Hacer pan en casa es una actividad maravillosa, aunque a veces pueda parecer intimidante. Sin embargo, la receta de pan casero con harina común que presentamos hoy es todo lo contrario: sencilla, infalible y rápida. En poco más de una hora, tendrás una hogaza lista para disfrutar.

Ingredientes y Preparación
En su elaboración usamos harina común, la del supermercado de toda la vida, algo que resulta comodísimo. Una última cosa, la levadura fresca se puede sustituir por cinco gramos levadura seca de panadería.
Ingredientes
- 300 g de harina de trigo con fuerza W220 o harina de trigo con 11,5 - 12,5 % de proteínas
- 90 ml de agua
- 90 ml de leche entera
- 30 g de mantequilla
- 15 g de azúcar
- 6 g de sal fina
- 6 g de levadura fresca de panadero (o 2 g de levadura seca)
- Aceite de oliva virgen extra para engrasar el molde
- Leche para pintar la masa
- Molde rectangular de 22 cm
Preparación Paso a Paso
- Introducimos el agua templada en un recipiente amplio y hondo y añadimos la levadura fresca, desmenuzada, y el azúcar.
- Añadimos la mitad de la harina y todo el aceite. Removemos bien, procurando aplastar los grumos que se formen, y dejamos reposar durante 20 minutos a temperatura ambiente, cubriendo el recipiente con un trapo limpio.
- Transcurrido el tiempo de reposo incorporamos el resto de la harina, la sal y removemos hasta que no podamos más, porque se volverá muy espesa.
- Espolvoreamos la superficie de trabajo con harina y volcamos la masa sobre ella.
- Formamos una bola con la masa y la colocamos sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal untado con un poco de aceite.
- Embadurnamos con aceite el interior de un recipiente amplio y hondo apto para horno (hemos usado un bol de pyrex de 24 cm, pero se puede usar una cacerola o similar) y cubrimos con él la masa.
- Cocemos en el horno, precalentado a 200 ºC con calor arriba y abajo, durante 45 minutos.
Una vez listo, podemos consumirlo en el día o rebanarlo para congelar e ir teniendo nuestro pan listo a medida que lo vayamos necesitando, que podemos combinar con opciones como el pan de molde, una francesa baguette o para unas clásicas tostadas.
Pan Casero para Sándwiches y Bocadillos
Soy de los que opinan que hacer una buena receta de pan en casa son casi palabras mayores. Hoy os traigo una receta que hará que comience vuestro amor por hacer pan casero. Se trata de un pan casero perfecto para bocatas y sándwiches, de miga densa y esponjosa, sin agujeros, con corteza suave, un pan casero de molde que, si os ocurre como a mí, os durará un suspiro es casa. El único truco quizá sea el desgasar adecuadamente la masa en su momento, para evitar que se queden burbujas de aire que formen los clásicos agujeros al hornearse.
Mezclamos todos los ingredientes (la harina, mantequilla en pomada, agua, leche, sal, azúcar y levadura) en un bol grande. Los podemos mezclar con las manos o con una cuchara. Dejamos que repose durante 10 o 15 minutos. Siempre tapada con un paño o papel film, para que después sea más fácil de manipular.
Colocamos la masa sobre una superficie de trabajo y comenzamos a trabajar la masa doblándola y girándola, durante 10 minutos. Al principio la masa tenderá a pegarse ligeramente, pero al cabo de 1 o 2 minutos de trabajo será completamente manejable. Colocamos la masa en un bol y dejamos que fermente durante 1 hora 30 minutos.
Vamos a poner la masa sobre la superficie de trabajo y procedemos a desgasarla. Es la forma para eliminar las burbujas de gas que se habrán formado en su interior. Para ello la aplastamos de forma contundente, sin miedo.
A la hora de amasar, si la masa está demasiado pegajosa, dejamos que repose 5 minutos y después volvemos a amasar. Se puede repetir las veces que sean necesarias. Enrollamos la masa de forma que tensemos el cierre en cada vuelta que demos. Se trata de tensar ligeramente la masa al girarla, sellándola en cada giro.
Ponemos el cilindro de masa en un molde alargado engrasado con aceite o mantequilla. Precalentamos el horno a 250° C unos 15 minutos antes de que acabe este último levado. En este caso con calor arriba y abajo con la bandeja en la parte inferior para que también se caliente con el horno.
Bajamos la temperatura a 220° C. Horneamos con calor arriba y abajo y la bandeja en la parte inferior durante 25 o 30 minutos con un poco de papel de aluminio. Vigilamos muy bien el pan en el horno, que no se queme la corteza ni se haga en exceso, porque perdería esponjosidad.
Tras estos 25-30 minutos de horneado, tienes que dejar que se escape el vapor del horno. Lo hacemos con el horno apagado y entreabriendo ligeramente la puerta usando el mango de una cuchara de madera. De esta forma la corteza no quedará gomosa. Déjalo así 10 minutos más.
