Limpieza de Encías y Tratamiento de la Periodontitis: Una Guía Completa

La periodontitis crónica es una enfermedad muy común entre la población, así como la principal causa de la pérdida de los dientes en adultos. Por ello, es fundamental conocer bien cuál es su origen y qué tratamientos son los más adecuados para controlarla. Pero, además, es importante saber qué consejos seguir para evitar que se reactive.

La Periodoncia es la especialidad odontológica que se encarga de prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades de las encías. La periodoncia es la rama de la odontología que se ocupa de las enfermedades que afectan a las estructuras de soporte de los dientes. Los tratamientos periodontales se realizan para prevenir o curar la retracción de las encías, la pérdida de hueso y evitar la caída de los dientes.

Las enfermedades periodontales más comunes son la gingivitis y la periodontitis. Ambas tienen un mismo origen: la acumulación de placa bacteriana en la zona de los dientes y las encías.

Cómo prevenir la periodontitis | En forma

¿Qué es la Periodontitis?

La periodontitis, también conocida como piorrea, es una enfermedad de las encías que afecta a los tejidos de soporte de los dientes. Se produce cuando la placa bacteriana y el sarro se acumulan en la superficie de los dientes, causando inflamación y, con el tiempo, daño en el hueso y los tejidos que mantienen los dientes en su lugar. Si no se trata, la periodontitis puede llevar a la pérdida de dientes.

Causas de la Periodontitis

La principal causa tanto de la gingivitis como de la periodontitis es la acumulación de bacterias en la zona de las encías. Esto se produce, fundamentalmente, por una higiene bucodental deficiente, ya sea por un cepillado insuficiente o por una técnica de cepillado incorrecta. En definitiva, si no se retiran los restos de alimentos tras las comidas, estos se convierten en placa bacteriana.

La higiene oral inadecuada puede producirse por una falta de cepillado o porque la persona no sigue una técnica de cepillado correcta. La placa bacteriana que permanece mucho tiempo en la boca se endurece y se acaba convirtiendo en cálculo (sarro). Para retirarlo, será necesario recurrir a una higiene bucodental profesional (en la clínica). Sin embargo, si este sarro no se elimina, la infección cada vez avanzará más y será más profunda. Esta es otra de las causas de periodontitis crónica, pero no la principal.

La predisposición genética juega un papel fundamental en la enfermedad periodontal. Es decir, una persona que no mantenga una buena higiene y que tenga antecedentes familiares de periodontitis, tendrá muchas posibilidades de acabar sufriendo la patología.

Las enfermedades periodontales son causadas por las bacterias que se encuentran en la boca, si no las combatimos o favorecemos su permanencia pueden provocar infecciones en las encías. Mala higiene dental: una higiene dental descuidada o incorrecta favorece la acumulación de sarro alrededor del diente así como por debajo de las encías.

Síntomas de la Periodontitis

A continuación, vamos a enumerar algunos de los signos más habituales de la periodontitis. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no siempre aparecen todos ellos. Las enfermedades periodontales, normalmente, son asintomáticas en sus inicios: no duele, ni se inflaman las encías. Pero si no se tiene una buena higiene dental mostrará sus síntomas enseguida.

Los síntomas de la periodontitis o piorrea incluyen:

  • Encías inflamadas o sangrantes: Las encías pueden estar hinchadas y sangrar al cepillarse los dientes o usar hilo dental.
  • Sensibilidad dental: Los dientes pueden ser más sensibles a la temperatura, dolor o presión.
  • Dientes que se mueven o se separan: Los dientes pueden verse más flojos y separarse, lo que indica una pérdida ósea.
  • Halitosis: El aliento puede tener un olor desagradable.
  • Encías retraídas: Las encías pueden retraerse, dejando más de la raíz dental al descubierto. Como consecuencia, los dientes se ven más largos de lo normal.
  • Dolor o molestia en las encías: Las encías pueden estar doloridas o molestas al masticar o al tocarlas.

Diagnóstico de la Periodontitis

Con el objetivo de determinar el estado de la enfermedad, el odontólogo evaluará al paciente mediante un estudio periodontal. Además de la exploración bucodental, el dentista realiza al paciente una serie de radiografías. El diagnóstico de la periodontitis se realiza a través de un examen dental completo, que incluye una revisión de los dientes, encías, hueso y tejidos de soporte.

