La pericoronaritis es un término que puede resultar desconocido, pero hace referencia a una afección relativamente frecuente, en especial entre personas jóvenes de entre 16 y 21 años. Quizás no te resulte familiar el término pericoronitis o pericoronaritis, como también se le conoce a la enfermedad bucal que ocurre cuando un diente no erupciona de manera normal y queda cubierto por una parte del tejido gingival.
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En este artículo, te explicaremos qué es la pericoronitis y cuáles son sus causas, síntomas, diagnóstico y tratamientos disponibles para combatir la inflamación y el dolor. Además, exploraremos estrategias efectivas de prevención que puedes adoptar para salvaguardar tu salud bucal.

¿Qué es la Pericoronaritis? Definición y Características Principales
La pericoronaritis o pericoronaritis es un problema dental que ocurre cuando hay infección o inflamación en la encías al momento que erupciona un diente o una muela, pero la pieza dental queda atrapada y cubierta parcialmente por tejido que conforma la encía; es decir, no brota por completo. Se trata de una condición que puede ocurrir tanto en adultos como en niños, por lo que resulta necesario conocer más sobre la pericoronitis: ¿Qué es y cómo combatirla? La pericoronaritis es un proceso inflamatorio e infeccioso que se produce en la encía. La pericoronitis puede darse cuando no hay suficiente espacio para que una pieza dental erupcione completamente, lo que provoca que una parte del diente quede cubierta por el tejido gingival (encía). Dado el origen de la afección, la pericoronaritis suele afectar con más frecuencia a adultos jóvenes que experimentan la erupción de las muelas del juicio.
Diferencias entre Pericoronitis Aguda y Crónica
Existen dos tipos de pericoronitis, la aguda y la condición crónica.
- Pericoronitis aguda: Ocurre cuando se da de forma abrupta, con síntomas intensos, en un corto plazo.
- Pericoronitis crónica: Se da de forma progresiva, a largo plazo, y los síntomas se presentan de manera intermitente, con lo cual se produce menos dolor y molestias que en la condición aguda.
Causas de la Pericoronaritis
Conocer cuáles son las causas que pueden provocar la pericoronitis te permitirá comprender mejor esta condición y saber identificarla.
- Erupción parcial de un diente: Como ya hemos avanzado, la pericoronitis se produce cuando no existe suficiente espacio en el maxilar superior o en la mandíbula para que las piezas dentales erupcionen completamente.
- Erupción parcial de las muelas del juicio: La falta de espacio en la boca puede impedir que los dientes broten de manera normal. Si no hay suficiente lugar para erupcionar esas piezas dentales pueden quedar cubiertas de forma parcial por una capa del tejido de la encía. Esto puede ocurrir en los dientes, pero con más frecuencia se observa en las muelas de juicio, que no erupcionan por completo y se quedan atrapadas en la encía, donde se genera un ambiente ideal para que se acumulen restos de alimentos que contribuyen a la formación de bacterias.
- Edad comprendida entre los 16 y los 21 años: Durante esta etapa de la vida suelen erupcionar las muelas del juicio. La combinación de todos estos factores crea el ambiente propicio para la aparición de la pericoronitis.
- Acumulación de placa y restos de alimentos: Esta acumulación de residuos de comidas, sumado a una rutina de higiene dental deficiente, es lo que provoca que se forme y acumule el sarro y la placa dental que ayudan a las bacterias a reproducirse dentro de la boca y causar infecciones, que luego pueden convertirse en enfermedades graves, como la periodontitis.
- Factores predisponentes: Edad, higiene oral deficiente, estrés y embarazo. En etapas como la adolescencia o adultez temprana donde erupcionan las muelas de juicio, es más probable sufrir de pericoronitis. También durante el embarazo por los cambios hormonales o por el estrés crónico que afecta el sistema inmune. Quienes no cumplen una adecuada rutina de higiene que incluya cepillado, uso de hilo dental y enjuague bucal, son más susceptibles de sufrir esta condición.