Recordad que cada horno es un mundo y no hay nadie mejor que vosotros para saber hornear este pan. Si quieres un pan incluso más blandito que este sólo tienes que aumentar un poco proporción de leche, no más de un 10%. Para ello de los 180 ml. de líquido que lleva la receta, la mitad es agua y la otra mitad es leche.
Acompañad unas rebanadas de este pan con cualquier comida y cualquier tipo de ingrediente que quieras utilizar para rellenarlo. Por último os aconsejo que dejéis que asiente un poco, hasta el día siguiente, y luego cortar el pan en rebanadas.
Pan Rústico de Trigo Casero: Una Opción Fácil y Rápida
Tenía muchas ganas de volver a hornear pan casero en casa y en casa ya me lo estaban reclamando... Dicho y hecho, preparamos este pan rústico de trigo, una receta de pan casero fácil y rápido, que está al alcance de cualquiera que se anime a intentarlo, sabiendo que va a salir bien. Ya sabéis que hacer pan casero es una de esas aficiones que se convierten en adicciones.

Para hacer este pan ideal para iniciarse como panarras, vamos a utilizar ingredientes muy comunes. Esta vez no vamos a hacer un pan de masa madre ni utilizaremos nuestra masa madre sino que usaremos harina de trigo, agua sal y levadura, cuidando eso sí los tiempos y temperaturas que os indico a continuación.
En un bol amplio colocamos la harina de trigo y añadimos la sal, mezclando para que se reparta bien. Por otro lado, desleímos la levadura de panadero fresca en el agua templada y vamos incorporándola al bol de la harina. Removemos y amasamos durante unos minutos hasta que la masa esté menos pegajosa y la trasladamos a la encimera o mármol previamente enharinado.
Amasamos durante 10 minutos, haciendo de vez en cuando unos pliegues como si estuviéramos doblando una servilleta para darle forma rectangular, tomando la parte de fuera de la masa y doblándola sobre sí misma hacia el centro. Utilizad un bol bien grande porque la masa aumentará mucho de volumen. El tiempo de dos horas dependerá de la temperatura de vuestra casa. En invierno, dejad el bol cerca de la calefacción de casa. Yo siempre unto las paredes del bol con un poco de aceite de oliva para que la masa no se pegue y pueda desmoldarlo bien.
Luego la plegamos de nuevo en tres partes para que tenga forma rectangular, como una barra rústica, y le damos dos o tres cortes o greñas. Dejamos reposar una hora más la barra rústica sobre la bandeja de hornear fuera del horno, y la cubrimos. En ese tiempo volverá a levar. Finalmente la horneamos en horno precalentado a 250º rociando con un spray de agua dos veces cada 5 minutos. Luego bajamos la temperatura a 220º y dejamos otros 30 minutos hasta que esté bien tostada y suene hueca si se golpea en la base.
Esta receta fácil y rápida de pan rústico de trigo casero es perfecta para tomar en tostadas, bocadillos y mi favorita para un clásico, los huevos fritos. Animaos a prepararla y ya decidiréis después qué utilidad le dais.
Pudin de Pan: Receta de Aprovechamiento
El pudin de pan es una receta de aprovechamiento perfecta para utilizar esos restos de pan que se nos han quedado un pelín duros. Podemos hacer infinidad de recetas con el pan y el pudin, pudín o pudding de pan es una de esas que no puede faltar en cualquier recetario. En esta ocasión, lo hemos aromatizado con vainilla, aunque podemos personalizarlo a nuestro gusto por ejemplo, utilizando canela o una mezcla de especias para hacerlo más otoñal, ralladura de limón o de naranja, o simplemente dejarlo con el sabor del huevo y el pan que es igualmente delicioso.
Vertemos el pan remojado con la leche sobre la mezcla de huevos y mezclamos bien, machacando un poco el pan para hacer los trozos más pequeños. Ponemos la mezcla en el molde y preparamos un baño maría.
🔴Como hacer Budin de Pan 💕Casero Fácil y Rico-El sabor latino
Consejos y Secretos para un Pan Casero Perfecto
Hacer pan en casa es laborioso, no podemos negarlo, pero también es una de las tareas de la cocina que más satisfacción personal aportan. Por eso, hoy os contamos sus secretos para que sepáis cómo enfrentaros al reto. El resultado es esta receta paso a paso, con consejos sobre el amasado y refinado de la masa, su fermentación y posterior horneado.
En primer lugar, necesitamos un bol de buena capacidad. En él colocamos la harina formando una especie de montaña. Abrimos un hueco en el centro y vamos agregando el agua y la levadura de panadero. En la zona exterior, añadimos la sal, para que no entre en contacto con la levadura y mezclamos hasta obtener una masa ligeramente pringosa.
