Mantener una buena salud oral es crucial para nuestra apariencia y bienestar general. Las encías, el tejido blando y rosado que rodea los dientes, juegan un papel fundamental en la protección de la zona radicular. Sin embargo, diversas condiciones pueden afectar nuestra salud dental, como la retracción de encías, las caries y otros problemas que requieren atención profesional.

Encías retraídas: Causas, síntomas y soluciones
Hablamos de encías retraídas cuando el tejido gingival se desplaza, dejando al descubierto parte de la raíz dentaria. Esta condición no solo afecta la apariencia de tu sonrisa, sino que también puede aumentar el riesgo de caries y provocar sensibilidad dental.
Aunque se trata de una condición bastante común, muchas personas no se dan cuenta de que su tejido gingival está retrocediendo. Es importante que nos visites en nuestra Clínica Dental de Valencia y Silla para realizar tus revisiones semestrales con regularidad. Aunque el problema de encías retraídas sea severo, buscaremos una solución para resolverlo.
¿Por qué se retraen las encías?
Son varios los motivos que pueden llevar a que tus encías se retraigan, incluso, en algunos casos, es la combinación de varias situaciones lo que provoca la pérdida de tejido gingival:
- Gingivitis: La inflamación de las encías, generalmente asociada a una inadecuada higiene oral, provoca la acumulación de placa bacteriana y la formación de sarro.
- Periodontitis: Surge como consecuencia de una gingivitis no tratada. La presencia de bacterias en estas zonas profundas ocasiona un proceso infeccioso e inflamatorio que destruye progresivamente los tejidos que sostienen tus dientes.
- Cepillado traumático: Si eres de los que se cepilla los dientes con mucha fuerza o con cepillos muy duros, debes saber que esta práctica puede dañar tus encías y provocar su retracción.
- Tratamientos de ortodoncia: Los movimientos dentales deben realizarse de manera precisa, progresiva y controlada. El movimiento de los dientes con ortodoncia, por sí solo, no provoca la pérdida de encía.
- Tabaquismo: El calor y las sustancias tóxicas del cigarrillo afectan la irrigación y las defensas del tejido gingival.
- Traumatismos: Sufrir un golpe en la boca es otra de las causas que puede provocar la pérdida de encías.
- Bruxismo: La presión excesiva que provocan las fuerzas del apretamiento repetitivo y frecuente, dañan la salud de tus tejidos periodontales.
- Piercings orales: La continua fricción del objeto contra tu tejido gingival hará que tus encías se alejen de la zona donde reciben el trauma.
¿Cómo saber si tengo encías retraídas?
Algunos signos de que puedes tener un problema de encías retraídas son:
- Presencia de uno o más dientes largos respecto a los demás.
- Molestias al beber algo frío o caliente.
- Tus encías se desplazan.
- Notas que tus dientes se ven más largos.
Tratamientos para las encías retraídas
El tejido gingival no se regenera por sí mismo ni existen remedios caseros para tratar las encías retraídas. Si bien puedes modificar tus hábitos y cuidar tu salud oral, no hay una solución natural o casera para curar tus encías retraídas.
Entonces, lo primero que debemos hacer para curar tus encías retraídas es encontrar la causa que provocó el problema. Te enseñaremos cómo higienizar tu boca y cepillar tus dientes de manera correcta y con cuidado. Te asesoraremos sobre tu dieta. Al eliminar las causas de las encías retraídas, intentamos que el tejido gingival vuelva a su posición natural.
Además de actuar sobre el origen del problema, muchas veces, serán necesarios algunos procedimientos terapéuticos para recuperar tus encías, disminuir los síntomas o lograr una sonrisa más armónica y bonita. Podemos dividir los tratamientos en técnicas quirúrgicas y no quirúrgicas.
Técnicas no quirúrgicas:
- Agentes desensibilizantes y barnices: Utilizaremos estos productos sobre las raíces expuestas.
Técnicas quirúrgicas:
- Cirugía plástica mucogingival o injerto de encía: Con esta técnica tomamos un fragmento de mucosa de tu paladar y lo colocamos sobre el sitio donde has perdido encía, recubriendo las raíces dentarias expuestas.
- Estiramiento de encía: Esta técnica, también llamada «colgajo movilizado coronalmente» lo podemos realizar si tienes conservadas tus papilas interdentarias, que son la porción triangular de encía que hay entre diente y diente.
- Cirugías periodontales: Las aplicamos en casos de periodontitis graves y avanzadas.

¿Qué hacer si tengo un agujero en el diente?
Cuando aparecen cavidades en los dientes significa que se está formando una caries. Comienzan siendo muy pequeños, casi imperceptibles, y cuando las notamos es porque ya el daño ha avanzado. Si detectas que tienes un hueco o notas algún síntoma debes acudir a tu odontólogo en Salamanca . Incluso si tienes un agujero en la muela, pero no te duele, hay que concertar una cita para recibir tratamiento oportuno.
