Perborato de Sodio: Un Aliado en el Blanqueamiento Dental

En el mundo de la odontología estética, el blanqueamiento dental se ha consolidado como uno de los tratamientos más solicitados para realzar la belleza de la sonrisa. Más allá de la salud bucal, la estética dental busca ofrecer una apariencia luminosa que refleje confianza y bienestar.

En ocasiones, los dientes pueden oscurecerse o presentar manchas por diferentes motivos. Las causas pueden ser el propio paso del tiempo u otras que tienen que ver con hábitos poco saludables para nuestros dientes como fumar, consumir bebidas azucaradas y/o ácidas y por el abuso de alimentos de pigmentación fuerte como el café, té o vino tinto. Para contrarrestar estos efectos, los profesionales han desarrollado y perfeccionado diversas técnicas que permiten restaurar la blancura natural de los dientes.

Hoy en día, el blanqueamiento dental no solo es una solución estética, sino también una tratamiento clave para atraer pacientes a las clínicas odontológicas.

Actualmente existen en el mercado distintos productos blanqueadores en diferentes presentaciones, y concentraciones. Sin embargo, el agente activo es el mismo: peróxido de hidrógeno, siendo el responsable del proceso de oxidación mediante la liberación de oxígeno.

Comercialmente se pueden encontrar tres productos para blanqueamiento: el peróxido de hidrógeno, el peróxido de carbamida y el perborato de sodio.

El protocolo implica la aplicación de un producto para blanquear los dientes, como peróxido de hidrogeno, peróxido de carbamida o perborato de sodio, siendo el último el que no debiera usarse, ya que está clasificado como reprotóxico. Los dos primeros son eficientes y seguros, la diferencia entre ellos radica en el hecho de que el peróxido de hidrogeno es el ingrediente activo y el peróxido de carbamida es un derivado que se degrada en peróxido de hidrógeno.

El blanqueamiento dental es una solución terapéutica que restaura el brillo natural de los dientes al eliminar las manchas orgánicas.

El color del esmalte puede cambiar debido a manchas de tabaco, comida, trauma.

El blanqueamiento dental es una técnica rentable que requiere poco material y tiempo, y es eficiente si el profesional es riguroso.

Todo sobre el blanqueamiento dental y sus riesgos

Mecanismo de Acción de los Agentes Blanqueadores

El mecanismo de acción de los agentes blanqueadores es un mecanismo de oxidación. Este es un mecanismo químico por el cual los materiales orgánicos son convertidos en dióxido de carbono y agua. En los blanqueamientos hay una transformación lenta en sustancias químicas intermedias que son de un color más claro, o incoloras.

Los dientes son permeables a los fluidos, particularmente en los espacios interprismáticos. El agente blanqueador oxida la matriz orgánica en estos espacios.

El peróxido de hidrógeno durante el blanqueamiento se disocia en agua más oxígeno naciente. Este último actúa rompiendo los anillos de compuestos de carbono altamente pigmentados, convirtiéndolos en cadenas, que son de un color más claro. Cuando el peróxido de hidrógeno sigue actuando, abre dobles ligaduras de la cadena incorporando grupos hidroxilos, encontrándose la mancha totalmente blanqueada ya que esta nueva estructura es incolora. Se dice entonces que el sistema se encuentra saturado.

Esto se observa clínicamente porque no hay un avance en el blanqueamiento, ya que el mismo permanece estable. Si aun así prosiguiera con la utilización del peróxido de hidrógeno podría producirse la descomposición de las estructuras de carbono de las proteínas y otros compuestos que tengan carbono (blanqueamiento crónico), pudiendo producirse la degradación del esmalte (oxidación completa).

Este es el componente principal, ya que posee alto poder de penetración debido a su bajo peso molecular. Actúa mediante la liberación de oxígeno, que penetra en el esmalte y los túbulos dentinarios oxidando los pigmentos orgánicos.

El perborato de sodio se presenta en forma de cristales que una vez que se ponen en contacto con agua se descomponen en: agua, metaborato de sodio y peróxido de hidrógeno, siendo este último el agente activo y el metaborato el responsable de regular el pH. Puede diluirse en agua, peróxido de hidrógeno, solución fisiológica.