- Infecciones: La puede ser desencadenada y sostenida por una infección. Las bacterias normalmente presentes en la cavidad oral pueden penetrar en el espacio entre el diente y la encía, colonizándolo y provocando la inflamación de los tejidos adyacentes. En algunos casos, la infección activa asociada a la pericoronaritis puede evolucionar hacia un absceso pericoronal (pus) o una celulitis facial odontógena.
- Residuos de alimentos.
- Traumatismos y factores irritantes: Si la muela del juicio superior sale antes que la inferior, puede impactar en el opérculo, aumentando la irritación.
- Posición de los dientes y razones anatómicas: La pericoronaritis también puede producirse cuando la distancia entre el germen del diente y la zona de erupción es demasiado amplia.
Síntomas de la Pericoronaritis
Las personas con pericoronitis pueden presentar un amplio abanico de síntomas. La pericoronaritis manifiesta una serie de síntomas que, si bien pueden variar en intensidad, sirven como señales de alerta para buscar atención odontológica.
- Dolor e Inflamación: Cuando aparece la pericoronitis uno de los primeros síntomas es el dolor y la inflamación, que se hacen presentes en la zona afectada y que puede extenderse hasta el oído o la cabeza. Uno de los síntomas más comunes de la pericoronaritis es el dolor en la zona de la muela del juicio afectada. Este dolor puede variar desde una molestia leve hasta una incomodidad intensa. La inflamación de las encías alrededor de la muela del juicio es otra señal evidente de pericoronaritis. Esta inflamación puede ir acompañada de enrojecimiento, creando un área sensible y visualmente notable en la boca del paciente. En el lugar de la erupción del diente, es típico que se produzca dolor en la mandíbula, molestia que aumenta con la masticación. Al mismo tiempo, la encía se enrojece y se hincha. En el caso de la pericoronaritis, la encía aparece hinchada, enrojecida y dolorosa en el lugar afectado. A menudo, el dolor se extiende a toda la zona angular de la mandíbula y se hace especialmente intenso durante la masticación. En el caso de la pericoronaritis, hay un enrojecimiento gingival. Además, la encía inflamada y enrojecida suele provocar dolor en la zona afectada. A menudo, el dolor se extiende a toda la zona de la mandíbula y se hace especialmente intenso al masticar.
- Dolor severo cerca de un diente en erupción: Este es el síntoma más común. Generalmente, el dolor se produce en la parte posterior de la boca, que es donde se encuentran las muelas del juicio.
- Dificultad para Masticar y Tragar: El dolor y la inflamación también pueden afectar la función masticatoria e incluso la deglución de los alimentos.
- Mal Aliento y Secreción de Pus: Debido a la acumulación de bacterias en la boca y al grado de infección, el paciente puede sentir un sabor desagradable en la boca y sufrir halitosis. También, si la infección es severa, puede aparecer pus en la zona. La acumulación de bacterias debajo de la encía de la muela parcialmente erupcionada puede causar un mal sabor en la boca o mal aliento persistente. La presencia de pus o un mal olor persistente alrededor de la muela del juicio puede indicar una infección activa.
- Dificultad para Abrir la Boca: En casos más avanzados, la pericoronaritis puede resultar en una limitación en la capacidad de abrir completamente la boca.
- Posibles Complicaciones Sistémicas: Fiebre y linfadenopatía. En condiciones más graves, el paciente puede llegar a presentar fiebre a causa de la infección o hasta una inflamación de los ganglios linfáticos o linfadenopatía. La presencia de fiebre, escalofríos y malestar general podría ser indicativo de una infección más extensa.
Si experimentas alguno de estos síntomas, es crucial que busques atención odontológica de inmediato. Un/a odontólogo/a realizará un examen exhaustivo y, posiblemente, radiografías para confirmar el diagnóstico y determinar el mejor curso de acción.
Diagnóstico de la Pericoronaritis
El diagnóstico preciso de la pericoronaritis es esencial para iniciar un tratamiento efectivo y evitar complicaciones a largo plazo.
- Evaluación clínica por el odontólogo: Un dentista con experiencia está capacitado para diagnosticar la pericoronitis. Mediante una revisión física detallada de la boca y un chequeo de los síntomas, es posible determinarlo. Durante el examen clínico, el/la odontólogo/a evaluará visualmente la zona afectada, buscando signos de inflamación, enrojecimiento y cualquier acumulación de pus o residuos alimenticios.