Al momento que detectas que tienes un agujero o presentas alguno de los síntomas debes contactar a tu odontólogo. Durante una consulta con el especialista, este determinará cuál es el tratamiento más adecuado para curar la muela picada con agujero.
Primeros pasos en casa
Mientras esperas por la cita con el dentista, debes mantener una adecuada rutina de higiene bucal, en la que te cepilles al menos dos veces al día, y complementes con el uso de hilo dental y enjuague bucal antiséptico. Además, puedes disminuir el consumo de alimentos azucarados y carbohidratos, que estos contribuyen a la formación de bacterias, que forman las caries.
¿Cuándo acudir al dentista con urgencia?
Siempre que notes un agujero en los dientes, deberías acudir al dentista, ya que es una caries avanzada. Pero las señales de alarma de que requieres atención urgente son: dolor intenso y constante, inflamación en la encía o la cara, presencia de pus o mal sabor en la boca, fiebre o sangrado frecuente.
Tratamientos para un agujero en el diente
Será necesario que el dentista haga una exploración para determinar qué camino tomar. Hay casos en los que se tiene que hacer una radiografía para ver la magnitud del daño. Es importante tratar la caries antes de que llegue a la raíz.
- Empastes dentales: Si el agujero es pequeño se hace un empaste dental y así se evita que la caries siga avanzando. Se trata de un procedimiento en el que se limpia el tejido del diente afectado y luego se rellena, para tapar el hoyo, con una resina compuesta.
- Endodoncia: Cuando no se ha tratado a tiempo, la caries puede penetrar hasta la pulpa dental y afectar el nervio, para lo cual será necesario una endodoncia. Durante el tratamiento de endodoncia, el dentista limpia y esteriliza los conductos radiculares del diente, y extrae el tejido pulpar infectado, para luego sellar con un material biocompatible.
- Reconstrucción dental y carillas: Reconstruir el diente luego de reparar un agujero, es una manera de devolverle la estética y funcionalidad. Las carillas permiten devolver a los dientes su aspecto natural, gracias a las delgadas láminas que se colocan sobre la superficie del diente, que permiten que recupere su forma, y tenga un color y aspecto natural.
¿Sabes lo que es la desmineralización y remineralización dental? 🤓
¿Se puede curar un agujero en el diente de forma natural?
La respuesta definitiva es no. Luego de que se forma un agujero en el diente, no hay forma de que por proceso natural el diente se autorregenere, tal como ocurre con otros tejidos del cuerpo.
Complicaciones de los agujeros en los dientes
Tener un agujero en los dientes puede convertirse en un problema si no se trata a tiempo. Entre las complicaciones que puede presentar son:
- Pérdida del diente.
- Daño en los dientes, como fractura o dientes rotos.
- Infección en el hueso de los dientes, o en los tejidos que se encuentran alrededor.
- Hinchazón.
- Sangrado.
- Formación de abscesos dentales.
- Dolor agudo de dientes o muelas.
- Dificultad para morder.
- Problemas para masticar, y por consiguiente dejar de comer y tener problemas de alimentación y nutrición.
Factores de riesgo para las caries
Como ya sabemos, los huecos en los dientes son producto de la formación de caries, y estas se originan por tener una incorrecta higiene bucal. Pero además, de no cepillarse dos veces al día, utilizar hilo dental y acudir al odontólogo cada seis meses, existen otros factores que pueden hacerte más susceptible a tener caries.
- Consumir alimentos azucarados: Tener malos hábitos alimenticios aumenta las probabilidades de sufrir caries.
- Poca saliva: La saliva es un elemento natural que ayuda a la boca a deshacerse de bacterias y a lavar la placa dental.
- La edad: Las personas que tienen mayores probabilidades de desarrollar caries, son los bebés, niños pequeños y los adultos mayores.
- Falta de flúor: El fluoruro es un compuesto mineral, muy importante para el cuidado de la salud bucal, ya que ayuda a evitar que la caries avance.
- El bruxismo también puede provocar roturas o huecos en los dientes.
¿Cómo evitar los huecos en los dientes?
Tener una rutina de higiene correcta es la mejor manera de evitar la aparición de caries. En ese sentido, cepilla tus dientes dos o tres veces al día, durante dos minutos, después de cada comida y antes de dormir.

Dolor después de un empaste: ¿Qué es normal y cuándo preocuparse?
Después de rellenar una caries con un empaste, es relativamente frecuente experimentar cierta sensibilidad o dolor leve. Quiero que sepas que no estás solo: muchos de mis pacientes han pasado por lo mismo y, como profesional, mi prioridad es que te sientas tranquilo/a y sin dolor.
