
- Reflejo de caminar o de marcha automática: se observa sosteniendo al recién nacido por las axilas. Tras su enderezamiento inicia unos cuantos pasos al ser llevado hacia adelante.
- Reflejo tónico del cuello: es una respuesta posicional de los brazos y piernas del niño cuando se coloca en decúbito supino, y se hace girar la cabeza hacia un lado. En esta posición, el brazo y la pierna de ese lado, sobre el que yace el niño, se extienden de forma parcial o por completo, mientras que las del lado opuesto se flexionan.
- Reflejo de moro: es respuesta a un cambio repentino de la cabeza y se puede observar cuando el niño se asusta al mover la cuna o por un ruido intenso. La respuesta del niño es extensión de manos y brazos hacia fuera y flexión simultánea de las rodillas, seguido de flexión de los brazos en un movimiento de abrazo. Los dedos de las manos se abren en abanico y forman una “C” con el pulgar y el índice.
- Reflejo de Babinski: surge ante la estimulación leve de la planta del pie del niño. La respuesta es hiperextensión y separación en abanico de los dedos.
- Reflejo de Galant: se produce cuando el recién nacido está en decúbito prono y se le frota o acaricia la columna vertebral, éste girará el tronco hacia el lado estimulado.
Adaptación a la vida extrauterina
La mayoría de los recién nacidos sanos son capaces de adaptarse a la vida extrauterina de forma eficaz.
La adaptación a la vida extrauterina conforma un proceso fisiológico muy complejo.
Durante el desarrollo fetal, los pulmones están llenos de líquido pulmonar fetal (LPF). Tras la primera inspiración, se produce una caída brusca de las resistencias vasculares pulmonares.
Se crea la capacidad residual funcional del pulmón; siempre y cuando el pulmón sea maduro bioquímicamente y sea capaz de fabricar surfactante pulmonar.
El corazón del feto consta de dos aurículas, dos ventrículos y dos grandes arterias.

Antes de continuar con la explicación de la circulación fetal, es importante destacar que el sistema cardiovascular del feto está diseñado de tal manera que la sangre rica en oxígeno se distribuye preferentemente al miocardio y al cerebro.
La aurícula derecha está comunicada a través del foramen oval con la aurícula izquierda, por tanto, cuando la sangre oxigenada llega a la aurícula derecha, la mayor parte de esta sangre va a fluir de forma preferente a través del foramen oval hacia la aurícula izquierda, para ser conducida, pasando por el ventrículo izquierdo, hacia la arteria aorta ascendente.
Desde el ventrículo derecho, este volumen de sangre circula a través de la arteria pulmonar en dirección a los pulmones.
Los vasos umbilicales, se van a contraer tras la ligadura del cordón, causando su trombosis. Con la primera inspiración, se produce una expansión de los alveolos y una expulsión de líquido pulmonar fetal, por lo que la resistencia vascular que ofrecían los pulmones durante la vida fetal disminuye.
Al encontrar menor resistencia, la sangre del ventrículo derecho, al ser eyectada, va a ingresar en los pulmones en expansión para oxigenarse.
La frecuencia cardiaca neonatal normal está entre 120-160 latidos por minuto.