- Importancia de las radiografías para determinar la posición del diente: En algunos pacientes resulta necesario complementar las pruebas físicas como imágenes (radiografías o tomografías) para complementar el diagnóstico. Estas pruebas sirven para comprobar la posición del diente o de la muela y proporcionan mayor detalle de la zona afectada. Las radiografías dentales son herramientas cruciales para evaluar la posición de las muelas del juicio y la presencia de pericoronaritis.
- Pruebas Específicas: En algunos casos, el/la odontólogo/a puede realizar pruebas específicas, como aplicar presión controlada sobre la muela del juicio para evaluar la respuesta del paciente al dolor.
Es importante destacar que el diagnóstico temprano de la pericoronaritis es fundamental para evitar complicaciones graves, como abscesos dentales o infecciones más extensas.
Tratamientos Disponibles para la Pericoronaritis
El tratamiento de la pericoronaritis varía según la gravedad de la condición y los síntomas presentes. Los enfoques pueden ir desde medidas conservadoras hasta intervenciones más invasivas, y la elección dependerá de la evaluación específica de tu odontólogo/a. La terapia dependerá en gran medida de la gravedad y la sintomatología e implicará diferentes opciones. La pericoronaritis siempre debe resolverse en la consulta del odontólogo.
Medidas Iniciales
Cuando inician los síntomas y el paciente aún no ha recibido atención médica, se pueden tomar acciones para reducir el malestar, mientras se acude al especialista. Estas primeras medidas en casa incluyen:
- Limpieza y enjuagues bucales: Hacer gárgaras con agua y sal, disolviendo una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia. Esta mezcla tiene propiedades antiinflamatorias y antibacterianas. El uso de un enjuague bucal con clorhexidina para aliviar las molestias y cuidar la salud de los dientes, especialmente en caso de encías inflamadas o a menudo sangrantes. Únete a una comunidad dedicada a mejorar tu bienestar bucodental. Porque una boca sana es el inicio de un cuerpo saludable.
- Compresas frías: Usar compresas frías o una bolsa con hielo en la parte exterior de la zona afectada ayudará a aliviar el dolor y reducir la inflamación. Aplica compresas frías en la mejilla exterior, en intervalos cortos, para ayudar a reducir la hinchazón y aliviar el dolor.
- Analgésicos: Tomar analgésicos y antiinflamatorios de venta libre. Se pueden tomar analgésicos a base de ibuprofeno para tratar los síntomas y aliviar el dolor. Considera el uso de analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno o el paracetamol, siguiendo las indicaciones del envase.
- Higiene bucal: Tener una adecuada rutina de higiene bucal. No descuides tu higiene oral: el hecho de que te duelan las encías no justifica que te dejes de lavar los dientes. Cepilla suavemente tus dientes y encías, prestando atención especial a la zona inflamada. Para evitar la pericoronaritis, es fundamental cepillarse los dientes correctamente, prestando atención a las muelas del juicio.
Recuerda que estos tratamientos iniciales no sustituyen la atención por parte de un especialista, se trata de acciones que te ayudarán a mejorar los síntomas, hasta que el dentista pueda atenderte. También hay que tener en cuenta que una limpieza dental profesional, es efectiva en los casos que haya acumulación de placa, sarro y restos de comida que pueden estar provocando la infección. Primero se realizará una limpieza dental profesional y un drenaje quirúrgico de la zona afectada. Si la infección está localizada y no está extendida, el dentista suele realizar una limpieza dental completa de la zona con anestesia local. Como hemos comentado a lo largo del artículo, la pericoronitis es una infección en la boca que, al igual que las demás, ocurre por falta de higiene.
Tratamientos Específicos
- Antibióticos: La administración de antibióticos es, por lo general, el primer paso para combatir una pericoronitis. Cuando hay infección, será necesario el uso de antibióticos recetados por el médico, y que deben tomarse según sus indicaciones. Por lo general, se utilizan antibióticos y antiinflamatorios en la fase aguda, combinados también con técnicas específicas de cuidado bucal como enjuagues con colutorios a base de clorhexidina, limpieza con un cepillo, etc. Con la prescripción de antibióticos después de unos días, reducirá la infección y aliviarán el dolor.