Causas comunes del dolor post-empaste:
- Empaste profundo: Si la caries era muy profunda, el empaste habrá quedado cerca de la pulpa dental (el nervio del diente).
- Empaste alto: Otra causa común es que el empaste no esté perfectamente ajustado a tu mordida.
- Pulpitis: Al eliminar la caries y poner el empaste, puede haber una pulpitis reversible, que es básicamente irritación temporal del nervio.
- Corriente galvánica: Si te colocaron un empaste metálico (amalgama) y en la muela de al lado tienes, por ejemplo, una corona metálica o empaste de otro metal, al contactar ambos puede generarse una pequeña corriente galvánica.
- Irritación de la encía: Durante la preparación de la cavidad, se pueden haber irritado las encías cercanas (por instrumentos, hilo dental usado para matrices, químicos desinfectantes, etc.).
- Filtración o caries remanente: Si el empaste no selló bien o el diente tenía microfisuras, pueden quedar espacios donde se cuelen bacterias.
- Fractura del empaste o del diente: Si muerdes algo muy duro poco después del empaste, podrías romper una esquina del empaste.
- Alergia al material: Es rarísimo, pero hay reportes de pacientes alérgicos a componentes de los empastes.
¿Hasta qué punto es "normal" sentir dolor después de un empaste?
Es normal: sentir molestias leves a moderadas en las primeras horas y días tras el empaste. Tu diente ha sido intervenido y necesita recuperarse.
Debes preocuparte si sientes:
- Dolor muy intenso o insoportable desde el inicio, que no cede con nada.
- Dolor persistente día y noche, constante y que late (pulsátil), en vez de solo molestia al estímulo.
- Síntomas asociados preocupantes: inflamación visible de la cara o encía, presencia de pus, fiebre, ganglio inflamado en cuello, o dificultad para masticar sin dolor intenso.
Tipos de dolor y sus posibles causas:
- Dolor agudo al morder: Suele apuntar a un problema de oclusión: probablemente el empaste esté un poco alto o desajustado.
- Dolor breve con el frío/calor: Indica que la pulpa está algo irritada, pero viva y reaccionando adecuadamente.
- Dolor constante, latente o punzante: Un dolor constante tras un empaste suele indicar que algo no anda bien en la pulpa del diente.
- Dolor referido a otros dientes: Ocurre porque las fibras nerviosas pueden “confundir” de dónde viene el estímulo.
- Dolor en la articulación de la mandíbula o musculatura: Mantener la boca abierta durante el empaste (sobre todo si fueron varios empastes largos) puede cansar los músculos mandibulares.
- Sensación de diente “extraño” o adormecido: Esto suele ser por la manipulación y porque el diente tardará unos días en recuperar su equilibrio.
¿Cuánto debería durar ese malestar?
Primeras 24-48 horas: suele ser el periodo de mayor sensibilidad. El diente está “fresco” del tratamiento.
3er al 7mo día: ya para el tercer día debería doler bastante menos que el primero. La tendencia debe ser a mejorar claramente.
Segunda semana: en la mayoría de casos, a las dos semanas ya no hay ninguna molestia.
Un mes después: no deberías notar absolutamente nada extraño en ese diente.
¿Cómo aliviar el dolor post-empaste en casa?
- Analgésicos de venta libre: Si el dolor te molesta, puedes tomar un analgésico común como ibuprofeno o paracetamol.
- No mastiques cosas duras o pegajosas: Al menos durante los primeros 2-3 días, cuida el diente tratado evitando alimentos difíciles.
- Mastica del lado opuesto: Relacionado con lo anterior, si te empastaron una muela de la derecha, trata de masticar principalmente con el lado izquierdo durante unos días.
- Evita alimentos y bebidas muy fríos o muy calientes: Los extremos de temperatura pueden disparar la sensibilidad de tu diente recién empastado.
- Cepillado suave y con pasta desensibilizante: Mantener la higiene es fundamental para que sane bien, pero con cuidado.
- Hilo dental con cuidado: Limpia entre los dientes incluyendo el empastado, pero hazlo suave.
- Enjuagues de agua tibia con sal: Un remedio casero eficaz para molestias post-dentales.
- Aplicar frío externo local: Si la mejilla en esa área está algo inflamada, puedes poner hielo envuelto en una toalla por 10-15 minutos varias veces al día.
Pegamento dental: ¿Cuándo y cómo usarlo?
El pegamento dental es un producto que se emplea para fijar una prótesis a la boca del paciente. Estos productos solo se aplican en prótesis de quita y pon, puesto que aquellas que son fijas no requieren de ninguna sustancia que las sujete a la boca.