El dentista o el higienista dental pueden realizar una medición de la profundidad de las bolsas periodontales para determinar si hay una pérdida ósea y la gravedad de la enfermedad. Además, pueden realizarse radiografías dentales para evaluar el hueso alrededor de los dientes y detectar cualquier pérdida ósea. En algunos casos, se pueden tomar impresiones dentales para crear modelos de los dientes y las encías para una evaluación más precisa.

En general, el diagnóstico de la periodontitis es un proceso de dos pasos que incluye una evaluación clínica y una evaluación radiográfica. Es importante que se realice un diagnóstico preciso para establecer un plan de tratamiento adecuado y prevenir la progresión de la enfermedad.

¿Es Contagiosa la Periodontitis?

La periodontitis no es contagiosa de persona a persona. No se puede contraer la enfermedad periodontal simplemente estando cerca de alguien que la tenga.

La periodontitis se produce cuando las bacterias presentes en la placa dental causan una inflamación de las encías y de los tejidos de soporte de los dientes. Aunque la placa bacteriana es común en la mayoría de las personas, algunas personas son más propensas a desarrollar periodontitis debido a factores como la genética, la salud general, el estilo de vida y la edad.

Tratamiento de la Periodontitis

Una vez que la enfermedad periodontal está diagnosticada, el odontólogo pautará el siguiente paso: el tratamiento básico periodontal. El tratamiento de la periodontitis depende de la gravedad de la enfermedad y de los factores individuales de cada paciente.

El raspado y alisado radicular (curetaje) se realiza en todos los casos de pacientes con periodontitis, como primera fase del tratamiento mecánico. Además, hay que tener en cuenta que el curetaje debe acompañarse de un control mecánico y químico de la placa bacteriana del paciente en casa.

En algunas ocasiones, tras el raspado y alisado radicular, el odontólogo pauta tratamiento antibiótico para mantener el control de las bacterias.

Después del curetaje, el dentista determinará si es necesario recurrir a una segunda fase de tratamiento: la cirugía periodontal. La cirugía periodontal se realiza en algunos casos, bajo criterio del odontólogo.

En estas ocasiones, se hace después del raspado y alisado radicular, cuando en la primera fase del tratamiento no ha sido posible acceder a los niveles de bolsa profundos.

Tipos de Tratamientos

  • Curetajes o raspado y alisado radicular (RAR): La limpieza dental profunda es el primer paso en el tratamiento de la periodontitis. Este procedimiento implica la eliminación de la placa bacteriana y el sarro acumulados en la superficie de los dientes y en las bolsas periodontales.
  • Cirugía periodontal: En casos graves de periodontitis, puede ser necesario realizar una cirugía periodontal para reparar los tejidos dañados y reducir las bolsas periodontales.
  • Terapia antimicrobiana: Puede ser necesario administrar antibióticos para combatir las bacterias responsables de la inflamación y la enfermedad periodontal.

Es importante que el tratamiento de la periodontitis sea personalizado para cada paciente y se realice bajo la supervisión de un dentista o higienista dental cualificado. Si se detecta la periodontitis temprano, es posible tratar y controlar la enfermedad antes de que cause daños irreparables a los dientes y tejidos de soporte.

El Curetaje y su Evolución

El curetaje es un término que se utiliza de forma errónea para hacer referencia al raspado y alisado radicular. El curetaje era un tratamiento realizado en los años 60 y 70 para curar la periodontitis. Con el desarrollo de la ciencia en periodoncia, en 1978 un investigador escandinavo llamado Jens Waerhaug, descubrió que la causa de la periodontitis (piorrea) estaba sobre la raíz del diente y no era una infección del hueso, ni de la encía.

El curetaje también tiende a confundirse con la profilaxis o limpieza dental profesional. La profilaxis se encarga de eliminar el sarro supragingival (el que se acumula sobre la superficie del esmalte y en la zona superior de la encía). Sin embargo, el curetaje o alisado radicular trata la acumulación de placa en mayor profundidad. Hoy en día, el curetaje tal y como se conocía hace más de 30 años tan solo se emplea en situaciones muy puntuales.

Tratamiento Periodontal

Tratamiento periodontal: consta de dos fases. Después, se realizan los llamados curetajes (raspados y alisados radiculares). Con un instrumento denominado cureta se eliminan las colonias bacterianas de las bolsas periodontales. Revisiones y mantenimiento: la periodontitis es crónica, por lo que deberás realizar un seguimiento continuado en la clínica. Si la mejora en tus encías se mantiene durante tres meses más, tendrás dos visitas de mantenimiento al año.

