Cualquier receta de patatas es agradecida y, sobre todo, muy fácil. Con estas patatas a la importancia vas a triunfar en la mesa seguro. Además, admiten multitud de posibilidades como acompañante. Podríamos decir que está a la altura de unas deliciosas patatas bravas o las tradicionales patatas revolconas, siendo una tapa que triunfa por sí sola en bares y restaurantes o una opción fantástica de acompañamiento.
Este plato, originario de Castilla y León, concretamente de la provincia de Palencia, ha recorrido muchos kilómetros y se cocina en lugares como Madrid, Barcelona o Valencia. Es un guiso perfecto para calentar el cuerpo durante las frías noches de invierno, así que también podrás prepararlo en los meses que están por venir.
De este plato hay muchas variantes. Hay quien cuece las patatas antes de rebozarlas y freírlas, otros lo acompañan con unos huevos escalfados. En esta ocasión las patatas dejan de ser una simple guarnición de carne o pescado para convertirse en un plato principal.
Las patatas a la importancia, como su propio nombre indica, son un plato por sí mismas. Las patatas a la importancia pueden ser perfectamente un plato principal, aunque en menos cantidad constituyen una deliciosa guarnición para carnes y pescados.
Además de la tortilla, tenemos otras recetas con patatas geniales como pueden ser las patatas revolconas que son típica de Ávila, las patatas a lo pobre que son típicas de toda España y luego una de mis recetas preferidas que son las patatas bravas, que son platos que siempre pido cuando voy a un bar de cañas.
A continuación, te presentamos una versión muy típica de Palencia y sencilla de elaborar. Salvo el azafrán, estoy seguro de que en casa tienes todos los ingredientes que la componen. El caldo de carne puedes hacerlo o comprar uno ya preparado.
La receta de las patatas a la importancia es un clásico en las elaboraciones que se enseñan en las escuelas de hostelería. Última revisión: 5 agosto 2025
Patatas a la importancia. RAPIDÍSIMAS DE PREPARAR
Ingredientes
- 6 patatas medianas
- 4 huevos
- 3 dientes de ajo
- Aceite de oliva
- Perejil
- Pimentón
- Pimienta negra
- Harina
- Azafrán
- 1 cebolleta
- Vino blanco
- Caldo de pollo o verduras
Si estás acostumbrado a hacer recetas de carne o pescado, seguro que siempre piensas en las patatas como un acompañamiento. La patata es el ingrediente principal de muchos platos, unos más extendidos que otros, según las costumbres y la tradición de cada lugar. La patata nueva es perfecta para la elaboración de un clásico de la cocina alemana: la ensalada de patata. Cuando llega el calor, apetecen este tipo de platos, ¿verdad? Nosotros completamos la receta germana con un toque.
Hacer una tortilla de patatas para comer o para cenar es, cuanto menos, un poco laborioso. Cortar las patatas, las cebollas, batir los huevos… la cocina perdida y hecha un asco. ¿Sabías que se puede hacer un postre de patata? Nosotros no nos lo creíamos hasta que nos hemos puesto a ello y el resultado ha sido sorprendente.
Las patatas a la importancia son una de las mejores formas de hacer las patatas de la gastronomía española, junto con la tortilla de patatas, son las mejores formas de comer este gran ingrediente. Una receta barata y tradicional que estoy seguro que has probado alguna vez.
La receta de patatas a la importancia es originaria de Palencia pero se consume en todo Castilla y León y es también muy típica de Madrid y se tratan de unas patatas rebozadas y guisadas con cebolla, azafrán y un buen caldo.
Debido al aporte del majado en el que se incluyen varios ingredientes como el azafrán, el plato adquiere un color y aroma irresistible e inigualable ¡te va a encantar!
Elaboración paso a paso
Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de un centímetro de grosor aproximadamente. Las salamos y rebozamos en harina y huevo.

En primer lugar, pelamos las patatas y las cortamos en rodajas, procurando que el corte sea homogéneo (alrededor de 1cm). El principio y el final de la patata no se utiliza.
En dos boles a parte echamos la harina y los huevos batidos, para posteriormente pasar las patatas, primero por harina y a continuación por el huevo.
Preparamos una sartén a fuego medio con aceite (no mucha cantidad) para freír las patatas enharinadas por ambos lados, ya que estamos friendo con poca cantidad de aceite. No necesitamos que se haga, solo que forme una pequeña costra, debido a que posteriormente se cocerán.
Las freímos en abundante aceite caliente. Cuando estén doradas, las sacamos y reservamos en un plato.

Freímos cada rodaja de patata en aceite de oliva y cuando estén doradas las retiramos y reservamos.
En una cacerola, de base ancha, echamos un poco de aceite. En él se sofríe la cebolla cortada fina hasta que esté transparente.
Pica la cebolleta finamente y ponla a pochar. Ahora sazona, añade 1 cucharada de harina y rehógala brevemente.
Cuando tengamos pochada la cebolla, añadimos una cucharadita de harina para que espese el caldo.
Mientras tanto, se machaca el ajo y el perejil, que se incorpora al sofrito cuando la cebolla esté en su punto.
Es el momento de añadir el azafrán (si se usa) y si queremos conseguir el color amarillo, una vez picado el ajo y el perejil añadir un poco de cúrcuma en polvo.
Añadimos un poco de harina, removemos y a continuación echamos un vaso de agua.
Agrega el majado y mezcla bien, colocando las patatas y cubriéndolas con el caldo.
Añadir la mezcla a la cebolla y añadir el vino blanco.
Agregamos un poco de harina, damos unas vueltas rápidas y añadimos el majado, sin dejar de mover. Después añadimos el vino dejando que cueza dos minutos para que se evapore el alcohol.
Vertemos finalmente el caldo y el azafrán.
Como último paso, reinciproamos las patatas al guiso, cubrimos de caldo de pollo o caldo de verduras y ponemos en este punto las hebras de azafrán.
Añadimos las patatas que teníamos reservadas, el azafrán, sal al gusto y el vasito de vino.
Con cuidado pasamos las patatas a la cazuela del sofrito, y cuando comience a hervir, rectificamos la sazón y cocemos a fuego suave durante 30 minutos, moviendo con cuidado de vez en cuando. Las pincharemos para probar que estén tiernas, ese será el momento de apartarlas del fuego y llevarlas a la mesa.
Cocínalas a fuego suave durante 15-16 minutos, removiéndolas de vez en cuando y controlando el punto de sal.
Dejamos cocer a fuego lento hasta que estén tiernas.

Para que quede de rechupete es importante que las patatas sean del mismo tamaño y grosor. Así se van a freír todas iguales.
Si vas a hacer muchas, lo mejor es hacerlo en 2 sartenes, así puedes adelantar trabajo y que no se rompan al amontonarlas.
Un rico consomé de primero o una buena ensalada combinan perfectamente con nuestras sabrosas patatas a la importancia.
| Nutriente | Cantidad por ración |
|---|---|
| Calorías | Aproximadamente 350-400 kcal |
| Grasas | 20-25g |
| Carbohidratos | 30-40g |
| Proteínas | 8-10g |