El peróxido de hidrógeno se encuentra en forma natural en el organismo, incluso en los ojos. Es fabricado y regulado por el organismo a través de las peroxidasas y otros mecanismos, actuando también en la curación de las heridas. Estos peróxidos, estudiados durante un período prolongado (desde 1900 como blanqueador dental) y antes como bacteriostático, han demostrado la ausencia de efectos adversos.

El peróxido de carbamida se encuentra disponible en concentraciones que van desde 10 al 35%. Al comenzar a actuar se disocia en: a) peróxido de urea (que se disocia a dióxido de carbono y amonio), que es el responsable del aumento del pH por medio de la inhibición de la fermentación de los carbohidratos y del ácido láctico; y en, b) peróxido de hidrógeno, siendo éste el agente activo en el blanqueamiento. El peróxido de hidrógeno liberado de la descomposición de la carbamida se metaboliza por la catalasa, peroxidasa e hidroxiperoxidasa en la saliva y en los tejidos interprismáticos.

Tipos de Blanqueamiento Dental

Los procedimientos de blanqueamiento dental pueden realizarse de distintas maneras, y la selección del método adecuado dependerá de la evaluación clínica, el diagnóstico y las necesidades del paciente.

Blanqueamiento en consultorio (clínica dental): Este procedimiento se lleva a cabo en el consultorio odontológico bajo estricta supervisión profesional y es el método más rápido y efectivo. Generalmente, se utilizan agentes blanqueadores a base de peróxidos en altas concentraciones, activados por fuentes de luz como LED o láser y normalmente, en una o dos sesiones, los dientes pueden aclararse varios tonos.

Tratamiento ambulatorio (en casa): El tratamiento ambulatorio se lleva a cabo bajo la supervisión del odontólogo, quien establece el protocolo adecuado para cada caso. Se confeccionan férulas termoplásticas personalizadas para garantizar una distribución homogénea del agente blanqueador, el cual se emplea en concentraciones reducidas para una liberación gradual del peróxido que debe aplicarse a diario durante el período indicado por el odontólogo, según las necesidades de cada paciente.

Blanqueamiento mixto: La técnica de este tratamiento consiste en la combinación de un blanqueamiento en consultorio con una fase ambulatoria supervisada, optimizando los resultados a corto y largo plazo. En la primera fase, realizada en la clínica, se emplea peróxido de hidrógeno en altas concentraciones (25-40%), activado mediante fuentes de luz como LED o láser, para inducir un aclaramiento dental inmediato.

Aclaramiento de dientes no vitales: El aclaramiento de dientes no vitales es un procedimiento diseñado específicamente para aquellos dientes que han perdido su vitalidad, generalmente debido a traumatismos, caries profundas o tratamientos de conducto. El odontólogo revisa el estado del diente mediante radiografías para asegurarse de que la endodoncia esté bien sellada y sin infecciones. Se coloca un sellado provisional y se deja actuar el agente durante algunos días.

Productos de venta libre: Existen diversas opciones para este tipo de blanqueamiento, como pastas dentales blanqueadoras, tiras adhesivas con peróxido o enjuagues. Estos productos son más accesibles y económicos, pero su eficacia es limitada en comparación con los tratamientos profesionales. Son ideales para el mantenimiento de los resultados de procedimientos previos.

Entre las técnicas de blanqueamiento debemos diferenciar entre aquellas orientadas a blanquear dientes vitales o dientes no vitales. Las primeras aclaran el tono de dientes que no hayan sufrido una necrosis o necesitaran previamente un tratamiento de conductos; mientras que las segundas van encaminadas a resolver los cambios de coloración secundarias a estos procesos.