Una vez mezclada la masa, espolvoreamos la mesa con un poco de harina y volcamos la masa sobre ella. Empezamos a amasar, apretando con la palma de la mano y deslizando hasta que la masa comience a rasgarse. Continuamos extendiendo, doblando y retorciendo la pasta con un movimiento rítmico y regular, durante 15 minutos aproximadamente.
Sacamos la masa del bol y la ponemos de nuevo sobre la encimera enharinada. Apretamos para eliminar el gas del interior y amasamos extendiendo la masa como si fuéramos a hacer una pizza. Vamos, entonces, doblando los bordes hacia el centro y presionamos hasta volver a obtener una bola. Cerramos todos los pliegues y los dejamos en la parte de abajo de la bola, que meteremos de nuevo en el bol para una segunda fermentación, dejando la masa cubierta con un paño de cocina.
Tapamos de nuevo la masa, dejando que fermente por segunda vez y dando tiempo a que vuelva a doblar su volumen. Serán necesarios unos 40 minutos, aproximadamente. Precalentamos el horno a 230ºC con función vapor. Espolvoreamos con harina nuestra masa de pan y le hacemos unos cortes o greñas para formar la corteza. Metemos en el horno y cocinamos durante 20 minutos.
Uno de los errores más habituales al hacer pan casero es querer comerlo caliente. El pan debe enfriarse lentamente, colocado sobre una rejilla para que así termine de cocerse en su interior y forme una miga llena de alveolos.
Pan Casero con Masa Madre y Fermentación Lenta
Este Pan casero con MASA MADRE y FERMENTACIÓN LENTA es un pan para aficionados adelantados en el mundo del pan. Si aún no te has iniciado o no tienes interés en hacer recetas de panes más complejos pero te gustaría hacer pan, te invito a ver AQUÍ otras recetas de panes más sencillas y aptas para principiantes.
MUY IMPORTANTE: Necesitamos una MM muy activa, utilicemos la MM que escojamos, bien sea MM SÓLIDA o LÍQUIDA, pero no podemos olvidar refrescar y esperar a que se active. No podemos saltarnos el paso de conseguir una MASA MADRE muy activa o todo el trabajo y el largo proceso de elaboración de este pan se irá al garete.
Ingredientes
- 300 g de harina de fuerza
- 150 g de harina del país
- 50 g de espelta integral
- 10 g de sal
- 120 g de de MM liquida 100% receta AQUÍ MUY ACTIVA.
- 350 g/ml de agua
Podemos amasar a mano o en amasadora. Poner todos los ingredientes secos en un bol y añadir la MM mezclada con el agua y mezclar muy bien hasta integrar. Dejar reposar 30 minutos en el bol cubierto con un paño. Posteriormente, hacer 5 pliegues ia intervalados de 30'. Recuperamos la masa para una superficie de trabajo enharinada o aceitada y formamos el pan. Enharinamos un bannetón y colocamos con mimo la masa dentro de él y cubrimos con una cofia de plástico tipo gorra de ducha y guardamos en la nevera a 4 o 5º durante 12 o 15 horas.
Encender el horno a 250º SOLO con calor abajo y colocar la PYREX dentro sobre la rejilla colocada en la PRIMERA guía del horno. Recuperamos la masa del banetton, la volcamos sobre un papel de hornear y hacemos la greña que permitirá abrir el pan durante el horneado. Cuando ya ha llegado a esa temperatura, colocaremos con cuidado nuestro pan dentro (nos ayudaremos del papel sobre el que hemos puesto el pan para ponerlo dentro de la olla sin quemarnos ) correspondientemente greñado y lo dejaremos hornear durante 20 minutos.
Pasado este tiempo, sacamos la tapa de la olla PYREX, colocamos la regilla en la SEGUNDA guía del horno, bajamos la temperatura a 200º y horneamos 30 minutos más. Cambiamos de función a AIRE y CALOR ABAJO , a 180º durante 15 minutos más y apagamos el horno. REPOSO antes de sacar el pan durante 15 minutos. Retiramos el pan y lo pasamos a una rejilla y dejamos enfriar totalmente (unas 2 o 3 horas) antes de cortarlo.
Se puede hacer un solo pan y dividir por dos las cantidades indicadas.,pero ya que el proceso de elaboración de este pan es largo, conviene amortizar esfuerzos y hacer 2 panes, en cuyo caso, congelaremos uno.
Si no estás familiarizado con este tipo de elaboración y a la terminología propia de los panes con MASA MADRE, te invito a visitar este TUTORIAL en el que te explico como enfrentarte a este reto, el de hacer un pan de los que no se olvidan, conociendo una serie de trucos que siempre conviene saber antes de empezar. En este tutorial te enseño con VÍDEOS como hacer pliegues, formados, , greñados, también tienes fotos de diferentes formas de horneado y otra mucha información de interés.