En fases más avanzadas de la periodontitis una limpieza profunda no es suficiente solución. En estos casos es necesario realizar una cirugía para remover los depósitos de sarro de las bolsas profundas. Si el daño es muy grave puede ser que se deba realizar un injerto de hueso para reparar la parte dañada. Si debido a una enfermedad periodontal pierde alguna pieza lo primero es tratar y eliminar la infección de los tejidos. Si el hueso se encuentra en buenas condiciones se pueden realizar implantes dentales para sustituir la o las piezas perdidas.

Prevención de la Periodontitis

La prevención de la periodontitis es esencial para mantener la salud de las encías y los tejidos de soporte de los dientes.

  • Buena higiene bucal: cepíllate los dientes después de cada comida durante, al menos, dos minutos. Sé ordenado en tu técnica de cepillado. Divide la boca en cuatro cuadrantes, sigue siempre el mismo orden y dedica a cada cuadrante el mismo tiempo.
  • Complementa el cepillado: además de un cepillo, procura utilizar un pasta de dientes y un enjuague bucal específicos para el mantenimiento de la salud de las encías.
  • Reduce el consumo de azúcar: los azúcares contribuyen a la proliferación de bacterias, especialmente si no nos cepillamos los dientes después.
  • Evita el tabaco: las sustancias tóxicas que contienen los cigarros ejercen un efecto vasoconstrictor. Esto quiere decir que inhiben el sangrado, uno de los primeros síntomas de la gingivitis.
  • Cuidado dental diario: Mantener una buena higiene dental diaria, incluyendo cepillarse los dientes y usar hilo dental, es crucial para mantener la salud periodontal.
  • Modificaciones en el estilo de vida: Modificar hábitos como fumar o consumir grandes cantidades de alcohol puede ayudar a prevenir la progresión de la periodontitis.

La higiene dental es clave. Cepillarse los dientes dos veces al día y usar hilo dental regularmente es esencial para prevenir la acumulación de placa bacteriana y sarro en los dientes.

Fumar puede aumentar el riesgo de desarrollar periodontitis, por lo que es importante dejar de fumar para prevenir esta enfermedad.

Las enfermedades sistémicas, como la diabetes, pueden aumentar el riesgo de desarrollar periodontitis, por lo que es importante tratar cualquier enfermedad sistémica para prevenir esta enfermedad.

Desde nuestra experiencia como dentistas en nuestra clínica de Avilés, nuestra recomendación es programar una visita al odontólogo al menos una vez al año para realizar una limpieza dental profunda y un examen dental completo.

La prevención de la periodontitis es una combinación de buenas prácticas de higiene dental, un estilo de vida saludable y visitas regulares al dentista.

Higiene Bucal en Casa

Aunque el concepto de limpieza dental profunda hace alusión a un tratamiento dental, lo cierto es que podemos llevar unas buenas rutinas en casa. Lo primero que debemos tener en cuenta es que los espacios interdentales suponen el 40% de la higiene oral. Por tanto, aunque usemos correctamente el cepillo de dientes y un enjuague, solo estamos higienizando un 60% de la cavidad oral.

Así que para completar la limpieza en casa, es indispensable utilizar otros elementos, como el hilo dental, los cepillos interproximales, un irrigador y un raspador lingual.

Diferencias entre Gingivitis y Periodontitis

En la gingivitis, la infección de bacterias solo afecta a la encía, que se inflama y enrojece. En algunos casos también puede producirse sangrado.

La periodontitis destruye todos los tejidos que sostienen al diente: encías, hueso y ligamento periodontal. En esta enfermedad, comúnmente denominada “piorrea”, las pérdidas de tejido son irreversibles y progresivas. Atendiendo a la gravedad de la infección y de la cantidad de hueso perdido, los dentistas clasifican la periodontitis en leve, moderada o grave.

Mantenimiento y Cuidado a Largo Plazo

La periodontitis es una enfermedad crónica que, una vez que aparece, no se cura y tiene una alta recidiva. Es decir, tiende a reaparecer con el paso del tiempo.

La periodontitis es una enfermedad crónica, por lo que no se cura. Tal y como hemos ido apuntando a lo largo de este artículo, la periodontitis es una patología controlable, siempre y cuando se sigan unas buenas rutinas de higiene.

Una buena salud bucal comienza por una higiene constante y correcta. Medicamentos: algunos fármacos producen sensibilidad dental o debilidad de las encías, es necesario informarse antes.

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