Otra posible clasificación sería en función de la composición del producto de blanqueamiento; así, podemos optar por:

  • Peróxido de carbamida
  • Peróxido de hidrógeno
  • Perborato sódico

Y a la vez, estos pueden ser utilizados en diferentes concentraciones:

  • Peróxido de carbamida: Generalmente se presentan en concentraciones del 10 al 22% para la técnica en el hogar y ante dientes vitales. La concentración del 35% se utiliza en el blanqueamiento en consulta, tanto para diente vitales como para diente no vitales.
  • Peróxido de hidrógeno: Éste, en concentraciones de 1,5-9%, son las ideales para dientes vitales con técnica de blanqueamiento en casa, y en concentraciones del 35 al 40% para dientes vitales y no vitales cuando se realiza en el gabinete dental.
  • Perborato de sodio: Se presenta en polvo que se descompone en metaborato de sodio, peróxido de hidrógeno y oxígeno al contacto con agua. Normalmente se utiliza en asociación con peróxido de hidrógeno para blanqueamiento en dientes no vitales.

Respecto a las técnicas podemos diferenciar entre:

  • Blanqueamiento ambulatorio (en casa) con cubeta/férula individual: Esta técnica se basa en el uso de una cubeta plástica transparente preformada e individualizada para cada paciente, lo que posibilita la aplicación del gel blanqueador por el propio paciente en su casa, siempre bajo las instrucciones, recomendaciones y precauciones del profesional. El agente blanqueador que se suele utilizar es el peróxido de carbamida en concentraciones del 10-17%. Éste se utiliza frecuentemente para el blanqueamiento de dientes vitales, pero también puede ser indicado para dientes no vitales.
  • Blanqueamiento en consulta (clínica dental): Para el desarrollo de esta técnica, el material ideal utilizado será el peróxido de hidrógeno al 40%. Al realizarse en el gabinete, exige más tiempo de atención clínica, lo que eleva el coste, pero reduce riesgos en lo referido a la técnica del paciente. Preferentemente cuando el paciente desea reducir el tiempo de tratamiento. Para estos pacientes puede estar indicado el blanqueamiento simultáneo de la arcada superior e inferior, y tanto para dientes vitales como no vitales, aunque siempre hemos de individualizar cada caso.
  • Blanqueamiento mixto: Asociación del blanqueamiento en casa y en la consulta. Las técnica, concentración y material necesario será alguno de los descritos anteriormente. Es ésta una técnica interesante en los casos más resistentes al blanqueamiento, aunque es especialmente utilizado en casos de deseo de abreviar súbitamente el tiempo de tratamiento.

En Dental Project recurrimos al sistema de blanqueamiento combinado, en la actualidad el sistema más eficaz que hay.

Existen en el mercado concentraciones que corresponden a peróxido de hidrógeno desde el 3 al 35%. Aquellas que van del 3 al 6% aproximadamente pueden ser usadas en el hogar por el paciente, siendo supervisado por el odontólogo cada vez que concurre a la consulta.

Alternativas al Blanqueamiento Tradicional

Entre los agentes más utilizados en odontología para aclarar los dientes se encuentran el peróxido de hidrógeno, el peróxido de carbamida y, más recientemente, la hidroxiapatita, cada uno con características y aplicaciones específicas.

Peróxido de Hidrogeno: El peróxido de hidrógeno es un agente aclarador de acción rápida que libera oxígeno para descomponer las moléculas de pigmentación responsables del oscurecimiento dental. Se usa principalmente en tratamientos profesionales, donde el odontólogo controla su aplicación de manera segura. Su alta potencia permite obtener resultados visibles inmediatos, pero puede causar sensibilidad temporal.

Peróxido de Carbamida: Su acción es más pausada, ya que libera oxígeno de manera gradual, lo que permite un proceso de aclaramiento más controlado y progresivo. Gracias a esta liberación lenta, el riesgo de sensibilidad dental se reduce considerablemente, lo que lo convierte en una alternativa favorable en casos donde se busca minimizar la sensibilidad dental.

Hidroxiapatita: Es un mineral de fosfato de calcio componente principal del esmalte dental y la dentina. Su aplicación en tratamientos de blanqueamiento ayuda a mejorar el color de los dientes sin recurrir a agentes agresivos. No altera la pigmentación interna del diente, como lo hacen los peróxidos, sino que rellena microfisuras y refuerza la estructura del esmalte, proporcionando un efecto óptico de mayor blancura y brillo. Además de su capacidad para mejorar la estética dental, este mineral tiene una función clave en la remineralización del esmalte, protegiéndolo del desgaste y reduciendo la sensibilidad.