Pan Casero Súper Esponjoso y Fácil de Hacer
Empezamos por prender el horno como siempre! Dejamos en 220° y comenzamos por medir todos los ingredientes. Ponemos en un bowl los 600grs de harina tamizada, la sal y preparamos la levadura. Yo la levadura prefiero activarla antes de integrarla, me resulta más fácil, así es como lo hago: en un recipiente colocamos los 30grs de levadura, un chorrito del agua que vamos a utilizar, una pizca de azúcar y una cucharada de la harina del bowl. Hacemos un hueco en el medio de la harina y ponemos la mezcla de levadura, vamos tirando el agua restante mientras integramos con la mano. Pasamos la mezcla a una mesada enharinada y amasamos por 7', van a tener que ir agregando harina, no se preocupen por eso. La llevan nuevamente al bowl y la tapan con un repasador o paño limpio hasta que duplique su volumen.
El siguiente paso es amasarlo levemente para desgasificarlo. Yo hice dos panes, porque uno gigante me pareció demasiado! Los pones en una asadera con aceite abajo (yo usé de oliva) le haces unos cortes arriba, los pintas con aceite y los tapas de nuevo con un paño por 15' más. Les muestro en fotos el antes y el después. Sacamos del horno, lo dejamos enfriar y a disfrutar!
Pan Candeal: Un Clásico de la Gastronomía Española
Un pan único en el mundo de muy poca hidratación y miga tierna y blanquísima. Hay una ley inexorable de la gastronomía según la cual, todo lo que está bien hecho, está bueno. Hay otra ley no menos difundida, que establece que a uno le gusta más aquello que ya conoce.
Los panes blancos, como el pan candeal, son panes clásicos, históricos, parte de la cultura de este país desde hace siglos, e integrantes de la identidad gastronómicas de comunidades enteras, como Castilla y León, desde donde se difundió con éxito a otros lugares de España. Es un placer conocer las cocinas de cada esquina del mundo, y lo es más cuando lo que se prueba es fruto de años y años de tradición. El pan candeal es uno de esos elementos que vale la pena recuperar.

Además de ser un pan bien guapo, es un sostén fantástico para guisos con sus salsas y amigo de los grandes embutidos surgidos de esas mismas tierras. Sirve, además, para ahorrarse unas horas de gimnasio durante el amasado, porque a falta de agua que ablande la masa, falta hace aplicarse con ella.
Tradicionalmente el pan candeal se hacía con harina de trigo candeal, una variedad autóctona que poco a poco fue desapareciendo, como tantas otras en España. La harina de trigo candeal es una harina refinada, floja, con poco gluten y que, por tanto, no desarrolla grandes volúmenes. Con nuestra mezcla de harina panadera y harina repostera (60% y 40% respectivamente), podremos emular con mucho acierto la fuerza del trigo candeal y, además, conseguiremos ese blanco nuclear tan característico de este pan.
Preparación del Pan Candeal
La noche antes prepara el prefermento. Déjalo en un cuenco a temperatura ambiente unas horas y cuando empiece a fermentar, mételo tapado en la nevera. Sácalo del frigorífico una hora antes de utilizarlo.
Mezcla los ingredientes en un bol hasta que se absorba el líquido. Llévalos a la mesa y amasa. Verás que, por la baja hidratación, tendrás una masa bastante dura. Aplícate con las dos manos durante diez minutos o, si te resulta demasiado esfuerzo, estira con un rodillo y vete plegando y volviendo a estirar. Es otro sistema de amasado que funciona bien con estos panes.
Dale un descanso de diez minutos y vuelva a amasar cinco minutos más. Forma una bola y déjala reposar en un bol tapado, a temperatura ambiente, entre una 1,5 y 2 horas, dependiendo del calor de tu cocina.
Dispón la bola sobre la encimera enharinada y aplánala sobre la mesa con el rodillo hasta conseguir una torta redonda de dos dedos de grosor. Con la cuchilla de panadero, haz varios cortes sobre el pan con formas geométricas. Cubre con un paño limpio y deja reposar la pieza otra media hora. Mientras, precalienta el horno a 180 grados.
Mójate las manos con agua y humedece levemente con ellas la parte superior de la hogaza, evitando los cortes. La humedad contribuirá a darle a la corteza su color. Con una brocheta o un elemento similar, haz pequeños agujeros en la superficie del pan. Puedes hornearlo sin ellos, pero funcionarán como pequeñas chimeneas y contribuirán a evitar que el pan rompa por donde no debe.
Hornea durante 35 o 40 minutos a 180º, hasta que esté dorado. Deja enfriar sobre una rejilla y a por él. Si lo conservas en una panera tendrás pan fresco para varios días.