- Procedimientos quirúrgicos: operculectomía: Cuando la condición es severa, para tratar la pericoronitis el odontólogo puede recurrir a un procedimiento quirúrgico llamado operculectomía, que se trata de una cirugía, bajo anestesia local o sedación, en la que se retira el tejido blando que queda sobre el diente que ha erupcionado de manera parcial o anormal. Cuando se quiere mantener el tercer molar en boca, se puede realizar una cirugía menor para eliminar el colgajo de carne superpuesto. De este modo, se limpiará la zona con mayor eficacia y se evitará la acumulación de restos de comida y bacterias.
- Extracción dental: Dado que, normalmente, la pericoronitis se produce a consecuencia de la erupción de las muelas del juicio, el dentista suele optar por extraer los cordales que produzcan complicaciones. En otros casos, también puede ser necesario extraer las muelas de juicio, si la condición no mejora a pesar de haber realizado la opeculectomía. Extracción dental: A veces con el tratamiento descrito anteriormente, la pericoronaritis se soluciona y el tercer molar erupciona sin más complicaciones. En casos graves o recurrentes de pericoronaritis, el dentista podría recomendar la extracción del diente en crecimiento.
Es esencial seguir las recomendaciones de tu odontólogo/a y cuidar la zona afectada después del tratamiento. Recuerda que ignorar la pericoronaritis o posponer el tratamiento puede conducir a complicaciones más graves, como infecciones extensas o daño permanente a las estructuras dentales circundantes.
Complicaciones de la Pericoronaritis no Tratada
Si no se trata, la pericoronitis puede ocasionar complicaciones en otras zonas que van más allá de la boca. Es importante abordar la pericoronaritis a tiempo, ya que si se deja sin tratar, la infección puede propagarse y causar complicaciones más serias.
- Infecciones graves: Las infecciones no tratadas a tiempo pueden desencadenar en problemas de salud graves. En el caso de una pericoronitis, la infección puede producir abscesos dentales o la infección se puede extender hacia el hueso maxilar, provocando mucho dolor y en casos más graves, pérdida ósea. También, la infección por pericoronitis puede causar complicaciones sistémicas como la endocarditis o sepsis. Dicho esto, la complicación más grave de la pericoronitis puede ser la angina de Ludwig, una infección que se desarrolla en el suelo de la boca.
- Daño en tejidos adyacentes: El tejido de las encías puede verse afectado por una pericoronitis, provocando enfermedades periodontales como la periodontitis o la gingivitis.
Prevención de la Pericoronaritis
La prevención desempeña un papel crucial en la gestión de la pericoronaritis y en la salud general de las muelas del juicio. Al adoptar estas prácticas preventivas, puedes reducir significativamente el riesgo de pericoronaritis y otras complicaciones relacionadas con las muelas del juicio.
- Mantenimiento de una buena higiene oral: Cumplir con una rutina de higiene dental adecuada no es garantía para evitar que ocurra una pericoronitis. Sin embargo, sí contribuye a reducir el riesgo. Cepillarse dos veces al día y usar al menos una vez al día hilo dental y enjugue bucal antiséptico ayudan a reducir la acumulación de bacterias. Mantener una buena higiene bucal es esencial. Cepilla suavemente tus dientes y encías, prestando atención especial a la zona inflamada.
- Visitas regulares al dentista: Acudir a tus visitas al dentista anualmente te permite tener una mejor salud bucal. Adicional a esto, en tus visitas regulares el dentista puede identificar signos de pericoronitis en etapa temprana, lo que puede ayudar a tener un diagnóstico temprano y un tratamiento oportuno, evitando así complicaciones. Programa revisiones dentales periódicas.
- Monitoreo de la erupción de las muelas del juicio: Acudir al dentista para una revisión periódica o ante cualquier signo o síntoma es la mejor forma de evitar complicaciones. En el caso de las muelas de juicio, cuando empiezan a erupcionar es importante realizar un chequeo que permita al odontólogo determinar en cual posición se encuentran los dientes y se puede controlar mejor la erupción de estos molares. Con la prescripción de antibióticos después de unos días, reducirá la infección y aliviarán el dolor.
