Pedazo de Hueso en la Encía: Causas, Síntomas y Tratamientos

La salud bucal es fundamental para mantener un bienestar general. Sin embargo, en ocasiones pueden surgir problemas dentales que requieren atención especializada. Uno de estos problemas es la aparición de un pedazo de hueso en la encía, que puede generar inquietud y molestias.

Ejemplo de torus mandibular, una posible causa de protuberancias óseas en la encía.

¿Qué es un Agujero en la Encía?

Un agujero en la encía es una apertura o lesión en el tejido de las encías. Puede manifestarse como una pequeña abertura o como una lesión más extensa. Estos agujeros pueden ser dolorosos y, en algunos casos, pueden provocar sangrado.

Causas Comunes de un Pedazo de Hueso en la Encía

Hay varias causas posibles para la aparición de un pedazo de hueso en la encía. A continuación, exploraremos algunas de las más comunes:

1. Torus

¿Tienes unos bultos o protuberancias en las encías? Los torus o exostosis son unas protuberancias de hueso benignas que aparecen de manera asintomática dentro de la boca del paciente.

Los torus son protuberancias de hueso que pueden aparecer en los maxilares, con forma nodular, y generalmente sin ningún tipo de sintomatología acompañante. Pueden aparecer en el paladar o en la mandíbula.

Se estima que un 20-25% de la población tiene alguna manifestación de torus en la boca. Es muy raro que se malignicen, y su tamaño es inferior a 2 centímetros.

No existe un origen claro, pero se hipotetiza que se debe a factores genéticos y al bruxismo. De hecho es muy común que en pacientes con bruxismo, posean torus muy marcados.

Los torus palatinos se presentan en la línea media del paladar duro, en forma de protuberancias de un tamaño variable. Los torus mandibulares se presentan más frecuentemente en la cara lingual de la mandíbula, a la altura de los premolares, y suelen ser bilaterales.

También pueden formarse pequeñas protuberancias óseas múltiples, en la cara externa de los maxilares, preferentemente a la altura de los premolares, con formas nodulares, redondeadas u ovales. La encía que los recubre suele ser algo más pálida. Su tamaño suele ser pequeño, aunque a veces pueden crecer hasta interferir con la estética del paciente. Los torus no tienen ningún significado patológico, ni presentan sintomatología alguna.

👉¿Qué es el TORUS MANDIBULAR? Bultos en la boca

Torus Palatino

2. Fibroma

Un fibroma es un tipo de bulto que suele ser duro o rígido al tacto y tiene una forma redondeada. Aparece como consecuencia de una irritación constante, roce o un impacto.

Aparte de las molestias que causa sentir el fibroma en alguna parte de nuestra boca, no tiene una sintomatología más allá. Dependiendo del tamaño del fibroma, es posible que se reabsorba por sí mismo al cabo de varias semanas una vez desaparecida la fuente de la irritación.

Fibroma en la encía

3. Fístula

El otro tipo de bulto gingival más común es la fístula, cuya principal diferencia con el fibroma es que implica una infección localizada.

Una infección bacteriana en el diente o las encías puede causarlo, que es una acumulación de pus en la encía.

4. Quistes

Los quistes pueden formarse en las encías como resultado de un bloqueo en las glándulas salivales o una infección bacteriana.

5. Tumores Benignos

Los tumores benignos, como el fibroma o el granuloma periférico de células gigantes, pueden desarrollarse en las encías y causar la formación de bultos.

6. Hematomas

Los hematomas en las encías son acumulaciones de sangre que pueden ocurrir como resultado de un traumatismo o lesión en la encía.

7. Diente Retenido o Impactado

Ocurre cuando un diente no puede emerger completamente porque encuentra un obstáculo o falta de espacio. Las muelas del juicio y los colmillos (caninos) son los más propensos a quedar retenidos bajo la encía. En estos casos el diente puede salir parcialmente o en una posición anómala.

Un diente impactado permanece atrapado en el hueso o la encía, a veces mostrando solo una parte visible. Esto suele deberse a falta de espacio (apiñamiento dental), a que la mandíbula es pequeña o a que el diente está mal posicionado.

8. Diente Supernumerario (Extra)

En algunas personas existe un diente de más (lo llamamos diente supernumerario). Estos dientes adicionales pueden aparecer en cualquier parte del arco dental. A veces erupcionan en la encía cerca de los dientes normales, dando la impresión de un diente fuera de lugar. Un ejemplo común es el mesiodens, un diente pequeño extra que aparece entre los incisivos superiores o detrás de ellos. Si un diente supernumerario logra salir, puede notarse como un diente que no debería estar ahí.

9. Fragmento de Diente o Hueso

En ocasiones, lo que parece un diente saliendo por la encía en realidad es un fragmento. Esto puede pasar después de una extracción dental o un traumatismo: pequeños trozos de raíz o esquirlas de hueso pueden quedar atrapados y con el tiempo el cuerpo los expulsa a través de la encía. El fragmento asoma como una punta blanca dura.

10. Infecciones o Quistes

Una infección bajo la encía (como un absceso dental) no hace que “nazca” un diente nuevo, pero la inflamación puede revelar la corona de un diente que estaba cubierto. Por ejemplo, un quiste relacionado con un diente retenido puede llegar a asomar y descubrir parte del diente oculto.