Al finalizar el blanqueamiento con peróxido, se aplica un gel o pasta que contiene hidroxiapatita. Este compuesto se adhiere al esmalte y penetra en las microfisuras del diente, ayudando a remineralizarlo y a rellenar las pequeñas imperfecciones causadas por el blanqueamiento.

Escoger los materiales con los que vamos a tratar a nuestro paciente. ¿Utilizo peróxido de hidrógeno, peróxido de carbamida o hidroxiapatita?

Consideraciones y Cuidados Posteriores

La duración de los efectos del blanqueamiento dental varía según el tipo de tratamiento y los hábitos del paciente. La prolongación de los resultados del blanqueamiento dental consiste en la aplicación de medidas preventivas y de mantenimiento para conservar el tono alcanzado tras el tratamiento. Esto incluye evitar alimentos y bebidas pigmentadas como café, té, vino tinto y tabaco, así como mantener una adecuada higiene oral mediante el uso de pastas y enjuagues blanqueadores.

Este procedimiento ofrece múltiples beneficios estéticos y emocionales, aunque también conlleva algunas consideraciones que deben evaluarse antes de su realización. Mejora la estética inmediata proporcionando una sonrisa más blanca, brillante y juvenil. Estos productos actúan formando una capa protectora sobre la superficie del diente y bloqueando los túbulos dentinarios, que son los conductos que transmiten las sensaciones de frío, calor y presión al nervio del diente.

La despigmentación dental es un tratamiento seguro para muchas personas, sin embargo no es adecuado para todos. Existen varias contraindicaciones que deben tenerse en cuenta antes de someterse a este procedimiento.

El blanqueamiento no afecta a los dientes postizos, coronas, fundas o rellenos.

Además de esto es importante que sepas que:

  • Un blanqueamiento dental realizado por un odontólogo y bajo sus indicaciones/recomendaciones no daña el esmalte de tus dientes. Diversos estudios demuestran que no hacen los dientes más frágiles ni comprometen su integridad siempre y cuando el tratamiento se haga bajo la supervisión de un odontólogo; lo que no ocurre en el caso de los tratamientos realizados de forma casera.
  • Es preciso contar con una boca sana para poder realizar un blanqueamiento dental: ausente de sarro e inflamación/sangrado gingival.
  • Cierta hipersensibilidad puede considerarse normal tras la aplicación del gel de blanqueamiento; si bien, esta se suele manejar con pastas dentífricas, colutorios o geles destinados para tal fin, y suele desaparecer a los pocos días.
  • Los resultados no son permanentes, ya que la duración del tratamiento dependerá en gran medida de los hábitos del paciente (se debe evitar tomar sustancias que puedan dar color a los dientes -por ejemplo: vino, café, té, tabaco…)
  • En caso de tener cualquier duda, debe ser un odontólogo quién te asesore para poder orientar mejor tu tratamiento de blanqueamiento dental.

Durante el blanqueamiento, el paciente no debe fumar ni consumir bebidas que pigmentan como el café y el té para evitar una nueva coloración de los dientes.

El blanqueamiento dental es un procedimiento terapéutico que proporciona el toque final al tratamiento de ortodoncia. Para lograr este último objetivo, se debe tener en cuenta varios criterios: alineación de los dientes, color y forma de los mismos, e incluso considerar la forma de los labios. Todos estos parámetros son importantes. Sin embargo, el aspecto más visible de la sonrisa es el color dental.

Hay dos indicaciones principales: manchas intrínsecas post-erupción y manchas extrínsecas. Las manchas intrínsecas post-erupción se refieren principalmente a casos clínicos que involucran necrosis pulpar (trauma, tratamiento endodóntico, calcificación endodóntica). Por su parte, las manchas extrínsecas pueden ser producidas por el tabaco, decoloración producto del envejecimiento y manchas fisiológicas, siendo esta última la categoría o condición que se aplica la mayoría de los tratamientos post-ortodónticos. De hecho, el blanqueamiento dental permitirá un acabado hermoso al complementar el resultado de la ortodoncia. El paciente notará la diferencia (no solo tendrá dientes bien alineados sino también más blancos), olvidando de esta manera que el proceso de ortodoncia tomó un largo tiempo.

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