- Evitar irritación: Evita morder o frotar la zona inflamada con alimentos duros o cepillos de dientes o interdentales.
En general, una vez que se administra el antibiótico para tratar la infección, los síntomas empiezan a remitir en dos o tres días.
Remedios Caseros para Aliviar el Malestar
Si experimentas síntomas de pericoronaritis antes de poder consultar a tu odontólogo/a, hay algunas medidas que puedes tomar en casa para aliviar el malestar. Sin embargo, es importante destacar que estos consejos son temporales y no sustituyen la atención profesional. Siempre busca la orientación de un/a odontólogo/a para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
- Enjuagues de agua salina: En casos leves, enjuagar el área afectada con una solución de agua tibia y sal puede ayudar a reducir la inflamación y a mantener la zona limpia. Prepara una solución de agua tibia con sal (aproximadamente media cucharadita de sal en un vaso de agua) y realiza enjuagues suaves. Enjuágate la boca con agua tibia y sal, haciendo gárgaras.
- Compresas frías: Aplica compresas frías en la mejilla exterior, en intervalos cortos, para ayudar a reducir la hinchazón y aliviar el dolor.
- Analgésicos de venta libre: Considera el uso de analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno o el paracetamol, siguiendo las indicaciones del envase.
- Evitar masticar en el área afectada: Si experimentas molestias al masticar, trata de evitar usar la muela del juicio afectada.
Recuerda que estos consejos son medidas temporales y no deben reemplazar la atención de un profesional de la salud.
Cuándo Buscar Atención Odontológica
Reconocer cuándo es el momento adecuado para buscar la atención de un/a odontólogo/a es esencial para prevenir complicaciones graves asociadas con la pericoronaritis.
- La presencia de fiebre, escalofríos y malestar general podría ser indicativo de una infección más extensa.
- La presencia de pus o un mal olor persistente alrededor de la muela del juicio puede indicar una infección activa.
Recuerda que la pericoronaritis es tratable y, con la atención adecuada, la mayoría de los casos pueden resolverse con éxito. No ignores los síntomas y busca la opinión de tu odontólogo/a ante cualquier preocupación.
Pronóstico
El pronóstico suele ser bueno: los síntomas pueden durar días o semanas dependiendo de la gravedad, pero con los remedios y el tratamiento oportunos, el problema puede controlarse y eliminarse fácilmente. La afección debería resolverse en una o dos semanas después del tratamiento.
Preguntas Frecuentes sobre la Pericoronaritis
¿Puede la pericoronitis desaparecer por sí sola?
La pericorntis produce una infección subyacente que no puede curarse por sí sola. Es posible aliviar los síntomas, pero para controlar la inflamación e infección es necesario acudir a un especialista en salud bucal, para tratar con antibióticos recetados en casos moderados o para coordinar una cirugía en pacientes con condiciones severas.
¿Es recomendable extraer las muelas del juicio para prevenirla?
Extraer la muelas de juicio como método para prevenir la pericoronitis debe ser una recomendación del dentista, ya que no es una opción para todos los pacientes. La falta de espacio, las posiciones de las muelas y si ha tenido infecciones en las encías anteriormente, son factores a tener en cuenta antes de tomar una decisión.
¿Qué complicaciones pueden surgir si no se trata adecuadamente?
Como ya mencionamos antes, no tratar una pericoronitis puede empeorar la inflamación e infección, provocando desde enfermedades en las encías, hasta abscesos dentales, celulitis, problemas para masticar y tragar hasta inflamación de los ganglios linfáticos y fiebre.
Con toda esta información sobre la pericoronitis, qué es y cómo combatirla tienes una idea más clara sobre esta condición y qué debes hacer en caso de presentar alguno de los síntomas. Es indispensable acudir a un especialista para recibir un diagnóstico acertado y un tratamiento oportuno, que evite complicaciones futuras, sin olvidar la importancia de cuidar tu salud bucal.
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