¿Cómo aplicar el pegamento dental?
Antes de aplicar cualquier tipo de adhesivo o fijador, es importante limpiar bien la prótesis. Tras secarla adecuadamente y con cuidado, aplicamos el pegamento dental en la prótesis. Evita echar demasiado producto para que no sobresalga.
Después, hacemos una ligera presión hasta notar que el aparato está bien sujeto. Lo normal es que solo sea necesaria una aplicación del adhesivo al día, así que el pegamento puede durar 12 horas.
Usos indebidos del pegamento dental:
- Reparar dientes rotos: Recibir un fuerte golpe en la boca acarrea graves consecuencias para la salud oral, siendo una de las más visibles los dientes rotos. Nunca recurrir a adhesivos para intentar reparar la pieza y mucho menos emplear otros productos de índole industrial.
- Aflojamiento de una pieza: Fruto también de un traumatismo en la dentadura es el aflojamiento de una pieza, sin que esta llegue a caerse.
- Caída de una corona: Si tienes una corona sobre un diente natural y, por algún motivo, se cae, lo ideal es que sea un dentista quien vuelva a cementarla.
- Rotura de la prótesis: Morder con excesiva fuerza, rechinar los dientes o no colocar adecuadamente la prótesis puede hacer que termine rompiéndose.
Ahora que ya sabes qué tipo de pegamento dental debes usar para fijar tu prótesis removible, tan solo tienes que elegir entre las variadas marcas que ofrece el mercado.
Sea cual sea la marca por la que te decantes, así como si prefieres usar cremas frente a almohadillas, por ejemplo, lo importante es que apliques el producto correctamente.
Disfunción de la articulación témporo-mandibular (ATM)
Existe un dolor muy especial que tiene que ver con el dentista, cuyo diagnóstico y tratamiento confunde a los médicos, enloquece al paciente y altera la vida, el sueño y el bienestar de quien lo sufre. Se trata de una alteración funcional de la mandíbula, en concreto su articulación: La articulación témporo-mandibular, ATM.
Se trata de una alteración del funcionamiento normal de la mandíbula, con dolor en su articulación, a causa de desórdenes funcionales dentro de la misma articulación (ligamentos, disco articular, membranas sinoviales) o en su entorno (principalmente sus músculos, que la desplazan lateral o verticalmente el cuerpo mandibular), impidiendo o limitando la fisiología mandibular habitual.
El que sí debería saberlo, es tu dentista, es el profesional mejor preparado para comprender y tratar el problema. Es al dentista a donde hay que acudir por un problema de ATM.
¿Dónde está la articulación témporomandibular?
Justo delante del conducto auditivo externo, delante de tu oreja, a la altura de lo que se llama «tragus», una eminencia fibrosa que se mueve y que sobresale cubriendo tu oído por delante. Ahí está, delante del tragus.
Signos y síntomas de la disfunción de la ATM
- Dolor en la «zona» del oído. No en el oído, en la ZONA del oído.
- Dolor muscular, en cualquiera de los músculos asociados al sistema masticatorio.
- Ruidos articulares (crujidos, chasquidos, como que se me sale y se acomoda otra vez)
- Dolores de cabeza frecuentes, laterales, nuca (no migrañas)
- Apretar las muelas, consciente o inconscientemente
- Rechinar las muelas y/o dientes (bruxismo)
- Ansiedad, angustia, depresión (estrés emocional + bruxismo)
- Tensión nerviosa, preocupación (estrés emocional + bruxismo)
- Alteraciones del sueño (estrés emocional + bruxismo)
- Superficies gastadas en las muelas o dientes que no son por masticar piedras, clavos, huesos, hojas de coca.
- Cuellos de los dientes gastados (secundariamente, sensibilidad dentinaria)
- Alteraciones secundarias en los ligamentos que sujetan los dientes al hueso (movilidad dental, pérdida de hueso alrededor de los dientes).
- Apertura limitada de la boca, o desviaciones de la mandíbula al abrir al máximo o bostezar.
- Bloqueo mandibular (no poder abrir ni cerrar)
Causas de la disfunción témporomandibular
Cuando el diagnóstico es Disfunción Témporomandibular, las causas son solo dos:
- Desarmonías oclusales: problemas de oclusión, discrepancias, irregularidades, desequilibrios, entre las articulaciones de la mandíbula, y la forma en que tu dentadura cierra, encaja y aprieta.
- El factor psicológico: estrés, en cualquiera de las formas que quieras imaginarlo.
En resumen, mantener una buena salud oral requiere atención y cuidado constante. Desde la prevención de las caries hasta el tratamiento de las encías retraídas y la disfunción de la ATM, es fundamental contar con el apoyo de un profesional de la odontología para recibir el diagnóstico y tratamiento adecuados.