11. Pérdida Ósea Dental

La pérdida de hueso dental puede tener grandes impactos en la salud bucodental del paciente, pudiendo incluso causar la caída de piezas dentales. Puede estar desencadenado por distintas causas y existen diferentes tratamientos que se pueden aplicar para tratarlo. Hay que tener en cuenta que para mantener el tamaño y forma del hueso dental, conocidos también como hueso alveolar, requiere de estimulación mediante la masticación y mordida.

La causa más común de pérdida ósea es la pérdida de dientes que no se reemplazan, especialmente cuando son varios dientes seguidos. El hueso de los maxilares se conserva mediante la presión y el estímulo de masticar. Cuando se extraen dientes, el hueso se reabsorbe.

Causas y Síntomas de la Pérdida Ósea Dental
Causa Síntomas
Periodontitis Inflamación crónica de las encías, degradación del tejido de soporte de los dientes.
Diabetes Tipo 2 Aumenta el riesgo de enfermedades periodontales.
Encías retraídas Las encías se alejan de los dientes, haciendo que estos parezcan más largos.
Dientes flojos Movilidad de los dientes.
Cambios en la apariencia dental Dientes inestables y encías que retroceden.

Síntomas de un Agujero o Pedazo de Hueso en la Encía

Los agujeros en las encías pueden presentar varios síntomas, y es importante estar atento a ellos. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  • Molestia o dolor leve.
  • Encía inflamada localmente.
  • Ligero sangrado.
  • Sensación de presión o cuerpo extraño.
  • Dolor intenso o agudo.
  • Encía muy inflamada, enrojecida o con pus.
  • Fiebre o malestar general.
  • Diente móvil o fragmento suelto.
  • Dolor al morder o masticar, mala oclusión.

¿Cuándo Preocuparse?

Notar un diente saliendo fuera de lugar genera dudas, pero no siempre es motivo de alarma. Es normal ver dientes erupcionando en las edades adecuadas (infancia, adolescencia) aunque a veces sea de forma curiosa (detrás de otro diente, por ejemplo). También puede ser “normal” un diente del juicio asomando en la edad correspondiente siempre que ocurra sin síntomas graves.

Hay que preocuparse cuando ocurre fuera de esas circunstancias, cuando hay síntomas de alarma, o si el diente parece quedar atrapado o dañado.

Tratamientos para un Pedazo de Hueso en la Encía

En cuanto al tratamiento, dependerá de la causa subyacente y la gravedad de la lesión.

1. Tratamiento del Fibroma

El fibroma se manifiesta como una elevación de consistencia dura en los tejidos blandos orales, normalmente no cursan con dolor y suelen ser simplemente incómodos. El tratamiento de un bulto en la encía dependerá de su causa.

Por tanto, no se debe recurrir a antibióticos para tratarlo. Eliminar el factor de irritación: si la causa del fibroma son los brackets metálicos, se debe recurrir a cera de ortodoncia para evitar que provoquen heridas.

2. Tratamiento de la Infección

Si llegas a la consulta con una infección activa (encía con absceso, pus, etc.), lo primero será controlar la infección. Esto puede implicar drenar el absceso (abrir un poquito la encía para que salga el pus), limpiar la zona profundamente y recetar antibióticos durante unos días.

3. Tratamiento para la Periodontitis

Para abordar los bultitos infecciosos ocasionados por la periodontitis, el dentista procederá a realizar una limpieza exhaustiva de la boca mediante un curetaje dental. En este caso, el dentista deberá recurrir a antibióticos para tratar la infección.

4. Extracción del Diente Retenido o Supernumerario

Si se determina que el diente en cuestión no debería estar ahí o no va a poder erupcionar correctamente, la solución más común es extraerlo. Por ejemplo, una muela del juicio impactada que solo asoma una parte y provoca infecciones recurrentes suele recomendarse extraerla quirúrgicamente. Esto se hace con anestesia local y puede realizarlo el dentista general o un cirujano oral. La extracción elimina la causa de dolor o infección de raíz y permite que la encía sane.

5. Exposición Quirúrgica y Ortodoncia

En casos de un diente permanente importante (por ejemplo, un canino) que esté incluido (retenido dentro del hueso) pero que se necesita en la arcada, a veces planificamos un tratamiento combinado: se realiza una pequeña cirugía para descubrir el diente (quitar encía y quizás hueso sobre él) y se le pega un bracket u otro aditamento para, mediante ortodoncia, irlo traccionando suavemente hasta su posición correcta.

6. Cirugía de Encía (Operculectomía)

Si el problema es que la encía cubre parcialmente al diente y se inflama (como en la pericoronaritis de una muela del juicio parcialmente erupcionada), una solución menor es realizar una operculectomía. Consiste en recortar y remover ese colgajo de encía que está sobrando sobre el diente, dejando el diente descubierto. Esto puede evitar que sigan acumulándose bacterias debajo de la encía.

7. Injerto de Hueso

En casos de pérdida total de hueso, la solución principal implica un injerto de hueso para restablecer la base ósea necesaria para la colocación de implantes dentales. Un injerto de hueso no solo reemplaza el hueso perdido, sino que también estimula la mandíbula para que vuelva a crecer y eventualmente reemplaza el injerto de hueso con el propio hueso sano del paciente.

Prevención

La prevención es fundamental para evitar los agujeros en las encías y la pérdida ósea dental. Aquí hay algunos consejos:

  • Mantener una buena higiene bucal.
  • Evitar el cepillado agresivo.
  • No ignorar los signos de problemas en las encías.
  • Visitar al dentista de forma regular.
  • Manejar adecuadamente las condiciones médicas subyacentes (como la diabetes).

Conclusión

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